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Entrevista a Nora Trosman |
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La entrevista a la filósofa Nora Trosman nos permite acercarnos a los desarrollos de pensadores que han tenido y tienen una importante ingerencia en conceptos centrales del psicoanálisis y por lo tanto en su práctica. Encontraremos la lectura que Lacan produce de Heidegger y su incidencia en el “acontecimiento del retorno a Freud” o en los Escritos, como así también la posición antifilosófica de Lacan, Nietzsche y su idea sobre arte y estética o el cuerpo como superficie de múltiples atravesamientos. Karl Marx, Baruch Spinoza, Michel Foucault, Alain Badiou, Severo Sarduy y Giles Deleuze entre otros, también se dan cita en estas páginas.
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Emilia Cueto |
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Los acontecimientos históricos y las guerras en la vida de Sigmund Freud |
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Invitamos a realizar el recorrido que el autor nos propone, en cuanto al contexto histórico en la vida y obra de Freud.
Emiliano del Campo señala en su artículo diferentes ejes posibles para la lectura de los acontecimientos en la vida de Sigmund Freud: el término conflicto (bélico – psíquico), la literatura (Nietzsche, Goethe – el inconsciente y sus formaciones), el malestar (en la cultura y el deseo), y lo originario (en la humanidad y en el aparato psíquico).
Conoceremos a través de las letras del autor personajes paradigmáticos en la vida de Freud y en sus contemporáneos como Lutero y Goethe, que nos permitirán apreciar la historia europea y su influencia en la fundación del psicoanálisis.
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Emiliano del Campo |
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Nietzche y la ética del psicoanálisis |
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Juanjo García, confronta la ética del psicoanálisis con la moral, que Nietszche resalta como la moral filosófica.
Es Nietzsche quien advierte la correlación entre la posición moral y el pensamiento filosófico. Para él todo el andamiaje de la filosofía no es otra cosa que el modo de sostener un modo universal del valorar en términos de “bueno para todos y malvado para todos”.
Tras los rigurosos razonamientos de la filosofía se esconde la moral a la que pretende llegar el filósofo. La moral que engendra tal concepción es la de la cobardía, el resentimiento, la debilidad y la venganza. Es la moral del camello que “se arrodilla y quiere que lo carguen”. Esta es la posición del neurótico camélido de Nietzsche: El Otro lo determina. Él ofrece sus gibas en ofrenda.
Se trata de admitir lo real y no segregarlo ni aspirar a reducirlo a lo simbólico: hallar en lo más singular del “sí-mismo”, aquello a partir de lo cual crear y crearse, inventar e inventarse. En una idea cercana, Nietzsche nos habla de la mutación de las pasiones, aquellas que “llamabas malvadas”, condenadas por los despreciadores del cuerpo, en “tus virtudes”.
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Juanjo García |
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Los grupos terapéuticos: curarse con los otros |
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La terapia grupal psicoanalítica relanza el trabajo sobre la tríada planteada por F. Nietzsche: amistad, hospitalidad y comunidad, a través de la importancia que adquieren los otros y los vínculos en la cura del sujeto. Esto constituye una fuerte resistencia al avance de la cultura neoliberal que estimula la rivalidad y el narcisismo a través del consumo como condición de pertenencia al mundo del mercado. También es válido preguntarse en qué medida el psicoanálisis ha evolucionado y puede dar respuestas a los cambios sociales, económicos, de paradigma y psicopatológicos.
Si bien lo que define a un psicoanalista es el trabajo con el inconsciente y la transferencia, observamos transformaciones en la clínica actual que conllevan a diversos abordajes y estrategias de tratamiento. El psicoanálisis clásico que incluía diván y cuatro sesiones semanales por un lapso indefinido ha caído en desuso, salvo para profesionales de la salud.
