Introducción al Psicoanálisis

Sección coordinada por Liliana Donzis
La deuda que el Psicoánalisis tiene con la Histeria: ¿Es suficiente con sólo reconocerla?
por Maite Fernández Soriano

¿ Qué es la realidad para el psicoanalista ?
por Diego Mosner

El analista, en su consultorio, se pregunta por la incidencia de factores como crisis económicas, estallidos sociales, nuevas modas e ideologías en las mentes de los pacientes... y en la propia. ¿No es habitual las quejas de los pacientes que ganan poca plata o que no tienen trabajo, o referencias a un hecho injusto que leyeron en el diario o vieron en la televisión? Nuestros pacientes adolescentes: ¿No cambian de ropa, peinados e intentan modificar su cuerpo en metamorfosis? ¿No hay algún paciente que diga cosas“ a esos negritos hay que matarlos cuando nacen” u otras expresiones que revelan prejuicios? El analista entonces piensa: “ Tengo que conseguirle trabajo a este paciente, ¡pobre! las condiciones en la que vive."

Los usos de la metáfora. De la creación mitológica a la creación topológica en el tratamiento de lo que retorna
por Sergio Zabalza

Bien, hablábamos del mito, quizá la mejor forma de hacerlo es mintiendo y el engaño más escandaloso que podría formularles sería que comenzaré por el principio. Sin embargo, al denunciar esta falsedad, estoy diciéndoles: “Yo miento”. Lacan le dedicó varios pasajes en su enseñanza a este enunciado. Dice que si bien los lógicos lo consideran una paradoja sin embargo él desestima esta concepción, y expresa que se trata del enunciado más verdadero que puede formularse, ya que hace patente el tropiezo que la represión primaria inflige en el lenguaje, atestiguado por esa hiancia entre enunciado y enunciación.

El trabajo analítico con niños
por María Rosa Borgatello de Musolino

¿Cuál es la diferencia entre niños y adultos como sujetos de lo inconsciente y del deseo?. ¿es el niño una especie de sujeto mítico al que le faltan goces, inscripciones, marcas, deseo, demandas, transferencia o fantasmas que habría que construir en el análisis?. Porque tiene que ser traído y le pagan el análisis, ¿viene o lo traen en representación del síntoma de su familia?, ¿es el representante de sus padres, del colegio o de la institución donde hace síntoma?. ¿El analista tiene que complacer-los, anal-izando al niño a la categoría de objeto?. ¿Será el niño en análisis, una creación de los psicoanalistas de niños?

Hospital de DIA y Clínica de los Bordes
por Osvaldo Delgado

La escucha obtusa
por Susana Díaz

El hueco y el almanaque: tiempo, duelo y transitoriedad
por Edit Beatriz Tendlarz

La sonrisa (lo serio en el Hospital de Día)
por Sergio Zabalza

Quienquiera haya frecuentado la sala de algún servicio de psicopatología, habrá posiblemente experimentado la desoladora imagen que brindan esos cuerpos sometidos a una voluntad compulsivamente orientada hacia lo inerte. Absortos en el in- mundo[1] que los enajena, estos sujetos parecen no estar por fuera ni por dentro de actividad alguna, a excepción hecha de aquella donde la anorexia nos da la nota justa, a saber: acumular nada, la cual, a desmentidas de lo que cualquier registro de medida empírico indica, se torna en su inercia, cada vez más pesada.

¿Un diagnóstico psicoanalítico?
por Daniel Rubinsztejn

Movimientos de un cuerpo ausente.
por Leonardo Leibson



Recibí los newsletters de elSigma






Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

ACTIVIDADES 2017
Leer más
Realizar consulta