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Panel: el inc. es social .El psicoanálisis en la ciudad: Política del síntoma
...el sujeto es sexuado, el acto es político
Los sufrimientos de la neurosis y de la psicosis son para nosotros
la escuela de las pasiones del alma, del mismo modo que el fiel de la balanza
psicoanalítica, cuando calculamos la inclinación de la amenaza sobre comunidades
enteras, nos da el índice de amortización de las pasiones de las civitas. En
ese punto la juntura de la naturaleza con la cultura que la antropología de
nuestros días escruta obstinadamente, solo el psicoanálisis reconoce ese nudo
de servidumbre imaginaria que el amor debe siempre volver a deshacer
o cortar de tajo *
J.Lacan El estadio del espejo
En psicoanálisis no nos
equivocamos si seguimos a Freud o Lacan, son nuestra brújula.
Siguiendo esa
idea tome dos formulaciones de Freud que trabaja Lacan. Una de esas formulaciones
la encontramos en Las pulsiones y sus destinos, cuando Freud luego
de desarrollar los tiempos de la pulsión plantea que surge un sujeto para hacerse
cargo de la acción. De esto Lo dice así Lacan- en Los cuatro Conceptos
fundamentales para el psicoanálisis Lo nuevo es ver aparecer
un sujeto-. A eso podemos agregar la formulación de Freud en Introducción
al narcisismo cuando plantea como nuevo acto psíquico resultado
de la identificación, la aparición del Yo. Voy a decir hoy que lo nuevo, se
trata de ver aparecer un sujeto.
Tenemos en psicoanálisis,
que diferenciar la servidumbre imaginaria, el discurso del amo, -del inconciente-
del discurso del analista, lectura que hace posible un lugar para la falta,
para la causa, como agente de un saber sobre la verdad.
Un nuevo acto es necesario
para poder saber hacer con el síntoma, ese acto es político.
Es política del síntoma,
la del acto psicoanalítico que produce un saber hacer del analizante con el
síntoma, y es en relación a la política del amo.
Hay un camino desde que
el hombre surge como viviente en el campo del Otro y en un instante se humaniza
ante la demanda. Se convierte en hablante al responder con un grito. Es así
como la incorporación al lenguaje es un dolor, una violencia de estructura en
la naturaleza del hombre.
El lenguaje, condición del
inconciente marca, funda y traza desde esa violencia. Cantidad de excitación
la llama Freud en El Proyecto. La traza sobre una parte del cuerpo
que transforma, complejiza y significa, es nuestra naturaleza, es el dolor de
existir, masoquismo erógeno originario. Esa es su naturaleza, naturaleza de
lenguaje, naturaleza lógica, su física es la lógica dice Lacan-, su naturaleza
es la lógica.
El hombre, el humano, el
hablante surge primero como objeto, esclavo del lenguaje, de sus significantes
amo. Su amo son los significantes. No es el sujeto, lo nuevo es que advenga
un sujeto, que aparezca, que surja. Es el inconciente, discurso del amo y del
objeto, servidumbre imaginaria y es de la lectura de ese discurso que
puede surgir otra posición.
En El acto psicoanalítico,
en la clase seis, inagotable como punto de partida para desarrollos,
Lacan articula La dialéctica hegeliana del amo y del esclavo, la lucha a muerte
por el puro prestigio, como mitología, o sea en el inconciente, con la dialéctica
freudiana y la deriva pulsional. Dice: allí donde se trataba del Yo
(moi), que actúo, lanzo en el mundo esa cosa a la que no podría dirigirse como
razón, debo devenir el desecho de lo que introduzco como nuevo orden en el mundo.
Así se me ocurrió trabajar
entonces esa dialéctica del amo y del esclavo como nudo, ficción sobre el lugar
del objeto, como servidumbre imaginaria de la que se puede hacer una lectura-.
