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Sara Vassallo, trabaja en este texto un artículo titulado Más allá de los derechos del hombre, publicado en el diario francés Libération en 1996, en el que Agamben hace una distinción entre topología y topografía, en el contexto de la problemática de la unión europea. Refiriéndose a la “catástrofe” que significaría una mera adición de “estados-nación” europeos como espacios yuxtapuestos unos a otros, propone que los mencionados estados entren en una relación “topológica”:
Agamben refiriéndose al Antiguo Testamento – el pueblo elegido – cada pueblo – se sitúa necesariamente como un resto, como no-todo, en cuanto evoca la banda de Moebius, no vacila en llevarla de inmediato al terreno de la ética política.
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Sara Vassallo |
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A partir de la pregunta de Hölderlin, en su poema comentado por Heidegger, Mario Elkin Ramírez, elabora su decir: “¿Puede cuando la vida es toda fatiga, un hombre
mirar hacia arriba y decir: así
quiero yo ser también? Sí. Mientras la amabilidad dura
aún junto al corazón, la Pura, no se mide
con la mala fortuna el hombre
con la divinidad.” El fragmento que Heidegger elige del poema de Hölderlin se inicia con interrogación sobre la posibilidad del hombre de ser de otra manera de lo que actualmente es, de cambiar su vida. ¿Cómo puede el hombre habitar poéticamente cuando su habitar es el alojamiento determinado por el mundo del trabajo, de la empresa, e incluso del placer cuando hay un ordenamiento de su tiempo libre?.. Hoy lo poético no determina la vida de los hombres, no ocupa un lugar central en nuestras vidas como lo hacía el arte sagrado en la Antigua Grecia.
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Mario Elkin Ramírez |
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Partir de una pregunta acerca de la naturaleza del mal, nos conduce a diversas consideraciones: filosóficas, literarias, religiosas, políticas, hasta las articulaciones posibles con el Psicoanálisis.
Es en torno a un vacío que este problema se inserta y se demuestra en toda la “maleza” de las experiencias y reflexiones en torno al mismo. El hombre en el que despierta la conciencia de la libertad, ¿puede orientarse por sí mismo?
Es en este punto donde se abren diferentes reflexiones en torno al mal, esto es, intentar su superación, incluirlo dentro de la realidad, ejercerlo desde su banalidad, es decir rechazarlo, produciendo segregación.
La apuesta innovadora del Psicoanálisis, sin apelar a la conciencia, es la de incluirlo en su estructura sin transformarse en una ética del mal.
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Marita Salgado |
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A partir de El despertar de la Primavera donde Frank Wedekind anticipa aquello que Freud propone en 1905, en “La metamorfosis de la pubertad”, se realiza un recorrido, que intenta dar cuenta de una modalidad de la época la adolescencia interminable a partir de aquello que el drama plantea, como el momento en que algo florece en el cuerpo e introduce al sujeto a lo que tendrá que responder, un encuentro con algo que rebasa los límites de lo que había organizado previamente, es decir de lo que había podido construir acerca de su sexualidad infantil, dónde no hay una respuesta Universal, es decir confrontarse con el Otro sexo, dónde no hay armonía, relación de equilibrio con el Otro.
Adolescencia interminable, nos lleva a pensar la subjetividad de nuestra época, que nos habla de un tiempo eternizado que no es el de Wedekind y Freud, pero del que nos servimos para pensar las coordenadas actuales.
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Marita Salgado |
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Buena parte del pensamiento occidental se sostiene sobre los principios lógicos de identidad y no-contradicción. En el presente artículo la misma idea de que el pensamiento humano responde a tal racionalidad, y por tanto, se ajusta decididamente a tales principios, es puesta en cuestión. La identificación misma de pensamiento con esta lógica ha tenido su génesis en los orígenes de la filosofía occidental, particularmente en la escuela eleática. Explorar el contrapunto de Parménides y otra escuela itálica, los pitagóricos, permite pensar por qué si el principio de identidad se cumpliera en términos absolutos, el pensamiento humano, y lo humano mismo no sería posible. Famosos por el privilegio del número en su concepción, a partir de la lógica que se extrae de su cosmología pueden conjeturarse las condiciones de posibilidad del pensamiento y el lenguaje. |
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Juanjo García |
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Marisa Morao trabaja, desde la clínica contemporánea y la filosofía antigua, remarcando sus diferencias éticas, el cinismo.
