» Historia Viva
Algunos Datos Importantes de la Historia de la Psicología y el Psicoanálisis en Nuestro Medio07/03/2002- Por Noemí Ribeiz -
La Universidad de Buenos Aires se funda en 1822, es así que hasta 1890
se venía sosteniendo un discurso centrado en la ciencia Fisicomatemática.
La Psicología en la Argentina se inicia con un “análisis de la mente”,
la pregunta acerca de qué generaba el conocimiento encontraba su respuesta en
la “sensación”. De tal modo que es a
partir del auge de las ciencias Biológicas que se sustituyen las ideas fisicalistas
por los biologistas.
Las primeras publicaciones reconocidas en la Argentina fueron dos
trabajos publicados por el Dr. José Ingenieros [1] en
1909 y 1919, quien ya era reconocido internacionalmente por haber realizado la
primera Historia de los Estudios Psicológicos en el país.
A José Ingenieros se lo reconocía perteneciendo al movimiento
positivista dadas la influencias del positivismo de
Comte y Spencer, que a su vez estaban inspirados por el evolucionismo de
Darwin.
De este modo una Psicología de inspiración biológica comenzaba a dar
lugar a una psicofisiología.
Comienzan a tener lugar con mucha fuerza las ideas como “evolución”, “cambio”,
"acción del medio sobre el individuo”.
Ideas que se deben como mencionábamos a Darwin y a Spencer.
De este modo se perfila una Psicología como la disciplina que estudiará
las diversas formas de adaptación del sujeto a su medio.
Por otro lado, en esos mismos años, en diferentes lugares del mundo se
anunciaba la Psicología experimental y fisiológica. En Alemania: Müller, Weber, Fechner, Wundt,
el “joven Freud”. En Francia, con la
escuela de París: Morel, Taine, Charcot, Ribot, Binet y Janet.
Si entendemos a la fisiología como el ámbito de la acción de las causas
físico‑químicas, entendemos también, que aquí se abre “un camino posible
de acceso a la sabiduría”, que en ese entonces seduce a la medicina, guiándola
al campo de la investigación de la naturaleza.
De este modo en la Argentina esta tradición fisiológica permite la
iniciación de la primera investigación experimental realizada por Víctor
Mercante en 1891, en el Colegio Nacional
Buenos Aires desde donde se da lugar a incipientes brotes de la Psicología
experimental. Durante el período 1892 -
1893 el Dr. Carlos Rodriguez Etchart comenzó a enseñar la nueva
Psicología experimental de Wundt en esta misma casa de estudios.
Es así que al llegar 1896, como consecuencia de la condensación que
encuentra sus orígenes en la Facultad de Derecho y la Facultad de Medicina, se
crea la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
De este modo, comienza la década del '90 teniendo un espacio de
relevancia internacional.
El Dr. Horacio Piñero, miembro de la Sociedad de Psicología de París,
organiza en el año 1900 el primer laboratorio de Psicología experimental del
Colegio Nacional dependiente de la UBA.
El reconocimiento por su labor le mereció el nombramiento de profesor
de Psicología experimental en la Facultad de Filosofía en 1902, donde creó el
primer laboratorio experimental en Psicología
en esa casa de estudios. Estuvo a
cargo de la cátedra hasta 1918.
Paralelamente en 1904 el Dr. Ingenieros obtuvo la suplencia de la
cátedra de Psicología, y va a ser nombrado Titular de la misma en 1906. Al año siguiente, en 1907, se crea una segunda cátedra de Psicología
cuyo profesor titular era Félix Krueger, -alemán, discípulo de Wundt que venía
a nuestro país a intentar transmitir un discurso que hoy definiríamos como estructuralista,
en ese entonces no halló cabida en la Universidad y regresó a su país.
La Psicología comienza a institucionalizarse en 1908, cuando se crea la
Sociedad de Psicología de Buenos Aires fundada sobre el modelo de la Sociedad
Científica de la Argentina y como prolongación de las cátedras del Dr. Piñero e
Ingenieros, cuyo Presidente en principios fue el Dr. Piñero y luego fue
sucedido por Ingenieros.
Esta sociedad es la que da origen a la que hoy es la Asociación de
Psicólogos de Buenos Aires, refundada en 1962.
Sobre este mismo contexto en 1910 se realiza el primer Congreso de
Psicología de Sudamérica presidido por el Dr. Piñero.
A partir de 1914 el positivismo entra en crisis en la Argentina y en el
año 1916 padece las consecuencias de los efectos del primer curso dictado por
Ortega y Gasset sobre la “Crítica de la Razón Pura”, de Kant.
