Hospitales

Sección coordinada por Gabriel Belucci
Lógica del fantasma e interpretación
por Guido Crivaro

¿Cómo pensar, para un análisis, un punto de detención para la deriva significante que la cadena misma impone? Para Lacan, y una vez que el símbolo mata la cosa, falta la referencia: cuanto mucho, esta referencia que falta puede plantearse que es el agujero mismo, la falta misma como referencia. Se trata de la operación de separación, donde la relación del sujeto a su objeto en el fantasma viene a rescatarlo de la deriva afanisíaca que la alienación a los significantes del Otro instaura. La interpretación analítica, por tanto, interroga la satisfacción pulsional, apuntando también al objeto en el fantasma. Este trabajo interroga la estructura e incidencias clínicas de esa operación fundamental de nuestra práctica que llamamos interpretación.

¿ Por què te vas ?
por Antonella Miari

Nuestra práctica en la Institución y las condiciones que ella establece para su ejercicio, conducen a que cotidianamente, y desde los inicios de nuestra actividad, nos veamos confrontados con el problema de la duración y el final de los tratamientos. Contando con un tiempo preestablecido y breve, apostamos sin embargo a la producción de un trabajo que no dudamos en llamar “analítico”. La pregunta por la duración de los tratamientos que interroga al psicoanálisis desde sus comienzos y que, según el propio Freud “es de respuesta casi imposible”, encuentra en el plazo definido por el Hospital algún modo de contestación. Pero más allá de que la conclusión esté de alguna forma anticipada, y de los efectos que esta situación provoca, no dejan de producirse interrupciones, incluso cuando el tiempo que otorga la Institución no ha finalizado. Se abren entonces muchas preguntas, que atañen tanto a la posición del sujeto como a la del analista en la transferencia y a la dirección que ha tomado la cura en función de sus intervenciones.

Mañana en la batalla piensa en mí
por María Lucrecia Conti Gómez

Si entendemos al “duelo” como el trabajo anímico de escribir una pérdida, construir una ausencia, entonces “duelar” requiere un tiempo de despliegue, recorte de rasgos que sitúan a quien perdió respecto de lo perdido. Necesita de un otro para ser realizado, y a la vez se trata de un proceso íntimo. ¿Por qué alguien en esta situación se acercaría al Servicio de Psicopatología? Somos convocados para encarnar por momentos ese otro que acompaña al deudo. La autora de este trabajo intenta pensar los conceptos con los que trabajamos y sus límites, intentando plantear qué justificaría nuestra intervención y cuáles serían sus efectos en la persona que consulta (o por la cual consultan).

Voces
por Florencia Schere

¿De qué recursos se vale un analista, ahí donde la cura está excluida del horizonte de su práctica, para poner en acto un tratamiento posible? La clínica con pacientes psicóticos plantea -de entrada- este interrogante, del que sus múltiples (y singulares) respuestas no nos eximen de pensar la pregunta y extraer de ella algún saber. La autora de este trabajo se pregunta por la efectividad del psicoanálisis, interrogando su relación con los psicofármacos, y repensando 'aquello que los libros dicen' acerca de las psicosis.

La parte o el niño
por Lucila López

La clínica con niños convoca muchas veces a los analistas a producir una serie de clivajes necesarios entre un niño y quienes encarnan para él al Otro —fundamentalmente la madre—. Si los distintos modos de presentación del malestar en esta clínica son testimonios de los obstáculos de ese movimiento, una intervención eficaz comienza con la lectura de esos obstáculos. Este trabajo intenta dar cuenta del tratamiento de un niño y de las vicisitudes institucionales que se dieron en torno a él, poniendo en cuestión en numerosas oportunidades el porqué y para qué de la función del analista.

Y eso que usted me dice: ¿ A mí de qué me sirve?
por María José Galindo

El encuentro, en los primeros tiempos de la práctica hospitalaria, con un paciente psicótico, suele plantear obstáculos y preguntas específicos, en particular cuando el paciente en cuestión, en franca disonancia con la orientación de la enseñanza universitaria, no delira "a lo Schreber". Se hacen presentes las preguntas: ¿cómo intervenir?, ¿cómo responder a lo que el paciente plantea?. La autora intenta abordar esos interrogantes en base a un material de su 1º año de residencia, considerando que la cuestión del diagnóstico y de las intervenciones se encuentran entrelazadas. Se trata, como punto de partida de este movimiento, de dejar en suspenso aquello que se escucha previamente de un sujeto, que obstaculiza en tanto promueve la anticipación imaginaria y no deja espacio para el despliegue subjetivo.

El analista y los lazos de trabajo
por Marisa Fenocchio y Laura Squillario

Desde la perspectiva psicoanalítica, analizar se considera una profesión imposible. ¿Cómo formarnos como analistas sabiendo de la imposibilidad de la tarea? Este límite, a la vez que pone un tope, nos habilita el camino para pensar el campo de lo posible, y éste no es en soledad. Como todo campo conceptual, tiene el límite del alcance de sus conceptos. Desconocer este límite (lo imposible, lo exterior, pero como tal constitutivo del campo) es un obstáculo cuyos efectos no dejarán de aparecer. Este trabajo propone una reflexión acerca del lazo de trabajo en la clínica psicoanalítica y en la actualidad de nuestra practica, tomando como apoyatura un caso clínico en los inicios.

Intersonar
por Natalia Bosio, Paz Magnanini, María Rizzi y Silvana Romano

A partir de su experiencia en un Taller de Sonidos dirigido a niños autistas, dentro del dispositivo de Hospital de Día, las autoras consideran que se trata de sostener el advenimiento de los diferentes movimientos requeridos por cada niño para el acceso a la asunción de la palabra. Partiendo de la base de que hay sonido en estos niños, aun cuando no haya palabra efectivamente articulada, el trabajo del que aquí se testimonia intenta darle curso a las expresiones sonoras que los chicos "traen", buscando incidir sobre ese sonido de maneras diversas y direccionadas.
Para el sostén de esta apuesta, consideran que lo fundamental allí no es el hecho sonoro en sí mismo, sino que en el sonido se conjugan elementos "constitutivos" que definen cualquier "campo" pulsional.

Del boomerang al arco: un trayecto posible
por Paula Cáceres y Sebastián Reyes

El arduo trayecto desde la angustia de las experiencias iniciales en ocasiones no posibilita la ubicación en el lugar adecuado desde donde intervenir, lejos del semblante de la causa que esfuerza el trabajo del analizante. Va de suyo, entonces, intentar dar cuenta de esos avatares, de este pasaje, del que quizá en alguna medida nadie esté exento. Eso es al menos lo que se proponen los autores de este trabajo, quienes parten de un recorte de su clínica para ir jalonando los tiempos de una rectificación que no es sólo del sujeto, sino que produce como efecto al analista mismo.

Dime si demandas y te diré quién eres
por Fernanda Mejías

El trabajo con pacientes convoca al compromiso de prestarse día a día para que algo se ponga a decir, que algo circule y se produzca una oportunidad. Para ello es necesario un analista que esté dispuesto al juego y, más aún, que esté divinamente entusiasmado; condición imprescindible pero que no preserva, de todas formas, de sentimientos que sorprenden e incomodan. La práctica del psicoanálisis no es sin resistencias, y el analista debe interrogarlas para definir su posición, lejos de la peligrosa identificación a un ideal en el que las mismas no existirían. A partir de estas consideraciones y soportada en una viñeta clínica, la autora ensaya aquí algunas reflexiones sobre el valor y el tratamiento que se da a la demanda, al diagnóstico y a la supervisión.



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