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Revalorización del amor. Palabras de amor

19/05/2025- Por Nora Neiiendam - Realizar Consulta

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La autora sirviéndose del aporte del curso de J.-A. Miller “El partenaire síntoma”, explora referencias esenciales del Seminario XX, “Aun”, donde Lacan plantea, entre nudos esenciales de lo que será su última enseñanza, la temática del amor. Anticipando las discusiones sobre las vertientes imaginaria, simbólica y real del amor que Lacan elabora en su Seminario “Los no incautos yerran”, el texto interroga sus vínculos con el goce y su decisiva función ligada al anudamiento.

 

              

                       El espejo” de Florent Willems*

 

 

A modo de introducción

 

  Hay por lo menos dos ejes de trabajo en el capítulo VII del curso El Partenaire-síntoma de Miller quien, sirviéndose de la consideración del lenguaje como aparato de goce, ubicará por un lado el eje del amor, en vertiente imaginaria, simbólica. La vertiente real quedará planteada junto el eje de la Otra satisfacción…

 

“Otra satisfacción, la satisfacción de la palabra. Otra satisfacción es la que corresponde al goce que justo hacía falta... es decir la que corresponde al goce fálico”[1]

 

  El eje del amor nos interesa particularmente desde una secuencia de lectura del título del Seminario 24, “Saile à mourre” cuya traducción sería, “se da alas a la morra”, un juego tipo piedra papel y tijera en español, que desliza en la homofonía del francés “se da alas al amor” o en “C´est l´amour”: es el amor. El juego del amor es así como el de la morra, una contingencia fuera de cálculo.

 

  Los deslizamientos de la primera parte del título del seminario L´insuccés, el fracaso de l´Umbewuste, en alemán, el fracaso del inconsciente; utilizando lo trans-lingüístico que propone Lacan entre el francés y el alemán Se podría plantear en esta línea: “El fracaso del inconsciente es el amor que adquiere alas, o el fracaso del inconsciente se da alas al amor.”

 

  Miller en el capítulo “La revalorización del amor” tomará, para tenerlo como referencia en su recorrido, el capítulo V del Seminario 20 Aún de Lacan, cuyo título es “Aristóteles y Freud La otra satisfacción”. Bien de entrada en la primera página, va a considerar “al lenguaje como aparato de goce”[2]. Va a evaluar y reflexionar sobre   las consecuencias de dicha afirmación.

 

  Cabe destacar que Lacan cierra el capítulo anterior, el capítulo IV de Aún, diciendo:

 

“Los caminos que en las próximas veces intentaremos andar les mostrarán dónde se juntan el amor y el goce sexual”[3].

 

  Desde la otra satisfacción llegará Lacan a su neologismo, el parlêtre, el ser que habla, incluyendo el cuerpo. Por ende, podrá definir a la pulsión: “es el eco en el cuerpo de que hay un decir”[4]. Confirma de ese modo el lenguaje como aparato de goce.

Es decir que el sujeto representado por y para un significante, sujeto vaciado de goce, ya no le alcanza a Lacan a la altura del seminario Aún, donde reafirma:

 

“el amor pide amor. Lo pide sin cesar lo pide…. aún/ en cuerpo. En francés (en corps) desliza en (encore)”[5]

 

  Miller tomará la vertiente, narcisista freudiana, imaginaria del amor se detendrá en la vertiente simbólica recordándonos la demanda de amor del Seminario 4 para arribar al punto que Miller formula como pregunta:

 

“¿Puede acaso el amor apuntar en el Otro a su goce como nocivo? ¿Se puede amar al Otro en su goce?”[6]

 

  ¿Podría pensarse si esta sería la vertiente real del amor?

Hallamos una referencia en los signos del goce de Miller, 11 años antes del seminario El partenaire síntoma; allí nos dará una clave posible en el apartado “Palabras de amor” respecto del estatuto del amor real, es decir el que incluye la pulsión.

