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Perfume de mujer

21/11/2001- Por Andrea Belén Sánchez Ayala -

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Untitled Document Recorte de la Película

Un joven estudiante de la ciudad de New Hampshire va a chequear un empleo que vio en la cartelera del exclusivo colegio. En la entrevista, una mujer le cuenta que saldrá de viaje el fin de semana y necesita que cuiden de su tío ciego (Teniente Coronel jubilado Frank Slade). En el primer encuentro que tienen Charlie Simms y el Coronel, este último se muestra muy hostil con el muchacho y termina echándolo. Pero ante la sorpresa del adolescente, el trabajo es suyo porque nadie más se presentó.

Esa noche Charlie y un compañero presencian cómo preparan una broma para el director del colegio. A la mañana siguiente (después de sucedida la fechoría) el director amenaza a los dos estudiantes con expulsarlos si durante la Asamblea Disciplinaria del lunes no llegaran a un resultado favorable. Durante todo el fin de semana Charlie intentará acordar una estrategia en común para desarrollar con su compañero el día Lunes, durante la Asamblea.

Promediando las 3 de la tarde la sobrina del señor Slade da a Charlie los teléfonos de los lugares en donde se van a hospedar. Habiendo partido los parientes, el jubilado ordena al muchacho que le ayude a preparar las valijas, ante el asombro y confusión de Charlie, el Coronel le informa que van a Nueva York. Después de varias negaciones racionales el estudiante decide acompañarlo pero le advierte que al llegar, regresará. Antes de partir, el Coronel hace el siguiente comentario: "dinero, pasaje, discurso, es un viejo chiste de Washington"

Ya en el avión, se da el siguiente pasaje interesante, hablando sobre las piernas de las mujeres dice: "...y lo que guardan es el pasaporte al cielo... Muy en segundo lugar está una Ferrari". El vuelo termina con esta sentencia: "Tu educación ha comenzado".

Hospedados en el Waldorf Astoria salen a cenar a Oak Room, donde Frank da los detalles a Charlie de por qué lo trajo a Nueva York: "Te traje para que me ayudes en el plan... es una gira de deleites: hospedarse en un hotel de lujo, comer en un buen restaurante con buen vino, visitar a mi hermano... la familia es importante. Y luego hacer el amor con una mujer increíble... al final me acostaré en la cama y me volaré los sesos". Rápidamente Charlie le pregunta si se va a matar, y le responde "No, me volaré los sesos". Nuestro muchacho queda conmocionado, dudoso e interrumpido por el mozo.

Al día siguiente van a cenar con el hermano de Frank y su familia. Son recibidos de una manera apenas cortés y nadie parece contento por la visita. En un momento Charlie dice al hermano de Frank: "el Coronel se siente mal, solo"; la respuesta fue "que se vaya a su casa". En la mesa (cena de Acción de Gracias) las cosas empeoran. Después de que todos se sienten incómodos por los comentarios de Slade, uno de sus sobrinos cuenta como éste quedó ciego por un accidente mientras hacía malabarismos con granadas. Después de un incidente físico entre el Coronel y su sobrino, deciden retirarse y el Coronel dice a su hermano: "Adiós, Willy. No sirvo para nada y nunca he servido."

En el hotel, Charlie ve por primera vez al Coronel con un arma calibre 45 y se la pide. Ante la negación del oficial, y la ingestión del papel con los números de teléfono para ubicar a su familia, el joven decide irse. Pero el Coronel le pide que se quede: "Necesito recorrer el campo de batalla un día más. Puedo recorrer NY solo pero necesito a alguien que me marque la dirección". Por último el Coronel testimonia: "Tú entiendes por qué lo hago, ya no puedo dar batalla, nadie quiere sentarse a cenar conmigo".

Otra escena. Compartiendo un trago en un lujoso salón, Frank decide sacar a bailar a una hermosa joven que persiguió. Lo relevante es que él afirma la siguiente diferencia entre el tango y la vida: "En el tango uno no se equivoca. No es como en la vida, es sencillo. Eso es lo maravilloso. Si uno se enreda o se equivoca, sigue bailando".

