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Twin Peaks: The Return. Cuando regresar no es volver

10/09/2026- Por Micaela Ailen Guzmán - Realizar Consulta

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La historia de Twin Peaks comienza con el asesinato de Laura Palmer. Dale Cooper, un agente del FBI que llega al pueblo para investigar el crimen, descubre detrás de su muerte una historia atravesada por el secreto y el horror. Años más tarde, en Twin Peaks: The Return, Cooper intenta cambiar el destino de Laura y devolverla a casa. Pero ¿qué significa volver cuando el hogar es también el lugar del horror? A partir del concepto freudiano de lo unheimliche y de la lectura de Lacan sobre la angustia, este artículo propone pensar el regreso de Laura como el encuentro con aquello que, siendo profundamente íntimo y familiar, retorna bajo la forma de lo extraño.

 

                                           

                            Afiche del film

 

 

Ficha técnica

 

Título original: Twin Peaks: The Return
Año: 2017
País: Estados Unidos
Creadores: David Lynch y Mark Frost
Dirección: David Lynch
Guión: David Lynch y Mark Frost
Música: Angelo Badalamenti
Formato: Serie limitada, 18 episodios
Emisión original: Showtime
Reparto principal: Kyle MacLachlan, Sheryl Lee, Laura Dern, Naomi Watts, Mädchen Amick, Dana Ashbrook, Miguel Ferrer y David Lynch.
Género: Drama, misterio, thriller, surrealismo

 

 

 

“Pero yo ya no soy,

 ni mi casa es ya mi casa”

 

                Federico García Lorca, Romance sonámbulo (1928)

 

 

  Nos encontramos en un lugar que nos parece conocido. Un bosque, de noche. La vemos a ella: Laura Palmer. Entonces lo recordamos. Ya estuvimos aquí. Es el escenario de su última noche. Pero esta vez algo es diferente. Dale Cooper aparece y le extiende la mano.

—¿A dónde vamos? —pregunta Laura.

—A casa —responde el detective.

 

  Cooper ha regresado a la noche del asesinato de Laura. Quiere cambiar el curso de la historia, impedir su muerte, salvarla. Durante unos instantes parece haberlo conseguido. El cadáver de Laura desaparece de la orilla del río. La historia se reescribe. Laura ya no ha sido asesinada. Sin embargo, ¿qué significa salvar a Laura?

 

  Cooper conduce a Laura a través del bosque. Mira hacia atrás. Laura ha desaparecido. La escena evoca el mito de Orfeo y Eurídice. Allí la condición era no mirar atrás; aquí el problema es el inverso. Cooper sí logra traer a Laura de vuelta, y aun así la pierde. En el intento de recuperar a Laura, Cooper vuelve a perderla.

 

  El detective no se da por vencido. En otra realidad encuentra a una mujer que parece ser Laura, aunque responde a otro nombre: Carrie Page. Cooper insiste en llevarla a Twin Peaks. Una vez más, el destino es la casa.

Pero ¿qué significa volver a casa para Laura Palmer?

 

  Frente a la casa, Carrie no da muestras de reconocer el lugar. Cooper toca el timbre. Una mujer desconocida abre la puerta. Cada vez más confundido, el detective pregunta: “¿En qué año estamos?”. Carrie observa la casa. En ese momento se escucha la voz de Sarah Palmer llamándola por su nombre. Carrie grita. La casa se apaga. La pantalla se funde a negro.

 

  Volver a casa. La expresión suele evocar algo conocido: un lugar familiar, íntimo, al que se regresa. Pero para Laura Palmer nunca significó solamente eso. También fue el escenario del abuso, del secreto y, sobre todo, del horror. El lugar que debía ofrecerle refugio era, al mismo tiempo, aquel del que necesitaba escapar.

 

  Es precisamente en torno a la relación entre lo familiar y lo extraño que Freud construye, en 1919, su elaboración sobre lo unheimliche. Este término alemán suele traducirse como siniestro u ominoso.

 

  En principio, podría pensarse como el opuesto de heimlich, asociado a lo familiar, lo íntimo y lo perteneciente al hogar. Sin embargo, Freud advierte que la oposición no es tan sencilla. Heimlich no designa únicamente lo familiar y lo hogareño. Entre sus significados aparecen también lo oculto y lo secreto, eso que permanece sustraído a la mirada. Es en esa ambigüedad donde heimlich comienza a aproximarse a su contrario.

 

  Lo siniestro, entonces, no sería simplemente lo extraño o desconocido. En este sentido, Freud (1919/1992) recupera la formulación de Schelling: lo siniestro sería aquello que, debiendo permanecer oculto, sale a la luz.

