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Alfie. El seductor irresitible05/12/2005- Por Noelia Zerda y Nadia Silva Rey -
La vida de Alfie se reduce a dos actividades: manejar limusinas y acostarse con mujeres. En el film, Alfi se dirige al espectador como si no hubiera una pantalla de por medio. Nos muestra su vida en el mismo momento en que la está viviendo, nos cuenta lo que siente, lo que recuerda, lo que piensa, análogo a la manera en que un paciente cuenta a su terapeuta los sucesos de su vida. Es una historia contada en primera persona. Su vida se guía a partir de lo que él mismo llama “la filosofía de Alfie Elkins”, la cual excluye toda posibilidad de dejar entrever alguna pista sobre su deseo. En su vida no existen grietas. Pero tres situaciones, analizadas por las autoras, dejarán ver el circuito de la responsabilidad subjetiva en que el personaje se ve conmovido en su fantasma.
Director: Charles Shyer
Resumen argumental.
Alfie es un hombre que se acuesta con muchas mujeres
por noche, trabaja manejando limusinas y esa pareciera ser toda su vida. Una de
aquellas mujeres es Julie a quien el protagonista considera como
"cuasi-novia". Por otro lado, conocemos a Lonette, quien parece no
despertar el interés de Alfie y vemos cómo el protagonista concurre al bar
donde ella trabaja con el fin de convencerla para que vuelva con Marlon, su
mejor amigo, el cual se encuentra muy enamorado de ella. Sin embargo, luego de
haber bebido algunas copas, Alfie y Lonette tienen relaciones sexuales, cosa
que trae como consecuencia el embarazo de la mujer, el posterior aborto y la
mudanza a otra ciudad *** de Lonette y Marlon, quien no se entera de lo
ocurrido. Posteriormente al encuentro con Lonette, Alfie visita a Julie quien
había descubierto que no era la única mujer en su vida y decide dejarlo. Alfie
continúa con su estilo de vida pero, a la hora de tener relaciones sexuales,
fracasa con cada una de ellas, ya que no le es posible llegar a una erección.
Frente a esta situación, decide consultar al médico quien le ordena realizarse
estudios. Mientras el protagonista espera los resultados, promete a los
espectadores que cambiará su vida, si aquellos dieran negativo; y así es
efectivamente, Alfie comienza a comer sano y, al conocer a Liz, parece
interesarse por mujeres de "otro calibre", tal como el mismo las
define. Luego, vemos a Alfie manejando la limusina, pensando en que se
encuentra completamente solo, que es Navidad y que no tiene con quien festejar.
En ese instante, un grupo de jóvenes le pide que los lleve a una fiesta, en un
primer momento Alfie se niega pero, al ver a Nikki, una de las jóvenes del
grupo, cambia de opinión. Más tarde, el protagonista le propone a la muchacha
que se vaya a vivir con él, hecho importante de destacar ya que, una de las
"reglas" de Alfie es no llevar mujeres a su departamento. Al
principio, la relación parece funcionar pero luego Nikki muestra un aspecto de
su personalidad que a Alfie parece no agradarle, así es como el protagonista
vuelve a su estilo de vida habitual, visitando a Liz y teniendo, también con
ella, relaciones sexuales. A partir de allí, se precipitan una cantidad de
sucesos importantes que afectarán su vida: se reencuentra con Julie, quien le
presenta a su nueva pareja; encuentra a su jefe llorando porque lo dejó su
mujer; visita a Marlon y Lonette y allí se entera que no existió aborto alguno,
conoce a su hijo y vive el desprecio de su amigo, quien decide quedarse con
Lonette y con el niño. Más tarde, vemos cómo Alfie intenta reorganizar su vida,
compra flores para Liz y se dirige a su departamento para proponerle comenzar
una relación, pero la mujer se encontraba con otro hombre mucho más joven que
el protagonista, hecho que lo perturba significativamente.
Llegando al final de la película, Alfie nuevamente
solo, se pregunta qué hará de su vida ahora...
Análisis.
El film tiene una característica particular, el
personaje principal se dirige al espectador como si no hubiera una pantalla de
por medio. Nos muestra su vida en el mismo momento en que la está viviendo, nos
cuenta lo que siente, lo que recuerda, lo que piensa, etc. Es una historia
contada en primera persona en donde hay un plus, el protagonista se dirige al
público. Podríamos considerar que es análogo a la manera en que un paciente
cuenta a su terapeuta los sucesos de su vida.
