Columnas

Deseo del analista y perversión
por Norma E. Alberro

¿Qué es la perversión en psicoanálisis? El riesgo de un viraje perverso en la situación psicoanalítica es bastante real, dada la naturaleza propia de la transferencia. Según Serge André habría una “analogía de estructura” entre análisis y perversión. Por un lado la transferencia consiste en la suposición que el paciente hace a su analista de detentar un saber que responde a los interrogantes que él se plantea. Ahora bien, nos encontramos con un primer obstáculo: el saber no suscita ningún deseo verdadero (no hay deseo de saber), sino solamente amor dirigido a ese saber y, sabemos, las vías identificatorias que el amor puede acarrear.

Barras bravas, una perversión millonaria
por Sergio Zabalza

Cuando sugerimos que el conflicto de los barra bravas revela “la declinación de las insignias”, estamos diciendo que las identificaciones que Freud había dirimido en su Psicología de las masas para explicar la manera en que un grupo se cohesiona en torno al amor por el líder, ya no responden a esta subjetividad emergente. No hay amor ni lucha por una causa en la “ranchada”, en la barra brava ni en los barrios seguros que promete el liberalismo a expensas de la miseria que aguarda a nuestra gente joven en “el galpón”, sino tan solo puro empuje a gozar.

Del Yo líquido al Yo creador
por Carlos Gustavo Motta

La desconfianza e incertidumbre son las variables que tiñen nuestra vida cotiadiana. El miedo que se hizo carne en los lazos sociales: violencia, secuestros, asesinatos, terrorismo, son nombres protagónicos de una sociedad convulsionada donde la declinación de la autoridad, efectiviza un imperio construido en el capricho, sin principios ni ley. Sin reflexión ni sensatez. Lo familiar metamorfoseado en ominoso, extraño, siniestro. La humillación de la carencia, lo ilimitado de la precariedad, la suficiencia del egoísmo de algunos pocos, construyen al Yo actual. Propongo la denominación de Yo líquido, parafraseando a los conceptos de “modernidad líquida” del sociólogo polaco Zygmunt Bauman.

Fama y fortuna
por Carlos Brück

Uno de nuestros más prestigiosos traductores, Jorge Luis Borges, decía que el era capaz de cualquier cosa con tal de acometer una frase feliz. Una frase entonces que circulando de boca en boca permitiera por un momento la certidumbre de la plenitud a quien, como sabemos, fue, al igual que Joyce, mucho mas famoso que leído.

El enmascarado solitario
por Carlos D. Pérez

Mi amigo fue hasta la Cámara del Libro, donde en el departamento “legales” le dijeron que la propiedad intelectual vale para el contenido de un libro pero no para el título, algo así como que de la tapa para adentro hay propiedad para lo intelectual pero en las tapas todo vale, por esas cosas del libre mercado, ¿vio? Mi amigo le preguntó al informante si entonces podría escribir algo titulándolo Cien años de soledad y en vez de firmarlo García Márquez el autor fuese García Párquez (mi amigo se apellida García) y le respondieron que, efectivamente, así es, a menos que alguien haya registrado anteriormente el título como “marca”, a la manera de un desodorante, un método para adelgazar o un restaurante.

La Salud Mental de Barrio Parque
por Sergio Zabalza

Dicen que no fue en un barrio marginal sino en el más “paquete” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, días pasados, en ocasión del estrepitoso tiroteo suscitado entre una legión de efectivos policiales –grupo de élite incluido- y un vecino de Barrio Parque, uno de los tantos famosos que habitan ese exclusivo coto residencial expresó: “esto es una locura”. Ahora bien, para abordar las distintas perspectivas que sustentan el concepto de Salud Mental en su articulación con el orden y la ley habría que saber de qué locura y de qué marginalidad se trata.

Acerca de la histeria
por Elena Jabif

Una histérica ha llegado a su crisis edípica, ha podido en parte franquearla y en parte no, toda la observación clínica se apoya en impotencia del padre. Dora no recibe del padre ese don viril simbólico, queda muy ligada en su historia en la etapa de salida del Edipo con accidentes histéricos con manifestaciones de amor por ese padre, en la medida en que aparece herido y enfermo afectado en sus potencias vitales. El amor esta estrictamente ligado a la disminución de ese padre. Para Lacan, Dora es una verdadera neurosis. Está en una cadena significante al modo de una metáfora perpetua en tanto la señora K es su metáfora, porque Dora no puede decir nada de lo que ella es; no sabe donde situarse, ni donde esta, ni a que sirve, ni para que sirve el amor.

“Poroto”, Don Quijote y el síntoma
por Sergio Zabalza

Con mi mujer solemos mirar películas hasta que el cansancio nos sume en el sueño. Una noche ella dijo: mirá que linda chica. Se trataba de una morena con pelo corto y ojos muy parecidos a los de Patricia. Rato después, yo caía preso de una atracción irrefrenable por una mujer con cuerpo de junco que se escurría entre mis brazos. Su ropa era amarilla, pero también estaba desnuda. Me miraba con ojos que ya me conocían y su cabello, muy corto, resaltaba aún más la fina silueta del rostro. En pleno arrebato, intenté hacer todo por poseerla. Pero cuanto más trataba, más fracasaba. Finalmente, con cierta decepción, terminé por despertar. Fue allí que ocurrió: Patricia, que soñaba su propia historia en el otro costado de la cama, exclamó: ¡ Pero, dale !

Afecciones del soma, del cuerpo, de la combinatoria narcisista
por Silvia Amigo

La noción de cuerpo, para el psicoanálisis deudor de la enseñanza de Lacan, se cliva netamente de la biología. La adquisición de un cuerpo es producto de un largo y complejo tramado de operaciones identificatorias que pueden llegar a buen puerto o no arribar nunca a destino, dejando como consecuencia accidentes en la adquisición del cuerpo, que van desde su ausencia radical en las psicosis hasta diversas afecciones del soma, del cuerpo o de la combinatoria narcisista, para quien de algún fracaso parcial padezca. Ante la gravedad de la patología somática o corporal (en un amplio rango que abarca desde las psicosis hasta los trastornos neuróticos de la combinatoria narcisista) el analista está en posición de enfrentarlas en tanto y en cuanto la formalización de su práctica y su deseo de analista no intenten forzar a estas afecciones a ingresar en el lecho de Procusto de la neurosis de transferencia.

Lugar del padre en Psicoanális
por Amelia Haydée Imbriano

El significante del Nombre-del-Padre, en tanto opera la metáfora, es el punto de capitón que detiene el deslizamiento de la significación y que retrotrae el orden de la significación a la significación fálica. La sustitución del deseo de la madre por el significante del Nombre-del-Padre es indispensable para que la función del falo, se cumpla. Esa función es una significación que dá su marca al deseo, tanto para el hombre como para la mujer. La significación fálica otorga el sentimiento de estar vivo, ausente en las psicosis. Lacan definirá a las psicosis como efecto de un defecto: Las psicosis son el efecto de la falta del significante del Nombre-del-Padre. La carencia de ese significante en el Otro explica por diferencia de estructura a las psicosis, respecto de las neurosis.



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