Cine y Psicoanálisis

Sección coordinada por Laura Kuschner
Sección coordinada por Juan Jorge Michel Fariña
Corazones abiertos
por María Bianchi

Marie es una mujer de unos 40 años, casada con Niels –algunos indicios indican que están juntos desde jóvenes-. Ama a su marido, quien se preocupa mucho por ella a raíz de un accidente en que ella atropella a un joven con su auto. Niels trabaja muchas horas como médico en el hospital, y además, la vida sexual entre ambos es inexistente. Cuando ocurre el accidente, Marie se siente enormemente culpable, desde el primer instante. Niels trata de consolarla, quiere hacerle entender que no es culpable por lo sucedido. Sin embargo, Marie no piensa lo mismo, ella conducía rápido. Niels es empujado por Marie a ayudar a Caecilie, la novia del joven, a no dejarla sola, a prestarle su oído. A partir de aquí los hechos conducen a diversos interrogantes, que la autora, a lo largo de su texto, intentará abordar: ¿Desde qué posición actúa Marie: desde la responsabilidad o desde la culpa? ¿Es la moral que la fuerza a reaccionar de esa manera? ¿Qué de su posición subjetiva se pone en juego en la triangularidad que comienza a despelgarse en el film?

Un año sin amor
por Marcelo Pérez

Sobre un texto del personaje protagónico (Pablo Pérez), la directora Anahí Berneri nos invita a entrar a un laberinto que, parafraseando a Gilles Deleuze, podríamos definir como “frío y cruel”. El personaje, como queda bien definido en el título, está carente de amor. Esta falta parece llevarlo a frecuentar cines-pornos y más tarde un club leather´s. Y aquí vienen los planteos. ¿Qué hace que una persona busque amor en lugares donde el sexo es el parámetro e incluso el leiv-motiv? Creo que esta pregunta puede ayudar a acercarnos al pathos (la pasión) que atrapa a Pablo en un callejón sin salida; monotonía que se repite a lo largo del film.

El juego de Arcibel
por Laila Sakkal

Había una vez… Un hombre, llamado Arcibel Alegría. Vivía tranquilo en la República de Miranda, país latinoamericano gobernado por las milicias al mando de un dictador, el Gral. Abalorios. Arcibel era periodista: se dedicaba a confeccionar el horóscopo, crucigramas y notas sobre ajedrez para un importante diario de la República. Era un hombre tranquilo, a quien no interesaban grandes desafíos, ni grandes satisfacciones. Resignado, quizás, a cumplir obedientemente con aquellas tareas que garantizan su supervivencia. El azar hace que uno de sus artículos de ajedrez sea publicado por error en la primera plana del diario. El gobierno militar sospecha que en ese artículo hay un contenido implícito en el cual el Sr. Alegría manifiesta encubiertamente su oposición al Gobierno de Abalorios. Arcibel es encerrado en la cárcel como preso político [...] Arcibel es un hombre inhibido, paralizado en la rutina de su vida cotidiana, y que entregado compulsivamente a la fantasía y a los juegos evita jugarse de verdad (en acto). Arcibel juega y mientras juega se somete obedientemente a un orden moral como si fuera imposible alterarlo.

Closer. Una visión sobre la pulsión escópica
por Débora Levit

El mirar y el ser mirado adquieren en Closer un lugar privilegiado en la escena, en tanto los personajes se mueven dentro del juego de la presencia y del ocultamiento, de la dicotomía entre verdad y realidad, y esos dos niveles los enmarca. En la trama de Closer el intento de ver más allá, (y, paradojalmente, el anhelo de ver “más cerca” tal cual se alude desde el título), es una constante. La mirada, estructurada sintácticamente como pulsión en las tres voces gramaticales: ver, verse, ser visto; es en esta historia la más atractiva protagonista y eje del despliegue metafórico del texto. Sin duda la historia se ubica en un entorno de la llamada posmodernidad: edificios, cemento, Internet; una cierta liberalidad sugerida en las relaciones interpersonales; un paradigma del amor dimensionado en su condición de efímero y acentuado en la sílaba del goce, alejado de las premisas culturales que remiten a un lazo tierno de respeto y fidelidad. Se siembra así la pregunta acerca de si realmente la época atraviesa al amor como modo de lazo o si el telar humano en donde se entreteje conserva ciertas estructuras estables, que determinan la persistencia en la elección de objeto, la monogamia, los celos, la fantasía de posesión y propiedad privada, como en las sociedades más conservadoras.

