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Raúl Camino: pionero de la desmanicomialización

12/10/2021- Por Beatriz Cardozo - Realizar Consulta

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Destellos de una vida y de un recorrido. Abordajes comunitarios en pos de la dignidad del sujeto. Locura y pobreza. Desde la estigmatización a los efectos terapéuticos. De pioneros y desmanicomializadores. Del recorrido hospitalario y su reconocimiento. Aportes de Stagnaro, Vainer, Moffatt. El personaje y sus afectos. De la amistad. Vivencias y homenaje.

 

                        

 

 

“Nosotros organizamos una estructura social comunitaria, en la   

           cual se insistió mucho en la igualdad”

 

                                   Raúl Antonio Camino (1939-2018)

 

 

Introducción

 

  Despierto pensando que te voy a llamar para hablar por teléfono, sobre un paciente, cuando me doy cuenta que ya no estás.

 

  En mi escritorio de trabajo encuentro un parecer tuyo sobre un paciente, del que tenía dudas acerca de su diagnóstico, ahí, en un papelito que escribí hace años, y que no me atrevo a tirar. Leo en el papelito:

 

  “Ideas de auto referencias no paranoides sino producto de su imaginación desordenada. Esto indicaría una necesidad de ser visto por el Otro para ser estimado, indicando carencia de autoestima fruto de su crianza. Impresiona como dentro de cuadros fronterizos”

 

  Te conocí a mis 24 años, cursando el último año de la facultad de Psicología en la Universidad del Salvador. Nunca imaginé que aquel hombre que vi entonces, dando clases de su materia Psicohigiene, hablándonos de los tipos de prevención en Salud Mental, iba a marcar mi vida personal y profesional.

 

  La vida y su pasaje incierto e insólito hizo que nos reencontráramos muchos años después: Ya eras Jefe de Guardia del Hospital Alvear, no sé cómo de pronto nos veo cenando con mi marido una pizza y charlando de “TODO”, con vos se podía hablar de todo y había que prestarte atención porque eran muy versátiles los temas.

 

  Después, las reuniones, en mi casa grande de Palermo, con amigos y tomando un buen vino, cenando y hablando hasta que las velas no ardan, con un amigo pintor, colegas, amigos de aquel entonces. O nuestras largas charlas por teléfono sobre la vida y sus vicisitudes.

 

  Te recuerdo siempre riendo e inmerso en algún proyecto por ejemplo: estudiar inglés, siempre te interesaron los idiomas ¿Qué cosa no te interesaba a vos, Raúl Camino?

 

  Todo esto que cuento, hizo que fueras un amigo entrañable e inolvidable, tal vez, por eso aún me acompaña la loca idea de levantar el teléfono y escuchar tu voz, como siempre: Querido Amigo Raúl.

 

 

“Más por pobres que por locos” (1)

 

  “El documental trata el tema de “Las Comunidades Terapéuticas”, que tiene su origen en Inglaterra de la post-guerra y que otros países de Europa tomaron y modificaron. En este film se rescata la experiencia de la Argentina.

 

  En 1957 se produjeron tres hechos importantes para la Salud Mental en la República Argentina: se creó el Instituto Nacional de Salud Mental, la carrera de Psicología se implantó en la U.B.A. y Mauricio Goldemberg dirigió el primer Servicio de Psicopatología en el Policlínico de Lanús de la Pcía de Bs. As.

 

  El documental está basado en entrevistas a los profesionales de las dos experiencias que narra, ambas parten del Plan Nacional de Salud Mental de 1967, implementado por el gobierno dictatorial de Onganía.

 

  Una de ellas se dio en Lomas de Zamora – Pcía de Bs. As. , en el Hospital Neuropsiquiátrico José A. Estévez.