 

  Hay en esta clase un diálogo con Pierre -Gilles-Guéguen quien:

1) le formula la cuestión de la Otra satisfacción

2) le plantea la cuestión del amor, el estatuto del amor al prójimo y la metáfora del amor, aclarando que en el seminario de la transferencia efectivamente ofrece un estatuto diferente para el amor, cuando Lacan trabaja la cuestión del banquete, los diálogos de Alcibíades y Sócrates en tal seminario.

 

  Guéguen, le recuerda a Miller una conferencia de 1988 realizada en Buenos Aires en ocasión de la apertura del simposio del campo Freudiano: “Una charla sobre el amor”, un año antes de las segundas jornadas del campo freudiano “Las lógicas de la vida amorosa”.

Tomaremos para finalizar una última pregunta hecha por Samuel Basz en la mencionada conferencia de 1988 y la respuesta de Miller al enigmático “amar es hacer condescender el goce al deseo”

 

 

La vertiente narcisista, imaginaria del amor y la vertiente simbólica del amor

 

  ¿Porque el título revalorización del amor?[7] 

Para Freud parece que no habría elección posible de objeto amoroso que no fuera de índole narcisista. En algún momento ubica al amor de objeto en la asunción a una fase genital adulta de acuerdo a la cuestión evolutiva del desarrollo libidinal de Abraham. La capacidad de amar en las conceptualizaciones Freudianas, no deja de ser una elección narcisista aún, cuando es adulta y/o madura.

 

  Miller sitúa la vertiente imaginaria del amor, nos recuerda que Lacan en varios momentos ironiza sobre el amor, sobre las mitologías del amor y las ideologías del amor recordándonos que:

 

“es a ti mismo a quien amas en el Otro”[8]

 

No sólo en relación al semejante incluso cuando Lacan se refiere al Otro con mayúscula, el de los cuidados. Es decir que Lacan hace una fuerte crítica al amor narcisista, ubicado en el plano imaginario. 

En el apartado 2 del seminario aún hay una fuerte ironía de Lacan al amor en términos de reciprocidad y:

 

“aun cuando se trate de una pasión, que puede ser de ignorancia de deseo… cuando se mira de cerca se pueden ver sus estragos”[9]

 

“El amor es impotente aunque sea recíproco porque ignora que no es más que el deseo de ser Uno”[10]

 

  Miller hace también un pasaje por los pos freudianos y la cuestión de la contratransferencia desestimando el argumento de que se termina amando al paciente luego de un largo tiempo de tratamiento.

En estos términos, el amor no puede sancionarse o ubicarse para nada respecto de la operación analítica, del sujeto supuesto saber de la entrada en análisis. Del lado del analizante es la vía del saber-amor en el sentido de que se ama a quien se le supone un saber.

 

  Lacan[11] al inicio del cap. V Seminario 20 primera página:

 

“Todas las necesidades del ser que habla están contaminadas por el hecho de estar implicadas en otra satisfacción, a la cual pueden faltar.”

 “Todas las necesidades del ser que habla están contaminadas por su implicación en la demanda de amor”[12]

 

  Se podría decir que es la palabra lo que contamina la demanda. Es decir que la necesidad tiene que ser mediada, irremediablemente por el aparato del lenguaje, para transformarse en demanda de amor dirigida a un Otro que podría estar en condiciones de satisfacerla o no.  Podría ser un don, un signo de amor, un significante. Quedan así necesidad y satisfacción perturbadas por la palabra.

 

  Lacan puso el énfasis en el circuito del deseo en los desfiladeros del significante articulados a la demanda de amor antes de este seminario.

Anticipa Miller, que en la demanda en cuestión, no se trata del agua para calmar la sed o la comida que calmaría el hambre. Es decir, no es del orden de la satisfacción de la necesidad.

Miller dice que:

 

“este amor que está en la palabra, en el llamado a la palabra y en la respuesta dada, en el don de la respuesta es un operador esencial”

 

 

La vertiente real del amor

 

  ¿Será que estaría anticipando la cuestión de la pulsión? Que desarrollará posteriormente.[13] Y hace una disquisición respecto del circuito y del objeto pulsional para destacar una vez más el valor de hueco, la vacuola  de goce y la encarnadura de objetos del mundo que vienen a ocupar ese hueco.