Comenzaba a perfilarse una marcada diferencia en relación al viraje que
tomaba en Europa la vuelta al discurso de Kant, aquí,
por otro lado, aún insistía el pensamiento de Darwin y Spencer.
Estos avatares fueron marcando el nacimiento del Existencialismo,
transición entre la fenomenología de Husserl y los postulados de Sartre y
Jasper. En consecuencia se crea el
Instituto libre de Segunda Enseñanza (I.L.S.E.) llevado adelante por Dr.
Alberini, claramente anti‑positivista, institución que dependía de la
Universidad de Buenos Aires.
De este modo quedaban así bien marcadas dos corrientes. El Colegio Nacional Buenos Aires que sostenía
el positivismo y el I.L.S.E. para la corriente anti‑positivista.
Esta crisis del positivismo trajo aparejado sucesivos cambios de
autoridades en la Facultad de Filosofía y Letras y al adentrarnos en los años
’20 nos encontramos con una Psicología de marcada influencia filosófica,
influida por Bergson, el espiritualismo francés y el concepto de conciencia con
características autónomas.
A pesar de la crisis a la que referíamos, en 1923 en la Facultad de
Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata [2],
se inaugura un laboratorio de fisiopsicología. Las
dos posiciones bien delineadas, una filosófica y la otra fisiológica, ninguna
de ellas es propiamente dicho Psicología.
Entendemos que entre 1925 y 1930 algo del orden de una práctica se inicia con la creación de un Seminario de Neurología dirigido por el Dr. Mariano Castex, en el Hospital de Clínicas dependiente de la UBA.
Es así que se comienza a trabajar utilizando el método de la hipnosis
dentro del marco de las terapias sugestivas, siendo este un paso claramente
distintivo en relación al valor atribuido al lenguaje.
A partir de este momento algunos psiquiatras que estaban trabajando en
lo que hoy es el Hospital Nacional José T. Borda, comienzan a interesarse por
el Psicoanálisis, de tal modo que, surgen las primeras publicaciones escritas
por psiquiatras del Hospicio durante el año 1931.
En 1934 Enrique Pichón Riviere [3]
había creado la sección de Psicoanálisis en la revista “Nervio”. Y en 1936
comienza a dar algunas conferencias en el
Hospital, donde muchos médicos asistían a oírlo. Eran los mismos que por ese entonces ya
conformaban un grupo de estudios de la obra de Sigmund Freud coordinado por el
Dr. Arnaldo Rascouvsky en el Hospital de Niños.
No debiéramos descuidar que durante 1930 llega a Buenos Aires la
traducción de la obra de Sigmund Freud por López Ballesteros posibilitando de
este modo la difusión del Psicoanálisis.
Es así que los médicos son los que comienzan a hablar de Psicoanálisis
en nuestro país aún cuando el enfrentamiento contra el positivismo desde lo
filosófico seguía vigente.
A fines de la década del '30 se registra la llegada a la Argentina de
distintos psicoanalistas europeos, dos de los cuales llegarán a ser fundadores
de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
En 1933 llega a Buenos Aires Ángel Garma [4] y
a mediados de 1942 llega María Glas de Langer, y desde París en 1939 Celes Cárcamo [5],
que tiempo después toma contacto el Dr. Arnaldo Rascouvsky
y Pichón Riviere, y además con los integrantes que conformaban aquellos grupos.
En 1939 se nuclean junto a A. Rascouvsky y Pichón Riviere, Ferrari Hardoy,
Szekeli, Taliaferro y Luisa G. de Alvarez Toledo, Luis Rascouvsky y María
Langer y deciden no formar aún una asociación psicoanalítica oficial hasta
tanto no hubiese una cantidad suficiente de personas analizadas, por lo menos
una experiencia de tres años de análisis.
Deciden además que quienes llevarán adelante las responsabilidades de
los análisis y controles fuesen Garma y Cárcamo, de tal modo que en 1942, le
solicitan a E. Jones, presidente de la International Psychoanalitic Association
(I.P.A.), que los aceptara como grupo de estudio de Buenos Aires componente de
la I.P.A.. La
aceptación es ad referendum del siguiente Congreso Internacional, donde
obtuvieran el reconocimiento oficial, celebrado en Zurich en 1949.
Por este entonces, comienza a tener relevancia acerca de la práctica y
la enseñanza del psicoanálisis la escuela inglesa representada por Melanie
Klein. Este movimiento se vio reflejado en la Universidad de Buenos Aires hasta
los años '70.