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Carlos Pachuk |
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Bristol o paisajes sobre el drang |
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Más allá de la angustia (Angst) que adviene en el sinsentido de la desesperación que sobrevuela al enfrentarse con la falta, con la propia y con la del otro, prefiero a veces considerar la ausencia, como la causa misma de la creación y por lo tanto como un fenómeno liberador, activo, en el sentido que le adjudica Nietzsche a lo largo de su obra. Entonces, deconstruir la autobiografía, o bien el propio síntoma (la creación mayor del neurótico), se transforma potencialmente en el paso previo al hallazgo de un nuevo goce, fundado en una nueva historia, dentro de la cual pueda sentirse un poco menos sujeto, una poco más absuelto. Aquí reside, si se quiere, la verdadera subversión que cada cual debe realizar, si acaso es posible, con su Pasado. |
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Juan Coulasso |
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El viraje de lo real: Hegel, Nietzsche y Lacan. |
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La experiencia fundamental y definitoria del siglo XX fue la experiencia directa de lo Real como lo opuesto a la cotidiana realidad social: lo Real en su violencia extrema como el precio que debe pagarse por deshollejar las capas engañosas de la realidad. En este apasionante trabajo, Slavoj Zizek muestra la inserción de Hegel, Nietzsche y Lacan en tal viraje. |
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Slavoj Zizek |
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Nihilismo y muerte de Dios |
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La consabida muerte de Dios preconizada por Nietszche podría interpretarse en términos meramente apocalípticos y decadentes, sin embargo Mónica Virasoro se adentra en los siguientes interrogantes: ¿Cómo interpretar el anuncio de la muerte de Dios y el ánimo de jovialidad que la acompaña, en un momento en que aún no estamos a la altura del acontecimiento? El hecho horrendo todavía peregrina. ¿Acaso se trata de un presagio, de algo por venir? ¿Acaso Nietzsche es un profeta y sus hombres preparatorios son aquellos que tienen un olfato más fino para sentir la descomposición de lo divino, la nausea de lo infinito, el avance de la desertificación? |
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Mónica Virasoro |
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Aidós |
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En este excelente trabajo Silvio Maresca realiza un detallado análisis del término “ aidós”, en griego vergüenza, pudor. Leerlo nos permitirá -entre muchas cosas- comprender en profundidad la razón por la que Miller piensa nuestra época en términos de la desaparición de la vergüenza. Desde los griegos hasta Heidegger y Nietzsche, Silvio Maresca se interna en la proximidad del término respecto al honor, la verdad y la mujer. |
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Silvio Juan Maresca |
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Las declinaciones del padre |
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En el Seminario La ética del psicoanálisis, dice Lacan que El mito del asesinato del padre es el mito de una época para la cual Dios está muerto. Y agrega que si Dios está muerto para nosotros lo está desde siempre como plantea Freud. Nunca fue padre sino en la mitología del hijo, es decir la del mandamiento que ordena amarlo.
El psicoanálisis se inscribe en el marco del Dios ha muerto nietzscheano, al punto tal que se puede afirmar que Freud levanta la figura del padre allí donde la cultura indica su decadencia. Es que el creador del psicoanálisis se afanó por afirmar la preeminencia del padre en la constitución de la realidad psíquica. Sin embargo no debemos olvidar que Freud refiere que el padre es un nombre cuyo referente no está garantizado por una verdad de experiencia, sino por la fe en la nominación. Al respecto Lacan afirma que Freud no vacila en articular que lo que implica la fe es en esencia el nombre. Ya entonces, la palabra que nombra al padre se levanta en el horizonte de la declinación dada por la misma incertidumbre estructural sobre la paternidad. |
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Silvia Ons |
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Acerca del pensamiento de Nietzsche |
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Nietszche encuentra su voz, a lo largo de su obra, y su voz es un grito. Nietszche no argumenta: GRITA, y su grito es: ¡Hombres han matado a Dios y no se han dado cuenta de lo que han hecho! Grita de este modo el fin de la metafísica, como lo lee Heidegger, pero grita además que no hay manera de escapar a ella, porque razonamos en los términos de la metafísica, todas las ideas incluso las del él mismo, están teñidas del arraigo donde el ser se perdió. |
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Ernesto Pérez |
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Cínica felicidad |
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Hemos inventado la felicidad, dicen los seres humanos a los que Zaratustra dirige su enseñanza. Nietzsche los llama los últimos hombres, pequeños, mezquinos, cansados incluso para morir, se aferran a su propia domesticación que consideran prosperidad, convencidos de haber logrado con el progreso el máximo de libertad.
El cinismo es el síntoma de una época. Y la nuestra se compara con la que inició Alejandro en varios aspectos. Ambas se caracterizan por el individualismo y el cosmopolitismo, están signadas por el derrumbe de la tradición cultural. |
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Leandro Pinkler |
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Sobre la dieta. Segunda parte |
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Casi cien años después de Kant, Nietzsche aborda el tema de la alimentación en un capítulo de Ecce homo de titulado “Por qué soy tan inteligente”. No es una pregunta, es una afirmación. El capítulo anterior se denomina “Por qué soy tan sabio”; el posterior “Por que escribo tan buenos libros”. ¿Exagerado aprecio por sí mismo, sobrevaloración, megalomanía? Con mayor seguridad, desafío a la hipócrita modestia propia de la moral cristiana, en su versión pequeño-burguesa. Un protestantismo finisecular, suerte de kantismo para las masas, dominaba el panorama, por lo menos en Alemania. |
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Silvio Juan Maresca |
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Sobre la dieta. Primera parte |
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Todo gran filósofo ha dado importancia a su alimentación y, en ocasiones, también a la de sus congéneres. Platón y Nietzsche, opuestos en tantas cosas, militan entre estos últimos.