Siguen los planes de Slade. Tiene el encuentro íntimo con una acompañante femenina que calificó de "bellísima mujer". Al mediodía siguiente, Charlie ve a su compañero acostado en la cama con profunda tristeza. Entonces lo incentiva a dar un paseo, con lo cual Slade se emociona, y finalmente pregunta ¿en qué? Al rato están en una agencia de autos y con distintos artilugios (soborna con dinero al vendedor) consiguen sacar una magnífica cupé "para probarla".
Así es como Frank maneja una Ferrari a toda velocidad. Sus exclamaciones eran: ¡Qué contento me he vuelto, me encanta, lo amo! Pero aparece un policía y se detienen. Lo cómico es que el policía no se da cuenta que nuestro personaje es ciego. Después de esta gran hazaña, el Coronel se pone muy triste y exclama que ya no volverá a manejar más. Al salir de la agencia el Coronel intenta cruzar Park Avenue ante las frenadas y maniobras de los conductores que hacen lo posible para no atropellarlo. Su joven lazarillo sale corriendo por detrás y lo encuentra totalmente desorientado, cayéndose, queriendo orinar en ese mismo lugar.

Cuando llegan al hotel, el Coronel manda a Charlie a comprar aspirinas y cigarrillos. Pero el joven Simms vuelve, encontrando esta escena: El Coronel vestido en su traje militar, cargando su 45 y diciéndole que se vaya. Después de un largo debate, siempre interrumpido por Charlie pidiendo la pistola, el uniformado apunta al joven y le dice: "Te voy a matar a ti también, de qué te sirve la vida, tu amigo va a cantar y después serás un mediocre hombre americano".

Continúan los comentarios y le dice que no sabe si adoptarlo o dispararle. La respuesta de Charlie fue retrucarle diciéndole que está pasando por una depresión, que está angustiado. Por ultimo, el Coronel dice: voy a contar 5, 4, 3, 2, 1. En el preciso instante en que se lleva el arma a la sien, Charlie se abalanza sobre la misma y forcejean. Finalmente Frank desiste de su intención de suicidarse, y como habían perdido el avión, emprenden el regreso en limousine.

Charlie llega justo a tiempo para la Asamblea. Luego de comenzada ésta, sorpresivamente se hace presente el Coronel que se sienta al lado de su compañero de viaje. Durante la Asamblea, Charlie se debate en una encrucijada : puede delatar a sus compañeros y obtener fácilmente un ingreso a la Universidad, o puede protegerlos y ser expulsado del colegio. Opta por seguir sus principios, poniendo en peligro su futuro, pero el encendido y oportuno discurso de Frank permite que se haga justicia. Cuando llegan a la casa de Frank, éste se despide del chofer y afirma que la próxima vez manejará de ida y vuelta. Para Charlie, una invitación a pasar Navidad con él y su familia. Se despide y antes de entrar a su casa se encuentra con sus sobrinitos a los que trata con dulzura. Intenta hacer las paces y los invita a tomar chocolate.

Análisis de la película Lo Universal - Singular - Particular

Un acto singular implica un antes y un después, un nuevo nacimiento del sujeto, la existencia en lugar de la subsistencia. Es un acto nuevo, un acto creativo, no esperable. Analizaremos el recorrido de Frank, el personaje interpretado por Al Pacino, a lo largo de la película.

El acto singular, en este caso, no se da de una vez y para siempre. Sin embargo, se pueden encontrar hasta el final, acontecimientos, actitudes, y respuestas que manifiestan un plus, una superación en la vida de nuestro protagonista.

