Hospitales

Sección coordinada por Gabriel Belucci
Cuando la violencia nos interroga
por Silvia Testa

Como plantea Oscar Sotolano, “hay violencias constituyentes que nos exigen estar allí, lo que no es poco ni es fácil”. Hay, por otra parte, otras violencias que no son constituyentes, pero que también dejan marcas —de otro orden— en el sujeto. Violencias cuyo relato trae el paciente al tratamiento, violencias que nos implican en nuestro quehacer como analistas, violencias que son situables dentro de los fenómenos de compulsión a la repetición. La autora trabaja, a partir de estas reflexiones, una viñeta clínica en la que, a partir del par alienación-separación, intenta pensar la eficacia de un trabajo analítico.

Identidad ambiental del hospital psiquiàtrico. Entre cuatro paredes de una ciudadela
por Mónica Fudin Govednik

El hospital psiquiátrico, como una ciudadela, representa una comunidad inserta en una sociedad, con pautas particulares que la unen y la separan del resto, con un funcionamiento y estructura específicos, pabellones sombríos y amurallados, metáfora de prejuicio entre lo bueno y lo malo, lo normal y lo anormal. Si el enfermo establece con la institución una transferencia negativa, abandonará tarde o temprano el establecimiento sin haber conseguido alivio alguno, o habiendo empeorado. La autora se pregunta, a partir de estas consideraciones, cómo hace jugar el paciente sus pulsiones de vida en un medio que a veces le resulta poco propicio o indiferente, y en qué podrían contribuir a esto las intervenciones y el deseo del analista.

Una hazaña circense
por Noelia Dabrowski, Ximena Goldberg y M. Fernanda Montesano

El sujeto neurótico, en tanto víctima del determinismo, se esfuerza por hacer que todo sea un continuo, una serie, rechazando cualquier contingencia futura que impida lo lineal como categoría modal. Todo sujeto neurótico hace de lo imposible de la relación sexual la posibilidad de una respuesta, que en el caso del varón presentaría ciertos rasgos comunes con la respuesta en su modo obsesivo. Sin embargo, aunque lo habitual es encontrar en hombres rasgos obsesivos, ésto no es absolutamente coincidente, y no debe confundirse “posición masculina” con “sintomatología obsesiva”. Las autoras abordan esta diferencia a partir de una viñeta referida a una neurosis obsesiva en una mujer y de una referencia literaria.

Portar esquizofrenia: procedimientos penales, pericias psiquiátricas y subjetividad
por Analía Aucía y Mariela Ragone

¿Qué implican las modalidades instituidas en los procedimientos judiciales en cuanto a declarar inimputable a un sujeto que ha cometido un acto tipificado como delito? ¿Qué tipo de discurso articulan las pericias psiquiátricas? ¿En qué elementos se legitima y cuáles son sus consecuencias sobre la existencia del sujeto peritado? Las autoras abordan estas preguntas considerando la pericia, no como algo que viene a reflejar o probar una verdad sobre los sujetos peritados, sino como productora de ciertas verdades sobre los sujetos que conllevan efectos en la casi totalidad de su vida. Retoman también el interrogante -crucial para nuestra práctica- acerca de la responsabilidad, desde la perspectiva invertida de ser, precisamente, aquello que en los dictámenes queda elidido.

Política e institución hospitalaria
por Omar Daniel Fernández

Las prácticas institucionales no suelen favorecer la instauración del discurso analítico. Lo que en el espacio institucional, y más específicamente hospitalario, toma el nombre de psicoanálisis, nos coloca en una posición de ajenidad respecto de nuestra propia práctica ahí. En las instituciones, al decir de Colette Soler, cuando “el poder legisla sobre el saber, el amor al jefe induce sumisión mental: entonces comienza la secta”. La reintroducción de la opción a través de la crítica de lo instituido es lo que realmente plantea la cuestión política en el terreno de la salud. La posibilidad de la interpretación del instituido como quiebre de la trama de sentido produce una división que se instituye y realiza en la puesta en acto de una estrategia de relaciones discursivas que la institución misma implica.

Cuando no se ama demasiado no se ama suficientemente. De la Astrea a la erotomanía
por Noelia Dabrowski, Ximena Goldberg y M. Fernanda Montesano

A partir de un recorte clínico, las autoras proponen un recorrido que avanza desde la definición de erotomanía de De Clérambault y, pasando por los articuladores teóricos del psicoanálisis, desemboca en una pregunta acerca del amor, en una doble vertiente: la de la diferencia entre los modos masculino y femenino del amar y, por otra parte, la que encierra el límite entre el amor llamado "normal" y la locura de amor. Esto implica, en última instancia, situar a qué responden, en la estructura, las diversas variantes y figuras históricas de la pasión amorosa.

¿Dónde situar los bordes de un tratamiento?
por Leopoldo Kligmann y Melina Caniggia

Cuentos para mirar
por Melina Caniggia

Inserto en un medio eminentemente médico, el analista que desarrolla su práctica en un hospital general introduce una escucha y una lectura particulares que deslindan de las presentaciones "orgánicas" un otro cuerpo, y opera –a veces- la apertura de un espacio de intervención sobre una subjetividad que sufre. La autora de este trabajo procura dar cuenta del recorrido realizado en el tratamiento de una niña de 6 años, que comenzó a ser escuchada en el marco de una interconsulta, a partir de un pedido singular que anunciaba un "trastorno visual psicológico". Se tratará de situar el tránsito del "no tiene nada"-orgánico- a la puesta en forma del síntoma analítico, sin dejar de lado la especificidad -si la hay- de la clínica con niños.

¿Me contás un cuento?
por Mariela Schapochnik

Frente a ciertos acontecimientos que podemos considerar "traumáticos", en tanto suponen la emergencia de un quantum subjetivamente no asimilable, una posible pregunta es, para un analista, cómo anudar ese acontecimiento a un relato, de modo que puedan articularse, en torno al malestar, preguntas que conciernan al sujeto, y que el malestar mismo pueda articularse de algún modo (por ejemplo, en síntomas). La autora de este trabajo se plantea estos puntos a propósito del caso de una paciente adolescente internada, con las complejidades que ello le añade. Como horizonte de estas reflexiones, reabre un debate que nos atraviesa sobre la estructura de las rotaciones en el sistema de residencias y concurrencias, y las consecuencias que ésta acarrea.

Alcances de la interconsulta ante situaciones de violencia hacia adolescentes. Fragmentos de una historia
por Susana Davison

Ante la emergencia de un hecho traumático, consideramos que lo "anormal" sería no ser afectado. Sin embargo, si reducimos al paciente al impacto del trauma, nos perdemos al sujeto, produciendo un efecto de anonimato. Consideramos que el sujeto ha participado activamente en el modo en que el hecho lo afectó, cuestión que atañe a su responsabilidad, en ausencia de la cual un análisis se tornaría impensable. Aun así, muchas circunstancias de la clínica requieren que nuestra posición de abstinencia tome un carácter diferente de la simple inacción. La autora de este trabajo pone en tensión estos interrogantes a propósito de un material clínico que cuestiona, para nosotros, los alcances de nuestra ética.



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