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La privación en el toro30/03/2020- Por Nicolás Mazal - Realizar Consulta
Para un abordaje sobre la privación en el toro, la propuesta del siguiente trabajo será tomar como ejes principales las dimensiones de lo real y lo simbólico, con sus elementos de objeto y falta, para luego realizar una articulación entre el toro y el cuadrángulo de Peirce.

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La idea propuesta por Lacan es que la privación en el toro se realiza por las dimensiones de lo real y lo simbólico. Antes de desarrollarlo, se hará un breve recorrido teórico que realiza Lacan acerca de dicho concepto.
Lacan trabaja el término privación en el seminario La relación de objeto (1956-1957). Allí denomina a la privación a través de los conceptos de falta y objeto. La falta en la privación es del orden de lo real y el objeto es del orden de lo simbólico[i].
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REAL |
SIMBÓLICO |
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Falta |
Objeto |
Para ilustrarlo, Lacan brinda el siguiente ejemplo (página 60):
“(…) piensen en lo que ocurre cuando pides un libro en una biblioteca. Te dicen que falta de su lugar, aunque pueda estar justo al lado, y no es menos cierto que en principio falta de su lugar, que por principio es invisible. Eso significa que el bibliotecario vive enteramente en un mundo simbólico. Cuando hablamos de privación, se trata de un objeto simbólico y de ninguna otra cosa.”[1]
En este ejemplo, el libro, es decir el objeto, es simbólico, y la falta del libro es real.
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REAL |
SIMBÓLICO |
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falta del libro |
Libro |
Hay que indicar que no hay manera de comprender las nociones de real y simbólico si no se los toma de manera simultánea y no sucesiva. No aparece primero lo real y luego lo simbólico, o viceversa. “Si se introduce en lo real la noción de privación, es porque ya ha sido simbolizada” (1956-1957, p. 220).
Otro ejemplo podría ser: “Martín ha faltado a la sesión”. Aquí la falta es real, Martín no está en el consultorio, pero Martín ya forma parte de la dimensión simbólica como objeto.
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REAL |
SIMBÓLICO |
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Falta |
Martín |
Ahora se intentará situar la privación en el toro. ¿Dónde aparece la privación en el toro? En el círculo de la directriz. La directriz es el eje de rotación que dirige a la generatriz; en el caso del toro, la generatriz es un círculo. La generatriz va generando círculos, y en algún momento, el movimiento finaliza en el lugar en que se inició, porque el toro es una superficie cerrada.
Por ejemplo, las vueltas generatrices del toro hacen una vuelta, dos vueltas, tres vueltas…hasta que cuando se cierra el toro, han hecho 15 vueltas.
Si uno cuenta la cantidad de círculos rojos, tendrían que dar 15 vueltas. Sin embargo, faltará contar un círculo, el que rodea las 15 vueltas generatrices, y que se lo ha pintado de color negro.
15 vueltas en circulos rojos

Circulo directriz
¿Por qué ha faltado contar esa vuelta? Porque no es posible contarla. Uno va contando hasta que los círculos rojos se cierran, y entonces se obtendrá, como en este caso, 15 vueltas, pero esa vuelta que falta contar -el circulo directriz-, no es posible contarla, es decir, es imposible contarla, y de allí que lo imposible es del orden de lo real. Por lo tanto esta falta es real, pero si se designa al objeto como el circulo directriz, este objeto pasa a ser simbólico: “falta contar el circulo directriz”.
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REAL |
SIMBÓLICO |
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Falta contar una vuelta |
Vuelta del circulo directriz del toro |
A este círculo de la directriz que no es posible contar, Lacan lo denomina como el lugar del deseo.
He aquí otra vez la simultaneidad entre lo real y lo simbólico en el toro. Una vez que aparece la falta –real- de poder contar esa vuelta, aparece el objeto
–simbólico- del círculo de la directriz del toro.
Habiendo ya entrado en la idea de la directriz del toro, pasemos a la analogía que Lacan hace a partir del cuadrángulo de Peirce.
En el seminario La identificación, Lacan también se refiere a un movimiento circular en el armado del cuadrángulo de Peirce (17/01/1962); para ello parte del trazo unario entendiéndolo como inscripción de una ausencia, Lacan pregunta:
“¿Pero por qué no ver que, en la estructura misma de la clase como tal, un nuevo punto de partida se nos ofrece si, a la relación de inclusión, la sustituimos por una de exclusión como siendo la relación radical?” (Clase 07/03/1962)
A tal fin, utiliza la referencia de la ausencia de la mama en los mamíferos:
“Los mamíferos, por ejemplo, para encender inmediatamente mi linterna, es lo que uno excluye de los vertebrados por el trazo unario mama” (Clase 07/03/1962).
La clase de los mamíferos están caracterizados porque todos tienen mama, pero para Lacan, la mama puede faltar, y es esa falta la que constituye la clase mamíferos, y agrega que esta es la única definición posible de una clase.
“El zoólogo…no talla la clase de los mamíferos en la totalidad asumida de la mama materna; es porque se desprende de la mama que puede identificar la ausencia de mama… es a partir de ahí, del trazo unario en tanto que excluido, que él decreta que hay una clase que universalmente no puede haber ausencia de mama.” (Clase 07/03/1962)
Entonces, es a partir de la exclusión de un elemento llamado trazo unario, y que en este caso sería la mama, que se puede armar una clase.
Sigamos un movimiento circular para armar el cuadrángulo.
En el cuadrante de arriba a la derecha, está la ausencia de trazo, es decir, la ausencia de mama. En ese cuadrante, Lacan ubica al sujeto, pero que de ningún modo está subjetivado (14/03/1962).
Esto quiere decir que el proceso de subjetivación no implica que haya un sujeto, puede haber sujeto sin subjetivación. Para que advenga el modo subjetivado, es preciso que el cuadrante haya cerrado como un ciclo, que realice toda la vuelta, y que la privación sea el primer paso.
Entonces, por ahora no aparece la privación, y el cuadrante está desprendido.

