Colaboraciones

Sección coordinada por Florencia Fracas
Freud: el psicoanálisis una práctica sin pensar[1]
por Alberto Sladogna

Freud inicia su obra canónica, La interpretación de los sueños (1900 -1899- ), con este epígrafe: Si no puedo convocar a las fuerzas celestiales, moveré a las del infierno. Se trata de una invocación a las fuerzas del averno ¿de cuál infierno? Del infierno de aquello que el llamó el inconsciente y sus manifestaciones, en particular, el deseo. ¿Dónde se ubica ese infierno?

Las lentejas tienen hombrecitos. Acerca de diagnósticos y métodos en la clínica analítica
por Jorge M. Helman

Esta pincelada clínica es el producto de un trabajo de supervisión realizado en el año 1988 en un hospital polivalente de la provincia de Buenos Aires (Argentina), y brotó como recuerdo de quien ahora escribe en respuesta a la invitación a hablar de testimonios de la clínica. Permite, gracias a la distancia, algunas reflexiones acerca de la práctica, ya que ésta tiene la bondad de despertar a algunos conceptos teóricos que suelen dormir en los libros. En esta dirección, se encamina este escrito.

Consecuencias de interrogar el síntoma
por Horacio Salinas

El psicoanálisis, desde un punto de vista histórico, logra su inscripción en el campo de las disciplinas científicas justamente a partir de la excepción que como psicoterapia introduce en ellas, ya que deviene en aquella psicoterapia que interrogando el síntoma obtiene consecuencias. Una de ellas, por ejemplo, resultó ser el psicoanálisis mismo, en tanto que como excepción que introduce el caso por caso encierra en sí la continuidad cronológica de una práctica y su difusión, es decir la transmisión de una enseñanza.

Actualización del concepto de trauma : De Freud a Lacan
por Mirta Goldstein

El trauma es sexual, ya que encuentra en la sexualidad infantil su sustrato material. Ese sustrato material, es "cuerpo simbólico", significante condición de lo inconsciente, y resto real: letra, condición del goce.
El fantasma orienta la significación del trauma, el fantasma repite un saber coagulado respecto de la causa del trauma en la novela familiar. Pero el goce se muestra como un saber insabido que hace trastrabillar la certeza del fantasma.

Con tanto olvido cómo hacer una rosa
por Lucía R. Azaretzky

¿Cómo entender el advenimiento de objetos, dibujos, poesías, pinturas, esculturas, música, donde antes sólo teníamos el grito desesperado, el silencio tronante de la injuria y maldición del superyo en la nada de la debilidad mental, en el vaciamiento del vómito, el llenado de la cocaína, en el agujero de una úlcera sangrante?
¿Cómo entender el advenimiento de estos objetos en la más pura experiencia del NN, del sin nombre, fecha, o lugar de nacimiento, estado civil, instituyente del sujeto; ante lo fallido de un padre que no logra instituirse en tanto autoridad garante de la no disolución subjetiva en el vampirismo absoluto del Otro?

Esas diosas desconocidas
por Silvia Fantozzi

Este extraño conjuro es una carta de Sigmund Freud. Emilio Rodrigué, a quien le debemos su hallazgo, dados los secretos de la familia psicoanalítica, escribe: “Misiva inquietante, casi escrita en clave. Poesía de cuño bíblico, enviada en ocasión del nacimiento de Conrad, hijo menor de Fliess.”
¿Sería muy pretencioso desentrañar las oscuridades cifradas de este mensaje casi esotérico? Y en caso de establecer algunas hipótesis, ¿cuál podría ser el beneficio?

Psicoanálisis y Cultura: "Ojos que no ven"
por Sandra Auladell

Si la pérdida de la visión no sólo es pérdida, sino ganancia de otro orden, ¿a qué orden nos referimos?
Si en el personaje, el actor, y el analista también, obtiene un goce que lo fija, que lo atrapa y al cual no puede renunciar, ¿qué goce estaría ligado a la figura del ciego?
En relación a ello, acudí a la diferencia que establece Lacan en el Seminario 11, entre la función del ojo (visión) y la mirada.

Lo terapeútico en psicoanálisis.
por Silvia Baudini

Nos alejamos cada vez más de la remisión a una norma y no hemos respondido la pregunta acerca de qué es lo terapéutico en psicoanálisis.
Por qué la satisfacción de la palabra es mejor que la de la droga, -y me hago cargo de este adverbio-, porque da una oportunidad a la demanda. Lacan nos dice que toda palabra es demanda, espera respuesta del Otro. Allí hay una oportunidad de hacer de esa palabra un instrumento que sirva para la elucidación de la relación del sujeto con su fantasma, con su deseo y con su goce .

Espacios Virtuales.Época y goce
por Mariana E. Gómez

Así, los espacios virtuales introducen al sujeto en un goce autoerótico de la misma manera que lo hace la televisión. El sujeto se satisface pulsionalmente durante horas a través de la mirada. Viaja, asiste a una conferencia, compra, se erotiza, pero frente a un monitor. También se encuentra virtualmente con otros sujetos que se relacionan entre sí, sin experimentar la presencia del cuerpo del otro. El espectáculo del mundo se nos vuelve más descifrable si lo remitimos a la maquina del no todo, nos señala Miller

Las escrituras del psicoanálisis en extensión
por Enrique Tenenbaum

Voy a restringir el uso del término psicoanálisis en extensión a la práctica de los analistas “con algunos otros” analistas, situándome en el dos del “al menos dos” que Lacan precisa respecto a que haya analista. Dejo por fuera de la cuestión tanto al psicoanálisis aplicado a otras lecturas como a la divulgación del psicoanálisis, entendiendo que el psicoanálisis sólo se aplica, en sentido propio, como tratamiento y, por lo tanto, a un sujeto que habla y oye y subrayando que la divulgación del psicoanálisis a otros auditorios mereciera por parte de Freud no sólo su rechazo en lo que a vía de transmisión se refiere, sino una observación acerca del destino seguro de dicha divulgarización –hacia la absorción y neutralización por parte de los mecanismos habituales del capitalismo.



Recibí los newsletters de elSigma






Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

ACTIVIDADES 2017
Leer más
Realizar consulta