En 1968 Wilbur R. Grimson, joven médico psiquiatra inaugura y se hace cargo de la Dirección en el “Centro Piloto” del Hospital con un equipo multidisciplinario que incluía entre otros a Lucía Edelman, Miguel Vayo, Alfredo Moffatt y una nueva forma de trabajo: “La Comunidad Terapéutica”.

 

  “En el mismo año, como parte del mismo plan, Raúl A. Camino se marchaba rumbo a Federal –Pcia. de Entre Ríos– a lo que hasta ese entonces había sido el cuartel 12 de Caballería y sería a partir desde ese momento y hasta la actualidad, el “Hospital Ciudad Colonia Federal”.

Creando así la “Comunidad Terapéutica de Colonia Federal” trasladando pacientes del Hospital Borda, y del Hospital Moyano.

Ambas experiencias son reprimidas por diferentes dictaduras y sus protagonistas perseguidos”

 

  “La memoria y el relato de varios de los protagonistas de estas experiencias, incluyendo a un paciente, y un ex paciente, da cuenta de la metodología de trabajo de “Comunidad Terapéutica”, es el intento de los profesionales por la reconquista de la dignidad como personas de los pacientes, perdida en los hospicios y de sus resultados”

 

“Actualmente, con más del 30% de la población bajo la línea de pobreza, es claro, como ya quedaba en aquella época, que más de la mitad de los internos en hospitales psiquiátricos, lo están “Más por pobres que por locos”

 

 

La experiencia del Dr. Raúl Antonio Camino (2)

 

  “El Dr. Camino inició su formación en la primera Residencia de Psiquiatría del Hospital J. T. Borda, al terminarla partió como médico de una base en la Antártida en la que realizó una original experiencia grupal y obtuvo un grado militar.

 

  De retorno en el continente en 1968 con 28 años de edad, fue designado por el Coronel Estévez, a cargo de la Dirección Nacional de Salud Mental, durante el gobierno de facto del dictador Juan Carlos Onganía, para llevar adelante una experiencia sanitaria en la localidad de Federal en la Provincia de Entre Ríos; donde le asignaron la tarea de recibir a un grupo de 400 pacientes internados, desde hacía largo tiempo en el Hospital J. T. Borda, el Hospital B. Moyano y en la misma provincia, para su tratamiento y rehabilitación.

 

  A tal fin, le entregaron los edificios abandonados de un cuartel de Caballería del Ejército. El Dr. Camino los hizo reacondicionar para que funcionaran como Colonia Terapéutica.

 

  Las carencias presupuestarias hicieron que se encontrara, al principio de su labor, con todos los pacientes a su cargo. Poco a poco, obtuvo salarios para algunos colaboradores, conformando a la institución en una “Comunidad Terapéutica” en la que desarrolló una de las más originales y pioneras experiencias en su estilo en nuestro país.

 

  A partir de la institucionalización de la “Asamblea de pacientes” que se realizaban tres veces por semana en la flamante Colonia Psiquiátrica de Federal, en poco tiempo, se organizaron distintas actividades para los pacientes, que comenzaron así, una labor productiva a cambio de un peculio. Cerca de la mitad de los pacientes fueron externados y reinsertados socialmente.

 

  Su carácter afable, su amplia experiencia clínica y su inquebrantable adhesión a una psiquiatría al servicio de los más desfavorecidos que siempre lo condujo a la defensa del Hospital Público, fueron y serán componentes esenciales del cálido e imborrable recuerdo que dejó entre sus colegas y amigos”.

 

 

Comunidad terapéutica (3)

 

  “¿Qué es y cómo comenzó la Comunidad Terapéutica?

Un nombre: Maxwell Jones.

Un lugar y un tiempo: Inglaterra de la posguerra.

Una intención: considerar que todo lo que hace el paciente en su internación psiquiátrica sea terapéutico.

La participación de los pacientes en la vida comunitaria es el factor esencial de la re-socialización”.

