Cine y Psicoanálisis

Sección coordinada por Laura Kuschner
Sección coordinada por Juan Jorge Michel Fariña
Ladrón de Orquídeas
por Tomás Murray

Tenemos un sujeto que en un principio se encuentra sumergido en su realidad cotidiana, un sujeto armado que se propone escribir un guión como todos los que había escrito hasta ese momento, para seguir siendo exitoso. Su propósito se reduce a eso [...] Pero en este movimiento se encuentra con algo que anda mal, no puede avanzar, se encuentra estancado, no pasa de la introducción [...] Una serie de eventos lo llevará a interrogarse por esta cavilación hasta encontrarse frente a la muerte para culminar su búsqueda y operar un cambio en él desde sí mismo, ya no será el mismo sujeto del comienzo del film.

El gusto de los otros
por Jorge S. F. Mosner

Supongo que “El gusto de los otros” les gustó porque se identificaron con alguno de los personajes. Yo creo que han tratado de engañarnos. Tuve una vivencia parecida (que el personaje engaña) con la película “La sociedad de los poetas muertos” en donde el héroe, el profesor, a poco que uno prestaba atención a su historia advierte que era un tipo agresivo, intentando elaborar cuestiones de su pasado. No es un buen tipo como parecería, y que su vida presente y su futuro están enajenados (tiene a su novia en Inglaterra, por ejemplo) y fue decisiva su influencia en el suicidio de su alumno [...] “Les gouts des autres”. Veamos al personaje del empresario [...] Me quieren mostrar en la película que CASTELLA, tal el nombre de nuestro protagonista, de pronto adquiere sensibilidad gracias a la conmoción que produce en su vida el encuentro con CLARA (la profesora de inglés y actriz trágica cuarentona) [...]El guión padece, a mi modo de ver, de zonas borrosas y engañosas, es como si viniera a la consulta psicoanalítica un paciente (que lógicamente viene porque necesita ayuda) pero no nos da información, o la cortajea para dificultar la comprensión, da mucho trabajo juntar las piezas, en este guión las piezas están separadas para recrear situaciones que nos hagan creer que son lindas, deseables, es una forma de vendernos gato por liebre.

La extrañeza del encuentro
por Gerardo García

En el seminario La Angustia, a dos años de su estreno, Lacan se detiene a considerar la última escena de La dolce vita. Se trata de aquella en que los personajes luego de una noche de orgía, atraviesan un bosque de pinos saltando de sombra en sombra hasta llegar a la playa. Se deslizan, casi sin discontinuidad, desde el desencanto de la vida hasta el universo de los pescadores que se ganan penosamente el sustento. En el borde del mar reposa resignadamente una suerte de monstruo marino atrapado en las redes y que parece mirarnos con un ojo invertido [...] El protagonista, interpretado por Marcello Mastroiani vestido de negro, intenta dialogar con una joven vestida de blanco que asoma en el otro extremo de la playa. Pero el estruendo de las olas impide que el diálogo pueda consumarse y el final se precipita en el desencuentro [...] Cada vez que se pone en juego el diálogo, la dimensión de la Cosa en su posición de interposición, hace que el mismo no sea simétrico, que no sea lineal. Y quizás esté en el psicoanálisis, en su función, el no reducir esa disparidad dado que si el diálogo tiende a la simetría, al espejo, a una geometría plana probablemente se excluya lo verdadero del encuentro. En el diálogo hay una irregularidad, una disparidad y no se trata de atenuarla sino de hacerla presente.

Femme Fatale
por Cinthia Cottet

Si bien en principio el hecho de que el film juegue con la duplicidad entre realidad e imaginación parezca dificultar su abordaje, aún así considero que es posible ubicar en él las dimensiones que se consignan. Sintetizando la caracterización de Laure, la protagonista se presenta como una manipuladora nata, hipócrita, codiciosa, malvada sin tregua, ella misma admite que nunca amó a nadie y que siempre utilizó a los demás. Fría y seductora, a lo largo de la historia se muestra capaz de fascinar y cautivar a quien se interponga en su camino, intentando en vano dilucidar sus intenciones que, por lo demás, de inicio remiten a un peligro por donde se las mire. Sin embargo, aunque suene contradictorio, Laure parece no tener nombre, no sólo en tanto que ha cambiado de identidad, sino también porque a lo largo de ese recorrido vivido en un medio asfixiante, no se le ha permitido hablar.

