Arte y Psicoanálisis

Sección coordinada por Mariela Paoltroni
Los nombres en La casa de Bernarda Alba
por Maria Cristina Castillo

¿Qué habrá sido de la herencia dada por este padre que deja tan a la deriva a estas hijas, mas allá de su muerte, tan a expensas del goce loco de Otro lo cual no hace posible que terminen de constituirse en mujeres, transitando como pedazos de carne rentables, bienes intercambiables tanto para los hombres como para las criadas, llevando tatuados sus nombres con el peso de un signo? Las palabras de Bernarda enuncian el dictamen, cuando llegan del acto que dio sepultura a un hombre que no pudo ser padre, que no puedo hacer tronar su voz “... en ocho años que dure el luto no han de entrar en esta casa el viento de la calle. Hacemos cuenta que hemos tapido con ladrillos puertas y ventanas. Así paso en casa de mi padre y en casa de mi abuelo...”.

¿Territorio libre? San Pablo, Bienal Nº 26
por Bejla Rubin de Goldman

Si tuviese que definir en forma apresurada la impresión que me dejó ésta Bienal, diríamos, en una primera mirada, que ha sido “pobre” tanto por la falta de folletería como en cuanto a las expresiones artísticas. Pero una vez decantada esa primera mirada vemos que en términos generales el arte que nosotros aquí rescatamos es de una expresión desesperada, con horizontes sombríos, sin una estética tranquilizadora, con mucho, pero mucho miedo a que el planeta se quede sin recursos (agua, carbón, electricidad) y que los jóvenes habiten un mundo desolado de deseos, intereses y amores.

¿ Hay repetición en la creación ?
por Gabriela Trapero

El propósito de pensar la creación, desde la topología, guió mi investigación en torno a dos preguntas. 1) ¿Hay repetición en la creación? ¿Cuál es la primera vez? ¿La creación, se produce, o se re-produce?
2) ¿Se podría pensar que topológicamente la creación adviene en el falso agujero de los dos toros con el “NO” sin autor del traumatismo despejado?

Escuchar o quedarse sonado
por Sergio Zabalza

El profesor llega aproximadamente quince minutos después del horario fijado para el inicio de la clase, saluda y se dispone a comentar el resultado de las encuestas encomendadas a los alumnos para que revelen su opinión sobre el dictado de la materia anual que está llegando a su fin. El docente se muestra agradecido por las frases elogiosas de los estudiantes, comenta alguna que otra situación particular y se suceden algunos pequeños diálogos y chistes que reflejan el clima distendido que imperó en el transcurso del dictado de la materia. Luego agrega, causando sorpresa en el auditorio, que si bien él sabe que es costumbre entregar un fuerte aplauso de recompensa para el docente cuando el mismo da por terminada la última clase, en este caso él solicita por favor omitir esta demostración ya que sencillamente no la puede tolerar.

Tristán e Isolda. Parte 2
por Bruno Mancuso

La ejecución de su deseo no sólo es un escamoteo neurótico (sacrificando toda ganancia de placer, todo plus de goce a los pies de un Otro más poderoso) sino peor aún, un escamoteo de su propio acto ético . Pues al dejar el preparado de la poción letal a manos de Brangania, no sólo dio un paso al costado en lo que respecta a la responsabilidad por su deseo de esas dos muertes , la de ella y la de Tristan, sino que logró aquello de lo que todo neurótico se complace en quejarse: conseguir que tanto el acto como el goce sean del Otro, permaneciendo de este modo el deseo propio del sujeto del inconsciente fundamentalmente ignorado (y, sobre todo, no reconocido).

Tristán e Isolda. Parte I
por Bruno Mancuso

No es por azar que ciertas, si no todas, las elecciones que se realizan en la vida se ven efectuadas, ya sea imaginaria, real o simbólicamente, sino que, por el contrario, se encuentran sobredeterminadas por el deseo, huelga decir inconsciente, de cada sujeto... sujeto que en el mismo lance en el cual acomete, aún sin saberlo ni saberse deseante, la fatigosa tarea del hacer humano (des-bestiado por la cultura) adviene tal. Aún más: no es sino asumiendo la responsabilidad por ese deseo, deseo que lo llevó a comprometerse, luego de una proairesis , en una praxis , en un acto ético singular y culpógeno, que adviene y deviene sujeto.

El lugar del vacío en la obra de arte
por Mabel Leticia Grosso

Para el Tao, el vacío está en el comienzo, es del vacío de donde viene todo lo demás. Shitao al hablar de la pintura-escritura, dice que lo más importante, son los márgenes (espacios en blanco) que tienen una importancia capital: la profundidad del vacío.
François Cheng, al referirse al vacío en la pintura china: “Esta, solo puede existir (funcionar), gracias al vacío, que está siempre implícito. Sin el vacío, la pincelada, no implica luz y volumen, ritmo y color, no podría manifestar todas sus virtualidades.

Lo femenino en la fotografía contemporánea. Una mirada a... ¿Cindy Sherman?
por María Elena Domínguez

La mirada, una mirada, pero... ¿todo se resuelve en ella? Si recorremos la sección destinada a la fotografía contemporánea en la Fundación Klemm, hallaremos casi como en “penitencia” al final de la hilera en uno de sus muros, una foto de Cindy Sherman. Allí se recorta la femenina presencia en un representante inconfundible de sus autorretratos trabajados en series. Pero, volvamos a mirarla ¿qué hay de Cindy en esa foto? Todo y nada.
Claramente se trata de una construcción. Una pose materializada para un Otro.

Síntoma y creación
por Silvia Bonzini

¿Cómo actúa el síntoma? Impidiendo el trabajo. Poniéndose “en cruz ante la carreta”. Atravesándose al funcionamiento del Discurso del Amo. A ese lugar del amo será llamado el analista en razón del síntoma aunque el sostenga su lugar de una manera nueva. ¿Cuál es esa manera? Como semblante de objeto. El síntoma entonces se cruza al Discurso del Amo. El S llega con su síntoma a cuestas al analista. Estamos ya en el consultorio. Habremos entonces de “observar el relieve del relato de lo que no marcha ya que ese es el hablanteser mismo del síntoma”

El escrito y la locura de amor, en Joyce
por Elena Jabif

Joyce ha provocado por generaciones lectores que se preguntaban si él era un loco, sus escritos inspirados por una extraña locura, sus notas, sus cartas de amor impublicadas desnudan los pequeños hilos de una historia donde el arte y el amor se imbrican en el alma del artista.
En "Retrato del Artista Adolescente", este joven hombre dice que ha perdido la fe, expulsa de su alma las enseñanzas de la iglesia, en las cuales él ha sido formado, y sin embargo no puede desembarazarse porque ellas son simplemente la armadura de sus pensamientos.



Recibí los newsletters de elSigma






Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

ACTIVIDADES 2017
Leer más
Realizar consulta