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El ojo que mira al magma04/03/2014- Por Lionel Raichgut - Realizar Consulta
Este interesante texto el autor se orienta y apuesta a la escucha, se pregunta: ¿cómo leer los avatares y padecimientos de un sujeto que consulta, desde una perspectiva que articule alguna hipótesis respecto de un recorrido posible por la castración?
“La originalidad de Freud es el recurso a la letra. ¿Cuál es ese otro que habla en el sujeto, y del cual el sujeto no es amo ni el semejante, cuál es ese otro que habla en él? Ese es todo el asunto” -
Jacques Lacan - Conferencia: “Freud en el siglo”.
Fue sin querer… (?)
Carlos llega al consultorio angustiado. Se presenta como alguien que sufre como un condenado (y... tal vez lo sea). El "fue sin querer" tiene que ver con la frase –tal vez efectivamente pronunciada por su madre- respecto de su llegada al mundo. Único hijo, de 56 años, según cuenta no fue deseado. Su madre vive, su padre falleció hace 4 años. Más allá de la humanidad de estos padres y lo que hayan declarado, Carlos dice no estar a la altura de lo que se requiere: Su vida es precaria, subsiste de favores, pide prestado hasta para comer y el éxito en cualquier plano le resulta esquivo. Destino o maldición: No sirvo para nada. Se a-pega a ese señalamiento y su vida tiene marca de fracaso: “un hombre es otra cosa”, apunta. Lacan contó, a propósito de la Conferencia de “Freud en el siglo” que lo que llamamos nuestro yo es cierta imagen que tenemos de nosotros mismos, que nos proporciona un espejismo de totalidad, pero que efectivamente el yo ni siquiera es el lugar en tanto centro organizador del sujeto, sino que le es disimétrico. “Otro habla en mí, otro cuya índole es diferente a la del semejante” (1). En Carlos habla Otro. Pero a veces la vida lo sorprende y algo asoma en dirección diversa, se “endereza” por así decir. Rápidamente aparecen sombras que “tuercen” la cosa de nuevo y, como en el juego de la oca, tantos casilleros hacia adelante, tantos nuevamente hacia atrás.
Tiene un hermoso rasgo y un relato del asunto. Parece ser que a eso de los 5 años un ojo se le desvió. Él dice que quizás quiso mirar para otra parte. La broma le sirve de coartada para hacer lugar a una verdad. Si se tapa con la mano el ojo derecho, el izquierdo –torcido-, se endereza. Asombroso.
La mirada está presente -casi omnipresente- en todo lo que dice y hace. De hecho, es fotógrafo. Ejerce cuando puede, porque como ama eso y lo conecta con lo más vivo, generalmente no consigue sacar valor a su saber y termina dando cursos cuasi-gratuitos que lo obligan a trabajar de cualquier otra cosa para subsistir. Tiene una larga historia de militante “zurdo”. Siempre lo cagan y si no lo cagan se caga a sí mismo (como para evitar zafar y que la cosa le vaya bien). Pasó de vivir en la casa de su madre a la casa de una mujer que terminó siendo...madre de sus hijos, hasta que se separó hace unos 6 años y esta mujer lo echó también. Su madre tiene mucho peso y presencia, en su discurso y en su vida.
… Queriendo”
Dice que su mamá no lo buscó (¿y su papá?) y aun así me permito creer que esta mujer tiene un inconciente y que desde algún lugar algo habilitó para que este niño advenga al mundo. Cuenta que en un tratamiento anterior construyó cierta inversión significante de Contra-hecho a hecho en contra, con la cual abre explicación de que este lugar en el cual fue recibido marcó para él un devenir en el cual se la pasa errando. Pero a la vez, cuando algo se encamina para que la cosa se acomode...tampoco se la banca demasiado! Si alguien lo admira en su profesión, si lo elogian en sus clases de fotografía o sus producciones (fotos, videos, etc.) o si una mujer responde a sus "chistes" que siempre apuntan a seducir...ahí se achica, o la mujer –linda e interesante poco antes- pierde valor (justamente por fijarse en alguien como él). Esto remite a la frase de Groucho Marx cuando decía que “Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo”. Es un hombre gracioso, culto, ocurrente, inteligente y todo el tiempo se demuestra en doble versión: como este que sabe tanto -pero que no sabe nada en realidad. Que no tiene nada, que está desprovisto, arrasado.
