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Clase 4 El inconsciente

24/08/2005- Por Silvia Nora Pasik - Realizar Consulta

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Más arriba comentamos que la negación es importante en la enseñanza de Lacan,

 

El Inconsciente [1]

 

1)   Diferencias con conceptos anteriores de Freud de inconsciente

2)      El inconsciente freudiano.

3)      Lacan: El sujeto del inconsciente.

4)      Diferencia entre el yo y sujeto del inconsciente.

5)           Diferencia con Psicoanalistas del Yo.

 

El Inconsciente

A lo largo de estas clases venimos marcando diferencias y ésta no es la excepción.

Las conceptualizaciones de Freud sobre el inconsciente difieren de lo que le precedió y prosiguió.

Seguiremos parte de los recorridos que se vio forzado hacer -como citaremos-  para dar cuenta de lo que va construyendo en tanto la escucha de la experiencia clínica indicaba, y los movimientos que tuvo que producir en sus teorizaciones que culminaron con el descubrimiento de la localización del acontecer inconsciente, que se le imponía.

        

 

1) Diferencias con conceptos anteriores de inconsciente

 

Comenzando con este apartado citamos -punto (2b) de la bibliografía- las siguientes elucidaciones: “[texto anterior] que hasta ahora no han sido tema de la elaboración psicoanalítica, y no pueden dejar de convocar muchas teorías que tanto no analistas como ex analistas adujeron para apartarse del análisis.

Siempre estuve dispuesto a reconocer mis deudas hacia otros trabajadores, pero en este caso me siento liberado de esa obligación. Si el psicoanálisis no apareció hasta el presente  [es porque] ciertas  cosas…  [seguían]  un  determinado camino,…. Y finalmente, …,  esas mismas cosas se presentan diversas que a los otros”.[2]

Con lo trascripto queremos remarcar las desviaciones y diferencias respecto del análisis que su creador formula con “… que a los otros” autores contemporáneos y seguidores a él.

 

 

2) El inconsciente freudiano.

 

En el -punto (1b) de la bibliografía- Strachey aclara: “…Los términos alemanes «bewusst» y «unbewusst» tienen la forma gramatical de participios pasivos, y su sentido habitual es… «conocido concientemente» y «no conocido concientemente»… -continúa la cita- …Los términos alemanes no suelen tener… significado activo, y es importante tomar en cuenta que, en lo que sigue, «conciente» debe entenderse…, en sentido pasivo”.

Siguiendo a Lacan -en su retorno a Freud- vimos que la forma en que aparece el sujeto del inconsciente es como efecto producido por el lenguaje que lo preexiste.

Siguiendo -punto (2b) de la bibliografía- “Las siguientes elucidaciones retoman ilaciones de pensamiento iniciadas en mi escrito ´Más allá del principio de placer´ (1920g) y frente a las cuales mi actitud personal fue… la de una cierta curiosidad benévola. … Esos pensamientos,… enlazan con… hechos de la observación analítica, procuran deducir nuevas conclusiones de esta reunión. [la de las elucidaciones que vienen del ‘Más allá del principio …’ y la experiencia analítica].”

Es así cómo Freud permite a sus lectores poder seguir “las ilaciones de pensamiento…” -o  sea- “frente  a  las cuales  mi actitud personal fue” de reunirlas -esto es- con una posición subjetiva decidida[3] continúa la línea de sus descubrimientos partiendo de su curiosidad benévola -esto es- la causa para seguir.

Siguiendo a Strachey -punto (2a) de la bibliografía- se puede seguir la sinuosidad en el recorrido de Freud quien, habiendo partido de la física, la neurología y biología en tanto médico; se encuentra con fenómenos de los cuales no pueden dar cuenta estas disciplinas y sí, la ‘psicología’ -dice Strachey- nosotros decimos, el análisis.