 

”este amor que está en la palabra, en el llamado a la palabra y en la respuesta dada, en el don de la respuesta es un operador esencial”[14]

 

  Intuyo que es un operador esencial en tanto y en cuanto el lenguaje es un aparato de goce, y esta vertiente simbólica hace a la suposición de un amor/saber para el inicio y transcurso de un análisis, lo que incluye la demanda de amor.

El goce del cuerpo del Otro le sigue haciendo pregunta en el Seminario Aún y dice

“El amor pide amor. Lo pide sin cesar lo pide… aún”[15]

Aún, encore, en-corps en francés desliza en cuerpo, aludiendo a lo real de la pulsión; al parlêtre.

 

  Creo que es ésta la orientación en la que Miller llega a formularse o responder las preguntas de Pierre Gilles Gueguén.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” prójimo amado u odiado como a si mismo lo que no nos permite corrernos de la cuestión imaginaria dual, transitiva. ¿Puede el amor dirigirse a algo diferente de la imagen en el otro? ¿Podría el amor funcionar como otra cosa que no sea velo ilusión máscara, semblante? ¿Se puede amar al otro en su goce?[16], hasta en sus desperdicios, sus restos.

 

  Tanto Lacan como Freud invocan la figura del prójimo en consonancia con el semejante.

Freud, nos habla de la tensión pulsional y la agresividad:

 

“el ser humano no es un ser manso, amable, a lo sumo capaz de defenderse si lo atacan, sino que es lícito atribuir a su dotación pulsional una cuota de agresividad. En consecuencia, el prójimo no es solamente un posible auxiliar y objeto sexual sino una tentación de satisfacer en él la agresión... infligirle dolores martirizarlo y asesinarlo.” [17]

 

  Lacan respecto del prójimo, Prochain que en francés desliza en próximo y prójimo dice: 

 

“Es ese núcleo de  mí mismo que es el del goce al que no oso aproximarme” pues una vez que me aproximo “surge esa insondable agresividad, ante la que retrocedo, que vuelvo en contra mío y que viene a dar su peso en el lugar mismo de la Ley desvanecida”.[18]

 

  Estas cuestiones del prójimo y el semejante y el amarás u odiarás al otro como a ti mismo me evoca el neologismo del odio-enamoramiento. Hacía falta la revalorización del amor, Miller lo hace para sacarlo de la contratransferencia imaginaria de los post freudianos.

Hainamoration[19], el odio-enamoramiento encierra esta paradoja que no es precisamente el bien o el bienestar del otro, sino que allí se trata de un real y no del significante o de una representación.

 

“El amor es lo que permite al goce condescender al deseo”.[20]

 

“El amor es más que el amor”.[21]

 

 Miller entra de lleno en la cuestión de la pulsión, inexistente hasta el Seminario de La Ética y retoma la conceptualización del Seminario 11 de Lacan concebida como pulsión parcial, autoerótica que encuentra en ella misma su objeto, retoma la idea freudiana de la boca besándose a sí misma siendo que la satisfacción está en el recorrido por los bordes de la zona erógena, bajo estos términos el goce de la pulsión es autoerótico y fundamentalmente no hay Otro a nivel de la pulsión.

 

  Pregunta, si el lenguaje es aparato de goce, el goce es pulsional parcial, fuera de cuerpo, es autoerótico fálico qué estatuto le damos al amor. ¿Serían palabras de amor sabiendo que no hay Otro a nivel de la pulsión?

  En el apartado 2 del Cap. V de Aún[22] dice que:

 

“la realidad se aborda con los aparatos de goce” es decir el lenguaje las palabras y “así se apareja el goce en el que habla”[23]

 

  Y para ello hace falta que algo cojee del lado del goce. Apartado 3 del Seminario Aún en el que establece la falta que hace falta que falte. Refiriéndose al goce que falta y que hace falta que no haya, porque si no estaríamos en la psicosis y en los retornos de lo real del goce como fenómeno elemental.

