Introducción al Psicoanálisis

Sección coordinada por Liliana Donzis
Solución de un síntoma histérico de anestesia sexual: Recorrido a travès de un análisis
por Mario Cingolani

Se trata de cómo se posiciona una mujer ante el deseo de la madre y cómo se relaciona con su padre a partir de este vínculo con la madre.
Una reflexión preliminar: si usted desea lo que yo deseo yo desearé lo mismo que usted. El padre es presentado por la madre como un hombre insuficiente e insatisfactorio. La llamaremos Matilde. Tiene, cuando comienza el análisis casi 30 años, vive con los padres, no tiene hermanos. Ella provee la mayor parte del dinero para la manutención de todos y ha comprado la casa donde viven. Es una profesional independiente que vive de su profesión.
Su síntoma principal es una frigidez absoluta y viene a análisis movida por la angustia que le genera este síntoma, “No sé qué es tener un orgasmo, ni siquiera me puedo tocar”. Presenta, además, enormes dificultades para tener una relación de pareja que le dure. Al iniciar el análisis acababa de sufrir la ruptura de una relación con un joven a quien ella quería mucho “... me dejó de un día para el otro, no lo podía creer “ Es el hecho desencadenante que la mueve a consultar para iniciar un análisis.

Reflexiones en el margen ( I )
por Oscar Mario Gutiérrez Segú

Quien se autoriza como psicoanalista asume el serlo y ejercerlo mas allá de las circunstancias en las cuales tenga que desarrollar su práctica. Teniendo como único límite absoluto el que su ejercicio no puede ir mas allá del campo operatorio determinado por la enfermedad mental. Considero que definir el Psicoanálisis como "lo que se espera de un psicoanalista", supone que aquello que conocemos como Teoría Psicoanalítica que constituye el "corpus" de conocimiento esencial del psicoanalista, se transformará en un elemento operatorio en la cura tan solo a partir del momento en que es articulado con el saber inconsciente obtenido como producto del trabajo de su cura. La Teoría Psicoanalítica es un conocimiento transmisible incluso por no analistas, a diferencia del psicoanálisis que es el producto de esa elaboración en la que confluyen conocimiento, saber y hacer. Su transmisión es posible tan solo en el "uno por uno" de la cura y debe sortear la constante presión de la estructura cuya función es la de sostener el "no querer saber".

La "estetización"del síntoma(Una controversia teórico clínica en el contexto de los estudios lacanianos)
por Roberto Ileyassoff

Pese a que Lacan, al principio de su enseñanza, hizo hincapié en el síntoma como sentido emergente de la relación del sujeto con el significante y lo tomó como una verdad articulada a una determinación simbólica, al final de su enseñanza retomó el tema del síntoma en su dimensión real, vale decir en su dimensión de modalidad de goce sostenida desde el axioma del fantasma fundamental del sujeto. Lacan tuvo en cuenta entonces, dos escrituras del síntoma:
1º) en tanto Síntoma, como disfuncionamiento.
2º) en tanto Sinthoma, como modalidad de funcionamiento, siempre exitosa. (podríamos aventurar: “estetizada”).
En cuanto a la problemática del sentido, es necesario destacar que pese a que Lacan en el último tramo de su enseñanza (Seminario 24) se refiere a la antinomia en real y sentido, él considera que la única excepción a ésta última es el síntoma donde el sentido es real .
El síntoma sería el único “real” del sentido .
Sentido no es sólo significación linguística sino que puede ser tomado como “orientación” del sujeto que impediría su infinita deriva.

Variantes del sexo tipo
por Susana Díaz

Las Paradojas del Amor: La dimensión del Amor en el campo Psicoterapéutico
por Laura G. Antúnez, Liliana Gimeno y Teresa A. Pantaleo

Particularidades psicopatológicas de las toxicomanías
por Oscar Mario Gutiérrez Segú

Innumerables veces se han comprometido a abandonar su adicción. Aparentemente comprometidos en la labor terapéutica, han tomado conciencia de poner un límite a su enfermedad, volcando sus energías en un proyecto de vida que se presenta como la posibilidad de constituirse en un punto y aparte de un discurso cuyo corolario es la muerte. A pesar de que -y en una monótona repetición- defraudan una vez más las expectativas propias y ajenas puestas en sus dichos. Se los trata de mentirosos y sin embargo no se trata de mentiras en el sentido de la neurosis. Sino de algo que marca una dificultad en lo que respecta a la ética del sujeto: poder sostener la palabra.

Las paradojas del amor: La dimensiòn del amor en el campo psicoterapèutico
por Teresa A. Pantaleo, Laura G. Antúnez y Liliana Gimeno;

¿Cuál es el camimo para comprender las paradojas del amor?
Nuestra investigación comienza recorriendo la organización libidinal que todo ser humano transita hasta llegar a su objeto de amor.
Se nace con toda la libido sobre sí mismo, narcisismo primario. Este estado de indefensión y prematuración biológica con que entra a la vida el sujeto humano necesita la presencia de un otro, la madre. Otro que a través del lenguaje, los cuidados y el sostén facilite la organización de los ritmos hasta conformar el psiquismo. En el inicio, las primeras experiencias sexuales son autoeróticas, ligadas a funciones de autoconservación, son las que van instalando en el psiquismo las primeras huellas mnémicas de satisfacción.

La transferencia como necesaria
por Pablo Fridman

El Psicoanálisis va en la villa: los adolescentes
por Célio Garcia

R. menor de edad, está internado en institución de recuperación. Declara haber cometido once asesinatos. La institución sólo tiene conocimiento de cinco. "Es matar o morir" anuncia sobre lo que le espera allá fuera. Entiendo que bien o mal, R. sabe que es una persona sacrificada; cualquiera día, cualquiera hora, podrá encontrar la muerte. No habrá proceso, ni tampoco recursos probatorios delante de tribunales de instancia superior. Todo pasa cómo si R. debiese ser sacrificado, sin panegírico, sin culpa por parte de los que se declaran dispuestos a rescatar la deuda social. Atención: él no es víctima. Si lo fuese declararía que sufrió mucho y que los otros son culpables. R. es figura viva del antiguo personaje en el Derecho Romano arriba mencionado cómo homo sacer, de modo que él podría estar muerto sin que su eliminación física sea ocasión para inculpación, ni ritual. Él dijo que había asesinado, eliminado, dejando claro que el homo sacer no tiene recuperación, ni será incluido, siendo él esa vida nuda y cruda vivida como tal en la periferia de nuestras grandes ciudades.

Acerca de la elección de objeto masculina
por Sonia Scalise



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