Al principio vemos a un hombre altamente agresivo. Si bien la sobrina de Frank, quien contrata a Charlie, le dice que en su interior el hombre es una dulzura, no parece que esto sea así; más bien parece una pequeña mentira para que Charlie acepte el trabajo y ella pueda salir con su familia el fin de semana. Durante el desarrollo de la película, vemos también un fuerte pragmatismo, sólo es amable con las personas de quienes desea obtener algo, recurriendo más de una vez a sobornos con dinero, o "propinas" muy generosas. Su agresividad está mezclada con autoritarismo, producto de su particular como Coronel del Ejército.

En más de una ocasión apeló a su rango para infundir respeto o temor. El particular de Slade se contrapone con el particular de Charlie, un joven educado, amable, tímido, en la lucha por la vida, con una perspectiva ética para la humanidad, respetando permanentemente valores universales, priorizando el deber sobre su propio beneficio. El plan del Coronel era suicidarse. Finalmente no lo hace. Algo pasó. No sólo no se suicida, tenemos cambios de actitud muy marcados, es una nueva persona, se dio un nuevo nacimiento. ¿Dónde está el acto singular? Charlie convence al coronel de no suicidarse. Y lo convence verdaderamente, no es sólo una simulación, el Coronel podría haber engañado a Charlie, pero no lo hizo.

Hay un cambio de actitud, un antes y un después. ¿Cómo se llega a este cambio? Había algunas cosas que no estaban en los planes de Slade: bailar tango y manejar una Ferrari. Se lo veía disfrutando plenamente de estas dos situaciones ¿Pero fue esto lo que verdaderamente impidió el suicidio?

Podríamos incluir el tango y la Ferrari dentro de la gira de placeres, como un plus a la misma, que si bien no estaba planeada, no habría cambiado nada. El saber que podía manejar una Ferrari podía implicar parte de una nueva vida, pero pensamos que la clave, en realidad, está en su relación con el muchacho. De algún modo Charlie es quien aporta su particular para completar el eje universal - singular en el acto de Frank. Recordemos que tanto cuando manejó la Ferrari, como cuando bailó tango, lo pudo hacer gracias a las indicaciones de Charlie. La relación con Charlie le abre nuevos horizontes de posibilidades, pero no sólo para bailar o manejar.

Lo más importante es el surgimiento de su función paterna. Cuando Frank intenta suicidarse, y Charlie lo impide, dice : "Charlie, ¿cómo vas a sobrevivir sin mí en este mundo?" En realidad, hasta el momento, Charlie se estaba desenvolviendo bien, no necesitaba a nadie que lo ayude a sobrevivir. Aquí está manifestándose esta actitud paterna de protección, el deseo de ser padre. El deseo de él proyectado en el otro. Y más adelante agrega : "Me he pasado la vida oponiéndome a todo y a todos, porque así me sentía importante. Tú lo haces por tus principios. Eres íntegro. No sé si dispararte o adoptarte". Y aquí, el verbo adoptar adquiere significado en dos dimensiones : una, adoptarlo como hijo, y otra, adoptar su actitud y sus principios, su particular, para poder completar el eje universal - singular. Esto se comprende mejor cuando él mismo lo explica cerca del final de la película, durante la asamblea : "Yo siempre supe qué camino seguir, sin excepción, pero nunca lo seguí ¿saben por qué? porque era muy difícil" Finalmente Frank no se suicida ¿o sí? Sí, el antiguo Frank se suicida, muere, para dar lugar al nacimiento del nuevo Frank, a partir de este acto singular.

La actitud de Frank pudo cambiar de autoritarismo a autoridad, a partir del momento en que las pautas universalistas comienzan a prevalecer sobre las particularistas. Este cambio se ve en su máxima expresión durante el discurso de Frank en la asamblea. La asamblea muestra la contraposición entre los valores particulares del director de la institución y los valores universales.

Vemos autoritarismo cuando el Director de la escuela pretende utilizar la Asamblea disciplinaria sólo para consolidar su poder. Hay autoritarismo en la medida en que el poder se realiza con escasas mediaciones, en relación a las normas históricamente construidas y a la capacidad simbólica de los sujetos. El autoritarismo emerge cuando hay carencia de autoridad. Los vínculos autoritaristas suelen sostenerse en objetos que satisfacen necesidades o placer inmediatista. Al fallar el intento de soborno, el director ve peligrar su poder, que intenta recuperar por medio de la Asamblea. Está utilizando la estructura de la institución en beneficio propio.

