Arte y Psicoanálisis

Sección coordinada por Mariela Paoltroni
La falta de la falta. El síndrome de Stendhal
por Carlos Federico Weisse

Es particularmente interesante en este síndrome la distinción de tres aspectos, uno es el desencadenamiento de este estado frente a la visión de un cuadro específico o de un artista específico, otro el hecho de que estos es desarrolla en una ciudad emblemática con respecto al arte, un verdadero templo sagrado de una religión profana, y el tercero la circunstancia de extranjería, la falta de vínculos familiares ya sean idiomáticos o personales.

El malestar del arte contemporáneo
por Stella Maris Aguilera

En El malestar en la cultura Freud postula que la civilización implica un reparto de modos y maneras de gozar que facilita a los sujetos el empuje hacia los cambios. Por eso la cultura es a la vez malestar y remedio para ese malestar. Es malestar porque localiza el punto sintomático al cuestionar los significantes amos y la circulación de bienes de la cultura que los sujetos comparten. Es remedio porque hace posible la invención de nuevos sistemas simbólicos.

La escritura... la vida
por Laura Lazzari

Son innumerables las veces que el psicoanálisis se encuentra con la literatura.
Como producción cultural, que emplea como instrumento la palabra, ella es convocada por él frente a sus grandes enigmas: el origen del sujeto, la cuestión femenina, el amor, la belleza, y la sublimación, por citar algunos. También se la encuentra en cierta manera, en el relato que los sujetos que nos consultan, hacen de sus padecimientos, de sus novelas, de sus mitos. Ahora bien, el psicoanálisis, en tanto constituido como discurso, a diferencia de la literatura, sostiene intereses respecto de ser un discurso que da cuenta de un conocimiento y de un modo explícito expone la representación que se hace de sus relaciones con el mismo.

Yo, Picasso
por Viviana Dreidemie

Pablo, Diego, José, Francisco de Paula, Juan Nepomuceno, María de los Remedios, Crispín, Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso. Estos son los nombres que recibe el hijo del profesor de dibujo y pintor José Ruiz Blasco y de doña María Picasso López. Su tío Salvador fue el médico que lo trajo al mundo. "En el momento del alumbramiento se supuso de Picasso que había nacido muerto, hasta que su tío le lanzó a la cara humo del puro que estaba fumando" , relata Josep Palau I Fabre.

Artemisia Gentileschi Nuestra Contemporánea
por Graziella Magherini

Cuando existe una importante e identificable similitud, nos encontramos con una clara expresión autor retratista ( Berti, 1991). El trabajo de Artemisia Gentileschi es un caso paradigmático. Los históricos del arte encuentran una representación de si misma en diversas obras de Artemisia, las cuales analizaré.
El talento de Artemisia Gentileschi – como nos dice Luciano Berti en las primeras páginas de este libro – se manifiesta en forma precoz y es también en forma precoz que comienza a frecuentar el taller del padre, su trabajo como aprendiz del padre era el único acceso que tenia a la profesión.

Miguel Angel . La pulsión escópica
por Cecilia E. Collazo

Una palabra “Terribilità” (miguelangelesca) define la mirada del David. Que con sus poderes de penetración se expande desde el mármol a quienes hemos osado ser atrapados por esa mirada.
Basta con mirar los ojos del David para sentir y comprender casi por intuición que bordeaba lo terrible en Miguel Ángel.
Mirada viva que como lanza, es capaz de apropiarse de Goliat (como enemigo), de los filisteos y de los visitantes que osan dirigir su vista más arriba de su explanada.
Obras de Miguel Ángel construidas para ser vistas, ¿ofrecidas a la mirada del Otro?, de los otros, pintura, escultura, arquitectura que se dan a la apreciación particular pero escópica de cada quien, y de esto no hay dudas.

Exo Representatio. Discurso y representación en la Edad Media y el Renacimiento
por Carlos Federico Weisse

Siempre atrajo nuestra curiosidad el hecho de los cambios radicales de la representación en la historia del arte, esto no puede deberse sino a profundas transformaciones en la subjetividad que se producen en una época dada y que se traducen, como no puede ser de otra manera, en la expresión artística.
La pregunta que orientará en ese sentido nuestras reflexiones será por consiguiente: ¿Qué es lo motivó la aparición de la perspectiva en la representación renacentista y qué es lo que desencadena su desaparición con el comienzo del siglo XX? Tenemos presente que esta dimensión de la perspectiva dominó la representación en el arte durante aproximadamente quinientos años, y que si bien en el transcurso de los mismos hubo numerosos y profundos cambios, éstos nunca tocaron las coordenadas perspectivistas. Debemos aclarar además que cuando nos referimos a la perspectiva lo hacemos en un sentido muy amplio, en el cual el sujeto de la representación se ubica en un punto de vista geometral desde donde mira la escena. Haciendo todas las salvedades que se quiera esta representación en perspectiva es válida en las artes plásticas y en la literatura. De lo que se trata en esencia es del modo básico de representar en el arte.

Estética y representación
por Mabel Leticia Grosso

El Diccionario Etimológico define la representación como la acción de representar y representar como evocar algo en imaginación.

Estética deriva del griego aisthetikos-aisthesis: punto de vista de la belleza.

J. Lacan: al referirse a al producción artística establece que “los objetos juegan un papel esencial en algo que está vinculado con la promoción de cierto progreso, de cierta elevación de algo socialmente reconocido” , y más adelante dice “No hay evolución correcta posible de la sublimación en el arte sino pensamos que toda producción de arte especialmente de las Bellas Artes, están históricamente fechadas. No se pinta en la época de Picasso como se pintaba en la época de Stendhal”.

Cartas a Theo
por Liliana Dolores Cattenazzi

El artista nos muestra lo singular, lo irrepetible de la creación. Ciorán señala que la verdad del artista no se encuentra en su obra sino en su correspondencia. Lacan advierte que es preciso actuar con prudencia pues "la verdad tiene más de un rostro". En "Presentación de la Memorias de Schreber" por ejemplo, plantea que a Freud no le pareció indigno ni riesgoso dejarse guiar por un texto ... aunque ello lo expusiera al reproche de que estaba delirando con un enfermo, cosa que no parecía perturbarlo mucho. Pues no se trataba del acceso a un ascetismo místico ni tampoco de una apertura efusiva a la vivencia del sujeto. Era una posición en la que se introducía la lógica de una cura.

Borges acerca de Joyce
por Juan Carlos Mosca

En el libro "Museo, textos inéditos de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares", editado recientemente por EMECE, un texto de Bioy recuerda su encuentro con Borges y el inicio de su amistad. Destaca una primera conversación ocurrida en 1931, en un viaje de San Isidro a Bs. As.. En ella y ante una pregunta de Borges acerca de sus escritores favoritos Bioy se enredó cuando venciendo su timidez de ignoto escritor frente a quien ya entonces tenía un renombre emprendió el elogio de quien dirigía la sección literaria de un diario porteño, a quien no identifica.
-De acuerdo, insistió Borges, pero fuera de Fulano ¿a quien admira?. -A Gabriel Miró, a Azorín, a James Joyce, contestó Bioy.



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