 

 

Breve fundamentación teórica

 

  Maxwell Jones desarrolló las comunidades terapéuticas en los años ’60, lo que influyó en la persona de programas intensivos basados en los grupos, en los que utilizó principios de psicodrama, componentes cognitivos, afectivos y de acción.

 

  Simultáneamente, con el trabajo de Jones, Ewen Camero en Canadá y Joshua Bierer en Londres sentaron las bases del programa del Hospital de Día.

 

 

La Asamblea Comunitaria

 

  “La Asamblea de toda Comunidad, por la cual pasan todas las decisiones, es el dispositivo básico. Como se verá, la concepción de las “Comunidades Terapéuticas” fue (y es) el núcleo operativo de toda reforma manicomial”

 

 

Ideas de trabajo del Dr. Raúl Camino en Colonia Federal (4)

 

  Sostiene Raúl Camino al referirse a los efectos terapéuticos:

 

  “Cuando estuve en el Hospital Borda haciendo la residencia psiquiátrica me parecía que todo lo que, en la cuestión terapéutica de lo psicótico, se hacía, no era completo o algo faltaba. Y para mí en ese momento se planteó una cuestión de crisis, porque esa psiquiatría con psicóticos, puramente medicamentosa y una que otra referencia psicoanalítica dinámica, me parecía incompleta. Porque durante las 24 hs del día el paciente no estaba con el médico sino que estaba con personas, fundamentalmente, los enfermeros o el personal de mantenimiento o entre ellos mismos”.

 

  “Para mí, primero, el paciente era una persona. Y segundo, esta persona tenía palabra. Y no era una palabra en el vacío, sino una palabra valedera. Yo funcioné de alguna manera como padre en la Institución. Pero un padre como benévolo. Y el personal eran los “otros padres”.

 

  “También funcionaron como ‘modelo de identificación’ que los pacientes habían perdido. Además, había una cierta horizontalización muy acentuada. Un grado de igualdad. El paciente integraba la Institución. Tenía un grado de participación, y ese grado era asentado”.

 

  “Tuvimos un 82% de altas. Esa es la estadística en bruto. Una estadística más fina debe considerar al paciente que reingresa varias veces en el año.

Así que en concreto fue un nivel de 49% anual…

Además, no fue una experiencia costosa desde el punto de vista hospitalario, porque al trabajar los pacientes, este disminuía”

 

  “Quiero rendir un homenaje a la memoria de Pichon Riviere, a quien no conocía en ese momento más que de nombre. Llegué a conocerlo después. Este homenaje es por mí muy sentido, porque pienso que Pichon ha sido el pionero en estas cosas. Leí mucho después. Un pionero no reconocido, incluso expulsado, porque comprometía todo el orden que en aquel momento imperaba en la psiquiatría. La experiencia nuestra, para situarnos un poco en el campo de la psicología o psiquiatría social, fue ‘intramural’, que es lo que nosotros llamamos comunidad terapéutica.

No tuvimos la oportunidad de hacer una experiencia ‘extramural’ de psiquiatría comunitaria, porque no teníamos medios y no se conocía tanto…”

 

  “Me encontré con personal que no tenía ninguna experiencia en trabajo hospitalario, personal que no conocía a los enfermos mentales y toda una problemática con el pueblo, un pueblo chico de 8.000 habitantes, por el temor que les provocaba la llegada de los locos (…) En una situación así, entiendo que uno debe acudir a cierta inventiva y a cierta iniciativa personal, o irse.

 

  Pero me interesaba trabajar de esta manera comunitaria, porque lo que había visto en aquel tiempo en los hospitales psiquiátricos, ya en Córdoba y también en Buenos Aires, me parecía muy negativo y eso no era muy positivo para los pacientes, que por eso permanecían tanto tiempo en los hospitales. Entonces sí, acudí a la inventiva.