Kojeve plantea que sin esa
lucha no hubiesen existido humanos, dos adversarios desiguales, es una lucha
que culmina con amo y esclavo donde hay una verdad que es revelación de una
realidad. El esclavo se une al mundo de las cosas, vida animal cosificada, pero
es el que transforma al mundo con su trabajo, lo prepara para el consumo aunque
no lo consume él mismo. ¿Por quién es reconocido el amo entonces? Por una cosa,
por una vida animal cosificada que se descubre con ese saber haciendo ese trabajo.
A mi entender es de la lectura de Hegel que Lacan toma la idea de llamar -del
amo- al discurso del inconciente. ¿No se trata aquí si lo leemos con cierta
sutileza, de una ficción del hombre, sujeto moderno dividido por su objeto?
Esta lucha a muerte ¿No es la vida pulsional del ser hablante? Encontramos en
esta dialéctica la del objeto y el sujeto dividido. Si hay alguna esclavitud
es la del objeto que somos en el fantasma; debo aclarar que esto es posible
porque hay función paterna.
Es de los modos permanentes
de instalarse como objeto de los que se desprende el sujeto en un saber hacer
con el síntoma en ese recorrido del lenguaje ¿Pero como?, Se desprende como
objeto en el trabajo de un análisis, es el trabajador en un análisis. Se separa
del discurso del amo llegando al discurso del analizante donde es objeto, perro,
mercancía.
En ese trabajo de análisis
el sujeto pasa del enmudecimiento a curarse de su mutismo, de lo religioso del
síntoma a un ateísmo: Dios es inconciente. Pasa de los modos permanentes
con que repite su acción a un saber hacer con el síntoma. El trabajo de análisis
lleva a poner su objeto en un lugar de causa. Se trata de un saber producido.
El analista solo lee en el decir del sujeto. Su arte es producir esa necesidad
de discurso.
Se trata, en la política
del síntoma, de lograr alguna verdad que surja después de ese trayecto, que
la conquiste como incurable, mortal. En El estadio del espejo Lacan
dice Cifra de su destino mortal, llave maestra-, no es un acto
filosófico ni moral, es un acto político. Un decir que descubre al objeto que
el sujeto es, dividido en su fantasma, es su naturaleza, la naturaleza del hombre.
Bueno, notarán que insisto
con el tema Es su naturaleza, es tomando a Aristóteles y a la célebre
frase: el hombre por naturaleza es un animal político. Debe interpretarse
en ese contexto de la defensa de Aristóteles de la naturalidad de la ciudad
y la naturalidad de la esclavitud. Pero esa esclavitud natural, hoy, es la del
sujeto dividido por el objeto en su fantasma. Lo podemos tomar, en relación
a la ciudad y a la ciudad como una especie de sociedad o como comunidad, koinomia
dice Aristóteles- es decir, un grupo de personas que comparten o tienen
ciertas cosas en común.
Esa naturalidad de la esclavitud
se refiere al amo antiguo, es el amo antiguo, aquel que se ocupa de sus esclavos,
de sus trabajadores.
No es así hoy. Es entonces
el sujeto ocupándose de su destino, aprendiendo ese saber hacer, un amo antiguo,
un ciudadano aristotélico.
Respecto de animal político
es interesante el término que usa Aristóteles que es Zoom politicom
que tiene que ver con animado, con viviente, con animal, con dar vida, pero
también tiene que ver con agusanar, es uno de esos términos como algunos de
lo que usa Freud que tienen sentidos opuestos.
Es el hombre agusanado por
el lenguaje, diría.
Y respecto de naturaleza
es el término Physis, el que usa Aristóteles, podemos pensar
como nuestra física nuestra naturaleza, la lógica, y es naturaleza del cuerpo
y del espíritu. Se trata de la disposición del hombre.
Es en ese contexto que lo
natural, por originario, es ese enlazar la pulsión de muerte con la libido,
un masoquismo erógeno, lo natural es un lugar de objeto primero.
Es a partir que lo natural
es la pulsión y que es visible la naturaleza de las ideas y de la razón en el
hombre. Si el esclavo por naturaleza puede realizar una labor, esa labor es
corporal. Eso nos lleva a que la labor del análisis es corporal y sexuada. Su
razón en el inconciente está para obedecer al Otro. El sujeto es esclavo de
los significantes dominantes de su época. Su labor, su trabajo es el de un análisis.