Llega generalmente angustiado, la situación lo asfixia. No tiene dinero, está por quedar siempre en situación de calle, etc. Tiene dos hijos y siente miedo y culpa por la imagen que cree estar ofreciéndoles. A veces la angustia es tal que llora en consultorio, llora en el camino… llora como un niño.
De su ojo desviado se habla mucho. Dice que en el libro “Frankenstein” la gente equivoca el lugar de monstruo, porque Frankenstein es el Doctor, “Victor”, pero que monstruo es otro. En el libro se lo llama criatura, y así se siente, así se nombra, tal vez haciendo lugar a lo menos feliz del término, tal vez sin escuchar del todo, lo que dice aquello en sus dichos.
Del Edipo carretera al circuito ciénaga (2).
Me interroga pensar un recorrido sobre el fondo de esa frase: “Un hombre es otra cosa”. Concebir el pasaje por el Edipo para este sujeto, pensando algunas coordenadas que se armaron y las dificultades sobrevenidas que saltan “a la vista” en su malestar actual. ¿Qué se le hizo trampa en el tránsito de haber sido falo de esta madre y acaso sostener si algo de la intervención del padre resultó muy fallida a raíz de las complicaciones y efectos que el sujeto denuncia?.
La Mata-fora paterna
La exigencia de una madre es la de proveerse de un falo imaginario y un hijo sirve de soporte a ese fin. Lacan señala un primer tiempo donde el niño se localiza en falo y se-lo otorga a la madre para satisfacerla completamente. Es la entrada del Edipo, bosquejo del andamiaje-ternario imaginario en la cual niño-señuelo armoniza con mamá y le dedica múltiples actividades de seducción. La función del padre está aún velada. Pero las madres hacen del capricho su ley, y van y vienen, miran hacia otra parte. El niño significa las idas y vueltas y siendo un de-pendiente del deseo materno cae en la cuenta de que no basta con todo-él, de que hay un más allá. A su vez, la pulsión toma el órgano real del niño y el juego se convierte en serio. La existencia de un orden simbólico anuncia la entrada de la función padre y separa al falo como otro objeto de deseo que la madre puede querer, completando la tríada imaginaria entre niño y madre. El proceso lógico está en juego y el padre debe ser inscripto en esta dialéctica como privador de la madre. Aquí hago propias las preguntas de Lacan en el seminario 5 e intento integrarlas al caso que me interroga: Se trata de un punto nodal. Señala que si el niño no puede asumir la privación del falo en la madre operada por el padre mantendrá “una determinada forma de identificación con el objeto de la madre” (3) -to be or not to be-, el falo, trampa pegajosa, agrego. Dice Lacan que es una elección, pero a las claras surge que no lo es tanto, sino más bien que la cosa ha sido escrita en una frase que anticipaba su llegaba y a la cual el sujeto se a-comoda, neologismo del que me sirvo para describir que puede ser un lugar perturbador.
En el caso que me ocupa entiendo que algo de la función padre entró en la danza, en el juego. A raíz de los efectos no resulta tan claro su ingreso en tanto portador de la ley, interdictor del objeto madre. Lacan distingue allí dos cuestiones: el padre como portador de derecho y el padre como portador de hecho, advirtiendo que en esta sutileza hallan sitio las diversas manifestaciones de las fallas de esta intervención. Mi intención es pesquisar en este tramo si algo pudo hacer ruido, si cuando el niño articulaba sus demandas al Otro pudo recibir la impronta del “Otro del Otro” -Tribunal Superior-, propiciando el despegue de la identificación del sujeto al falo imaginario a raíz de la aparición de la ley y de ese modo continuar el proceso. El complejo de Castración es pivote, punto nodal de la dialéctica libidinal. Y es el mecanismo que puede gatillar una neurosis. Condiciona un temor narcisista y cobra alto costo que el sujeto debe pagar por un reordenamiento de la realidad. La paradoja es que si se evita el pago, el costo es tal vez más alto aún. Lacan especifica que se trata de nociones que versan sobre lo atinente a la madre con la palabra del padre, un padre mediado que tiene aquello que importa y que podrá dar muestras cuando se lo convoque. Advierte Lacan que esto hace clave en el recorrido.
