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Aira y el psicoanálisis: una juntura posible05/07/2020- Por Facundo Ianni - Realizar Consulta
El autor nos propone un viaje hacia lo imprevisto. Así llama la lectura de los libros de Aira. Destacando la asistematicidad, lo indeterminado, lo que sorprende; como en un psicoanálisis y en cierta literatura. Una experiencia del estallido.

César Aira por Noemí Aira*
“La explicación debía de estar en el hecho
de que el opio hacía que las leyes del azar
que rigen el mundo objetivo se plegaran al
inconsciente del observador, que estaba
estructurado como un lenguaje”.
César Aira (2018)
Comenzar un viaje supone una serie de preparativos que van desde la definición del destino, adquisición de pasajes, elección de hospedajes, arrumbar el equipaje necesario, la fecha de regreso; es decir, una serie de pasos que, sin embargo, no nos evitan que el verdadero viaje comience. Aquel que inicia cuando nos asalta en el transcurso lo imprevisto, los encuentros inesperados que precipitan la aventura y permiten adentrarse en la posibilidad de desconocer lo que nos rodea, lo que ya sabemos.
Es en esta perspectiva que leer una novela de Aira es como viajar.
Viajar, por ejemplo, en el 126 a los márgenes de la ciudad para conseguir una tonelada de Opio (Prins); viajar a los sótanos de la ciudad donde habita lo siniestro junto a una horda de deliverys (Las noches de Flores); viajar por los recodos del olvido de quien ha despertado con los pantalones bajos sentado sobre un mármol en medio de una plaza (El mármol); viajar y encontrarse con Rosas haciendo abdominales (La liebre).
Leer a Aira es adentrarse en los desvaríos de las intenciones originarias.
Aristas del método
Se trata, pues, de encontrarse con giros improvisados que representan una verdadera apuesta de la imaginación. Aira comenta en una entrevista que se trata de una práctica cercana a la escritura automática. Y agrega que siempre mantuvo “desconfianza hacia ese ‘fondo salvaje’ del pensamiento, del que al fin de cuentas no pueden salir más que los trillados lugares comunes que nos dictan las determinaciones sociales, históricas y familiares que nos han formado”[1].
Una libertad que, en definitiva, no está exenta de determinaciones.
La asistematicidad freudiana
El método aireano, así planteado, se encuentra, en su definición misma, cercano al psicoanálisis. Sin hacer de este escueto y descarado ensayo un resumen de citas y referencias, me limito a lo que dice Freud en dos momentos.
Por un lado, lo que indica en la conferencia 17 (2004 p. 243): “El trabajo analítico, tal como hoy lo practicamos, excluye de plano la elaboración sistemática de un solo síntoma…”.
Esto supone un principio de asistematicidad del trabajo analítico. El mismo es subsidiario de la regla analítica (la asociación libre). La misma implica un corrimiento respecto de la conversación ordinaria en la que se intenta, con mayor o menor éxito, mantener el hilo de la trama discursiva. Supone, por lo tanto, abandonar la intención de comunicar y la suspensión del común entendimiento que supone hablar con alguien.
Se trata de otorgar presunción de significación a cualquier desecho de la vida mental, es decir que diga lo que se diga eso conducirá a buen puerto. Parafraseando a Aira en Prins, no hay que desechar la chatarra del pensamiento.
Las formaciones oníricas
En el viaje que se emprende al leer a Aira de pronto y sin saber bien cómo el recorrido empieza a ser contorneado por representaciones involuntarias que se transforman en imágenes visuales y acústicas de distinto tenor que trastocan el itinerario tal como sucede en El mármol (Aira, 2015) donde hay una caja registradora que explota produciendo un torbellino que transforma un supermercado chino en un silbato gigante.
La segunda referencia freudiana, entonces, que quiero poner de relieve se encuentra en “La interpretación de los sueños” donde Freud (2014, p. 124) cita a Schiller, quien señala que: “No parece bueno, y aún es perjudicial para la obra creadora del alma, que el entendimiento examine con demasiado rigor las ideas que le afluyen y lo haga a las puertas mismas, por así decir. Si se la considera aislada, una idea puede ser muy insignificante y osada, pero quizás, en una cierta unión con otras, que acaso parezcan también desdeñables, puede entregarnos un eslabón muy bien concertado…”.
Freud toma esta idea para dar cuenta de la actitud que debe tomar el paciente respecto de sus sueños. Implica que, en los términos de la referencia, una idea conduce a otra idea (un significante a otro significante), o como dice Aira en Prins (2018, p. 14): “a una palabra la esperan otras”. Siendo así necesario suspender la comprensión y dejar que se agolpen las ideas y ocurrencias. Seguir, a tientas, “el encanto de no entender”[2], como señala Aira.
La juntura
La escritura aireana se trata, como se dijo, del método surrealista con la aclaración de que no hay un “fondo salvaje” libre de determinaciones. Lo que hay, a modo de hipótesis, es una elaboración asistemática de las ocurrencias que disparan las más realistas de las anécdotas. Realidad que, a partir de la operación que lleva a cabo, el novelista transforma en significante a disposición para los desplazamientos y las condensaciones más descabelladas.
Tanto en él como en Freud, se trata de la suspensión de la censura que implica el registro de la intencionalidad comunicativa, para que afloren fragmentos, recuerdos, acontecimientos sin intención.
Así, en este ir y venir del carajo (como escribiera G. Márquez en El amor en tiempos del cólera) entre Aira y los planteos freudianos se dibuja una juntura que va del clasicismo de Schiller al surrealismo bretoniano. Juntura que, a quienes nos apasiona el psicoanálisis y la literatura, nos pone a salvo del peligro de no hallar más que lo que ya sabemos.
Imagen*: tomada de https://www.zonadeobras.com/apuestas/2018/04/23/cesar-aira-el-gran-misterio/
Referencias:
Aira, C. (1991) La liebre. Buenos Aires. Emecé. 2019.
Aira, C. (2015) El mármol. Buenos Aires. La Bestia Equilátera.
Aira, C. (2017) Las noches de Flores. Buenos Aires. Random House.
Aira, C. (2018) Prins. Buenos Aires. Random House.
Freud, S. (1900) “La interpretación de los sueños”, Obras completas. Tomo IV. Bs. As. Amorrurtu. 2013.
Freud, S. (1916-17) “Conferencia 17”, Obras completas. Tomo XVI. Bs. As. Amorrurtu. 2004.
[1] Recuperado en http://www.barcelonareview.com/44/s_ca.htm?fbclid=IwAR1N5NWBtL7_SaaKS49E640orT0yjJWOg1vwYbdXxUknnuWhiHQWmfgFp6c
[2] Recuperado en https://www.youtube.com/watch?v=-wHsBctrKks
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