 

  La casa de los Palmer condensa esa ambigüedad. Es el hogar de Laura, el ámbito de lo íntimo y lo familiar, pero también el espacio en el que el horror permaneció oculto durante años. Lo siniestro no llega desde afuera para irrumpir en la casa. Ya estaba allí, alojado en su interior.

 

  Lacan (1962-63/2006) retoma lo unheimliche freudiano en su seminario sobre la angustia y complejiza esta formulación. La angustia no surge simplemente frente a lo desconocido. Se produce, paradójicamente, cuando allí, donde debía haber una falta, irrumpe algo.

 

  Lacan lo expresa mediante la fórmula “la falta viene a faltar” (p. 64). Lo inquietante ya no reside únicamente en que algo oculto se revele, sino en que algo venga a ocupar el lugar de aquello que debía permanecer ausente. Esa irrupción produce una extrañeza particular y altera las coordenadas desde las cuales el sujeto podía orientarse.

 

  Algo de este orden ocurre en los últimos instantes de Twin Peaks. Frente a la casa, las coordenadas conocidas se han vuelto extrañas. La mujer que Cooper reconoce como Laura se llama Carrie, la casa ya no pertenece a los Palmer y él ni siquiera logra ubicarse en el tiempo. Entonces, desde el interior, una voz familiar pronuncia un nombre, “Laura”. Es en ese instante cuando se condensa lo unheimliche. Lo más íntimo y familiar irrumpe en un mundo que ha dejado de ser reconocible.

 

  Tal vez el problema reside en la certeza de Cooper. Desde el comienzo, actúa como si supiera qué necesita Laura. Primero regresa al pasado para salvarla de su asesinato. Más tarde, cuando encuentra a Carrie Page, insiste en llevarla de regreso a Twin Peaks, hasta la casa de los Palmer. En ambos casos, actúa desde la certeza de saber no sólo quién es ella, sino también cuál es el lugar al que debe conducirla.

 

  La pregunta de Laura en el bosque adquiere otro peso: “¿A dónde vamos?”. Cooper no duda: “A casa”. Ella pregunta; él sabe. O, al menos, cree saber. Para él, volver a casa significa restituir algo perdido, devolver a Laura al lugar que supone que le pertenece.

Lo que intenta restituir como familiar contiene ya algo siniestro. La casa, la voz de Sarah, el nombre “Laura”: todo parece prometer un reencuentro. Sin embargo, nada de eso puede asimilarse sin más.

 

 

    Fotograma de Twin Peaks: The Return, episodio 17 (David Lynch, 2017).

 

   Podría objetarse que Cooper actúa por amor, no por certeza. Pero incluso el amor, en esta escena, opera desde la convicción de saber qué necesita el otro.

Es allí donde ese intento se invierte. Cuanto más Cooper se aproxima a lo familiar, más cerca está de aquello que lo vuelve extraño. En términos de Lacan, allí donde debía operar una falta, algo se hace presente: la falta viene a faltar.

 

  Carrie no responde al llamado con un reconocimiento sino con un grito. No sabemos si recuerda; sabemos que grita. Tal vez por eso la pregunta final de Cooper, “¿En qué año estamos?”, resulte tan inquietante. También su certeza se desmorona.

Quizás no se trate simplemente de que lo familiar se haya vuelto extraño, sino de que en la casa de los Palmer ambos nunca estuvieron separados.

 

  Si heimlich, como muestra Freud, designa tanto lo íntimo como lo oculto, la casa de Laura lleva esa ambigüedad a sus últimas consecuencias. El horror no transforma el hogar en algo extraño, porque ya formaba parte de lo que ese hogar mantenía oculto.

 

  Cooper no introduce ese horror. La escena no lo señala con música ni con un giro de cámara, simplemente corta a negro, como si no hubiera nada más que mostrar. Al intentar devolver a Laura a su casa, la conduce precisamente hacia el lugar donde lo familiar y el horror siempre estuvieron entrelazados.

 

  Puede hacerla regresar a la casa. No puede hacer de ella un hogar.

Porque regresar no es volver.

 

 

Referencias bibliográficas

 

Freud, S. (1992). “Lo ominoso”. En Obras Completas: Vol. XVII. “De la historia de una neurosis infantil y otras obras” (1917-1919) (pp. 219-251). Amorrortu. (Trabajo original publicado en 1919).

Lacan, J. (2006). El seminario de Jacques Lacan: Libro 10. La angustia, 1962-1963 (J.-A. Miller, Ed.). Paidós.

Lynch, D., & Frost, M. (Creadores). (2017). Twin Peaks: The Return [Serie de televisión]. Showtime.

 


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