» Cine y Psicoanálisis

“Luis Miguel - La Serie”: un análisis desde los estragos, arrasamientos, parentalidad y lógica patriarcal

02/11/2021- Por María Agustina Capurro - Realizar Consulta

Imprimir Imprimir    Tamaño texto:

Este análisis, en forma de articulación conceptual de “Luis Miguel-La Serie” desde una mirada psicoanalítica postpatriarcal, estará centrada en el vínculo entre padre e hijo, ubicando los conceptos desarrollados por Ana María Fernández, en relación con la teorización del estrago paterno y el arrasamiento subjetivo desde la lógica del poder y la rivalidad ejercida desde la crueldad que somete, subordina y no da lugar a la ternura. Una serie, que posee la particularidad de estar basada en hechos reales de un personaje en vida, que ficciona los inicios y desarrollo de su carrera artística, familiar y amorosa de este personaje público al que lo rodean misterios y mitos.

 

                  

 

             Foto: Escena de Luis Miguel. Primeras presentaciones junto a su padre Luisito Rey.

 

 

Ficha técnica:

 

Título original: Luis Miguel - La Serie

Año 2018-2021

Duración: 40-60 minutos/episodio

País: México

Dirección: Humberto Hinojosa Natalia Beristáin

Guion: Daniel Krause

Música: Kiko Cibrián

Fotografía: Marc Bellever AMC

Reparto: Diego Boneta. Óscar Jaenada. Anna Favella. Juan Pablo Zurita

Productora: Gato grande - MGM

Emitida por: Netflix

Género: Drama de TV. Serie basada en hechos reales. Musical. 3 temporadas. 27 episodios.

 

 

 

 

“Mi padre me dio lo único que tengo. Él me dio la música”

 

Personaje Luis Miguel. Capítulo 5. Temporada 3. “Luis Miguel-La Serie”

 

 

  Tomaré lo relatado en la serie, como un recorte ficcionado que se presenta en las tres temporadas que la componen, una historia revelada en relación a la construcción y zigzagueos de un vínculo complejo sobre el cuál me propongo comenzar a desglosar aquí, desde la mirada de una lógica no parental, aunque abordaré esa relación padre-hijo, desde la lógica patriarcal , la “lógica de dueño-amo” que propone Ana María Fernández (1) en su teorización acerca del “Estrago Paterno”, como operatoria de los arrasamientos e intrusismos que conmueven la subjetividad de Luis Miguel hijo, desde su infancia y adolescencia por parte de su padre.

 

  La serie, en el desenvolvimiento del relato va hilvanando y dando a conocer un funcionamiento paterno en el cuál, la madre también queda tomada, arrasada y de hecho “desaparece”, y si bien esto no será el objeto de análisis de este artículo, no es un punto menor en los efectos e impactos subjetivos de Luis Miguel como hijo, sus hermanos y la dinámica familiar toda, que sobrevuela durante gran parte de la historización.

 

  Luisito Rey es un músico y cantante flamenco, con aspiraciones exitistas y un talento relativo que lo llevan a explorar por fuera de su territorio peninsular europeo, recorriendo Latinoamérica en búsqueda de un lugar, donde al mismo tiempo, despliega una personalidad avasallante donde las violencias, las mentiras, las transgresiones, el desmanejo del dinero y las ambiciones sustentan sus días y actos que se observan escena tras escena.

 

  Luis Miguel, “Micky”, para sus allegados, da cuenta de su talento vocal a corta edad y también del despliegue de su carisma, eso activa en el vínculo con su padre una paradoja que atraviesa la relación, la constituye y la desarma: por un lado, la admiración y por otro una “rivalidad cruel” que lo lleva a introducir un conjunto de prácticas donde el sometimiento y subalternación lo ubican al padre en un lugar de extremo poder, donde se aferra a la no pérdida del protagonismo.

 

  En palabras de Ana María Fernández:

 

“Son situaciones donde la rivalidad ejercida desde la crueldad que humilla impide la ternura y su ejercicio de miramiento y buen trato que les permitiría encontrar un padre que guíe y dé confianza desde sus primeros pasos por la vida.”

 

  Este padre, devenido Manager, maneja y manipula la carrera profesional y la vida de su  hijo, así como sus ganancias económicas, sus entrenamientos vocales, el repertorio musical e imagen. Todo ello llevado a cabo con impunidad y negligencia, poniendo en riesgo la integridad física de su hijo al mismo tiempo que lo hipersexualiza, en la búsqueda de “transmitir impunidades de género”, donde en palabras de Ana María Fernández (2) se puede observar no solo la falla de la “transmisión de la legalidad” (3) sino cómo este padre ejerce el sometimiento, desde la omnipotencia y sus privilegios, por encima de la función paternante, observándose muy contundentemente que lo que no se produce es la operatoria de la ternura.