Continuando -punto (2d) de la bibliografía- Freud expresa: “Para la mayoría de las personas de formación filosófica, la idea de algo psíquico que no sea también conciente es tan inconcebible que les parece absurda y desechable por mera aplicación de la lógica. Creo que esto se debe únicamente a que nunca han estudiado los pertinentes fenómenos de la hipnosis y del sueño”.

Cuestiona el pensamiento filosófico que había sido un intento de decir algo sobre el inconsciente, importante para la época, pero mostrando y dando cuenta del porqué de la diferencia que con el mismo tiene a partir de sus descubrimientos en la experiencia analítica, a través de los sueños y la hipnosis que -aclaremos- abandonó muy prontamente.

Líneas más abajo agrega Freud: “«Ser conciente» es, en primer lugar, una expresióndescriptiva[4],… En segundo lugar, la experiencia muestra que un elemento psíquico, una representación, no suele ser conciente de manera duradera. Lo característico… [es que] pase con rapidez;…. Entretanto, ella [la representación] era... no sabemos qué…[5]

Esta cita es incluida para señalar que:

·                       Freud enuncia la representación; Lacan dirá, el significante representa al sujeto -tema central de esta clase- ante otro significante.

·                       Freud nombra a la representación como el elemento psíquico; nosotros decimos -siguiendo la enseñanza de Lacan- la estructura significante, implica un determinado ordenamiento lógico que -como leen- no es ajeno Freud y por eso es el “retorno”.

·                       “…  una representación no suele ser conciente de manera  duradera…   Lo característico… [es que] pase con rapidez”. Al decir de Lacan -ya vimos- el sujeto en tanto evanescente, aparece para volver a desaparecer.

·                       Freud aparece sin saber sobre ciertas cuestiones, “no sabemos qué…”, sosteniendo una posición subjetiva de humildad.

 

En otra Nota introductoria al artículo freudiano «Lo inconsciente» (1915e) ubica Strachey -bibliografía (1b)- “Estampó [Freud] por primera vez en letra impresa la expresión «lo inconsciente» en…1894”. Para que se sepa cuándo fue su inscripción.

Para concluir con este apartado citamos a Freud -punto (2d) de la bibliografía- “Llamamos represión… al estado en que ellas [las representaciones] se encontraban antes de que se las hiciera concientes, y aseveramos que en el curso del trabajo psicoanalítico sentimos como resistencia la fuerza que produjo y mantuvo a la represión.

Por lo tanto, es de la doctrina de la represión de donde extraemos nuestro concepto de lo inconsciente. Lo reprimido es para nosotros el modelo de lo inconsciente”.

 

 

            3) Diferencia entre el yo y el sujeto del inconsciente.

 

Lacan ubica al yo en tanto capturado engañosamente, alienado por su imagen al otro[6], en el registro de lo  imaginario -clase anterior- y dijimos que esta estructuración es mortífera en tanto base de la agresividad.[7] Por lo tanto el estadio del espejo es matriz simbólica de la relación imaginaria yo(moi) y el otro no sólo como base fisiológica; es -como aclaramos en nota aclaratoria de clases anteriores- también, formadora imprescindible de la función del yo (moi)

En cambio, lo distingue del sujeto del inconsciente y nosotros, siguiendo  la indicación que se da en el punto (4) de la bibliografía, pág. 11, distinguimos: El yo (je) no es el yo, el sujeto no es el individuo”; y transcribimos la nota aclaratoria[8]

Es decir:

Lacan ubica el sujeto del inconsciente diferenciado del yo.

El sujeto es supuesto y es a producir. Es supuesto porque no tiene sustancia, desaparece y vuelve a aparecer.

El sujeto es efecto de la cadena significante -como fue enunciado varias veces- y por lo tanto  fundamentalmente simbólico.

En tanto -acabamos de ver ya en dos clases- el yo tiene una constitución  alienada; y es a fin de producir la operación analítica de la separación[9] uno de los motivos por los que se realiza el corte de sesión[10] pues, marca algo de la producción del sujeto razón por la cual no tienen un tiempo fijo[11].