Con sólo mirarte ("Things you can tell just by looking at her")
por Francisca Gelly Cantilo

Rebecca es una mujer de treinta y nueve años, gerente de un banco y en pareja con Robert hace tres. La historia comienza con la feliz y romántica pareja de Rebecca y Robert. Pero ante la inminencia de una embarazo la historia da un giro para la protagonista. El azar se cruza en el camino de Rebecca al toparse con Nancy, una vieja mujer que juega en el film un rol fundamental. Sus preguntas e intervenciones enfrentan a Rebecca a responder (en acto) frente a la interpelación subjetiva. "¿Has actuado conforme al deseo que te habita?"

Ventana de enfrente
por Marcelo Augusto Pérez

Un significante: “Simone”. Único recuerdo que aparece en el pensamiento de un anciano que es encontrado por un matrimonio italiano en las afueras de Roma. Con este disparador, el director mueve los hilos de una historia donde ideología, política, genocidio, sexualidad y vínculo amoroso aparecen superpuestos, connotando un pasado no del todo feliz y un presente sin olvido. Dos historias –en principio dos- paralelas: la Mujer –esposa y madre- termina sus noches observando a un joven vecino a través del cristal de su ventana. El deseo comienza a invadir poco a poco su cotidianeidad [...] Ella y su Vecino se entrecruzan para seguir la pista del anciano y encontrarle paradero [...] Aquí las dos historias comienzan a mezclarse; poco a poco aparecerá una tercera: el marido [...] Cuatro sujetos (la Mujer, el Vecino, el Marido, el Anciano) con diferentes modos de canalizar y vectorizar la dinámica deseante.

“Más allá de los sueños” (WHAT DREAMS MAY COME)
por Cecilia Muñoz Cancela

El film tiene la particularidad de que todos sus protagonistas mueren en la primera media hora de la película, las dos horas treinta minutos restantes se desarrollan en otra escena. La muerte de los protagonistas será tratada aquí como metáfora de las vicisitudes del proceso de duelo que ambos deben realizar por la privación real que sí sufren de sus hijos. En el caso de la pareja creo que no se trata de su muerte sino de algo del orden de la mortificación, de la agonía, de la pesadilla del síntoma cuando esa es la respuesta (o la forma de intentar eludir la respuesta) a la interpelación subjetiva. Ellos prefieren soñarse muertos a saber de esa vida afectada por la muerte por la que todo ser hablante está condenado a transitar.

Violencia y desamparo en la infancia: Distintas respuestas subjetivas
por Estela Durán

Si acordamos con Freud en que todo bebé nace en estado de indefensión primaria, “hilflosigkeit”, como él lo llama y que su vida dependerá del Otro primordial... ¿qué sucederá si el Otro no acude a la cita o lo hace en exceso?. Asistencia del Otro primordial que no sólo acude para cubrir necesidades básicas sino también donando su amor, haciendo de ese niño su objeto amoroso; apuntalamiento, en el sentido freudiano del término con todo lo que ello implica. Su carencia tiene consecuencias, es lo que nos recuerdan los ejemplos de marasmo infantil.

Un Diván en New York
por María Laura Cáseres

“El Dr. Rosenth, psicoanalista, vive en New York. Luego de su última sesión del día (en la que se lo ve aburrido y cansado) decide publicar un aviso para intercambiar su departamento por un mes, por uno en Francia. Natalie, bailarina francesa, ve el aviso publicado y decide acordar el intercambio. En Francia el Dr. Rosenth se encuentra con un dpto. todo desordenado, canillas rotas, por todos lados cartas de diferentes amantes jurando amor eterno. Con este panorama el Dr. Rosenth cansado decide volver. En New York se hospeda en la casa de un amigo para no romper el acuerdo realizado con Natalie; sin embargo un día caminando cerca de su domicilio, pasa por la puerta y ve salir a uno de sus pacientes, como también ve llegar a otro. Se da cuenta que ella ha tomado su lugar y está haciéndose pasar por una colega que lo reemplaza. Decide desenmascararla, para lo cual se hace pasar por un paciente de él: Mr. Smith.” La responsabilidad subjetiva se aborda desde el punto de vista del engaño, no del más evidente (el de la bailarina haciéndose pasar por analista) sino aquel otro engaño: el del Dr. Rosenth haciéndose pasar por paciente. ¿Quién es quién?

Perdidos en la traducción
por Karina Cukierblat y Débora Sznaider

En una época en la que las películas que se aproximan al corazón y tocan el alma no han sido lo que se dice pródigas, el film de Sofía Coppola estrenado en la Argentina bajo el título de Perdidos en Tokio se ha presentado como un bálsamo para nuestros ojos. Como toda gran película abre varios caminos que nos ponen a pensar. Propondremos como sesgo para este trabajo las cuestiones en torno a las contingencias del amor, el malentendido entre los sexos y los encuentros en la época.



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