El estilo de vida que lleva Alfie no es, al
principio, cuestionado por el personaje, no se pregunta por el lugar que ocupa
respecto a las mujeres, sino que se encuentra bien con esa vida, no existe
preocupación alguna por la opinión de los demás. Esto estaría relacionado con
que la moral de Alfie no entra en discusión... por ahora. Podríamos agregar que
su vida se guía a partir de determinadas reglas: no llevar mujeres a su casa,
no casarse, no comprometerse y, fundamentalmente, el único consejo que, según
él, le dio su padre: "Hijo, si conoces a una mujer preciosa recuerda que
siempre hay un tipo harto de coger con ella", esto es enunciado por él
como "la filosofía de Alfie Elkins". Lo anterior daría cuenta de que
Alfie no da lugar a que existan grietas
en su vida, siguiendo enceguecido ese camino, le es imposible dejar entrever
alguna pista sobre su deseo. Esto es metafóricamente plasmado en la película en
dos oportunidades. Cuando se encuentra a punto de ingresar a un restaurante y,
por determinadas circunstancias, no lo hace; paradójicamente, el lugar se llama
Deseo. También, se podría tener en cuenta, la manera en que Alfie se guía
meticulosamente por "la palabra del día" aparecida en un calendario,
en contraposición a lo anteriormente dicho, respecto al deseo.
Lo hasta aquí expuesto nos servirá para
introducirnos al circuito de la responsabilidad, teniendo en cuenta que ser
responsable es ser un sujeto de quien se espera una respuesta, pero ésta no
puede existir sin el pasaje obligatorio por la culpa.
Haciendo referencia a los tiempos del circuito,
podemos ubicar en el film un tiempo 1, donde Alfie lleva una conducta que
persigue ciertos fines y se agotan en sí mismos, esto lo podríamos conectar con
las relaciones que tuvo con las diferentes mujeres que conoció sin
comprometerse con ninguna de ellas, esto estaría relacionado con los aspectos
mencionados anteriormente respecto a su estilo de vida.
Este tiempo es resignificado por un tiempo 2, en
donde ciertos indicadores de la realidad interpelan al sujeto. Los podemos
ubicar en tres situaciones. Cuando Alfie consulta al médico por una disfunción
sexual, cuando se entera de que fue padre y es interpelado por la mirada de su
amigo y cuando Liz lo sustituye por un amante más joven. En la primera
situación, Alfie culpabiliza a Julie por su síntoma, a expensas de la
proyección, quedando él desresponsabilizado de sus actos. Respecto a esto, Alfie
nos dice, refiriéndose a las mujeres, especialmente a Julie: "Si no te
afectan de una manera, te afectan de otra". Posteriormente, el
protagonista se intenta responsabilizar moralmente, admitiría sus errores,
intentando cambiar su estilo de vida. Al obtener los resultados negativos
respecto a la disfunción, Alfie no se interroga más allá de eso. En lugar de
dar una respuesta como sujeto de la responsabilidad, ésta le es otorgada desde
afuera, por el médico. Podríamos decir que, ya que la intención de cambiar su
vida es consciente o deviene del yo, aparecerán repeticiones de ella sin
modificación alguna, aunque, en un principio, Alfie crea cambiarla. Ante tal
interpelación de la realidad, el personaje podría haber tenido dos opciones:
ahorrarse la angustia, no interrogándose como lo hizo aquí o, como veremos en
las siguientes situaciones, donde la angustia lo desborda y marca el camino de
la responsabilidad.
En la segunda situación, Alfie se entera de que es
padre y algo sucede en él, hay algo que lo sorprende. Adviene la culpa como
respuesta a la mirada interpelante de su amigo y esto resignificaría al tiempo
1, dando lugar hacia un posible tiempo 3. Si bien aparece la negación como
respuesta a esta interpelación cuando, después de lo sucedido, Alfie intenta
rearmar su vida con Liz, ya no puede hacer "oídos sordos" a esa
interrogación que está por formularse, ya se pueden entrever grietas, por la
aparición de la angustia, en la "filosofía de Alfie Elkins". A
diferencia de la situación anterior, aquí se presenta la angustia y la culpa
que marcan el camino hacia el deseo y la responsabilidad subjetiva.
En relación a la tercer situación, la interpelación
se produce cuando Liz sustituye a Alfie por un joven amante. A diferencia de
las situaciones anteriores, podemos decir que, aquí, el protagonista responde a
la interpelación con una pregunta en relación a la responsabilidad subjetiva,
pudiendo habilitar un tiempo 3.