El hombre, el sujeto, es un animal político, hace lazo de discurso en la ciudad
con algunos otros, eso es lo natural, como es natural ese lugar de esclavo para
el amo antiguo.
Podemos reconocer allí el
lugar de objeto que el sujeto tiene para aquel al que instala en un lugar de
Otro.
La dimensión del ciudadano
aristotélico es la del amo antiguo, es la dimensión del acto. El sujeto es al
modo del ciudadano aristotélico y en su división, como analizante es el que
trabaja. Para el analizante el trabajo es el de un análisis.
En una dimensión política
del lazo el acto es político. La dimensión del acto es política. Si hoy el sujeto
dividido por el objeto esta aplastado por el amo moderno, reducido a una marca
y el amo moderno no se ocupa de sus trabajadores no se interesa por su suerte.
El sujeto como amo antiguo,
como sujeto de la polis, es responsable por sus actos, se trata del saber
hacer con el síntoma.
El amo moderno no hará nada
por él. Dios no existe, es inconciente. El hombre está solo con algunos otros.
Una de las traducciones
de zoom tiene que ver también con un término que es:
escultor.
En la palabra zooglyfos
se trata del escultor y el artista que modela seres vivos. No es otro más
que el sujeto en su realidad sexual en la transferencia. No hay ningún Dios
que lo modele como criatura.
El hombre entonces, ciudadano
político, desprotegido, solo, es responsable de su lugar.
Es el nuevo sujeto
dividido por su objeto. Es aquel que surge, adviene, sabiendo hacer con el síntoma.
Es solo un difícil ateismo el que producirá un saber hacer. El lugar del Otro
es religioso y se desanuda por un trabajo en el análisis. Es lo religioso del
síntoma lo que se desanuda. Los nudos son nuestra naturaleza.
Si el sujeto es al modo
de un ciudadano aristotélico, entonces, amo antiguo se encuentra solo representado
por sus significantes para otro significante. Asumir esa soledad es la inexistencia
del Otro. Una clínica del síntoma como política desanuda y ateiza, Dios no existe,
es inconciente. El rey está decapitado, fin del amo antiguo.
El acto como nuevo acto
es un acto político del que somos responsables, no dueños, con algunos otros.
El hombre como sujeto político es lo natural. Su animalidad es estar animado
por el lenguaje, agusanado por el lenguaje.
Entonces, el nuevo
acto así como el de la Introducción al narcisismo es el surgimiento
del Yo, acá se trata de que lo nuevo es ver aparecer un sujeto, un animal político
por naturaleza, animado por el lenguaje. Solo su implicación como Zoon
Politicon de un nuevo acto respecto de su lugar podrá defenderlo del
amo moderno, podrá ayudarlo a desenvolverse. Es un acto en una polis.
En una comunidad con algunos otros.
¿La Convergencia? ¿Por qué
no? Es una Koynomia
Decía, al principio
con Lacan que el amor deshace o corta de tajo la servidumbre humana, pero ¿qué
clase de amor? Me remito allí a la definición de Lacan: amar es dar lo que no
se tiene a quien no lo es. Son las cosas del amor. ¿Ese dar es reversible? No,
de ningún modo. Una mujer, ella da su falta, lo que no se tiene, a él, quien
no lo es, porque está en la dialéctica del tener o no tener, dialéctica del
don y de la falta.
El inconciente es social
como lazo de discurso, resultado de un pasaje del lenguaje al discurso. Es que
en el sujeto hablante lo sexual es lazo social, porque no hay proporción sexual
y precisa del don y de la falta. Son las cosas del amor como las cosas que no
rechazan la castración.
De esto hablamos cuando
decimos que el acto es político, es la política del síntoma, de las cosas de
la castración.
Ese es el aporte ético del
psicoanálisis.
Nada más.
* Es interesante este planteo
de las pasiones del alma en la civitas para pensar la ruptura del lazo
de discurso.
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