 

  Y lo primero que hice fue formar al personal, con una gran ventaja: el personal aquel no estaba de ninguna manera equipado con teorías, doctrinas o prejuicios acerca de nada; ellos aceptaban lo que se dijera y además, confiaban en que el que lo decía tenía capacidad e idoneidad. El trabajo de capacitación del personal fue constante, periódico, y constantemente, la formación se efectuaba, y esto era muy importante para trabajar, pues, era usar todo el recurso humano, teóricamente, sano, que era el personal para el tratamiento de los pacientes.

 

  Esto motivó una gran discusión en la provincia de Entre Ríos con los profesionales de Paraná, quienes decían que solamente los universitarios estaban capacitados para tratar enfermos mentales. Y yo pensaba que todo el mundo estaba capacitado para tratar enfermos mentales (…) siempre que tuviera una idea o incluso un sentimiento de humanidad”.

 

  “(…) La asamblea comunitaria es algo así como el encuentro en tiempo y espacio de todos los miembros de la Institución. Y en ese encuentro, en ese mismo tiempo y espacio, es donde se traen todas las cosas vividas en la comunidad: todo lo que ha ocurrido, todo lo que ha sucedido, empieza a aparecer. Y no siempre aparece lo que uno quiere, sino que aparece lo que ocurre”.

 

  “Nosotros le dimos mucho énfasis a la rehabilitación laboral; los pacientes participaban en todos los sistemas del hospital, cocina, con los caballos, esto era una colonia de tipo rural, en la huerta, en los jardines, en la portería y hasta en algún momento en la administración”.

 

 

  El Dr. Raúl Camino permaneció al frente de la Institución, que hoy lleva su nombre, hasta el golpe militar de 1976, fecha en la que por sucesivos problemas políticos pidió el traslado.

 

  Posteriormente, y durante largos años, trabajó como Jefe de Guardia del Hospital de Emergencias Psiquiátricas: “T. de Alvear”, donde dejó su impronta de gran compañero y excelente clínico.

 

  Socio de A.P.S.A. (Asociación de Psiquiatras Argentinos) desde larga data, infaltable asistente a reuniones y Asambleas en las que participó con entusiasmo, la Asociación lo distinguió como Presidente de Honor del XIX Congreso Argentino de Psiquiatría, realizado en 2014.

 

 

Para finalizar

 

  Días antes de su fallecimiento, un sábado del mes de abril de 2018, lo llamé por teléfono por una paciente; recuerdo sus últimas palabras: “Estoy esperando la ambulancia, llámame la semana próxima, linda…”

Fue la última vez que escuché su voz, siempre presto a acompañarme en el trabajo.

 

  Un paciente en común, hoy sin medicación y con logros increíbles, contó en una sesión:

-“Le pregunté a Raúl si tenía miedo a morir, me respondió”:

-No. He vivido mucho y estoy en paz con la vida.

 

  No sin dolor al recordarlo escribo esta reseña, la sociedad perdió un profesional de excelencia y en lo personal perdí a un gran amigo, tuve el honor de ser su alumna y de mantener un vínculo profesional durante mi trayectoria como psicoanalista.

 

 

Notas:

 

(1)  COMUNIDAD DE LOCOS – DOCUMENTAL https://www.youtube.com/watch?v=_Yr9C00yiDo&ab_channel=JUANPRIMIBA%C3%91EZ Película Argentina (2005) Guión y dirección: Ana Cutuli

(2)  IN MEMORIAM POR JUAN CARLOS STAGNARO https://apsa.org.ar/docs/inmem0418.pdf

(3)  EL RESIDENTE Y LA COMUNIDAD TERAPÉUTICA – ALEJANDRO VAINER  https://www.topia.com.ar/articulos/el-residente-y-la-comunidad-terap%C3%A9utica

(4)  DOCUMENTO PUBLICADO POR ALFREDO MOFFATT – HTTP://WWW.MOFFATT.COM.AR/CAP4/4ART.COMUNIDADTERAPEUTICAFEDERAL.DOC-


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