Paralelamente, en 1972, Octave y Maud Manonni visitan nuestro país por invitación de Oscar Masotta [6];
quien había comenzado a introducir las ideas de Jacques Lacan en la
Argentina. Sus intenciones fueron
legitimizar en el campo del Psicoanálisis Argentino a los analistas no médicos,
vía una referencia a París.
En 1974 funda la Escuela Freudiana de Buenos Aires (E.F.B.A.). En 1975
se va del país y desde España anuncia la disolución de la Escuela y funda un
nuevo proyecto institucional, la Escuela Freudiana de la Argentina. Esta fractura se produce en 1979. A su vez en 1977 se produce también una
escisión en la APA cuya denominación será Asociación Psicoanalítica de Buenos
Aires (ApdeBA).
Tras todos estos movimientos en las principales instituciones
psicoanalíticas de la Argentina que van introduciendo algunos cambios en sus
discursos, en los '80 que la teoría lacaniana comienza a introducirse con mucha
fuerza en la U.B.A. ocupando varias cátedras.
Pero volviendo a la Psicología que aún intentaba tener un lugar en los
años '50, comienza a pensarse la articulación entre lo que hoy denominamos
Sujeto‑Medio‑Adaptación, intentando correrse del marco de la
conciencia.
Ya en 1949, en la ciudad de Mendoza, en donde se realiza el Congreso
de Filosofía, se da la oposición a la
Escuela Positivista, desde el existencialismo, la fenomenología y la teoría de la Gestalt.
Aquí asisten filósofos de todo
el mundo y presentan trabajos escritos, que dan cuenta de su dedicación
a la Psicología.
Se acerca el año 1954y va desapareciendo la fuerte pregnancia filosófica. Se realiza el Primer Congreso de Psicología
en donde se van incluyendo las líneas pedagógicas, la exploración psicológica,
comienza a batallar la teoría de la Gestalt quedando de lado el atomismo, el
dualismo y el mecanisismo.
Esta teoría alemana llevada adelante por Kurt Lewin, sufre una
influencia al emigrar sus pioneros a los Estados Unidos, y se pregna de
Conductismo. Es así que se da una
confluencia entre el Psicoanálisis, Conductismo y Teoría Gestáltica. Como consecuencia de este interjuego surgen
las terapias: cognitiva, gestáltica y de la
comunicación.
La Psicología avanza y se crea en 1958 la Carrera de Psicología con su
primer Plan de Estudios. Y en 1960 es
José Bleger[7] quien introduce en nuestro
país a Kurt Lewin, quien toma en cuenta el espacio vital, como un ambiente
psicológico, donde se subraya lo que el sujeto necesita y la predominancia de
las relaciones sociales por sobre las relaciones con los objetos. Es una Psicología de la conducta con una
fuerte marca en lo social, en la importancia del otro, y en su presencia como
posibilitadora de la “motivación”.
Como lo adelantáramos, comienza a funcionar en 1962 la Asociación de
Psicólogos de Buenos Aires. Con el
trabajo de sus miembros y de la comunidad “psi” comprometida con la asociación,
se logra en 1985 la Ley Nacional del Ejercicio Profesional. Esta es la sanción de la ley que regula y
rige el desempeño y la inserción profesional del psicólogo. A través de esta,
el status profesional queda igualado a otros profesionales en el ámbito de la
salud mental.
Hoy, ya casi entrando en el nuevo milenio, podríamos aseverar que las
diferentes posiciones respecto al Psicoanálisis y a la Psicología permanecen
vigentes en nuestro país.
[1](1877‑1925)
médico, escritor y sociólogo argentino, se especializó en antropología criminal
y patología mental.
[2] Ciudad Capital de la provincia de
Buenos Aires, Argentina. Se levanta a
orillas del Río de la Plata a 50 km de la ciudad de
Buenos Aires. Es asiento de las
autoridades provinciales.
[3] Hijo de
franceses, nace en Ginebra en 1907, de allí pasa a la selva Chaqueña, luego a
Corrientes en donde llega a ser fundador y candidato a diputado del partido
Socialista. De allí a Buenos Aires a estudiar medicina. En 1936 entra en el
Hospicio, comienza a analizarse con Garma.
A fines de la década del '60 más de 20 años de pertenencia a la APA, se
lo inhibe de su función de analista.