 

 

4) Lacan: El sujeto del inconsciente.

 

Lacan da cuenta en la siguiente cita de las enunciaciones antedichas y otras, vamos a seguirlo en -punto (5) de la bibliografía, pág. 28- “…el inconsciente está estructurado como un lenguaje…”, remite a un campo que… explora, estructura, elabora, Claude Lévi-Strauss, y que ha hilvanado con el  titulo de Pensamiento salvaje.

 

“Antes de toda experiencia,… individual, … de que se inscriban en él las… colectivas…. algo organiza ese campo… que se establezcan relaciones propiamente humanas ya están determinadas ciertas relaciones.  Éstas están presas en todo lo que la naturaleza puede ofrecer como soportes,… que se disponen en temas de oposición [dialéctico]. La naturaleza proporciona,… significantes… [los cuales] organizan de un modo inaugural las relaciones humanas, proporcionan sus estructuras, y las modelan. [Sigue la cita] Lo importante, para nosotros, consiste en que vemos aquí el nivel donde antes de toda formación del sujeto, de un sujeto que piensa, que se sitúa- eso cuenta, es contado, y en esa cuenta, el que cuenta ya está en ella. Sólo después el sujeto tiene que reconocerse allí,… como contante [que empieza a contar/se].”

 

También dijimos que para el parlêttre de lo que se trata al final de un análisis es estar advertido[12] a fin de poder hacer con estos hechos de estructura.

En -punto (7) de la bibliografía, página 809- “Es preciso, sobre el inconsciente, ir a los hechos de la experiencia freudiana. El inconsciente, es un concepto forjado sobre el rastro de lo que opera para constituir al sujeto. El inconsciente no es… [definir] … lo que no tiene el atributo… de la conciencia.” [Líneas más abajo] “…el inconsciente de antes de Freud no es pura y simplemente”.

Continúa diferenciando Y dialécticamente -por oposición- ubica al inconsciente freudiano.

En la primera clase dijimos que a la pregunta que Lacan realiza, en lo que se llama “un retorno a Freud”: ¿qué condiciones requiere el [análisis] para [poder] existir? Responde: el análisis sólo es posible sí y sólo sí, el inconsciente está estructurado como un lenguaje -esto es- su estructura es isomorfa –igual forma- que la del lenguaje, por lo tanto “El lenguaje es la condición del inconsciente”.

En tanto siguiendo la cita quedó definido el significante, diremos que Lacan nos ubica en tanto sujetos, debiendo producirnos recorriendo la red, el entretejido de vivencias que tejen nuestra historia, como es su decir en la cita.

Agrega: “Un significante en su esencia más radical no puede ser encarado sino como un corte en una superficie, una  superficie de Moebius…;  se fabrica con una banda de papel pegando las dos extremidades después de haberla torsionado, de suerte que el ser infinitamente plano que ahí se pasea puede seguirla sin franquear jamás ningún borde.”[13]

Banda de Moebius[14]

 

 

En tanto ubicado, ¿qué puede llegar a tener estatuto de significante?

Cualquier cosa -palabra, cosa, frase, silencio, máquina, persona- por la cual se intente dejar representar el sujeto.

Transcribimos a continuación -punto (5) de la bibliografía, página 31- a fin de citar a Jacques Lacan en nociones que fueron enunciadas a lo largo de estas clases y tratan del tema de hoy- a saber: “El inconsciente freudiano no tiene nada que ver con las formas llamadas del inconsciente que le han precedido”.

Para concluir este apartado, la cita -punto (5) de la bibliografía, pág. 32-

Les he deletreado punto por punto el funcionamiento de lo que Freud nos produjo en primer lugar como el fenómeno del inconsciente.  En el sueño, el acto fallido, el chiste, ¿qué es lo que sorprende en primer lugar? El modo de tropiezo bajo el que aparecen…fallo, fisura. …y es ahí donde buscará el inconsciente[15].  Ahí, algo distinto… provisto de una extraña temporalidad, [es] lo que se produce en esa hiancia, en el pleno sentido del término producirse, se presenta como el hallazgo…. desde el punto que se presenta, es hallazgo de algo perdido, y…siempre está preparado para esconderse de nuevo, instaurando la dimensión de la pérdida[16] … que remite a…. ser, seres hablantes; situación que nos complica y padecemos más allá de nuestra decisión”.

