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Madre Mercury: apuntes sobre el duelo

06/10/2019- Por Maximiliano Vecchio - Realizar Consulta

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En 1973 Farrokh Bulsara se transforma en Freddie Mercury y da un salto épico. Las cosas cambiarían inexorablemente para él y todos los que lo sintonizaron. La actualidad de Mercury, su vigencia hasta la fecha ‒venta de discos, permanencia radial, entrenos de films, hits icónicos‒ muestra que supo capturar magistralmente custiones escenciales de la vida anímica de las personas. Veremos que la música y sus gravitaciones le permitieron a Freddie nacer y morir al menos más de una vez.

 

 

                             *1

 

 

 

“No diré más de lo que diría cualquier poeta decente si alguien se atreviera a pedirle que analice su obra: querido, si tu lo ves, es que está ahí”.

         

                                                 Freddie Mercury

 

 

  Finalmente, cuando la muerte que lleva al cementerio se presentó, Freddie pudo despedirse de la vida con un par de canciones, que lejos de situarlo como leyenda ‒como él decía que quería ser‒ lo exilian de la eternidad por revelar su actualidad.

 

  Lo actual como lo relativo al acto, y este en su relación con el hacer. Entendemos que los acontecimientos que implican una transformación exigen la realización del duelo por uno mismo, y que el carácter de acto que conlleva esa elaboracion da lugar a gran parte de su obra musical más significativa.

 

  Cuando Mercury compone un duelo, cuando asienta lo que se perdió en lo perdido, sitúa como referencia ineludible a su madre, Jer Bulsara. En esa direccion, vamos a localizar tres referencias mercurianas para hablar de ese asunto, o sea , de cómo subjetivar una pérdida.

 

 

Madre Mercury

  

              *2

 

   La primera referencia corresponde al cambio de nombre, de Farrouk Bulsara a Freddie Mercury. Podemos decir que la declaración de nacimiento y la accion de dar un nombre a quien llega al mundo son obligatorias para el ser humano. Es a través del nombre propio que un sujeto es inscripto en un linaje y en una serie de apellidos que lo integran en una red simbólica alojadora.

 

  Nada impide considerar la fabricación de un nuevo nombre como una obra artística que incluye la invención de lo nuevo. A los 7 años, mientras era pupilo en el colegio St. Peter, tomó el sobrenombre de Freddie. Se haría llamar con el apellido Mercury años después, cuando preparaba canciones para el primer disco de Queen.

 

  Allí dio con una composición. Según lo que recuerda Brian May: Freddie había compuesto una canción titulada “My Fairy King” (1) (“Mi rey de hadas”) y en ella hay un verso que dice:

 

Oh Madre Mercury / mira lo que me han hecho / no puedo correr, no puedo esconderme. A partir de ahí fue cuando Freddie dijo: Voy a convertirme en Mercury, ya que la madre que aparece en esta canción es mi madre. Y nosotros le dijimos algo del tipo ¿Estás chalado?” (2).

 

  El párrafo completo de la canción cuenta:

 

“Alguien, alguien ha vaciado el color de mis alas / ha roto mi anillo mágico / y avergonzado al rey en todo su orgullo / ha cambiado los vientos y las mareas. /Madre Mercury, Mercury /Mira lo que ellos me hicieron. / No puedo huir, no puedo esconderme”.

 

May añade: “cambiar de nombre formaba parte del proceso por el que se fue metiendo en una piel diferente. El joven Bulsara seguía ahí, pero para el público Freddie iba a ser una especie de dios” (3).

 

  May supone el cambio de Freddie como un alzamiento que suprime, conserva y supera la forma anterior, como la aufhebung hegeliana. El apellido de los padres Bomi Bulsara y Jer Bulsara la madre era conocida con el apellido de su marido queda desvanecido y toma el apellido Mercury, que identifica alusivamente a la madre. De esa manera se va configurando un rasgo como soporte para salir al escenario.

 

  Quizás esta identificación sea la condición bajo la cual resigna sus objetos primordiales. Es decir, el proceso por el cual se abdica lo que uno es para las personas que ha perdido. Si la identificación secundaria es una identificación a lo leído, si es, como señala Alejandro Ariel, lo que del lenguaje deja al objeto como perdido en los significantes que lo vehiculizan (4), Mercury la realiza a la letra. Eso le basta para salir de su casa, inaugurar las giras y comenzar a ser la “madre” de su obra.

 

  ¿Para qué le es necesario “Mercury” a Mercury? Para no reclamar con urgencia la presencia de lo que ya no está. Es una transformación en todo sentido, ya que, si no se hubiera llamado Freddie Mercury, ¿habría sido Freddie Mercury? Recordemos que el cambio también llega a lo religioso y político, dado que la familia practicaba la religión zoroástrica y estaban orgullosos de su ascendencia parsi.

