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El “nombre del padre” está abandonando su valor simbólico y sólo nos mantiene en pie esa figura imaginaria encubierta y desdibujada, que tal vez algún día sea iluminada y que hoy se revela como falta general de una pregunta.
Quería compartir con uds una vivencia personal para poder intercambiar nuevos métodos para interpretar la problemática social. Para eso expongo como ejemplo un relato ilustrativo.
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Gustavo Malanca |
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Los días 10 y 11 de Mayo del año en curso tuvieron lugar en la Legislatura de la Ciudad de BS As. las jornadas de presentación de la “Guía de orientación a la Magistratura para la adecuada atención de personas consumidoras de sustancias psicoactivas” organizadas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta iniciativa, impulsada por el Dr. Eugenio Zaffaroni, ministro de la corte, representa un importante aporte que el máximo tribunal ofrece a todos los tribunales inferiores para ordenar y adecuar sus prácticas a la nueva realidad que se propone en materia de políticas de drogas.
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Gustavo Zbuczynski |
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Ante la contundencia de los datos estadísticos que revelan la frecuencia de actos homicidas cometidos por niños y jóvenes, nos preguntamos cómo es posible que un menor de edad llegue al extremo de matar a un semejante. Un informe revelador al respecto lo da la Oficina Sanitaria Panamericana (órgano dependiente de la O.E.A.) al decir que, en las Américas, la segunda causa de muerte de adolescentes y niños varones es el homicidio. Si a ello le sumamos el constante incremento de la circulación de armas de fuego —las que hoy podrían ser calificadas como de “destrucción masiva”— junto a la pobreza, la exclusión, los malos tratos y las carencias afectivas de nuestros pibes, tenemos entonces unos cuantos ingredientes que nos habilitan a adentrarnos en este trágico aspecto de la realidad. Tal vez uno de los pocos caminos que les queda abierto a estos niños violentos, privados del amor a que tienen derecho, sea la destrucción de un orden social del que ellos son víctimas.
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Ronaldo Wright |
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Lo jurídico y lo psicoanalítico. Dos mundos, dos espacios que no son dicotómicos. Los dos nos ponen marcos. Los dos nos organizan y nos encaminan.
El divorcio dispara situaciones en los dos campos. No tengo dudas que todo lo que como abogado resolví en mi divorcio o ayudo a resolver en los divorcios de otros, busca en primer lugar un amparo en la ley. Sin embargo, ésa ley se funda en el tutelaje de principios sobre los que fue construida la normativa. Los hijos, su habitación, el dinero y su organización.
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Jorge Knoblovits |
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A través de un recorte clínico se abordará el eje de los efectos y marcas que puede dejar una mamá en su niño cuando se muestra todopoderosa. Muy por el contrario de lo que reza el saber popular, la omnipotencia no siempre es un aspecto deseable en el campo de la subjetividad. Cuando una mamá lo puede todo, no se espera un desenlace demasiado feliz. Mediante la presentación del caso de un niño encoprético, se irá recorriendo las marcas que va inscribiendo el Otro primordial sobre el sujeto en vías de constitución cuando este Otro pretende abarcarlo todo. |
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Peichi Su |
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En el tratamiento del fenómeno del Abuso Sexual Infantil (ASI) es frecuente toparse con muchos de eso no se habla, expresados en forma de secretos, ocultamientos, callamientos, hacer borrón y cuenta nueva, aquí no pasó nada, no te metas, etc. Intentaré articular un poco del mundo “psi” con algo del ámbito de lo jurídico, para así abordar algunos de estos aspectos de lo siniestro cuyas condiciones son siempre la soledad, la oscuridad y el silencio vinculados a la angustia traumática que padece el menor agredido en su sexualidad.
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Ronaldo Wright |
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Qué asunto el de la ley. Qué asunto este el de los guardianes. Qué paradójico tener que transgredir una prohibición para no quedar por fuera de una legalidad. Porque según el diccionario transgredir vendría a ser 'quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto', y este campesino todo lo que quería era entrar en la ley.
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Ailén Delmonte |
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La práctica jurídica en materia de violencia familiar lleva al juez, como representante de la institución judicial, a presenciar una de las numerosas versiones de los hechos que originaron la denuncia. Hechos que en el lenguaje judicial se denominan "manifestaciones". La mayoría de las veces, las manifestaciones de los denunciados como autores de hechos de violencia masculina intrafamiliar, son un intento de defensa de las acusaciones formuladas. Otras, una negativa lisa y llana de los hechos que se les atribuyen. Por lo general confluye una y otra vertiente, que tiene la característica común -en las personas que han ejercido conductas violentas -de querer justificar los hechos violentos, de por sí injustificables. Pero además, se debe agregar otra característica -utilizada como causa - que se la suele adscribir a la autoestima (alta o baja), según el tenor de las manifestaciones de cualquiera de los consultantes.
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Raúl Mattiozzi y Silvio Lamberti |
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