Terminator
por Hugo Dvoskin

La guerra nuclear está por concluir. Es el año 2029 de nuestra era y los robots se aprestan a dar el “golpe definitivo”. Los hombres se defienden como pueden, como los dejan, o como a ustedes les guste. Sin embargo, la batalla final será hoy. Los robots han decidido enviar a nuestro tiempo a uno de los suyos para que mate a quien será la madre del aún no nacido John Connors, a fin de que éste –líder de los humanos en el 2029- no nazca. John ha aprovechado la misma máquina –por la cual se viaja a través del tiempo- y que no podrá volver a utilizarse jamás, para enviar a Skyle, quien sin el poder de ningún arma pero para poder amar persiga al robot por el tiempo para impedir su tarea.

Camila
por Marcos Faletti y Claudia Vezzaro

El film dramatiza la verídica y trágica historia de amor entre Camila O' Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez, a mediados del siglo XIX, y los escándalos que provocó semejante relación en la Iglesia y en la sociedad porteña de la época [...] Camila es un film historicista que si bien centra su atención en la problemática de una relación donde el deseo no se anuda a los discursos del poder sino a las subjetividades, tampoco deja de lado cuestiones inherentes al contexto socio-histórico y político en el que esta historia verídica tuvo lugar. Refleja claramente el clima disciplinario que se vivía en la aldea porteña bajo la gobernación rosista.

Apuntes sobre " El Gran pez "
por Olga Pilnik

Edward Bloom, es esta vez el nombre elegido por Burton para ubicar esta particular condensación entre lo que queda del heroe americano y las fantasias de un chico de los suburbios (como lo llaman a Burton algunos criticos de cine). Veamos cuales son los procedimientos que utiliza en El gran pez: En principio, se observa que el formato del film es clásico, tanto en el nivel narrativo como representacional: esto es tanto desde la historia que se cuenta como su resolucion filmica, como esta planteado visualmente, como construye las imágenes que nos da a ver. Esta característica del formato hace que sean limitadas sus posibilidades de introducir con mayor eficacia algo de ambigüedad entre lo real y lo imaginario, entre la realidad y la ficcion (lo que hubiera sido muy interesante) desde los procedimientos que utiliza (montaje clasico acorde a la narracion entre otros elementos)

Una buena película
por Daniel Zimmerman

En la medida en que el montaje se sostiene en la contigüidad significante, y dado que el montaje constituye el alma de un filme, el cine es considerado un arte metonímico. El cine es un discurso que no puede prescindir de la anécdota, algo debe suceder; y esto tiene una estrecha relación con la vía de la metonimia. El relato cinematográfico no guarda un sentido ni es la suma de pequeños sentidos; su sentido resulta de un efecto de contagio entre sus diversos fragmentos, que adquieren su pleno valor al hacer resonar un sentido a distancia. Una buena película es aquella que alcanza una eficaz articulación metonímica; en otras palabras, aquella cuyas imágenes relanzan el deseo del espectador más allá de lo que muestran.

Mejor imposible
por Jorge S. F. Mosner

Es la historia de un cuarteto, Melvin Udall (Jack Nicholson), Simon (el homosexual), Carol (Helen Hunt, la mesera) y Verdell, el perrito [...] Los tres, o los cuatro, tienen una problemática en común, problemática bastante común desde la Revolución Industrial hasta nuestros días y que es la piedra de toque de la neurosis moderna: la falta de padre, el déficit de la presencia del padre en la vida de una persona [...] Si bien esta cuestión del padre es una problemática en común no es sólo esto lo que los unirá, porque muchas personas padecen este mal y sin embargo no por ello se juntan. Entonces, ¿qué factores hacen que personas tan dispares socialmente, económicamente, axiológicamente, es decir, desde el punto de vista de sus valores y su cosmovisión se junten y se necesiten y cumplan funciones afectivas el uno para el otro?

Las Horas
por Hugo Dvoskin

Desde el título mismo del libro-película “Las Horas” se sitúa una cierta paradoja lógica: “las horas” es, por un lado, el lugar por excelencia del exilio humano, el que le permite al hombre ordenar y organizar su existencia; pero por el otro, es una metáfora de aquello que será inasible por el ser al momento de encontrarse con ellas, contadas de a una, una tras otra y una más.



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