 

  El nombre Mercury también conlleva el descenso de la sombra (madre) del objeto sobre el yo (a eso Freud le llama melancolía). Es el lado melancólico de Freddie expresado en temas como “My melancholy blues” (1977) y “It’s a hard life” (1984), lado que muestra la imperfección del trabajo de duelo como obstáculo a la resignación libidinal y la concomitante producción de identificaciones al falo (de la madre) “The Golden boy” (“el niño de oro”), “The great pretender” (“el gran simulador”), “Mr Bad Guy” (“Señor malo”). Es decir, las producciones en solitario de Mercury en los difíciles años ochenta (5).

 

 

“Rapsodia Bohemia”

 

  Mucho se habló del tema “Bohemian Rhapsody” (6). Para los integrantes de Queen siempre fue un misterio. Hubo conjeturas acerca de significaciones políticas, sociales y religiosas. El compositor Tim Rice, cercano a Mercury, interpreta que el mensaje de la canción es admitir que es gay.

 

  Dice Rise: “la línea ‘Mamá, acabo de matar a un hombre’” (Mama, just killed a man), es porque ha matado al viejo Freddie, su anterior imagen. Cuando canta “Puse un arma contra su cabeza, tiré del gatillo y ahora él está muerto” se refiere a que la persona recta que era originalmente acababa de morir.

Su vieja imagen, heterosexual, había muerto.

 

  Había destruido el hombre que él estaba tratando de ser, y ahora se trataba de ser él mismo, tratando de vivir con el nuevo Freddie, un Freddie auténtico (7). Rice agrega que en el verso que dice “veo una pequeña silueta de un hombre Scaramouche, Scaramouche, harás el Fandango” (I see a little silhouetto of a man Scaramouch, scaramouch will you do the fandango) Freddie se refiere a el mismo, aun siendo perseguido por lo que ha hecho, y lo que él es (8).

 

  El destino de Scaramouche en la comedia italiana era muy a menudo acabar vapuleado por el “zanni (Arlequín), por jactancioso y arrogante, dos aspectos que caracterizaban una parte de Mercury. Jim Hutton, la última pareja de Mercuy suscribe a la interpretación de rapsodia bohemia como un “salir del closet” para Freddie (9).

 

  Por otro lado, la canción coincide con la ruptura con su novia, Mary Austin, luego de 7 años, por lo que también se argumentó que el relato del tema se refería a la separación. Entonces, podemos señalar que rompe con Mary y empieza a tener amantes hombres. Paul Gambaccini señala lo siguiente:

 

“Freddie procedía de una cultura donde no se supone que a uno le gustan los hombres. De forma que uno intenta adaptarse, aunque siente como si le torturaran por dentro. En el camino del autodescubrimiento de un hombre gay que proviene de un ambiente represivo, a menudo existen interludios”.

 

  Según Mick Rock, a partir de ese momento, Mary se convirtió, en cierto sentido, en la matriarca de la “familia” de Freddie. También recuerda que Freddie se sentía “desbordado” por sus problemas con la sexualidad en esa época. Estaba desgarrado psíquicamente, era indudablemente gay pero no exclusivamente gay, y eso le tenía jodido (10).

 

  Los integrantes de Queen frecuentemente manifestaron que en ningún momento Freddie sugirió que fuera gay, nunca se mostraba abiertamente sexual. Hace un par de años, su madre comento en una entrevista lo siguiente:

 

 “Él jamás habló de su bisexualidad en casa, ni cuando estuvo muy enfermo. Evitaba ciertos temas para protegernos. Hoy habría sido diferente, pero entonces le habría resultado muy difícil contárnoslo, y nosotros lo respetábamos” (11).

 

En “Rapsodia bohemia” Freddie da muerte a un asunto:

 

“Mamá, maté a un hombre (…) la vida acaba de empezar / pero ahora me tengo que ir y dejarlo todo / mamá no quería hacerte llorar / si no regreso mañana / sigue adelante como si nada realmente importase”.

 

  Freddie intenta dejar de vivir la vida de la madre, empieza a darle muerte a lo que él era para ella. Como eco del conflicto, que la parte operística del tema sitúa bien Will not let you go, let me go” (No te dejaremos ir, déjenme ir) Freddie deja de preferir sexualmente a Mary, quien quedará como su mujer para el público y heredera principal.

 

  A fines de los 80s Freddie dirá: todos mis amantes me preguntaban por qué no podían reemplazar a Mary, pero eso es sencillamente imposible. No podría enamorarme de un hombre de la misma forma que me enamoré de Mary (12).

