Columnas

La trasmisión de lo real en la supervisión
por José Grandinetti

Formulemos algunas preguntas: ¿Qué se visa en la llamada supervisión? ¿Es que este supervisar implicará como muchas veces se lo demanda, una determinada certificación, un visto bueno o lo que es peor la creencia de que allí y gracias al super analista se le otorgará al analista supervisante, la visión como revelación de un misterio? ¿El misterio mismo de la “anunciación” de lo Real? Lo “didáctico” del análisis del analista no puede servir para otra cosa que para conducirlo a ese punto que en su álgebra designa como deseo del analista. Hacer la experiencia analítica, que incluye a mi criterio la supervisión del deseo del analista, anuncia un “dejarse alcanzar”, acaecer. Un dejar que esa experiencia nos toque y nos lleve a lo largo del camino, sin creer por eso, que. “estamos de vuelta”.

Fiestas: la máscara en el Momento de Concluir
por Sergio Zabalza

Apenas el calendario insinúa la vecindad de las fiestas, un cúmulo de inquietudes y angustias se desatan en torno a estas fechas donde suelen converger el momento de un balance con el encuentro de rostros no siempre simpáticos y agradables, más proclives a encarnar la obligación del compromiso que la instancia del placer o el disfrute... ¿Es que estamos proponiendo el cinismo como solución frente a esas cuatro o cinco horas que cierran el año? De ninguna manera, frente a la repetición, la dimensión del acto propone la diferencia. Se trata de una cuestión de enunciación: desde dónde elijo –quedarme o ausentarme, excusarme o aceptar la cita– en el Momento de Concluir.

La trata de personas, conceptualización e intervenciones posibles
por Eva Giberti

La trata de personas es una forma de esclavitud (sexual o laboral) que involucra el secuestro, el engaño o la violencia. Los tratantes se aseguran mediante diversas estrategias que las víctimas no puedan –o crean que no pueden– salir de su situación de esclavitud. Cuando Lacan en El Seminario XVII escribe que "la historia de la Filosofía, es la historia de la sustracción del saber del esclavo para llevarlo al bolsillo del amo", también describe, por extensión lícita, el delito de la trata. Cualquier trabajador esclavizado ingresa en esta categoría. En situación de trata la mujer secuestrada o engañada y encerrada, es la esclava que ha optado por la vida, es decir, defendiéndose de la muerte, de ser asesinada. Por eso llega a tal condición. La Brigada contra la trata está integrada por psicólogas y trabajadoras sociales que acompañan a las fuerzas de seguridad en sus intervenciones. Ingresan en los prostíbulos en el momento del allanamiento y toman contacto directo e inmediato con las víctimas. Las universidades de nuestro país no incluyen estos problemas de índole nacional que compromete a miles de ciudadanas esclavizadas.

La supervisión en el hospital y su lugar
por Graciela Graham

No se ha teorizado mucho sobre el control, hay prácticas que se realizan y que no se piensan mucho, a veces es mejor no pensar mucho. Se supone que hay un saber que se le supone al supervisor, pero el supervisor es un analista... ¿De qué saber se trata? ¿Se le supone saber supervisar? ¿Se le supone saber analizar? ¿Se le supone saber curar? Hay en la supervisión en el hospital un punto de gozne intermedio entre la enseñanza y el análisis, de hecho la supervisión pretende ayudar al psicoterapeuta a ubicarse respecto de su hacer con el paciente en una posición que no impida el desarrollo del tratamiento. La supervisión en el hospital es una práctica que de alguna manera no se ubica completamente dentro de lo que llamamos con Lacan análisis de control, es una práctica que está en los bordes del análisis, pero que es absolutamente necesaria en el lazo social.

Los Maestros
por Elena Jabif

Ha ocurrido a menudo que ciertos hombres publiquen sus confesiones para edificar a sus semejantes u obtener gloria literaria. Freud fue el primero en hacerlo por motivos estrictamente científicos. 43 años y un volver a empezar, relatos por peligrosos viajes de países desconocidos y el miedo de morir antes de haber cumplido con su tarea...
La autointerpretación de un sueño -"Disección de la propia pelvis"- le dice a Freud que posee buenas piernas para avanzar en su deseo, morirá como todo sujeto pero su obra lo trascenderá. El deseo infantil de inmortalidad personal muy vivo en sueños precedentes, y su deseo de sobrevivencia de su padre, es sustituido por un deseo adulto de donación de vida a sus descendientes y al espíritu de sus lectores: "los hijos obtendrán lo que sus padres no obtuvieron". Cada sujeto en distintos tiempos se nutre del don de la letra de sus maestros, uno por uno se "disecan" a sí mismos. Descubrir lo más recóndito de cada uno, soñar y sentirse convocados a una producción, crear un trabajo propio que los abandona en un tiempo precoz, porque no les pertenece, es Acto de Escuela.

