Lecturas

Sección coordinada por Sergio Zabalza
Presentaciòn del libro Violencia en la familia... de eso no se habla, de Mabel Anido
por Masu Sebastián

Desde el vamos, Mabel Anido señala con toda claridad su punto de partida: son “relatos producidos en el marco de las consultas psicológicas” los que conforman su texto. En el capítulo II nos dice: “Comenzaremos por Pablo. Un caso real, verídico. Pero no tomaremos este caso por su carácter verdadero, o como “caso clínico”, sino justamente por la posibilidad de transformarlo en una ficción. Entonces, Pablo es el personaje de una narración, no alguien de carne y hueso que se presentó solicitando asistencia en un centro de Salud Mental...” Es decir, que al atender el relato, ella desatiende la persona, porque de la persona un analista no sabe nada. En sus relatos, entonces, no se refiere a lo que llamamos “personas comunes” (y en ese sentido, se encuentra en la misma línea en que Saramago cuando nos dice que al escribir él transforma las “personas comunes en personajes literarios” ).

Prólogo al texto La hospitalidad del síntoma, de Sergio Zabalza. Editorial Letra Viva
por Daniel Millas

Cada uno de los diecinueve artículos que componen este libro estudia y desarrolla un tema que surge de la práctica en los talleres del Hospital de Día. La lectura realizada sobre los efectos y las producciones que allí se suscitan, tienen al psicoanálisis por referencia y revisten un valor clínico insoslayable. En su conjunto, considero que se lo puede tomar como un testimonio que ofrece su autor a partir de la experiencia clínica allí realizada. Por esta misma razón, es el testimonio de su implicación en una auténtica transferencia de trabajo, en la que se verifican los efectos de la enseñanza, del control, de la discusión clínica y de los resultados de una elaboración colectiva. Brinda testimonio, entonces, de lo que constituye su práctica sintomática.

Presentación del nùmero 3 de la revista Fluctuat. Sujeto - subjetividad. Deslindes
por Elena Álvarez

La escritura en Psicoanálisis, un tema en el que estoy interesada hace tiempo y respecto al cual dejo abierta una pregunta: más allá de lo que pueda haber de imperativo, de pedido de reconocimiento o de interés editorial, esta insistencia en escribir ¿no tendrá que ver con una cuestión interna al discurso analítico, al lugar que al analista le toca ocupar en él y cómo lo tramita?. Una referencia literaria nos acerca al tema. Nabokov escribe en su autobiografía Habla memoria con relación a ciertas sensaciones experimentadas en su adolescencia y de las cuales no podía dar cuenta: “...por aquel entonces aún no sabía qué hacer (ahora sí lo sé) con esas cosas: cómo librarme de ellas, cómo transformarlas en otras cosas que pueden ser entregadas al lector con caracteres impresos, de modo que sea él quien tenga que habérselas con ese bendito estremecimiento ...”.

Pròlogo del libro de Silvia Ons, Una mujer como síntoma de un hombre
por Leonardo Gorostiza

...es sabido ( ...) que Jacques Lacan prolongó la interrogación freudiana “¿ qué es lo que desea la mujer?” haciendo de ella no tanto una referencia sino la marca, el índice, de que allí hay una referencia vacía, es decir, la ausencia de una respuesta sobre qué es la feminidad. Pero lo que no es tan sabido ni tampoco tan frecuentemente explorado es lo que este libro de Silvia Ons se propone: tomar apoyo en dicho enigma y desde allí desplegar una rigurosa indagación (...) Los signos de nuestra época, la última concepción de Lacan sobre el final de análisis como “identificación al síntoma” y las intersecciones que pueden vislumbrarse entre el psicoanálisis, la contemporaneidad y el pensamiento filosófico, son los ámbitos privilegiados donde el enigma de la feminidad se revela como punto arquimédico de la operación de lectura aquí puesta en acto.

Presentaciòn del libro Los escritos tècnicos de Freud
por Daniel Paola

“En el marco de Convergencia” y “en función de nuestras distintas pertenencias institucionales” dice Roberto Harari en el inicio del dictado del Seminario brindado a mediados del año 2003 que este libro reproduce con seis textos. Implica la marcación de un antes y un después en cuanto grupo de trabajo inscrito en el Movimiento Lacaniano por el Psicoanálisis Freudiano.
Por mi parte creo que se trata de un antes y un después para nuestro lazo social, por las repercusiones que determina. Son seis textos que toman por referencia el Seminario I de J.Lacan proponiendo que no hay una sola lectura, tal cual escribe Isidoro Vegh en el inicio de su capítulo y donde la distinción de los matices constituye una invitación a su vez para lo propio de cada lector.