 

  El tema de la muerte venia cocinándose lentamente. Un año antes se habían lanzado, como levadura, canciones como “Killer Queen” (“Reina asesina”) y “The march of the black Queen” (“la marcha de la reina negra”). La muerte representada como una interrupción a la nostalgia, al recuerdo de lo que no fue.

 

 

Somebody to love

 

  Luego del éxito de “Rapsodia”, Queen graba otra composición de Mercury, “Somebody to love” (13). Freddie dijo varias veces que era su tema preferido, también el de su madre, Jer. En el tema se pregunta, en diálogo con un coro espejo, si alguien puede encontrarle a alguien a quien amar. Vamos a la letra:

 

“cada mañana me levanto, muero un poco / apenas puedo estar de pie (mírate a ti mismo) / mírate en el espejo y llora / Señor, ¿qué me estás haciendo? / Pasé todos mis años creyendo en ti / Pero simplemente no obtengo ayuda, ¡Señor! / Alguien, alguien, ¿puede alguien encontrarme alguien a quien amar?”.

 

  Freddie señala una jugada psíquica del ser humano, que a veces no es tanto el temor a no ser amado lo que aflige, sino el temor a no poder amar. De hecho, el sigue siendo amado aún sin estar su cuerpo. El temor a la posibilidad de poder amar es la culpa como resabio de la separación de la madre, aquella que el apellido Mercury hizo de radiografía mental.

 

  Sin embargo, Freddie sigue esperando ¿acaso es fácil dejar de esperar algo de tu otro? ¿Se puede dejar de ser hijo? Freddie sigue esperando no sin ir elaborando las futuras canciones que lo exiliarían de la espera de ser pensado por el otro (con eso con lo cual dialogas). El asunto toca el tema de cómo se dejar de vivir la vida del Otro.

 

 

“Dios salve a la reina”

 

  Terminamos el apunte como Queen finalizaba sus shows, interpretando “God save the Queen”. El himno inglés vibra con algunas ideas expuestas. Es como que “alguien” tiene que ser salvado de algo que le hacen.

 

  En los temas reseñados:

“Mira lo que me hicieron” (“My fairy King”)

“Señor, qué me estás haciendo” (“Somebody to love”)

“Scaramouche, galileo, bismilah, Belcebú acechando” (“Rapsodia bohemia”)

Se capta una manera de procesar el desconcierto, la furia, el miedo desolador, el “quedarse en banda”.

 

  Para eso “alguien” tiene que entrar en una banda. Para curar algo, para curar su parte solista, para salir del lugar de “golden boy” (falo de la madre).

También se presenta la ambivalencia en relación a lo perdido. Ya Freud señalaba que eso era el factor decisivo en el duelo. El trabajo de separar lo que le hicieron de lo que puede hacer. Entre el salto épico haciéndose un nombre, inaugurando un lugar y la no resignación a seguir esperando algo del otro. Freddy muestra el modo de resolver un desamor necesario, sin poder huir ni esconderse.

 

  “Mercury” es la madre de su obra, la cicatriz de la separación con la madre. Es una ausencia presente, marca de lo que fue presente y se transformó en ausente para ser una presencia que lo acompañará toda la vida.

 

  Cuando esa presencia, ese superyó, cae del lado de la demanda, hace síntoma con Queen. Allí Freddie es ese que dijeron que iba a ser, según lo interpretó. Cuando cae del lado del fantasma inconsciente, hace de solista, de hombre malo, el chico de oro, el gran simulador.

 

 

Imágenes:

 

*1 Fue obtenida en https://boreal.com.es

*2 Freddie y su madre: http://www.freddiemercury.com/es/biografia

 

 

Bibliografía

 

(1) Freddie Mercury (1973) “My fairy King”.

(2) Lesley-Ann Jones (2012). Freddie Mercury. Alianza editorial. P.68

(3) Ibidem. P.69

(4) Ariel Alejandro. “Seminario el duelo por el falo”. Clase 05/07/10

(5) Freddie Mercury (1985) “Mr Bad Guy”.

(6) Freddie Mercury (1975) “Bohemian Rhapsody”.

(7) Lesley-Ann Jones. Op.cit p.122

(8) Ibidem. P.123

(9) Jim Hutton (1995). Mercury y yo. Editorial de la flor. P.75

(10) Brooks Greg y Lupton Simon (2007). Freddie Mercury - su vida contada por el mismo. Editorial ma non troppo. P.94

(11) “Freddie Mercury, desmitificado por su madre”. En https://www.theclinic.cl/2012/09/30/freddie-mercury-desmitificado-por-su-madre/

(12) “Freddie Mercury. Sus grandes amores”. Disponible en http://theshowmustgoon-freddiemercury.blogspot.com/2013/08/sus-grandes-amores.html

(13) Freddie Mercury (1976). “Somebody to love”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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