Pasa a desarrollar el Psicoanálisis Social y funda su institución
“Escuela de Psicología Social”. Es el mismo Pichón Riviere
quien recibe por primera vez los escritos de Lacan, dedicados, y es Pichón
quien los entrega a Oscar Masotta.
[4] Médico
español, se va a perfeccionar a Alemania en psiquiatría, luego surge la
posibilidad de su formación psicoanalítica en el Instituto Psicoanalítico de
Berlín fundado y dirigido por Max Eittington.
Este le sugiere que se psicoanalice con Theodor Reik. En el Instituto Psicoanalítico de Berlín se encontraban
entre otros P. Alexandre, T. Benedec, Otto Fenichel, T. Reik, W. Reich, R.
Spitz. Fue condiscípulo de E. Fromm,
conoció a Jung, Adler, Stekel. Sus controles eran Fenichel y K. Horney. Garma le envió un trabajo a Freud, este
agradeció su trabajo y le deseaba suerte en su viaje a España, trabajaría allí
como analista. Así comenzó a desarrollar
el movimiento psicoanalítico español. En
1936 se traslada a Francia, advierte la inminencia de una situación
revolucionaria. Comenzó a trabajar en
París y a concurrir al Instituto Psicoanalítico de París, se relaciona con
Laforgue, Lagache y otros. Allí conoce a
Cárcamo que estaba haciendo su formación psicoanalítica con Spitz. En 1938 llega a Buenos Aires, ya era miembro
titular de la Asociación Psicoanalítica Alemana, pero durante la Segunda Guerra
renuncia porque fue obligada la asociación a expulsar a los judíos, entre ellos
a su analista Theodor Reik. Pasó a ser miembro titular directo de la IPA cuyo
presidente era Ernest Jones.
[5] Argentino, estudió medicina para
dedicarse a la neuropsiquiatría, ingresó al Servicio de Neurología del Mariano Castex en el Hospital de Clínicas, aquí conoce al
psicoterapeuta italiano James Mapelli, que hablaba de
psicoterapia sugestiva. Dadas sus
aspiraciones para aprender técnica y por consejo de su amigo José Belbey, que era profesor de psiquiatría de la UBA, le
sugiere Francia para psicoanalizarse con Paul Schiff. Siempre tuvo
buenas relaciones con la princesa Marié Bonaparte,
presidente de la Asociación Psicoanalítica de París, se analizó con Schiff desde 1936 al 39, año en que regresa a Buenos
Aires. Había ingresado al Instituto
Psicoanalítico de París donde se dictaban cursos completos de Psicoanálisis. Su
cuerpo didáctico estaba integrado por Saussure, Schiff, Odier, Loewentein, Lagache, Dolto entre otros.
Para obtener el título de miembro adherente de la Asociación
Psicoanalítica de París había que presentar dos trabajos, uno de psicoanálisis
aplicado y otro de clínica psicoanalítica.
Presentó ambos trabajos. Sus controles fueron Loewenstein
y Odier.
[6] Nació
en 1930, argentino, estudiante de Filosofía, no concluyó su carrera. Introdujo las ideas de Lacan en la Argentina.
Producto de un fenómeno motivado según él, en las carencias de la enseñanza
universitaria, en la inestabilidad docente producida por las cambiantes
situaciones políticas, hacia fines del '50 se produce en Buenos Aires una
institución peculiar. Los grupos de
estudio. Grupos de estudiantes quienes
demandaban a alguien la enseñanza que entendían podía brindarles.
A fines del '74
veía a 300 alumnos por semana... En 1975 se va del país y viaja a España.
[7] (1923‑1972)
nació en Ceres, provincia de Santa Fe, cursó medicina en Rosario, se interesó
por los problemas psicológicos aplicados a la docencia. Tuvo una actividad
política importante. Llego a participar
en el Comité pro‑paz en Medio Oriente.
Cuando se traslada a Buenos Aires inicia su formación psicoanalítica con
Pichón Riviere. En 1942 integra la APA.
En 1962 fue docente en la escuela de psicología de la Facultad de Filosofía y
Letras de Buenos Aires.
En 1965 crea la cátedra de Higiene Mental. Por un lado no halló cabida a sus intenciones
de investigación en la APA. Por otro lado mostraba una fuerte oposición a que
los psicólogos no pudieran entrar a la institución. Dada su fuerte influencia de lo social
intentó reformular la función de los psicólogos, dejar de hacer terapia para
dar lugar a la Psicohigiene.
© elSigma.com - Todos los derechos reservados



