“Es el correlato de que no haya relación sexual y es lo sustancial de la función fálica.”[24]

Miller[25] en los signos del goce en el apartado palabras de amor, aquí hay una clave, si se parte  del Otro al sujeto tachado y al goce autoerótico es con prescindencia del Otro.

Entonces invierte la cuestión y dice:

 

“Ahora partimos del goce y no logramos encontrar al Otro que esta al final del recorrido, correlativamente podremos afirmar que el goce del Otro solo existe por medio del amor, para decirlo con mayor precisión, de la palabra de amor. Así pues recién empieza a quedar capturado en el circuito de los efectos de sentido”.

 

  Hay un efecto de sentido particular que se llama amor, está destinado a hacer creer que el goce del Otro existe que se puede gozar del Otro y no gozarse.

Es preciso que el te amo borre o al menos pueda velar el se goza de la pulsión autoerótica.

Es decir, con esta inversión el amor que incluye lo real de la pulsión restablece la conexión con el Otro por la palabra de amor, lenguaje aparato de goce.

 

  Se podría pensar que el amor toma entonces no solo la función de velo, sino una función de anudamiento, al permitir enlazar el goce con el Otro. Volvemos así a la afirmación de Miller el lenguaje es aparato de goce en la primera página de cap. VII de El partenaire síntoma.

 

  Miller destacará la función del amor en la sexualidad femenina. Ya que ellas en las fórmulas de la sexuación se presentan del lado del no-todo. Lo que podría implicar en desarrollos posteriores el goce en el cuerpo del goce femenino y del lado macho el goce está ligado al objeto a y al goce fuera del cuerpo, el goce fálico.

 

  Teniendo bien en cuenta que el axioma No hay relación sexual, es el correlato del autoerotismo de la pulsión; sólo así el amor podría ser metáfora de lo que no hay. Solo de este modo podría el amor suplir a modo de metáfora, metáfora del vacío, la ausencia de relación sexual.

 

“como el goce pulsional puede admitir ser descompletado, carecer de algo”.[26]

 

  Un goce que podría ser involucrado en el significante en los asuntos del deseo. Como podría ser descompletado un goce que ya está descompletado, que ya es en sí un hueco, el de la pulsión el de los objetos a que se fueron perdiendo por la vía del aparato de goce.

 

  Respecto de una pregunta que le hace Samuel Basz en la conferencia sobre el amor:

 

“la pregunta es acerca del amor, que si bien fue tratado en la última enseñanza, sin embargo hay un cierto tono desvalorizado, no hay un enaltecimiento del amor en sí mismo... por otro lado esa condescendencia del goce al deseo es un problema.”

 

  Respuesta de Miller pag. 105 clínica psicoanalítica deseo y goce. Simposio del campo freudiano:

 

“¿Porque decir que el amor permite al goce condescender al deseo? Eso es muy difícil de entender, Creo que ahora se puede ver: el goce, el goce parcial, es siempre autoerótico, en el sentido de que uno goza en su cuerpo y no en el cuerpo del otro, ya que si uno cree esto se trata de automatismo mental. Así, uno goza en su cuerpo. Pero hay que pensar cómo es posible renunciar al goce que está a su disposición: por ejemplo, la masturbación, que es el ejemplo clásico. Renunciar al goce autoerótico para ir a buscar a otros que son más difíciles de conseguir que el propio pene entre las piernas. Es decir, cómo el goce autoerótico puede aceptar ir a la búsqueda del deseo y entrar en su metonimia infinita…

 

Lacan dice: lo que hace el vínculo es el amor. Así, el amor tiene, como término intermedio, un aspecto imaginario; hay un engaño del amor y un engaño -también: del amor de transferencia. Pero hay, por otro lado, una vinculación del amor con lo real del goce. Y es en este punto tan difícil que se encuentra establecida la ‘condición de amor‘ freudiana, la Liebesbedingung, con sus múltiples aspectos...