“Cuando nos interesamos en el terreno de la toxicomanía podemos leer en los casos el fracaso de los puntos de capitón, el privilegio del goce en detrimento del sentido y la verdad, la precariedad de los lazos del sujeto tanto como su otra cara: el rechazo de los mismos. Uno de los modos de este rechazo se manifiesta en lo que considero llamar el “individuo canalla”. que en la modalidad canalla no se trata de sujeto, sino de individuo; el individuo canalla es portador de una conciencia que no constituye un soporte para la equivocación, es decir no se atiene a sus palabras, ni a sus actos.”
El objetivo de los cínicos era vivir “de acuerdo a la virtud”.
“Me interesa destacar que en el cinismo antiguo el desprecio y el rechazo al Otro social bajo diversos modos afectaba los semblantes del Otro. Sin embargo era un estilo de vida que no tenía como resultado el ataque - podríamos llamarlo así- indiferenciado al cuerpo del otro, ataque que constituye el acto violento y brutal en nuestra época.”
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Marisa Morao |
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En El presente trabajo, María Angélica Fontán, se plantea desde Clarice Lispector, Pascal y Lacan, Agamben y Winnicot, entre otros, la constitución subjetiva a partir de la apuesta del juego, y el tratamiento del resto, a través de la escritura, a realizarse en un análisis.
“Pensar, en las operaciones de constitución subjetiva que propone Lacan, (Alienación y Separación), es entre otras cosas poder pensar en un viaje donde más qué de donde partir, la cuestión es hacia donde ir. Citando a Clarice Lispector: “Tu comprendes, por supuesto mamá, que no puedo quererte toda la vida”, dice el marinero a la hora de partir.”
“He aquí, lo que tal vez se juega en la partida, la partida que juega el sujeto en su advenir. Pascal se pregunta, “¿Cuál es la trama del juego?, se puede conocer la trama del juego? Si, en la escritura y el resto”
La escritura del sujeto, la traición de un mundo, la ganancia de la incertidumbre, trabajar para mañana y por lo incierto, en virtud de las reglas del juego, insiste Pascal. Cualquiera puede ser el juguete, que acompañe este viaje, y sostenga sin quizás resolver la paradoja de lo tan ingenuo como pretencioso que el riesgo de jugar conlleva.
Del vacío y la imprevisión, el sujeto juega lo suyo hacia una escritura, incompleta pero propia…
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María Angélica Fontán |
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Se trata el presente trabajo de una conferencia pronunciada en São Carlos, en el Estado de São Paulo, Brasil, que formará parte de su libro figuras de la feminidad. Se sitúa en él los anudamientos y divergencias entre psicoanálisis y filosofía, desde el vértigo, como hiancia, el fundamento, como imposible y los restos fecundos, como ruinas luminosas.
Si el psicoanálisis nos muestra con absoluta claridad que no trabaja sobre la cultura como tal sino sobre los restos de la cultura, esta lección puede expandirse hacia lo que convencional y universitariamente designamos como "filosofía" para descubrir en ella la lengua fundamental en que cada época experimenta sus límites y al mismo tiempo los desconoce. ¿Cómo los desconoce? Creyendo que la filosofía (ahora en su sentido más académico, más institucional) es la cima de la cultura cuando en verdad se oculta su verdadera riqueza en el terreno desolado de sus propios fundamentos, que son, como ya sabemos, gracias a Schelling y gracias a Heidegger que bien supo leerlo, sin fundamento, o mejor, el fundamento es sin fondo que exige que algo se funde infundadamente. Sin fundamento: un espacio de ruinas, de desechos no obstante luminosos. |
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Juan Bautista Ritvo |
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