Arte y Psicoanálisis

Sección coordinada por Mariela Paoltroni
“Sólo es posible vivir si en la casa del corazón hay un buen fuego”
por Isela Segovia

La obra de Alejandra Pizarnik es más vasta que su vida. A los 36 años, había publicado varios libros de poesía y diversas obras en prosa. Reconocida, premiada y aclamada como una gran escritora, pareciera que escribir no le alcanzó para enlazarse a la vida. Su deseo de lograr la perfección a través de la claridad y la brevedad la obsesionaron. El deseo de muerte aparece como algo que habitó en su escritura.

Breve recopilación sobre creatividad
por Víctor J. Michelón

Como un gato, creatividad es un término elusivo que más escapa cuanto más intentamos asirlo y alimentarlo con ideas porque la naturaleza sensible del arte y la vida de vez en cuando es inefable. Por eso podemos recurrir a los creadores que la han acunado, soñado y acariciado con la esperanza de participar en un alumbramiento, mirando desde afuera, como en los partos.

Arte en el manicomio: la Colección Prinzhorn
por Mariela Paoltroni

La Universidad de Heidelberg es sede de una extensa colección de obras de arte elaboradas por pacientes de instituciones psiquiátricas. Dicha producción ha constituido una decisiva influencia para una de las más importantes corrientes artísticas del siglo XX: nada menos que el surrealismo.

De la falta de originalidad a la creación innovadora, única y deslumbrante
por Roberto P. Neuburger

Si la ópera presenta historias, narraciones que, según el paso de los tiempos, proponen muy diferentes recorridos y estilos que divergen para transmutar su secuencia en un vehículo musical con el que se identifiquen, velando un remanente, un resto no asimilable, nuestra ciudad acaba de exhibirnos las dos caras de la moneda: una tradicional, que - alejándose de la cultura que nos constituye - impide la transmisión, estancándose en una rutina, y una que apunta directamente a abrir recursos inéditos con increíble fuerza anticipatoria, descartando todo procedimiento heredado y re-inventando el lenguaje expresivo como si fuese una mítica “primera vez”.

La Señora Klein revivió en el Teatro La Comedia
por Pablo Zunino

“La Señora Klein”, obra de Nicholas Wright, capta la profunda inscripción que tenía el kleinismo en la cultura porteña. Aquella mujer en un mundo profesional con primacía de hombres, teorizaba cosas extrañísimas, aun para los expertos, acerca de los niños. Hay que ubicarse en esa época, a puro obstáculo, para entender que solo con un carácter indoblegable y algo salvaje era posible seguir adelante en el trazado de un territorio propio. “La señora Klein” es un espectáculo de una teatralidad contundente y muestra la complejidad fascinante de esta gran pionera del psicoanálisis, de esta madre buena y mala, y de esta jefa de escuela que hizo época. La protagonista aparece desplegada en toda la neurosis que el autor le supuso. La directora Eva Halac pescó con gran maestría todas las sutilezas del texto, que oscila entre la tragedia y un humor negro y ácido, y condujo con mano segura a su elenco.

Psicoanálisis y música. La discontinuidad en la música: expresión del traumatismo
por Susana Arazi

Desde que falta un significante en el Otro la armonía no es posible para el ser parlante. Consonancias y disonancias habitan en el sujeto de la experiencia discursiva. La ilusión de completud y la insistente manifestación de la falla y de la castración que supone el lenguaje, conforman una dialéctica permanente, de la cual la música, como producto del hacer del hombre, no es ajena. La eterna división entre fantasma y deseo expone la discordancia. La música expresa ese juego de lo continuo y lo discontinuo. La enseñanza de Lacan sostiene una clínica de la discontinuidad hasta que, con la clínica de los nudos, configura una clínica de la continuidad, en la que se postula una estructura y tres maneras de abordar la falta. En este texto presentamos cualidades musicales en las que se plasma la división subjetiva.