Postulo que si la metáfora paterna concierne a la luz de la función del padre, entonces pudo haber habido en este caso algo que hizo sombra o tal vez por la negativa, algo no se imprimió del todo y la claridad fue “una luz cegadora”, si se me permite la licencia poética. A propósito de los devenires de “Juanito” es indicación de Lacan que la posición del padre es cuestionada por el hecho de que no es su palabra lo que para la madre dicta la ley. Entonces el tercer tiempo y la resolución, allí donde el padre tuvo que dar muestra “revelada” de su potencia tiene que haber sufrido alguna peripecia porque si el capítulo declina con la identificación que otorga “los títulos en reserva para ser usados en el futuro”, algo en este sujeto responde con insuficiencias, precariedades y referencias de que ser hombre vendría a ser otra cosa de la que él es, ya que tiene poco y nada para ofrecer, nunca está a la altura, no tiene con qué. Si a partir del momento en que se inscribe la descendencia en función de los varones hay una innovación en la estructura, lo pensamos en tanto introducción de un corte que hace diferencia en las generaciones.
Si la aparición del significante padre introduce una ordenación del linaje diferente del orden natural, acá Carlos está a medio camino. Podría decir que algo lo fija y algo en él “mira hacia otro lugar”, registro torcido de los designios maternos, que lo conducen a un terreno-otro, deseante, pero que todavía no puede encausarse del todo en una foto, en una instantánea que lo retrate fuera de la super-visión de mamá.
“Si suponemos que el significante sigue solo su camino, prestémosle atención o no, debemos admitir que hay en nosotros, más o menos eludido por el mantenimiento de las significaciones que nos interesan, una especie de zumbido, un verdadero zafarrancho, que desde la infancia nos ensordece” (4).
Citas:
1- Conferencia: Freud en el siglo. En El Seminario de Jacques Lacan. Libro 3. Las Psicosis 1955-1956.
2- f. Lugar pantanoso o lleno de cieno. Sinon. Obstáculo, Atascadero, pantano, lodazal - http://www.wordreference.com
3- Pag. 191 “Los tres tiempos del Edipo” - Lacan, Jacques: El seminario, Libro 5, Las formaciones del inconsciente (1981), Editorial Paidós, Buenos Aires, 1999.
4- Pág.419 –“La Carretera Principal” - Lacan, Jacques: El seminario, Libro 3, Las psicosis (1955-1956), Editorial Paidós, Buenos Aires, 1984.
Bibliografía consultada:
Freud, Sigmund –
Tres ensayos de teoría sexual, y otras obras (1901-1905), en «Fragmento de análisis de un caso de histeria» (Caso «Dora») Volumen VII - Buenos Aires/Madrid: Ed. Amorrortu, 1978
§ El esclarecimiento sexual del niño (Carta abierta al doctor M. Fürst) (1907)
§ Sobre las teorías sexuales infantiles (1908)
§ La novela familiar de los neuróticos (1909 [1908]) en “El delirio y los sueños en la «Gradiva» de W. Jensen, y otras obras (1906-1908)” Volumen IX - Buenos Aires/Madrid: Ed. Amorrortu, 1979
§ Sobre un tipo particular de elección de objeto en el hombre (Contribuciones a la psicología del amor, I) (1910)
En “Cinco conferencias sobre Psicoanálisis, Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci, y otras obras” (1910) - Volumen XI Buenos Aires/Madrid Ed. Amorrortu, 1979
§ Introducción del Narcisismo (1914) en “Trabajos sobre metapsicología, y otras obras" (1914-1916), «Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico» Volumen XIV Buenos Aires/Madrid: Ed. Amorrortu, 1979
§ La organización genital infantil (Una interpolación en la teoría de la sexualidad) (1923)
