Psicoanálisis<>Filosofía

Sección coordinada por Marita Salgado
Sección coordinada por Juan José García
Salidas del discurso capitalista
por Patricio Álvarez

El problema general que intento interrogar es: cuál debe ser la posición del analista ante el discurso capitalista? En Televisión, Lacan da una respuesta inequívoca: el psicoanálisis es la salida del discurso capitalista. Para desarrollar esta respuesta, ubicaré la posición del analista ante los objetos producidos por la conjunción entre la ciencia y el discurso capitalista, que Lacan llamó sucesivamente en su obra: fetiche de la mercancía, letosas, y gadgets.

Una acción aplicada
por Ana Lía Yahdjian

El propósito es ensayar un análisis del contexto actual en donde pudiera desarrollarse la acción lacaniana, es decir el Psicoanálisis aplicado en el territorio del neocapitalismo y su revolución permanente.
¿Acerca de qué configuración reflexionamos hoy? El automatismo de la crisis se presenta como permanente y cíclica, involucrando a todas las esferas de la práctica social. Allí no se cuestiona el modo de producción en las economías, sino que se renuevan las formas transitorias que se reproducirán hasta la próxima crisis. Es decir que la acumulación del capital establece un modo de dominación articulada a ella y se restablece tras cada ruptura. Al no poder lograr mayor acumulación dentro de un modelo económico con su hegemonía, se requiere una transformación que abarca las formaciones sociales. Esta estructura implica seguir acumulando capital sobre una base social despolitizada que legitime.

Creencia en el otro - Religión - Psicoanálisis
por Silvia Bermúdez

Sabemos desde el psicoanálisis que es condición necesaria la creencia en el Otro como pasaje obligado del cachorro humano y es en los movimientos lógicos de la alienación - separación que se constituye. Entrada inaugural donde el grito retorna en llamado. Behajung, afirmación primordial, primer extraño respecto del cual el sujeto neurótico deberá ubicarse. Primer exterior que el paranoico descree.
Creencia, entonces, para no sucumbir al desamparo.
Ser separado de algo, echado al mundo producto de la operación de corte, esa porción desprendida de su ser está perdida y como pérdida causa. "Es un no ser en su propio surgimiento, por eso el ser nunca está en posesión de su ser más propio". Su ser no le pertenece pero lo tiene, "pastor del ser", dice Heidegger, que con su mirada sideral cuida del rebaño, que no le pertenece, pero lo tiene, por eso le va el ser.

El amor intelectual en Spinoza
por Tamar Zokenmager

En el prólogo a la quinta parte de la Etica titulada De la Potencia del Entendimiento o De la Libertad del Hombre; Spinoza trata del modo o camino para conseguir la libertad. Discute a Descartes lo que este filósofo comprende por unión del alma y el cuerpo, unión que ubica tan sólo en la glándula pineal. En la proposición XXl dice : "El alma no puede imaginar nada ni se acuerda de lo pasado más que durante la existencia del cuerpo." El alma envuelve esencialmente al cuerpo y Spinoza hará la salvedad de que no puede ser destruida totalmente ya que resta de ella algo que es eterno. El alma dura mientras subsista el cuerpo y no puede definirse por el tiempo.

Michel Foucault. Poder y Cuerpo
por Esmeralda Miras

Esta investigación se detiene en la lectura de dos textos en particular, Microfísica del Poder y Los Anormales. El interés es detectar aquellos momentos en que Foucault establece una relación entre el poder y el cuerpo. Microfísica del poder es una serie de artículos, entrevistas y conversaciones de la década del 70. Dice microfísica, porque, el poder que le interesa no es el que puede estar representado por el aparato estatal o los representantes globales en general sino el poder que se establece en los ámbitos cotidianos y específicos, la familia, la pareja, la relación alumno maestro, médico paciente etc.

Michel Foucault. Los ejes del poder
por Sara Saponiskof

Desde mi pesquisa bibliográfica tomo fragmentos textuales del autor. Michel Foucault menciona los saberes sometidos, saberes históricos que estaban presentes y enmascarados dentro de conjuntos funcionales y sistemáticos. Saberes que estaban descalificados, ingenuos, jerárquicamente inferiores, el del psiquiatrizado, enfermo, enfermero, delincuente, saber de la gente que no es un saber común sino particular, regional, diferencial, incapaz de unanimidad y que sólo debe su fuerza al filo que opone al los que lo rodean. Se trataba del saber histórico de las luchas. Voy a acercarme a su concepción de saber: no es ciencia ni conocimiento. Nada hay previo al saber, es lo que un grupo de gente comparte y decide que es la verdad.

Goce, entre inconciente y razón
por Omar Mosquera

Entre los numerosos problemas que sugiere el caso del Hombre de los Lobos, Freud menciona dos a los cuales considera merecedores de atención. “El primero atañe a los esquemas congénitos por vía filogenética, que, como unas “categorías” filosóficas procuran la colocación de las impresiones vitales. Sustentaría la concepción de que son unos precipitados de la historia de la cultura. (...) Donde las vivencias no se adecuan al esquema hereditario, se llega a una refundición de ellas en la fantasía (...) Precisamente estos casos son aptos para probarnos la existencia autónoma del esquema. (...) Las contradicciones del vivenciar respecto del esquema parecen aportar una rica tela a los conflictos infantiles.”

De por qué no comprar nuevos espejitos
por Mónica Virasoro

A propósito de las recientes visitas a Buenos Aires de Toni Negri, un comentario de las principales categorías de este último en su libro <>Imperio escrito en coautoría con Michael Hardt. Se trata fundamentalmente de los conceptos de imperio, multitud, trabajo inmaterial, que los autores introducen oponiéndolos a los de imperialismo pueblo y Estado-nación. Se trata de mostrar el carácter ambiguo de estas categorías así como su inadecuación para comprender la realidad de nuestras naciones latinoamericanas.

Sobre la dieta. Segunda parte
por Silvio Juan Maresca

Casi cien años después de Kant, Nietzsche aborda el tema de la alimentación en un capítulo de Ecce homo de titulado “Por qué soy tan inteligente”. No es una pregunta, es una afirmación. El capítulo anterior se denomina “Por qué soy tan sabio”; el posterior “Por que escribo tan buenos libros”. ¿Exagerado aprecio por sí mismo, sobrevaloración, megalomanía? Con mayor seguridad, desafío a la hipócrita modestia propia de la moral cristiana, en su versión pequeño-burguesa. Un protestantismo finisecular, suerte de kantismo para las masas, dominaba el panorama, por lo menos en Alemania.

Sobre la dieta. Primera parte
por Silvio Juan Maresca

Todo gran filósofo ha dado importancia a su alimentación y, en ocasiones, también a la de sus congéneres. Platón y Nietzsche, opuestos en tantas cosas, militan entre estos últimos. El cuidado de la alimentación integra una dietética que los filósofos suelen prescribirse en forma personal, casi siempre a espaldas de los médicos, de cuyas recetas desconfían. Dietética, claro está, en el sentido antiguo, esto es, régimen de vida; algo mucho más amplio que un conjunto de normas relativas a la nutrición. Kant expone sus pautas alimenticias en una carta dirigida al Señor Consejero Áulico y Profesor Hufeland, escrita en enero de 1797, a raíz del envío y demanda de comentario por parte de éste de un libro de su autoría titulado El arte de prolongar la vida humana.



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