Columnas

La juventud deglutida
por Diana Sahovaler de Litvinoff

¿Qué otra escena hay tras la escena del ideal de juventud? Los jóvenes impulsan el mercado y a su vez son manejados por él. La forma de anular a la juventud es “deglutirla”, se la convierte en un objeto de consumo, en un objeto de culto. Se le vacía su significado, su cuestionamiento, su rebeldía, sus innovaciones y se da lugar a un producto estético asociado a la fiesta, al hedonismo. La fuerza de esta imagen se impone como ideal para dejar de lado, en la oscuridad, a otra concepción de juventud: la que mira con ojos críticos, la que denuncia, la que propone cambios profundos. Todos podemos ser jóvenes. Salvo ellos, los jóvenes, que deberán buscar caminos alternativos y creativos para recuperar “el divino tesoro”.

El discurso perverso y las fiestas electrónicas
por Alberto Santiere

Si no se ve no existe. La cifra de las muertes transmuta lo que está destinado a ser sabido pero no hablado. No se trata de narcotráfico pero se comercializan cifras astronómicas en microscópicas pastillas. Todos saben, la venta sigue… Si la medida de la ganancia precisa que el desborde sea norma, ¿cómo evitar que muchos actores hagan propio el exceso –cuándo la regla es el borde–? “Costa Salguero”, reflejo de una sociedad que pone fuera lo que no quiere ver dentro Y de factores de poder que sostienen renegatoriamente el negocio de unos pocos. En esa costa, ¡la ruta del agua… salpica!

Mujer: entre el empoderamiento y la condena
por Sergio Zabalza

El control del cuerpo femenino es una pieza clave de la concepción fetichista de la vida. Dominar como un objeto a la dama ha sido, desde siempre, la cara oscura de la propiedad privada, el anhelo del macho patrón. Una continuidad propietaria entre posesiones y lazos familiares… El goce de la mujer se torna escandaloso para el propietario. Quizás por eso, el patrón hace del goce una mercancía cuando le pone un precio al cuerpo de la mujer. En definitiva se trata quizás de una condena social: un delirio que al reducir a la mujer a la mera condición de útero, requiere a su vez de la práctica de la prostitución y la trata de personas…

Narciso frente a la pantalla o la fascinación en la modernidad
por John James Gómez Gallego y Yury Tatiana Unda Mosquera

Lo que no descubre aún, Narciso, es que con sus anhelos de felicidad narcisista, se ha entregado al servilismo, digamos, a la servidumbre por la imagen. Pero, porqué pensar en ello si el precio a pagar es poco por el reconocimiento de un Amo que, aunque no ame, lo haga sentir amado. Y, aunque “mal de muchos, consuelo de tontos”, ¿no estaban todos en la misma posición? (…) La cultura siempre se había encargado de brindar lindos velos, cada vez más eficientes y sofisticados, con lo cual, la servidumbre era cada vez mayor y todos se entregaban cada vez con menos resistencia...

La era de “Narciso Bello”
por Alberto Santiere

Nada justifica el relato masivo de la experiencia íntima del análisis en “Facebook” aún en pequeños fragmentos. El “paciente” no nos pertenece y sus relatos en transferencia, tampoco. No estamos exentos de implicancias vanidosas. La misma dinámica que ofrecen las redes ayuda a abonar la ilusión de ser imprescindibles, y bien sabemos que una ilusión es algo que parece pero no es… Hacer público lo privado es una decisión tan significativa, querible o criticable como cualquier otra, y esa no es la cuestión central de estas líneas. Difundir matices o diálogos correspondientes a sesiones en las redes podría constituir la trampa de Narciso...

Hartos y vagos. Conjeturas en torno a la voz y el voto
por Alejandro Del Carril

La estrategia neoliberal fabrica una garantía ilusoria. Esa otra escena temida no irrumpiría, porque renegatoriamente se supone que no se toman decisiones ya que de eso se encargaría el mercado. La otra escena prescinde del sujeto. No lo convoca, no perturba su dormir. Por eso precisa de candidatos que hablen con voz monocorde y anónima. Que no presenten ni invoquen singularidades… El ciudadano promedio, paga, cediéndoles el poder de decidir sobre su vida, a quienes vota para poder des-responsabilizarse por las decisiones tomadas. De allí, que sintomáticamente, se queje y denigre a la dirigencia política haciéndola poseedora de lo que supone que son los peores vicios.

Los argentinos y el psicoanálisis
por Mabel Marcinavicius y Adriana Blasetti

¿Cuáles son los factores culturales, sociales y políticos presentes en el desarrollo histórico reciente de la Argentina que permitieron –o más bien podríamos decir promovieron– la difusión masiva del psicoanálisis en el país? Se trata de pensar el momento histórico singular de la oleada inmigratoria de fines del siglo XIX y comienzos del XX en Buenos Aires y en la Argentina, de retomar aportes de Bass, Balán, Vezzetti, Plotkin, Adamovsky, etc., y de hurgar la cuestión identitaria. ¿Qué significó la llegada de ideas que permitían interrogarse sobre los orígenes, armar una pregunta sobre “quién soy”, el enigma que funda todo análisis?

Emigración/Inmigración
por Florinda Chama

En líneas generales, cada país recibe la población de lugares que supo colonizar en otras épocas. Los Países poderosos no se hacen responsables de estos movimientos migratorios, se desentienden y dejan a la deriva a millares de personas en situación límite. ¿Cómo logran esto? Cambiándoles su status de sujeto: no son recibidos como refugiados políticos sino como inmigrantes ilegales sin más… La paradoja está servida: los invaden y luego no los dejan entrar, los necesitan y no lo pueden reconocer… Valga la propia experiencia para tomar la problemática desde otro ángulo.

El sacrificio de la Alegría
por Sergio Zabalza

“El ser hablante prefiere quejarse antes que disfrutar de sus logros o bienes. Mal pronóstico entonces para quien, por enfatizar las conquistas del pasado, le deja al adversario el dulce encanto de las ilusiones. Sólo se aprecia lo que se tiene una vez que se lo ha perdido…. Hablar de Buenos que dicen la Verdad y Malos que pergeñan la Mentira reprime las contradicciones que a todos nos habitan por nuestra condición de hablantes seres. El retorno no es sin consecuencias”.

Discursos, mujeres, feminismo y escritura
por Isela Segovia

El discurso feminista ha sido una vía de expresión para el planteamiento de demandas y para la discusión de diversos temas. Se trata de un discurso de reivindicación de derechos de una mitad del mundo que se ha sentido excluida y oprimida, en una estructura social, económica y política comandada por hombres. Ha dado voz, de alguna manera, al “malestar de las mujeres”. El discurso psicoanalítico ha sido objeto de críticas por parte de algunas autoras feministas. Planteos freudianos sobre la sexualidad femenina han sido cuestionados, al considerar que Freud no tomaba en cuenta el aspecto social que determina la posición subordinada de la mujer dentro de esa estructura y que su visión era machista, falocentrista y patriarcal.



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