 

Primero, como desencadenador, tiene un aspecto simbólico: es necesario un sistema, es necesaria la presencia de ciertos rasgos sistematizados. Segundo, tiene un aspecto imaginario: es necesaria la presencia de una imagen, de un espectáculo Y, tercero, tiene también un aspecto de goce: asegura el goce, es una modalidad de goce. Por lo tanto creo que la "condición de amor” puede ser discutida en esos tres niveles.”

 

“Aquí vemos surgir el amor en una función inédita. Lacan intenta poner en función el amor como aquello que se introduce para restablecer la relación con el Otro. Habrá que ver cómo. Es un amor que está pensado a nivel de lo real, a nivel de lo real de la pulsión.”[27]

 

 

Arte*: destacado pintor y restaurador de arte belga (1823 – 1905)

 



[1] Lacan, J., Seminario 20, Aún [1972-73] (1981) p.79, Paidos, Bs. As.

[2] Miller, J.-A., El partenaire síntoma, cap. VII [1998], (2018) p.147, Paidos, Bs. As.

[3] LacanJ., Seminario 20 [1972-73], (1981), p. 64, Paidos, Bs. As.

[4] Lacan, J., Seminario 23 [1975-76] (2015) p.18, Paidos, Bs. As.

[5] Lacan, J.,  Seminario 20 [1972-73] (1981) p.12, Paidos, Bs. As.

[6] Miller, J.-A., El partenaire síntoma, cap. VII [1998], (2018) p.164, Paidos, Bs. As.

[7] Miller, J.-A., El Partenaire Síntoma, [1998] (2018) p. 147, Paidos, Bs. As.

[8] Miller, J.-A., El partenaire síntoma, cap. VII [1998], (2018), p.152, Paidos, Bs. As.

[9] Lacan, J., Seminario 20 [1972-73] (1981), p. 12, Paidos, Bs. As.

[10] Lacan, J., Seminario 20 [1972-73] (1981), p. 12, Paidos, Bs. As.

[11] Lacan, J Seminario 20 [1972-73] (1981), p. 65, Paidos, Bs. As.

[12] Miller, J.-A., El partenaire síntoma [1998] (2018), cap VII p. 153, Paidos, Bs As.

[13] Miller, J.-A  El partenaire síntoma cap VII [1998] (2010), pp. 156 - 157, Paidos, Bs As.

[14] Miller, J.-A., El partenaire síntoma [1998] (2018), cap VII, p. 154, Paidos, Bs As.

[15] Lacan, J, Seminario 20, (1972-73), p. 12, Paidos, Bs. As.

[16] Miller, J.-A., El partenaire síntoma cap VII [1998] (2018), p. 154, Paidos, Bs. As.

[17] Freud, S., Obras Completas, Tomo XXI, El malestar en la cultura, p. 108, Amorrortu, Bs As

[18] Lacan, J., Seminario 7 [1959-60], p. 225, Paidos, Bs As

[19] Lacan, J., El Seminario 22 R.SI [1974-75], clase 15/4/75, inédito.

[20] Lacan, J., Seminario 10 [1962-63] (2006), p. 194, Paidos, Bs As

[21] Miller, J.-A., El partenaire-síntoma, cap. VII (2010), p. 155 Paidos. Bs As

[22] Lacan, J., Seminario 20 [1972-73], p.69, Paidos, Bs. As.

[23] Lacan, J., Seminario 20 [1972-73] (1981), p. 69, Paidos, Bs. As.

[24] Ídem, p. 74

[25]Miller, J.-.A., Los signos del goce, “Una nueva axiomática” (1998), p.344-345, Paidos. Bs. As.

[26]Miller, J.-A., El partenaire-síntoma, capVII [1998] (2018), p. 157, Paidos, Bs. As.

[27]Miller, J.-A., El partenaire-síntoma, capVII [1998] (2018), p. 157, Paidos, Bs. As.


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