 

“Se trata de modalidades en el trato donde ese padre violenta, transgrede, abandona, neglige el pacto-función parental. Las prácticas y el ejercicio cotidiano de someter, subordinar, humillar, organizan este modo de vincularse con la cría. No se trata como suele decirse, de déficits en la narcisización de estos padres, sino de un narcisismo otro, que responde a otra lógica: aquella que prioriza el dominar subalternizar más que el criar-educar-sostener-acompañar…, y posponer su protagonismo cuando sea necesario” (4)

 

  Me resulta interesante pensar en esta articulación ficción-teoría, porque es notable los efectos subjetivos en la figura/personaje de Luis Miguel de un estrago por parte de su padre, que no se cimenta en la violencia del cuerpo ni en el abuso sexual, sino que lo intrusado es su subjetividad.

 

  Esto permite observar que los arrasamientos pueden operar de formas diversas y que en este caso la serie viene a develar cómo este padre abusa de la asimetría del vínculo. Es aquí donde se distingue claramente que no es la lógica narcisista la que impera en esta dinámica sino la de la crueldad, donde los “aspectos infamiliares” (5), se presentan e inhabilitan al hijo de poder correrse hasta que no se produzca un enfrentamiento, corte, renuncia, que también conllevará pérdidas y lo dejará al borde de la ilegalidad y la bancarrota.

 

  En la serie se presenta como contrafigura a Hugo, el mánager elegido por Luis Miguel luego de sus 18 años, como aquella figura que puede paternarlo, cuidarlo, acompañarlo y potenciarlo, pero no será este movimiento sin costos para él en la construcción de sus vínculos posteriores, en cómo transita su vida amorosa, en la revinculación con sus hermanos y familia extendida y fundamentalmente en cómo habita su propia paternidad.

 

“Estos destratos crueles arrasan muchas veces con la posibilidad adulta de construir buenas competitividades y autonomías frente a otros varones, poder conservar logros o dejárselos arrebatar, destratar a sus parejas. Suelen establecer en sus vínculos amorosos adultos estilos de mezquindades afectivas, donde saben fragilizar a sus parejas des-confirmando, des-tratando en dinámicas crueles que afectan las dinámicas amorosas del reconocimiento.” (6)

 

  El alto impacto en la configuración del psiquismo, la repetición de escenas de crueldad, mentiras, abusos de poder, manipulaciones que se observan en los primeros tiempos del vínculo entre el padre e hijo, a partir del descubrimiento de su talento musical y de su “duende”.

 

  En palabras del personaje de Luisito Rey al referirse a las habilidades de su primogénito, se puede observar en los padecimientos posteriores de Luis Miguel, sus autoagresiones, la labilidad de sus relaciones amorosas, sus consumos abusivos de alcohol, donde también se reproduce su imposibilidad de habilitar el ejercicio de la función-padre con sus hijos (en la serie se hace caso omiso a sus dos hijos varones).

 

  Si bien no encarna la paternidad (con su hija mayor Michelle, que es la que se relata en la serie) desde la lógica del amo, en los términos que he pensado como él fue paternado, si lo hace de manera negligente, ausente, intermitente y con mezquindad afectiva.

  

                

 

          Luis Miguel: Tengo miedo. Siempre he tenido miedo.

Michelle: ¿Miedo de que?

Luis Miguel: De quererte. No puedo. No puedo con eso.

 

  La música y su carrera profesional, también arrasada y destratada por quienes gestionan sus contratos y dinero, luego del fallecimiento de su mánager Hugo, se observa sintomática reflejando las inestabilidades de su vida personal/emocional, pero se ordena como el “lugar” al cual volver, la constante, lo que sabe, lo que es.

 

  La música como resto, como legado de aquel vínculo que lo fundó y también lo encerró en el conflicto que supone para él, que ser reconocido solo puede suceder a través de la crueldad.

 

 

Bibliografía:

 

1.    Fernández, Ana María: Psicoanálisis. De los lapsus fundacionales a los feminismos del siglo XXI, Paidós PSI, Buenos Aires, 2021.

2.    Fernández, Ana María: Conferencia “El estrago paterno (deconstrucciones y nuevos aportes del psicoanálisis postpatriarcal, Buenos Aires, 2020 http://www.anamfernandez.com.ar/2020/03/06/conferencia-el-estrago-paterno-deconstrucciones-y-nuevos-aportes-del-psicoanalisis-pospatriarcal/

3.    Toporosi, Susana: En carne viva. Abuso sexual infantojuvenil, Buenos Aires, Topía, 2018.

4.    Fernández, Ana María: Psicoanálisis. De los lapsus fundacionales a los feminismos del siglo XXI, ob.cit

5.    Ulloa, Fernando: Novela clínica psicoanalítica, Buenos Aires, Paidós, 1996

6.    Fernández, Ana María: Psicoanálisis. De los lapsus fundacionales a los feminismos del siglo XXI, ob.cit

 

 

 


© elSigma.com - Todos los derechos reservados


Recibí los newsletters de elSigma

Actividades Destacadas


Del mismo autor

» Paternidades actuales: ¿qué es ser un padre hoy?

Búsquedas relacionadas

» Luis Miguel
» estrago paterno
» violencias
» parentalidad
» arrasamiento