Columnas

Implicancias del lugar del cliente en la prostitución/ 1
por Juan Carlos Volnovich

El cliente, el más guardado y protegido, el más invisibilzado de esta historia, es el protagonista principal y el mayor prostituyente. La explotación de mujeres, de niños y niñas se hace solo posible gracias al cliente aunque su participación en este asunto aparezca como secundaria, como secuela de un flagelo, como subproducto de una oferta. Los trabajos que se dedican al tema los ignoran y a los clientes mismos les cuesta aceptar su condición. Representarse como tales.

Fuentes de vida
por Jorge Rodríguez

Un mundo sonoro existe antes de hablar –está ahí esperándome-, es el que posibilita la palabra. Después será escrita y leída, siempre hablada, callada. El sonido necesita del silencio, no existe sin él.

El fantasma en el fin de análisis
por Alex Droppelmann

Habría que decir que fin de la cura y fin de análisis no suelen ser un misma cosa ya que son muchos los pacientes que logrando avanzar en la cura no logran finalizar un análisis. Más bien avanzan hasta donde les es posible, ya sea por estructura, por el deseo que ponen en ello o por contingencias de la vida real que las más de las veces dejan truncos o inacabados análisis que era susceptible pensar avanzarían hasta un cierto final.

Discernir el concepto de trauma
por Mirta Goldstein

En la operación lanzada por lo traumático del lenguaje, se pierden objetos caídos del cuerpo; desde lo insimbolizable del trauma estos fragmentos de cuerpo retornan en la psicosis o en la enfermedad psicosomática. Junto al pasaje al acto, estos son los lugares oscuros, lo siniestro, en los cuales tras la extinción del deseo se vislumbra la pulsión de muerte. Conviene diferenciar en la dirección de la cura distintas facetas del trauma: lo que calla porque faltó, y faltará un significante, lo imposible de discernir y lo imposible de decidir.

Lógica y ética de la contratransferencia
por Edgardo Feinsilber

Es el intento de este trabajo el rescatar un concepto freudiano, el de contratransferencia (gegenübertragung), que ha dado lugar a desvíos en la práctica psicoanalítica, por la densidad y los enigmas que nos brinda en sus alcances. Es que el prefijo gegen es equívoco, pues indica tanto lo opuesto, lo contrario, como lo hacia nos, con, para, cerca de.

Hacia una lógica colectiva
por Silvia Ons

El sujeto de nuestros tiempos es un sujeto desamarrado de la tradición, deshabitado de marcas históricas de ahí su propensión a las identificaciones colectivas. Los desiertos,recuerda Arendt, pueden llevar a los peores oasis a los que se lleva la arena del desierto en los zapatos: la experiencia de los totalitarismos y el inmenso desarrollo de las posibilidades de aniquilación. Un sujeto identificado a lo más real de su síntoma es menos proclive a las fascinaciones colectivas que cercenan lo real. Enterado de la heterogeneidad que lo habita puede albergar lo heterogéneo del grupo lejos de expulsarlo como impropio.

Añorar
por Jorge Rodríguez

El jugar, en ocasiones, nos muestra un movimiento que contiene el viento de la temeridad y la seguridad del agarrarse. Soltarse es jugar. La precariedad es estar suelto, estar cantando sin darse cuenta. Provocar cuerpo, abusar cuerpo. Conservar la orilla cerca, nos habla de añorar agarrarse. Que el mundo que estoy creando no es el único posible, que no estoy condenado a vivir solamente en él; que el mundo de la realidad compartida tampoco es único.

Auto (bio) grafías: un autor llamado Fernando Ulloa
por Carlos Brück

Un contexto, una producción que no ha dejado de decir algo, de bordear con inteligente manera -y me refiero al estilo- aquello que no cesa de escribirse. Anoto esto e infiero que estoy escribiendo una contraseña de la vulgata lacaniana; pero como diría Freud: esto ya no es del orden de mi intención sino que se debe al material en cuestión. Y la vinculación con Fernando siempre tuvo el matiz de la contraseña.

La polémica sobre el aborto
por Carlos D. Pérez

Por poco que se preste atención al debate sobre el aborto, nuevamente instalado en nuestra sociedad, se advierte que quienes defienden la moral antiabortiva tienen la religión como argumento. La pregunta ¿qué es la vida? compete a la filosofía, mientras la ciencia se ocupa de las leyes que regulan la organización vital. Y la cuestión del origen es antes mítica que religiosa; los mitos dispersan su potencia en las fábulas generadas para entender lo que deviene desde su incierto comienzo.

Amor, fetichismo y nada... o Amor y anarquía
por Teodoro Pablo Lecman

El feticihismo del cuerpo femenino y hasta de la femineidad, usado por la propaganda y el pornoshow/shop, hasta el cansancio, está en realidad revestido por el fetichismo del dinero, fetiche de los fetiches que en el lazo social representa la ficción del absoluto valor de cambio, mercancía de las mercancías, basado en la plusvalía del trabajo de los cuerpos al servicio del capital... La ficción del dinero capitalista: un intercambio sin pérdida [superconductividad], una ganancia absoluta del Amo [¡notemos el doble sentido!] se solapa sobre la ficción de un intercambio sexual de los cuerpos sin pérdida alguna, o sea, sin castración, lo cual, obviamente, es imposible.



Recibí los newsletters de elSigma






Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

ACTIVIDADES 2017
Leer más
Realizar consulta