Psicoanálisis<>Filosofía

Sección coordinada por Marita Salgado
Sección coordinada por Juan José García
Sobre el Joyce de Lacan, el Maelström, la creación literaria y la pregunta más elemental del psicoanálisis
por Carlos Faig

"En esta charla, que tomó la forma de un escrito aunque conservando ligeramente la forma oral, intento situar varias cuestiones. La principal de ellas es la ilación del seminario XXIII. Pero de este intento resultan algunas consecuencias, por ejemplo, que el tan trillado sinthome de Lacan atañe sobre todo al hombre (como puede leerse directamente: ‘santo hombre’); otra cuestión de primera importancia remite al agujero triple que constituye al nudo, y que Lacan compara al Maelström (asimismo, la cuestión de la distancia entre la lengua y la lógica se juega aquí, en este sector del texto). No resulta de menor importancia la hipótesis de que al final de su obra, Lacan intente con los nudos corregir la "zona de sombra" que deja el análisis personal (antiguamente, en el seminario XV, se refiere al ‘fantasma del analista’, al señor Valdemar, el cuento de Poe). Los nudos en cierta forma están destinados a resituar el tema del pase. Casi un intento forzado y desesperanzado, que termina con la disolución de la EFP."

La sexualidad femenina en la primera enseñanza de Lacan
por Daiana Soledad Romero

“La sexualidad femenina en la primera enseñanza de Lacan” examina las elaboraciones lacanianas acerca de dicha temática entre los años 1955 y 1960. Sigue rigurosamente el concepto de falo y los diversos estatutos que el mismo va tomando a lo largo de la obra para analizar, en cada oportunidad, los desarrollos acerca de la sexualidad que se desprenden de cada presentación. Luego del análisis de la incidencia del falo imaginario en el mundo simbólico del sujeto que organiza la sexualidad, aborda los principales desarrollos centrados en el falo como significante. Presenta las posiciones sexuales como resultado de la ubicación de un sujeto respecto de este único elemento que inscribe la castración, la relación entre los sexos de acuerdo a la dialéctica fálica y el deseo y, específicamente, la posición femenina en función del parecer ser, por identificación al falo y a las manifestaciones esperables para su sexo. Finalmente puntualiza como Lacan entreve, ya a esta altura, lo propiamente femenino como un goce más allá del falo que lo conduce a ubicar a la mujer como lo radicalmente Otro.

¿Qué significa andar en bicicleta?
por Nicolás Cerruti

Seguramente responder esta pregunta no le resultaba tan esencial al viejo Heidegger, aunque se la planteara: ¿qué significa andar en bicicleta? Para transitar el camino, rencontrarse con la sensación apacible del andar, él elegía el pensamiento. Afirmando sin embargo “el pensar no conduce” Heidegger elige el pensar, la interrogación por el lenguaje y los pensadores para encontrarse en el camino.
Otros, como Joyce, eligen el exilio; del camino, el que lleva afuera. Pero nosotros nos preguntamos esa bella pregunta que Heidegger deslizó que, al parecer, todo el mundo conoce, que se la puede enseñar como algo conocido: ¿qué significa andar en bicicleta? Basta subirse de nuevo a una bicicleta para saber qué significa, lo que no parece ocurrir con el pensar.

Ser (tachado) y sinthome
por Carlos Faig

En este texto abordo una relación problemática y hasta cierto punto trillada: Heidegger y Lacan. Intento mostrar -por no decir, demostrar, y para tomar alguna reserva- que el giro de Heidegger se produce cuando el filósofo advierte que el mundo está en descomposición, que ya no hay physis, no hay mundo. Es en ese momento que comienza a tachar la palabra Ser. Paralelamente, Lacan, en mi perspectiva y según creo, termina por disolver el psiquismo. Obviamente, si no hay mundo menos podría haber un pensamiento en su base".

La moda a la letra
por Esmeralda Miras

Esta es una investigación, que intenta trazar un arco, que tensa posiciones. La de Hegel, en uno de sus extremos y el singular testimonio de Erté en el otro. Siendo Baudelaire y Barthes ese intermedio necesario entre el universo de significados y el goce hecho letras. Delimitando la textura de Lo femenino, que circula, intentando escribirse. En Arte y modernidad, Charles Baudelaire, ensaya sobre una muestra de Guillaume Sulpice Chevalier y Honoré Daumier, dibujantes y litógrafos de su época. Se pasea por el salón describiendo, al dandy, al militar, los carruajes de su tiempo, pero se detiene en particular, sobre la mujer, para decir que, es ella, la fuente de los más vivos y voluptuosos desarrollos filosóficos, de los más durables gozos y el ser, para el que tiende el hombre, todos sus esfuerzos. Es para las mujeres, que poetas y artistas, componen sus joyas más delicadas. Dirá también, sin embargo, que la mujer es, un ser terrible, e incomunicable, como Dios.