El acto de vandalismo pasó a un segundo plano. Lo único que le importa al Director es castigar a un alumno para mostrar y mantener su poder, no importa que sea culpable o no. Se escuda tras valores morales para dar sustento a su actitud, pero es desenmascarado por Frank. Frank habla con autoridad, porque hay predominio de pautas o criterios universalistas por sobre los particularistas.

Analizaremos la responsabilidad desde el Coronel. En un primer tiempo tenemos a Frank Slade con la intención de ir a Nueva York y realizar su plan: hospedarse en un hotel de lujo, comer en un buen restaurante, con buen vino, hacer el amor con una mujer increíble y luego volarse los sesos. El segundo tiempo es más difícil de recortar, los primeros indicios de que algo no estaba saliendo de acuerdo a las intenciones que tenía, son que alguien no está dejando que se vuele los sesos. Empieza a no haber concordancia entre dicho y hecho. Cuando Frank intenta suicidarse y Charlie lo impide, se da un diálogo conmovedor, que finaliza con Frank preguntando "Ahora qué hago, Charlie?" Hay lágrimas en los cuatro ojos y Charlie pide por última vez el arma al Coronel. Finalmente él solo va y la guarda, ya que un oficial jamás entrega su arma.

Si nos detenemos a ver que desde el primer momento que Charlie ve al coronel con el arma y se la pide y éste ultimo respondía a todo lo que su compañero le decía, hasta el momento en que dice "Dame una razón..." y finalmente "Ahora qué hago, Charlie?", podemos observar que algo ha sucedido, algo se movió en el universo de respuestas previas, algo lo hizo volver de la acción de volarse los sesos. No tenía intenciones de que esto pase, pero ahí lo tenemos preguntando qué hacer. Podría haberlo engañado y matarse cuando ya estaba lejos guardando el arma, pero sin embargo no lo hizo. Los indicios lo ponen de sobreaviso de que algo anda mal a nivel de los planes yoicos, pero algo salió bien a nivel subjetivo. Sigue viviendo, y el hombre en la vida no puede hacer otra cosa que desear.
Pero ¿qué desea?. Cómo interviene destino y azar en estos acontecimientos, quá hay absolutamente determinado, la muerte, un poco antes, un poco después como pensó Ibbieta.

Y por el lado del azar ¿fue casualidad que haya sido el único que se presentó solicitando el trabajo? En fin, son tan pocas las cuestiones ligadas a estas dos instancias ajenas al sujeto y tan grande la grieta entre ambas que el Coronel es absolutamente responsable de algo, de algo que no sabía. ¿De qué? No nos apresuremos, vayamos a otras cuestiones antes. Para plantearse de qué es responsable Slade ? interrogar el ser de la responsabilidad ? hay que meterse al mundo del deseo. ¿A qué nos lleva esto? A buscar el deseo en las palabras. Pero resulta más que difícil decir éste es el deseo de Frank (como para cualquier otra persona).

El Coronel oculta su deseo detrás de la presencia imponente de las demandas ("Charlie, hijo, quédate un día mas"; "Charlie, ayúdame con..." ; "Charlie, muchacho, escúchame..." ; Charlie tal cosa, etc... ). Pero el deseo está articulado en esas demandas y se puede leer entre líneas no centrándose únicamente en el mensaje, sino más bien en los puntos de redundancia, en los pequeños detalles. Del párrafo anterior se desprende la vía de análisis para llegar a saber de qué deseos es responsable el Coronel. La insistencia, la redundancia y los pequeños detalles surgen en el tratamiento que le da Frank a Charlie. Si bien en el subtitulado aparece muchas veces "Charly", al prestar atención a las palabras se puede escuchar en muchas ocasiones "my son, my boy, kid". Vemos así el deseo del Coronel de ser padre. Se puede decir que desplegando esta argumentación aparece la hipótesis clínica.