Para que comience a aparecer la privación, tiene que haber una pregunta establecida por el sujeto: ¿es posible que no haya mama? Esta pregunta se contesta con el cuadrante siguiente: no es posible que pueda haber ausencia de mama (07/03/162).

En el cuadrante arriba a la izquierda, simbolizado con -(-1), está lo no posible, lo imposible de que falte la mama. He aquí la analogía con el toro. Se había mencionado que el circulo de la directriz del toro no es posible contarlo, es decir, es imposible contarlo, y de allí que lo imposible es del orden de lo real. En el caso del cuadrángulo de Peirce sucede algo similar, es imposible que falte un elemento: la mama.
Por lo tanto, la imposibilidad de la falta es del orden de lo real, “a partir de lo no posible es que lo real toma lugar” (clase 07/03/1961). Y los objetos en el toro y en el cuadrángulo de Peirce, son esos objetos simbólicos que enuncian la imposibilidad de la falta en lo real.
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CUADRÁNGULO DE PEIRCE |
TORO |
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REAL (FALTA) |
Imposible de que falte la mama |
Imposible de contar la vuelta directriz del toro |
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SIMBÓLICO (OBJETO) |
mama |
Vuelta directriz del toro |
Para que se cierre la vuelta, falta aún construir los cuadrantes que conforman los particulares positivos y negativos. A estos cuadrantes, Lacan los denomina como posibles y no posibles, pero dándoles una connotación de quizás (peut-être): es posible (quizás/peut-être) que no haya mama (+1); no es posible (quizás/peut-être) que haya mama (-1).
Cuadrángulo de Peirce

A partir de allí, si se sigue la línea que rodea todo el cuadrángulo, se verá que se ha dado una vuelta, en el que se ha partido de la exclusión del trazo unario nominado como “mama” en el cuadrante del sujeto, y que ha sido necesario dar toda la vuelta por los otros cuadrantes para confirmar la falta de ese elemento, ya que el sujeto, en ese lugar de -1, lo que busca, al igual que el deseo en el toro, es ese real, que solamente es posible encontrarlo por la dimensión simbólica, “dimensión que posibilita enunciar lo no posible que se encuentra en el origen de toda enunciación” (Clase 07/03/1962). De ese encuentro entre ambas dimensiones, tanto en el cuadrángulo de Peirce como en el toro, se manifiesta la privación.
[1] LACAN, J. El seminario de Jacques Lacan. Libro 4: La relación de Objeto. (1ª edición, 5ª reimp.). Buenos Aires: Ed. Paidós. (1956-1957)
[i] Se deja de lado la dimensión imaginaria de la privación, cuyo agente es la madre. Dicha dimensión se trabajará en el artículo La frustración en el toro.
Bibliografía:
LACAN, J. El seminario. Libro 4: La relación de Objeto (1956-1957). (1ª edición, 5ª reimp.). Buenos Aires: Ed. Paidós.
LACAN, J. El seminario. Libro 9 (1961-1962). “La identificación”. Inédito. (Establecimiento del texto, traducción y notas: Ricardo E. Rodríguez Ponte, para circulación interna de la Escuela Freudiana de Buenos Aires).
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