Presentación del libro Abordaje psicoanalítico de pareja y familia
por Miriam Mazover

Sólo haré referencia a las cuestiones eje que en este libro se encuentran desarrolladas con claridad y con solvencia teórico-clínica, ¿A qué nos referimos cuando hablamos de pacto familiar?.¿Cómo juega la compulsión a la repetición en una familia, y qué alcances tiene ésta en las generaciones que se suceden?. Las modalidades del encuentro amoroso, y su interrelación con la estructura clínica de cada sujeto que participe en este encuentro. La diferencia entre amor y enamoramiento, y cómo articular en este punto el concepto de castración, pilar de nuestra clínica. La disyunción entre feminidad y maternidad.

Presentaciòn del libro "... En el cielo y la tierra..." Estudio sobre el proceso creador en Freud
por José Martínez Suárez

Borges cita una frase de George Moore que lo había impresionado, para elogiar a alguien: “Escribía en un estilo casi anónimo”.
El estilo es el hombre.
Y de este libro sólo puedo afirmar que tiene un estilo propio que se extiende solidariamente al título elegido de la obra: desde su nombre, frase dilecta de Freud que citaba a sus amigos, pronunciada por Hamlet: “Hay algo más en el cielo y la tierra, Horacio, de lo que ha soñado tu filosofía”, hasta la búsqueda personal como autor que intenta a lo largo de estas páginas, capturar, como ustedes los psicoanalistas dicen, un saber hacer.
No duden que Carlos Gustavo Motta lo ha conseguido con esta publicación.

Comentario del libro de Jorge Ulnik, El psicoanálisis y la piel
por Gerardo Gutiérrez

Importantes voces en el mundo de la Psicosomática, han conseguido carta de naturaleza para un punto de vista estructuralista (estructura psicosomática) que “condena” al enfermo, con síntomas que se consideran psicosomáticos a un diagnóstico, de personalidad psicosomática, elaborado con anterioridad, y con un notable grado de generalización y yo diría que de segregación.
Ulnik no corre en esa carrera. Cada paciente llama su atención desde su individualidad, desde su historia, desde los dichos familiares que han ido cayendo sobre él, desde la funcionalidad más material de sus síntomas, etc. Le interesa siempre el sentido de cada prurito, de cada rojez, de cada escama. Y tal vez con ello, saltando por encima del cosificador diagnóstico aludido, trata de introducir al paciente en una simbolización no sólo sufrida sino también vivida y manejada.

Comentario del libro Fantasmas y Pastillas, de Juan Vasen. Editorial Letra Viva.
por María Alejandra Tortorelli

Estamos trazados -nosotros y las cosas- por múltiples saberes y por lo siempre no sabido. Nos constituyen bordes simultáneos sin resolución alguna. Y, sin embargo, gestos de apropiación unívocos y hegemónicos buscan reducir lo irreductible apelando a la necesidad de urgencias eficaces y resoluciones inmediatas. Lo que se gana en tiempo —y nunca es suficiente— se pierde en complejidad y el sujeto deviene así en el lugar de un mero trastorno. Entonces, se es un Adedé; pues ya ni siquiera se lo padece. El padecimiento se borra, rápido, muy rápido en favor de un nombre (...). Tal vez sea ésta la mayor preocupación que habita este trabajo. No la inmediatez de lo que alivia sino la permanencia de lo que se inscribe en su nombre, no dejando ya venir lo que el saber no sabe.

Presentación del libro Efectos de la experiencia analítica ,de Oscar Zack
por Mónica Torres

"Si el recurso del analista es el de invocar al padre en el lugar del Otro, quedará condenado indefectiblemente a la impotencia. Si el analista ocupa el lugar de objeto a en el dispositivo, lugar al cual su discurso lo condiciona, se orientará entonces, no ya por la ley fálica sino por lo real. Actuar sobre la pulsión es la mira última del análisis que no es el de la psicoterapia", nos dice Zack. (...) Este libro es una invitación a constatar que en algún sentido aún queremos lo imposible: se trata de enseñar lo imposible. Y me gusta decirlo con Laurent: finalmente lo que queremos trasmitirles es que el psicoanálisis puede cambiar la vida. Creo que esa frase se puede suscribir aún hoy día. Es nuestro desafío demostrarlo, demostrar ese "aún"



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