 

 

5) Diferencia con Psicoanalistas del Yo.

 

La transcripción del siguiente texto -bibliografía 3- es para dar cuenta de las desviaciones que pudieron producirse –por ejemplo- a partir del mismo:

 

“Nuestra meta terapéutica es ahora fácil de circunscribir. Queremos restablecer al yo, librarlo de sus limitaciones, devolverle su imperio sobre el ello, que perdió a consecuencia de sus tempranas represiones. Sólo con este fin hacemos el análisis; toda nuestra técnica está dirigida a esa meta. Tenemos que pesquisar las represiones acontecidas y mover al yo a corregirlas con nuestra ayuda, a tramitar los conflictos mejor que mediante un intento de huida... En la medida en que impulsamos al enfermo a superar sus resistencias en la comunicación, educamos a su yo para que venza su inclinación a los intentos de huida y para que soporte la aproximación de lo reprimido. ... a menudo al yo adulto y fortalecido le parece sólo un juego de niños aquello frente a lo cual su yo infantil emprendió la huida aterrorizado.”

 

Son estas distinciones fundamentales que fueron desvirtuadas por los continuadores de Freud, quienes -entre otras cuestiones- según el texto que acentuaron del autor, formularon al yo como indiviso, sintetizador.

Desde la primera clase venimos comentando cómo Freud produce cambios en sus teorizaciones por ejemplo, hasta 1905 es un momento;  cuestionando y advertido Freud, las formula en forma diferente después de 1920.

Es interesante pensar que y –entre otras cosas- se da cuenta que el inconsciente se empezaba a cerrar pues ya no provocaban tanta sorpresa las intervenciones del analista como en un comienzo, las cuales son una de las alternativas que producen efecto en el sentido de la producción -en palabras de Lacan- del sujeto del inconsciente; además de comprobar que no es suficiente hacer conciente lo inconsciente, como fue dicho por Freud al principio.

Freud se da cuenta de que hay algo que resiste que fuimos enunciando en la clase sobre el goce y en la de la de los tres registros, motivo por el cual Lacan hará el viraje en su último período de enseñanza hacia lo real que fue enunciado como lo imposible de simbolizar, el resto que ubica en el objeto a -agregamos ahora, adelantándonos a la última clase- que es no significante -esto es- no es simbólico; es donde se emparenta en algún sentido con las psicosis, que también algo fue adelantado[17].

 

Hasta acá estamos en la orientación que queremos diferenciar.

 

A fin de acentuar la importancia ética de esta distinción y ubicación del sujeto diferente del yo y advertir de desviaciones en ella citamos -punto (5) de la bibliografía, pág. 12- por mil flancos algo se produjo en el manejo de los términos teóricos, y reapareció una noción del yo absolutamente distinta de la que implica el equilibrio del conjunto de la teoría de Freud... que en este caso significa…preanalítica…” [o sea: no es análisis]

 

Siguiendo con los extravíos en la teorización del concepto de yo que propuso Freud citamos -mismo texto, págs.12 y 13- “...puesto que teoría y práctica no son separables, la relación analítica, la dirección de la práctica, vieron cambiar su orientación. La historia actual de la técnica psicoanalítica lo demuestra.

 

…Se trata del establecimiento de una complicidad concreta, eficaz, entre el análisis, manejo liberador, demistificante de una relación humana, y la ilusión fundamental de lo vivido por el hombre, al menos… moderno.

