Introducción al Psicoanálisis

Sección coordinada por Liliana Donzis
Si de eso se trata, saquemos las armas
por Sebastián Llaneza

No se trata de que nuestra práctica clínica no pueda ser evaluada. Sólo que es necesario que esta evaluación se haga de otra forma, con otros criterios epistémicos, que sean diferentes a los que provienen de la terapias cognitivo-comportamentales y de aquellos que dan origen a los manuales de diagnósticos internacionales como el DSM IV y el CIE 10.

Fenómeno psicosomático: “Un nombre posible de la pulsión de muerte, un modo de insripción directo sobre el organismo viviente”
por Zulma López Arranz

Cabe entonces reflexionar sobre el FPS, teniendo en cuenta en primer término, que si la pulsión de muerte es la que impera, la pulsión de destrucción encontró la manera (en el caso del FPS) de producir un “corto circuito”, de encontrar el atajo para lograr su cometido final. El FPS es uno de los nombres de la pulsión de muerte.

Jaque a la "Reina" - Segunda entrega
por Olga Mabel Mater

De reina a esclava, como La bella y la bestia, mencionadas acerca de Ifigenia, ambas caras de goce, una reina esclavizada servil al Otro, creyéndose no–toda, incastrable. Por un lado su padre como ésta misma, se ofrece a los hombres cual resto de carne para su goce, embarazándose en el pacto de sangre, abortos mediante, allí donde la reina está en jaque, sin en el recurso de circular como una dama, ser una en un conjunto de mujeres, padece del reinado su propia esclavitud, servidumbre que la aleja del intercambio, del don y de la alianza simbólica.

Jaque a la "Reina" - Primera entrega
por Olga Mabel Mater

El sujeto y el Otro en una relación moebiana, incompletos, en cuanto uno, el sujeto no existe sin el Otro, como el Otro para existir es soportado por el sujeto, su existencia misma se afirma en éste, versiones de Otros acorde a las subjetividades y a las sociedades en las cuales participa. De no existir el Otro, el sujeto tampoco es-xiste; así no sólo impele a hacerlo existir al precio de desde allí sostener también su consistencia, sacrificios mediantes. Época y clínica que nos advierten de lo subjetivo y Otros de cada quien, discursos del amo, que propician re-ediciones de Ifigenia, subversiones entre los padecimientos actuales como: patologías del acto y del cuerpo, entre ellas “del legado de los padres” o, en términos freudianos, de acuerdo “a la constelación familiar”; “violencia, suicidio, homicidio”.

La singularidad como causa en psicoanálisis
por María Alejandra Porras

Es el objetivo de este trabajo plantear el problema de la causalidad de la neurosis, o en términos más generales, la causalidad en el destino del sujeto. Para ello se partirá de considerar que en psicoanálisis se trata de saber y operar sobre la causa. A Freud le interesaba indirectamente la cura del síntoma, se preocupaba porque esa cura se debiese a la revelación de la causa. En la clínica freudiana observamos, al rastrear la etiología, que se encuentra un punto que tiene las características de la mas extrema singularidad, y a Freud le interesaba esa singularidad como causa.

Pánico, desorden que denuncia
por Gladys Saraspe

El ataque de pánico entendido frecuentemente como una novedad de la época, no lo es. Ni siquiera para el DSM que lo ha incorporado a su listado de trastornos desde 1980 y que lo describe como crisis de angustia. El presente trabajo se sostiene en la convicción de que el empleo de la nueva nominación no entraña simplemente una manera de decir, sino que implica fundamentalmente un modo de hacer con este padecimiento y con el malestar que denuncia.

Primeras entrevistas y semblante
por Laura Lueiro

Podemos pensar la cuestión del semblante como la política de la demanda, entendiendo por “política” la necesaria posición que cada quien toma en su relación con los otros y que incluye desde las relaciones familiares hasta las sociales. En cierta medida, entonces, se trata de pensar qué hacemos con la demanda en el consultorio.

El concepto de psicopatía de los años ‘60: ¿correspondería a la estructura de la maldad de hoy?
por Patricia Chavero, Viviana Kalmanowiecki y Graciela Zelicovich

La condición fundamental para que una figura psicopática “enferme”, es que la atención del espectador haya sido distraída por el personaje de ficción, el espectador sufre y se conmueve, pero como es una ficción obtiene satisfacción. Pero, ¿qué sucede cuando el personaje psicopático, destructivo, se baja del escenario y está entre nosotros? Precisamente, nos interesa centrar nuestra atención en aquellos casos extremos en que se rompen los límites del espacio ficcional, los convenios culturales quedan arrasados, la Ley es transgredida y el superyó no ejerce su función prohibidora. Aquel que ejerce el mal sumerge al otro en una pesadilla, que le roba la vida misma.

Clínica con adolescentes en tiempos de desmentida
por Marcelo Esses

Grupo etáreo que se encuentra en resonancia con el acontecer de la época, donde se hacen protagonistas de una series de puestas en acto tales como: mentiras explícitas dirigidas a los padres y al analista, ausencias reiteradas y hasta abandonos escolares manejados ocultamente, episodios de excesos en el consumo de alcohol y de sustancias tóxicas, robo de dinero y de objetos en el ámbito familiar y social, situaciones de violencia con daño a terceros, entre otras. Secuencia que portan como común denominador a un sujeto que afirma con la modalidad de la desmentida un repetido y creído “yo no fui”.

La pulsión. Intento de abordaje
por Elizabeth Barral

El concepto de pulsión es uno de los conceptos de la metapsicología freudiana, lo más abstracto de la teoría. Las pulsiones son nuestro mito, dice Freud. Utiliza la palabra “trabazón”, para hablar de la exigencia impuesta a lo anímico a causa de su conexión (trabazón) con lo somático. Siendo un concepto fundamental de nuestra disciplina, aún así resulta difícil asirlo en la clínica.



Recibí los newsletters de elSigma

Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

Actividades 2019
Leer más
Realizar consulta