§ El sepultamiento del complejo de Edipo (1924)
§ Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sexos (1925) en “El yo y el ello, y otras obras” (1923-1925) - Volumen XIX Buenos Aires/Madrid Ed. Amorrortu, 1979
§ Inhibición, síntoma y angustia – cap. IV (1926 [1925]) en “Presentación autobiográfica, Inhibición, síntoma y angustia, ¿Pueden los legos ejercer el análisis?, y otras obras” (1925-1926) - Volumen XX Buenos Aires/Madrid: Ed. Amorrortu, 1979
§ Fetichismo (1927) en “El porvenir de una ilusión, El malestar en la cultura, y otras obras” (1927-1931) Volumen XXI Buenos Aires/Madrid Ed. Amorrortu, 1979
§ La escisión del yo en el proceso defensivo (1940 [1938]) en “Moisés y la religión monoteísta, Esquema del psicoanálisis, y otras obras” (1937-1939) Volumen XXIII Buenos Aires/Madrid Ed. Amorrortu, 1980
Lacan, Jacques –
§ Clase 19 Conferencia: Freud en el siglo. 16 de Mayo de 1956
§ Clase 21 El punto de almohadillado. 6 de Junio de 1956
§ Clase 22 "Tu eres el que me seguirá". 13 de Junio de 1956
§ Clase 23 La carretera principal. "Ser padre". 20 de Junio de 1956
§ Clase 24 "Tú eres". 27 de Junio de 1956
§ Clase 25 El falo y el meteoro. 4 de Julio de 1956 en Lacan, Jacques: El seminario, Libro 3, Las psicosis (1955-1956), Editorial Paidós, Buenos Aires, 1984.
§ Clase 4 La dialéctica de la frustración. 12 de Diciembre de 1956.
§ Clase 10 La identificación con el falo. 6 de Febrero de 1957.
§ Clase 12 Del complejo de Edipo 6 de Marzo de 1957.
§ Clase 13 Del complejo de castración. 13 de Marzo de l957
§ Clase 14 EL Significante en lo Real 20 de Marzo de 1957.
§ Clase 15 Para qué sirve el mito. 27 de Marzo de l957
§ Clase 22 Ensayo de una lógica de caucho. 19 de Junio de 1957 en Lacan, Jacques: El seminario, Libro 4, La relación de objeto (1956-1957), Editorial Paidós, Buenos Aires, 1984.
§ Clase 9 La Metáfora Paterna I. 15 de Enero de 1958
§ Clase 10 La Metáfora Paterna II. 22 de Enero de 1958
§ Clase 11 del 29 de Enero de 1958
§ Clase 20 del 23 de Abril de 1958
§ Clase 21 del 30 de Abril de 1958 en Lacan, Jacques: El seminario, Libro 5, Las formaciones del inconsciente (1957-1958), Editorial Paidós, Buenos Aires, 1999.
§ Clase 8 El amo castrado. 18 de Febrero de 1970
§ Clase 10 Del mito a la estructura. 18 de Marzo de 1970 en Lacan, Jacques: El seminario, Libro 17, El reverso del psicoanálisis (1969-1970) Editorial Paidós, Buenos Aires, 1992.
§ Clase 10 en Lacan, Jacques: El seminario, Libro 18, De un discurso que no fuera del semblante, (1971), Editorial Paidós, Buenos Aires, 2009.
§ Lacan, Jacques. “La significación del falo” (1958), Escritos 2, Bs. As., Siglo XXI, 1988
§ Lacan oral. Clases 4 “No hay Otro del Otro” y clase 7 “Falofanía”. J. Lacan
§ Inventar lo real. C. Rabant. Inventar lo real III Fragmentos de la metáfora paterna
§ Edipo y novela. Juan Molina Rev. Conjetural Nro.
§ Porge, E. (1997) “Los Nombres del Padre en Jacques Lacan”. Buenos Aires: Nueva Visión
§ Rabant, C. (1993) “Soñar con el Padre”, en Inventar lo Real. Buenos Aires: Nueva visión
§ Balmes, F. (2000) “La intrusión de la Verdad”, en El nombre, la Ley, la Voz. España: Del Serbal
§ Julien, P. (1993) “Una Triple Dimensión”, en El Manto de Noe. España: Alianza
Nota: Trabajo seleccionado para las Jornadas 2013 del Curso Prolongado de Postgrado de Psicoanálisis del Centro de Salud Mental N°3 – Dr. Arturo Ameghino bajo el título: Psicoanálisis y transmisión: ¿Qué saber autoriza al analista?
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