El hombre… cultiva cierta idea de sí mismo,… que se sitúa en un nivel semi-ingenuo,   … Su creencia…Puede… imaginar que… surgió de una inclinación natural, cuando de hecho, en el estado actual de la civilización, le es enseñada por doquier. Mi tesis es que la técnica de Freud, en su origen, trasciende esta ilusión, ilusión que ejerce concretamente una influencia decisiva en la subjetividad de los individuos.

 

[Concluyendo esta cita que es lo que se quiere subrayar] El problema entonces es saber si el psicoanálisis se dejará llevar poco a poco a abandonar lo que por un momento fue vislumbrado o si, por el contrario, manifestará otra vez, dándole nueva vida, su relieve.”

 

Sin embargo, es posible pensar que a partir de ciertas formulaciones freudianas como las que anteceden y las siguientes, se podrían haber producido estas desviaciones sobre la noción de yo de Freud en 1923 -punto (2c) de la bibliografía- dice: “La importancia funcional del yo se expresa en el hecho de que…le es asignado el gobierno sobre los accesos a la motilidad

 

De nuevo leemos -punto (2d) de la bibliografía- [Comienza a agregarle funciones al yo]. [El yo] es aquella instancia anímica [diremos: de la estructura] que ejerce un control sobre todos sus procesos parciales...”

 

Concluyendo este apartado, citamos -punto 6 de la bibliografía, págs. 10 y 11-

“Hay solidaridad entre el atascamiento, hasta en las desviaciones que muestra el psicoanálisis, y la jerarquía que en él reina; y que designamos, ... como la de una coaptación de sabios.

Este es el efecto que ensombrece la práctica del psicoanálisis...

...Es esencial aislar esta experiencia [el análisis] de la terapéutica, que no sólo distorsiona al psicoanálisis por relajar su rigor…

Recuerdo aquí que el material bruto que recogemos en base al ‘comprender a sus enfermos’, se compromete en un malentendido que como tal no es sano”.[18]

 

Hasta la próxima clase

 

 

Bibliografía:

 

1.                   (a) Freud,  Sigmund. Trabajos sobre metapsicología. Lo inconsciente” . :  Volumen  14 En O.C.  Standard Edition. Ordenamiento de James Strachey.  1914.

      (b) Strachey,  James.   Nota  Introductoria   de   Lo   inconsciente:   en  nota al final de ésta.

2.     Freud, Sigmund:  El yo y el ello”. Volumen 19 en O.C Ordenamiento de James Strachey. 1923-25.

   (a)  Strachey, James. Introducción. “El yo y el ello”.

b)  Freud, Sigmund. Prólogo.

(c)  CapítuloEl yo y el ello”

(d)  “El yo y el ello. Conciencia e inconsciente”. 

3. Freud,  Sigmund.. “¿Pueden los legos ejercer el análisis?. Diálogos con un juez imparcial” Volumen  20. Apartado III en O.C. 1926

4.   Lacan, Jacques. Apartado dos. El estadio del espejo como formador de la función del yo (moi) tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica”. en Escritos 1  Siglo XX1. 12ª Edición. 1949.

5.       Lacan, Jacques.” El yo en la teoría de Freud y en la  Técnica psicoanalítica. Introducción. I.  Psicología y  Metapsicología. El  yo (je) no es el yo, el sujeto no es el individuo” en Seminario. Libro 2. Ediciones Paidós.  4ª. Barcelona- Buenos Aires. 1990.

6.       Lacan, Jacques.El inconsciente y la repetición” Apartado II. El inconsciente freudiano y el nuestro.  Pags. 28 y 29. en Seminario. Libro 11. Los cuatro conceptos  fundamentales del psicoanálisis Ediciones Paidós. Barcelona- Buenos  Aires. 1ª Edición castellana: 1986

7.       Lacan, Jacques y otros. Momentos Cruciales de la Experiencia  Analítica. Lacan, Jacques. Proposición del 9 de Octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela. Ediciones Manantial S.R.L. Edición en  castellano: 1987. Buenos Aires.