Luego de esta interpelación, podríamos comenzar a
vislumbrar una posición subjetiva diferente en Alfie o no, esto no lo sabemos,
pero podemos tener en cuenta lo que dice al finalizar el film, refiriéndose a
todo lo que sostenía esa "filosofía de Alfie Elkins": "Tengo un
poco de dinero en mi bolsillo, ropa fina, un buen coche a mi disposición, y
estoy soltero, sin compromiso, libre como un pájaro, no dependo de nadie, nadie
depende de mi. Es mi propia vida. Pero no tengo paz mental. Y si no tienes eso,
no tienes nada ¿Cuál es la solución? Es lo que yo me pregunto ¿De qué se trata
todo?" Los dichos de Alfie podríamos pensarlos como los de un paciente en
sesión, que comienza a mostrarnos sus faltas, sus agujeros, su castración. Y es
aquí donde podríamos ver la desorganización de la moral en el advenimiento de
la responsabilidad subjetiva, que es otro nombre del sujeto. Al hablar de la
existencia del sujeto, nos encontramos en una dimensión ética y el hablar de
ella implica hablar de la noción de acto en la que el sujeto se produce. Las
faltas que empieza a mostrar Alfie son condiciones de este acto creador. Y,
siguiendo a Alejandro Ariel que nos dice: "cuando este sentimiento de
vacío se adormece no hay creación, solo hay sobrevivencia"[1],
podríamos pensar que esto ocurre en las dos situaciones mencionadas al
principio, porque no se pone en juego la falta.
Cabría preguntarse ahora ¿por qué el posible tiempo
3 podría advenir en la escena de la sustitución por un amante más joven? ¿Por
qué en estas circunstancias? ¿Por qué no advendría en la interpelación de la
mirada de su amigo? En ambos casos, hay una mirada en juego. En el caso de su
amigo, aquella es explícita, se saben los motivos de ella y por eso, genera
culpa en Alfie. Esta mirada se sabe, es entendida por los protagonistas y por
los espectadores. Distinta es la mirada que se pone en juego en la escena en el
departamento de Liz ¿A quién encuentra Alfie detrás de la puerta? Los
espectadores esperan ver la imagen del joven amante sustituto, pero se devuelve
la imagen del rostro de Alfie. Teniendo en cuenta el camino hacia la
responsabilidad subjetiva, en vísperas de un posible cambio subjetivo ¿podemos
pensar que Alfie se está mirando a sí mismo desde una posición diferente? No
sabemos qué, a quién o desde dónde está mirando, en este caso, solamente son
los ojos de él los que miran.
También, podríamos preguntarnos respecto de lo que
Alfie le demanda a Liz, él reclama: "¿qué tiene él que no tenga yo?"
¿No se trataría de una postura femenina en él? ¿No estaría ocupando él, ahora,
el lugar de las mujeres con las que salía? ¿En qué se parecen Alfie y Liz?
¿Ella no sería una versión femenina de él? ¿Alfie, al elegirla, se está
eligiendo a sí mismo, ya que, para el espectador, presentan características
similares, no advertidas por él? ¿Es casual que Liz sea la mujer que le
provoque, como él menciona, el "golpe mortal"?
¿Qué es lo que provoca angustia? ¿La sustitución de
él por otro amante o la sustitución de una posición masculina por una femenina?
Siguiendo esta línea de pensamiento, podemos tomar en cuenta el hecho de que en
una de las situaciones mencionadas, Alfie es desplazado por una mujer y, en la
otra, por un hombre.
Podríamos preguntarnos ¿quién traiciona a quién en
la escena del departamento de Liz? ¿Podemos pensar que la traición de ella da
cuenta de la traición de Alfie a su deseo? ¿Podríamos pensar que la traición de
Liz pone a Alfie frente a su falta, desbaratando su moral y advirtiendo que
estaba traicionando su deseo?
Quedarían pendientes dos aspectos a desarrollar en
relación con la determinación y el azar. Uno sería que las mujeres elegidas por
Alfie no son elegidas al azar, si no que están determinadas desde otro lugar.
Podríamos suponer que se encontraría relacionado con el padre, pero no podemos
desarrollarlo porque no contamos con la información suficiente de su historia.
El otro aspecto también tendría que ver con el padre y de qué manera se le
jugaría la paternidad a Alfie.
Autoras: Noelia
Zerda y Nadia Silva Rey
E-mail: nadiasilvarey@hotmail.com
[1] Ariel, A: (1994) “Una poética del estilo” en El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires. Pág 23-24
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