Contrastes y destellos de una temporada que comienza. Crónicas musicales – Teatro musical
por Roberto P. Neuburger

Las líneas que a continuación se exponen proponen un comentario de eventos musicales en nuestra ciudad (o de otras, a las que el que escribe ha podido asistir) desde un probable o eventual punto de partida doble: la descripción del acontecimiento propiamente dicho y su realización por los intérpretes que han participado en primer lugar, con el fundamento de la formación musical y estética a la que adscribe su autor. En segundo lugar, y sólo cuando se la considera adecuada, pertinente o hasta posible, una lectura psicoanalítica (de otro modo, se correría el riesgo de forzar un deslizamiento hacia el "psicoanálisis aplicado", que preferimos evitar).

Antecedentes musicales en las obras de S. Freud y J. Lacan
por Susana Arazi

Las nociones, conceptos e hipótesis de la teoría psicoanalítica, lejos de permanecer impolutos, eternos e inmutables, se prestan, reafirmando la heterodoxia tanto de Freud como de Lacan, a cuestionamientos y elaboraciones que aportan nuevas o diferentes perspectivas. En el siguiente texto exponemos las raíces de un saber no sabido respecto al arte musical. Es particularmente la obra lacaniana la que habla de música sin saber que lo hace, en el gesto generoso de Lacan cuando invita a hablar, en el Seminario XXIV, a Alain Didier-Weill, psicoanalista comprometido con el arte y especialmente con la música o cuando destaca la importancia de la estructura del lenguaje, del número, de un lugar Otro, de lo real y del registro simbólico que atraviesa a todo ser parlante. La música no es la excepción y, por lo tanto el universo simbólico se hace presente también en ella.

El recorrido del Arte en los caminos del ciberespacio
por Mariela Rodríguez Rech

En el marco preparatorio del I Congreso Mundial virtual/presencial de elSigma “El estadio del screen. Incidencias de la virtualidad en la constitución del lazo social”, la autora ofrece el siguiente análisis. Los procesos culturales y artísticos han sufrido, con el devenir de la postmodernidad, una profunda modificación. La era de las tecnologías ha desplazado, sustituido y hasta anulado ciertas expresiones artísticas históricas en el desarrollo de la historia. Nuevas técnicas, nuevos materiales, innovación de todo tipo se hace presente en las obras de arte de siglo XXI. Cuando los procesos tecnológicos e informáticos invaden de manera tan contundente ¿qué lugar tiene el arte en el Sujeto y en el devenir de una cultura? ¿Cuál es la función del arte y la implicancia del Sujeto en el mismo? La obra artística imbuida de tanta tecnología y transitando el ciberespacio ¿tapa o devela? Las siguientes palabras quizás nos posibiliten justamente poder preguntarnos para pensar, construir, deconstruir, reflexionar y no quedar apabullados y apresados por las redes tecnológicas.

Psicoanálisis y Música. ¿Es la música un discurso sin palabras?
por Susana Arazi

El encuentro imposible entre Psicoanálisis y Música permite, no obstante, la formulación de diversas e interesantes articulaciones. La noción “discurso” musical no es nueva entre los teóricos de la Estética Musical. Un discurso es, ante todo, un movimiento en el tiempo. Quizás la mejor definición de la música sea, como siempre, la que brota de los poetas: “La música es la más bella de las formas del tiempo” (Jorge Luis Borges). La esencia del discurso desde una perspectiva psicoanalítica no está divorciada del fenómeno musical. La asemanticidad de las notas musicales facilita el acceso a la aprehensión del sintagma “discurso sin palabras”. Se trata de lugares simbólicos, de gramáticas, de sintaxis, más que de significados o de sentidos cristalizados. Por lo tanto se trata de discurso en tanto éste no es sin la estructura del lenguaje.



Recibí los newsletters de elSigma






Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

ACTIVIDADES 2017
Leer más
Realizar consulta