8.                    Jacques, Lacan.. Posición del inconsciente en el Congreso de Bonneval reanudada desde 1960 en 1964. en Escritos Ediciones Siglo XXI. 14ª Edición. 1987

 

 

Comentarios:

·                       Agradezco a quienes están siguiendo este desarrollo por compartirlo, por leerme, por las preguntas que realizan.

·                       Invito a los nuevos participantes a realizar las preguntas que les surjan a fin de poder compartir y producir entre todos; las respuestas siempre están en evolución con los diferentes aportes para poder aprender y aprehender entre todos haciendo lazo.

·                       Lo importante de las preguntas no es tanto las respuestas sino poder articularlas.

·                       El camino se va abriendo en la singularidad y haciendo lazo.

·                       En la enseñanza, no hay posición del analista sino analizante -quien transcurre analizando- haciendo recorrido.

 

Aclaraciones sobre clases anteriores:

1ª: Nota (9): Dijimos que vamos a desarrollar algo de la negación pero, corresponde a otro curso.

Notas (23 y 33): Se menciona el tema del lugar aclarando que iba a ser desarrollado en la clase 3 en cambio, algo hablamos en ésta y lo haremos en la clase 5 porque tiene que ver con la ética lacaniana.

2ª: Punto 2: en las preguntas sería a fin de poder abrir/se al discurso…

3ª: Dentro del punto (a): el subtítulo que refiere a lo imaginario: dijimos que el estadio del  espejo promueve agresividad, para diferenciarlo del simbólico -discriminando los tres registros- se debe agregar que la cuestión especular es también formadora imprescindible de la función del yo (moi)

Ultimo párrafo: movimiento a fin de poder abrir/se a preguntar/se es -debemos agregar- al discurso. En tanto aclaramos que se trata en la experiencia analítica, del discurso del inconsciente que fue ubicado por Lacan en el Seminario 17, El envés del psicoanálisis

3ª Punto: La agresividad de lo imaginario: dijimos que el estadio del espejo es una actividad que revela la estructura del mundo humano que se inserta como el conocimiento paranoico que parte de esta función enajenadora -alienante, que fue anunciada en la primer clase- del yo (moi), con la agresividad que se desprende de ella en toda relación con el otro -agregamos- el otro especular, su igual, con minúscula.

 

 

Preguntas que fueron formuladas:

1) De la 1ª clase. Del apartado: A modo de ayuda e intento de compañía en este camino. …en el psicoanálisis sujeto y objeto coinciden… aunque no tanto, bueno… veremos.

Se solicitó sea ampliada la cuestión de sujeto y objeto.

Desde el punto de vista del análisis y referido a la ciencia, siempre está implicado el experimentador o científico en tanto sujeto del inconsciente lo sepa o no. (Está desarrollado en el seminario 15, El acto analítico. Referido a las experiencias de Pavlov por Lacan).

Con respecto al psicoanálisis, no coinciden tanto, pues no es lo mismo sujeto y yo; justamente la gran dificultad para todo parlêttre es estar advertido de esta separación a fin de tender hacia lo simbólico.

2)  ¿El "yo" freudiano y el moi lacaniano coinciden o nada tienen que ver?

Por el momento fue respondido que,coinciden en cuanto ambos son del registro imaginario. También se agregó que moi en francés es yo.

Podemos considerar que el desarrollo de esta clase puede aclarar esta pregunta.

 



[1]        En  la  nota  (23)  de la clase primera anticipamos que íbamos a  desarrollar algo más sobre  el  concepto  de topología. Siguiendo los desarrollos tanto de  Freud como de Lacan  el inconsciente sólo puede leerse desde esta concepción como también las ideas de: lugares -topos, tópica en Freud- funciones como: la del analista, deseo del analista -veremos en la próxima clase- Otro en sus variantes. Apuntan  a la idea que no se trata de personas sino de lugares soportando -haciendo de soporte, de sostén- de funciones.

[2]      Ver punto 5 de esta clase.