Lectura de una referencia al pasar…
por Maritam Salgado

Ciertos detalles en el Seminario La angustia, pequeños lugares, referencias al pasar orientan por dónde comenzar a situar en él el deseo del analista y el lugar del vacío. La angustia no se atrapa, es sin red, cada eslabón no tiene otro sentido que el de dejar vacío el lugar donde ella está. Ligada desde el inicio al deseo del Otro, se posiciona entre, su intervalo se ubica en lo que resta del significante, el pedazo de cuerpo, la libra de carne, el objeto a... Luego de situar los objetos oral y anal, ligados de la Demanda del Otro, Lacan orienta a reservar “el lugar del vacío y a partir de este lugar, se irán situando otros objetos mucho más interesantes…” Una experiencia científica con respecto al vacío, una pequeña referencia que liga la angustia con el existencialismo, situando a Pascal como uno de sus padres, es mencionada en el Seminario La angustia como una confidencia, se trata de las experiencias de Blaise Pascal en Puy de Dôme acerca del vacío…

Aristóteles y Freud: enlaces entre moral y política
por Mariano Acuña

La posición moral que se sostenga repercutirá directamente en el modo en que se desarrolle la política. Al respecto, el trabajo de Mariano Acuña señala que para establecer un nexo entre moral y política es necesario principalmente, recurrir al entrecruzamiento conceptual entre las perspectivas aristotélicas y la freudiana. Perspectivas, que resultan indispensables para el adecuado abordaje de las problemáticas emanadas de las disciplinas señaladas. De esta manera, insistimos con el rigor de la afirmación, el tratamiento de la moral y de la política, conlleva una disparidad principal, la que se da entre el filósofo griego y el psicoanalista vienés.

Los nombres del mal. Kant y Arendt. Venezia y Levi
por Cristina Suárez

Este escrito forma parte de un trabajo más amplio sobre el tema del mal. Toda nuestra experiencia procede del malestar que Freud observa en alguna parte, del malestar en la cultura. Hacen teoría sobre lo real: Kant que ubica una forma del mal, el mal radical en la inversión de los motivos impulsores como móviles de la moral y Arendt que ubica el ser humano como superfluo. Primo Levi y Schlomo Venezia, tienen un contacto directo con la negación de lo imposible a través del campo de exterminio. Para el psicoanálisis, lo real que insiste, y los síntomas que de allí provienen ponen en juego el éxito o el fracaso del invento freudiano. Los síntomas, constituyen el propio orden social, acota Miller en Elucidación de Lacan. De eso se tratará. ¿Hay nuevas formas del mal?

¨El problema del Mal entre la identidad y la contradicción. Una reflexión acerca del muro¨
por Juanjo García

"En un recorrido que parte de Parménides y el contrapunto con Heráclito, se explora el pensamiento americanista de Rodolfo Kusch. Los diferentes autores permiten distintas nociones de Mal. En contraposición con el monismo eleático, la admisión de la contradicción del efesio y el recorrido por la cosmogonía quichua permiten al texto desplazar la problemática del Mal a la lógica a partir de la cual se lo concibe".

El Tao del psicoanalista. Su relación con la neutralidad
por Silvia García

En 1915 Freud, en Observaciones sobre el amor de transferencia, indica la exclusión en acto del inicio de relaciones amorosas entre el médico y el paciente; el enamoramiento se ubica como resistencia a la cura y al proceso analítico. Sostiene en cambio apoyar la transferencia amorosa tomándola como irreal, evitando su correspondencia. Indica no apartarnos un punto de la neutralidad, la cura debe desarrollarse en abstinencia. Pero más allá de la abstinencia física y de todo deseo, se tratará de la orientación del deseo y la necesidad como fuerzas impulsadas hacia la labor analítica. En Consejos al médico, se neutraliza al analista como sujeto, el médico debe permanecer impenetrable para el enfermo y no mostrar más allá de lo que le es mostrado. Freud aconseja ser neutral en cuanto a las pasiones que pueden despertarse en el curso de un tratamiento y guiarse sélo por el deseo del trabajo analítico. Desde la perspectiva freudiana: ¿puede situarse un más allá de la neutralidad?



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