El cuidado de la alimentación integra una dietética que los filósofos suelen prescribirse en forma personal, casi siempre a espaldas de los médicos, de cuyas recetas desconfían. Dietética, claro está, en el sentido antiguo, esto es, régimen de vida; algo mucho más amplio que un conjunto de normas relativas a la nutrición.
Kant expone sus pautas alimenticias en una carta dirigida al Señor Consejero Áulico y Profesor Hufeland, escrita en enero de 1797, a raíz del envío y demanda de comentario por parte de éste de un libro de su autoría titulado El arte de prolongar la vida humana. |
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Silvio Juan Maresca |
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Elementos de la encrucijada Nietzsche-Heidegger para la cuestión del Pase |
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La encrucijada a la que nos conduce el Pase , en tanto que dispositivo institucional que inscribe como tal la experiencia del Final del Análisis ,nos orienta hacia una lectura del tema del salto en Martin Heidegger. Esta se abre en dos posibles direcciones retrospectivas: por un lado, por supuesto, la noción misma de salto en la obra filosófica de S. Kierkegaard y, por el otro, ciertos desarrollos nietzscheanos relativos a una experiencia radical de transmutación subjetiva, que no es ajena a las implicancias de la palabra poética. |
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Raúl A. Yafar |
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La quinta intempestiva de Federico Nietzsche. |
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Acaso yo no he escrito en todos mis libros más que sobre la vida. Ella la embaucadora, la hechicera, mi hipnotizadora, ella la sombra del caminante. No fue acaso bajo su embrujo que osé calumniar a la moral. ¿Amiga o enemiga? Ambas andaban sin embargo de la mano lanzándome miradas burlonas mientras yo me desangraba en el afán de enemistarlas, pero ellas eran carne de la uña, por momentos la carne urañada sangrante y doliente, por momentos una para la otra coloreadas como saben los hombres pintar con colores brillantes sus tenebrosos cuentos de hadas. |
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Mónica Virasoro |
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El ateísmo como Voluntad de Ocaso |
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Dios representa para Nietzsche una idealidad que habita más allá del hombre, un ámbito de trascendencia del mundo. Existirá, entonces, indudablemente un ateísmo banal, el del positivismo racionalista, que no merecerá nuestro comentario. Nos interesan, en cambio, sus argumentos de destrucción del teísmo. Estos son enumerados reiteradas veces: la sombra pavorosa de Dios pervive como un reflejo negativo de los ideales humanos, en las proyecciones con que los hombres discrepan con una naturaleza demasiado ajena a sus pequeños apetitos. Es ateo considerar que el mundo no respira ni pulsa, que no es una construcción maquínica sujeta a fines, ni regla sus movimientos, sino que se agita en un caos necesario que se repite eternamente, mientras afirma su poder. |
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Raúl A. Yafar |
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Ley, pecado y muerte de Dios en Pablo de Tarso |
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Fue una sugerencia de Nietzsche en Aurora (§ 68) la que me impulsó a explorar una cuestión algo alejada de las que suelo frecuentar. Se trata del conflicto de Pablo de Tarso con la ley judía, cargado de impresionantes consecuencias, pues parece anidar en el núcleo originario del cristianismo. No viene al caso entonces referirse al concepto griego o romano de ley, tan diferentes entre sí como ambos respecto al judío, aunque sí dejar sentado que cuando hablamos de ley, conviene aclarar desde el principio que no existe una aprehensión común ni, por ende, univocidad alguna.
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Silvio Juan Maresca |
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Nietzsche y Psicoanálisis: El espacio entre el postmodernismo y la autenticidad |
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A partir de la década pasada el postmodernismo ha capturado a tal grado la atención de una generación de artistas, intelectuales y de autores, que el término se ha incluido también en la sobria literatura psicoanalítica; el último lugar en el que uno esperaría encontrarlo. |
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Michael Guy Thompson |
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El problema de la verdad en Nietzsche |
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No es fácil hablar de Nietzsche en forma general. En realidad, se ha abusado de ello. Vivía aun Nietzsche, postrado en la demencia, y el saqueo ya había comenzado. Su peculiar modo de escritura, condicionado en gran medida por sus achaques, favoreció el procedimiento. Pareciera que cuando de Nietzsche se trata, cesa la cautela académica. Todo se reduce a buscar los fragmentos que corroboran la perspectiva del lector, omitiendo desaprensivamente el resto. ¿Que Nietzsche es corresponsable de este modo de apropiación? Seguro, pero eso no lo hace menos objetable. |
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Silvio Juan Maresca |
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La alegoría platónica del 'mundo verdadero' como estrategia discursiva de la destrucción nietzscheana |
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Uno de los rasgos distintivos de la destrucción nietzscheana es el de no
traspasar, en su puesta en práctica, los límites fijados por la racionalidad. |
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Lucas Soares |
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