[3]      En la última clase hablaremos sobre la ética y el deseo decidido, orientados en oposición al goce visto en clases anteriores.

[4]        Esta aclaración tiene que ver con el motivo del cambio que hará luego de las tópicas de las cuales algo hemos comentado en la 1ª clase pero no corresponde su desarrollo a este curso.

[5]        Recordar la concepción de  topología en la clase 1ª.

[6]      Desarrollamos la relación imaginaria en la clase 3 sobre los 3 registros.

       La diferencia del a con minúscula y A con mayúscula está en nota 30 de clase 1.

[7]      Desarrollado en clase pasada. Además ver en ésta, aclaraciones sobre clases anteriores: clase 3ª: dentro del punto (a), el subtítulo ‘La agresividad de lo imaginario’.

[8]      El  yo (je) no es el yo, el sujeto no es el  individuo”. En castellano, irremediablemente, tanto je como moi, son «yo»”. En la enseñanza de Lacan se leerá, yo(moi) o yo a secas, para yo; y yo(je), para el sujeto.

[9]      Para quien desee ampliar este tema de las dos operaciones se sugiere la lectura del -punto (5) de la bibliografía- pero: ‘Apartado La Transferencia y la pulsión. Capítulos XVI. El sujeto y el otro: la alienación y XVII. El sujeto y el otro (II): la afánisis’.

[10]     El corte lo da el producido en la sesión siendo -por lo tanto- diferente en cada sesión.

Éste tema del corte de sesión fue uno de los motivos por los cuales Jacques Lacan fue expulsado de la I.P.A. (Asociación Internacional de Psicoanálisis) creada por Freud y que continuaron sus seguidores; muchos de ellos alumnos y analizantes del expulsado. En el punto (5) de la bibliografía pero, Capítulo I llamado La Excomunión,  algo de esto aparece en palabras de su autor.

       Es interesante remarcar que Freud realizó tratamientos psicoanalíticos a personas famosas -por ejemplo- recorriendo parques de una ciudad durante varias horas.

Por otra parte en el artículo freudiano ‘Consejos al médico’ subraya que no son demasiados y que para él eran cómodas ciertas cuestiones del quehacer psicoanalítico lo que no era obligadamente lo que se debía hacer

Sí en cambio, tanto Lacan como Freud indican como condición para desarrollar la práctica analítica, haber transcurrido un análisis que incluye análisis de supervisión de los propios analizantes; no siendo diferente del análisis personal y en disidencia con lo llamado análisis didáctico promovido por la I.P.A.Tiene que ver con la estructura del no todo de la cual aclaramos a partir del ‘algo’ que era usado en el desarrollo de estas clases.

       Sobre este tema se sugiere la lectura del Seminario 20. Aún. Capítulo VII: Una carta de almor [en el original].  Introduce también las tablas de la sexuación pero, es una lectura más avanzada.

[11]     Este tiempo es subjetivo y por lo tanto singular -concepto remarcado por ambos autores-  que refiere a cada sujeto.

[12]     Marca postura ética de la orientación lacaniana y se verá algo más en la última clase

[13]      Banda de Moebius: es una figura topológica. Ver definición de topología en la clase 1ª y nota (2) de ésta.

[14]     Extraído de Google-Imagenes-Banda de Moebius

[15]     Existe otra cara en que se presenta el inconsciente que no es el de las formaciones del inconsciente que son el lapsus, sueños, actos fallidos señalada en la cita pero, no es para este curso, solo adelantamos que algo tiene que ver con el superyo.

[16]     El tema de la hiancia, la pérdida, la evanescencia del sujeto fue comentado en estas clases.

[17]      Este viraje tiene que ver con el tema del pase, de analizante  a analista -algo fue enunciado en clases anteriores y se puede consultar la bibliografía sobre el artículo denominadoLa Proposición’

[18]     Como fue dicho desde la 1ª clase Lacan insistía a lo largo de sus seminarios en el ‘no comprendan’, sino escuchar en la singularidad de cada paciente, su decir.


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