El homicidio como efecto de discurso
por Amelia Haydée Imbriano

En el discurso capitalista, el sujeto efecto de discurso, es un sujeto de goce. Es desde esa condición que la efectuación de la pulsión homicida primordial puede ser la ocasión de una patentización del sujeto en lo real. Las transformaciones societarias construyen una variable cultural en donde es posible la transformación de lo ilegítimo en legítimo. Punto de ocasión para un debilitamiento de la función paterna en tanto operación jurídica. Consecuentemente se producen: fallas en la articulación simbólica-imaginaria, fallas de los mecanismos de defensa del yo que operan desde lo simbólico: represión y sublimación, y falla en la articulación simbólico-real. La gestión discursiva contemporánea, cuya herramienta es la igualación en nombre de la libertad y el derecho, se sostiene en una inflación de lo virtual y la infatuación del sujeto, generándose aumento de la tensión imaginaria. Al estar en disfunción lo simbólico en tanto Ley, las conflictivas imaginarias no tienen otra alternativa de resolución más que a través de un empuje en lo real. Allí encuentra posibilidad la emergencia del sujeto en una máxima expresión real: mato o muero.

Fetichismo
por Teodoro Pablo Lecman

Es importante recordar el papel central del fetichismo en la teoría psicoanalítica. Bajo la forma de la Verleugnung, un problema de juicios del yo (o más bien de lo que lo enuncia desde lo inconsciente) y no de división de la personalidad psíquica (aunque se asocie a ella a posteriori, vía represión) o de estrategias estancas supuestas frente a la castración como parece ser el estereotipo de la trilogía lacaniana represión/repudio/forclusión. La Verleugnung a veces traducida como repudio, repudiación, renegación, desmentida, pero migrante en los casos de Freud, tanto en la psicosis como en la perversión como en la neurosis. Tan afín a nuestra época en su mentira hiperbólica, epimenídica. La historia del calzado es maravillosa, proveniendo del latín calceamen, donde calco, pisotear, deriva también en calcar: copiar con una huella...

De la reclusión a la desaparición
por Carlos Paola

Desde una polarización falaz que invoca una ineficiencia estatal, se encubre la polarización de la sociedad. Y, desde un lenguaje empresarial que invoca una eficacia "apolítica", se justifica la empresa de engullirse desde los recursos naturales hasta el último centavo de las instituciones públicas. Es en este contexto que hoy, en Buenos Aires, pesa la amenaza de cierre y desmantelamiento de los Hospitales Psiquiátricos, y se produce el desplazamiento de algunos directores y designaciones "a dedo" que desconocen la ley de Salud Mental (448). Si la estructura de poder del Estado Moderno promovió la Reclusión de la locura, la estructura de poder de la Globalización promueve su Desaparición.

Berlusconi: la expropiación de la vergüenza
por Sergio Zabalza

El pudor remite a una escena social y por lo tanto al prójimo que, en forma virtual o efectivamente actualizada, hace sentir el compromiso de su presencia. Por eso Lacan afirma que "el impudor de uno basta para constituir la violación del pudor del otro" ; es decir: eso que solemos llamar vergüenza ajena es el malestar por el pudor dañado. Precisamente el pudor -esa única virtud, según Lacan - nos preserva de la petrificación entre el personaje y el sujeto al operar como un velo que ampara los lugares que constituyen nuestro semblante en la comedia de los sexos que habitamos. La difusión pública de las fiestas de Silvio Berlusconi no constituyen violación alguna de la intimidad de una persona. No hay pudor ni privacidad alguna en esas prácticas ejercidas al servicio de una obscena ostentación de poder, sino expropiación de la vergüenza. La ajena.

Cómo entender la violencia social en Argentina
por Norma E. Alberro

En nuestro país, nos encontramos con personas para quienes la desesperanza y la exclusión tienen por lo menos dos generaciones. ¿Es posible aplicar las categorías psicológicas y psicoanalíticas que intervienen en la constitución de la conciencia moral y el desarrollo de la comprensión y el discernimiento, sin incluir el valor constitutivo de la marginalización? La violencia juvenil demuestra en la actualidad, hasta qué punto lo social se articula con lo psíquico. Si los abuelos, los padres y los niños están excluidos del deseo social, esto produce no sólo la desorganización psíquica sino la inconsistencia de las funciones del sentimiento moral. A eso se le agrega la ruptura del contrato social y el deterioro o disolución de la trama social que debería contener mediante sus pactos y reglas las pulsiones individuales.



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