Siguiendo con las asociaciones, en distintas ocasiones (cuando están en la agencia de autos, cuando los para el oficial de policía) el Coronel se presenta como el padre de Charlie. Durante el viaje en avión, también aparece la idea de ser padre o tener un hijo cuando el Coronel sentencia: "Tu educación ha comenzado, hijo". En el aspecto legal se habla de padres o tutores ; en el ambiente psi de padre o sustituto, o de la representación del padre. Estamos hablando evidentemente no de padre biológico sino de su representación, y si de representar se trata, cuando preguntan quién es este (en la asamblea final) el Coronel responde: "...vengo en representación de los padres de Charlie, in loco parentis". Y finalmente, se muestra con todas sus fuerzas al decir "...Charlie, no sé si dispararte o adoptarte".

Viene al caso para este análisis el hecho de que el aviso fue puesto en una escuela secundaria (no se sabe si salió en el diario o en alguna agencia que se dedique a estas cuestiones) donde sólo hay adolescentes. Dejemos este tema por un momento. Por otro lado tenemos lo que se puede enunciar como el deseo de vivir del Coronel. Se dice que ante el deseo el sujeto se desvanece, se inhibe. Yo digo que lo que se desvaneció fue el discurso que decía llevar en el chiste que hizo antes de partir a Nueva York, es decir, no se voló los sesos. Sería una solución muy fácil que su vida adquirió sentido con los enunciados del muchacho.

Lo que pasó es que apareció el sujeto, la responsabilidad. La verdad del sujeto que apuesta por el deseo, el que apuesta por el deseo apuesta por la vida. Si relacionamos el "siga bailando" con la concepción del tango y la vida podemos interpretar algo así como: siga viviendo, si se equivoca o enreda, siga viviendo. ¿Y qué hizo nuestro Coronel ? Fue valiente en su deseo. Cuando se cede en el deseo aparece la culpa, contrapartida de la responsabilidad. Y no es angustia y sentimiento de culpa lo que expresa el Coronel cuando dice: "...no sirvo para nada, nunca he servido; nadie quiere sentarse a comer conmigo"; fue el héroe valiente del ejército pero ahora en relación a su deseo, su deseo de vivir.

Ha llegado el momento de sintetizar todo este recorrido teórico y decir de qué es responsable el Coronel: de su deseo de ser padre, de su deseo de vivir. Al hablar de responsabilidad subjetiva hay que tener en cuenta ciertas cuestiones, por ejemplo que no corresponde con el plano conciente. No creo / leo que el personaje tenga conciencia de que quiera ser padre. Viene al caso hablar de un saber no sabido ?de esto siempre se padece. Es decir que si tenía los elementos necesarios para mediar entre su vida y la muerte, este plan del momento uno (donde sabía exactamente todo lo que iba a hacer y en que lugar) no fue mas que una fachada de su verdad subjetiva. Viajar con un adolescente / hijo para finalmente no volarse la subjetividad con su 45. Mentira en un lugar, verdad en otro, necesito que me ayudes con un plan, necesito que me marques la dirección. Este no saber provechoso es bien distinto a la estrategia del neurótico: que sabe mucho para desconocer lo esencial.

También se habla de responsabilidad y la posibilidad de simbolizar, por extensión de representar psíquicamente. Esto lo infiero nuevamente en la Asamblea cuando dice venir en representación. Algo de la simbolización de ser padre esta en juego en esa frase. Hacia el final de la película vemos un tercer tiempo; hay una persona diferente al tiempo uno que intenta hacer las paces con los sobrinitos, que en un principio tildó de mocositos de porquería. Su instinto paterno, que afloró en su relación con Charlie, se extiende ahora a sus sobrinos. En cierta medida se hizo responsable de su deseo, como ya vimos, en la escena de la Asamblea.

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