» Subjetividad y Medios

Metaverso: Una aproximación desde el psicoanálisis

12/10/2022- Por Daniel Gómez - Realizar Consulta

Imprimir Imprimir    Tamaño texto:

El autor nos propone una reflexión sobre el modo en que, como psicoanalistas, estamos interpelados por la incursión cada vez más fuerte de las nuevas tecnologías, de manera más precisa, del llamado “metaverso”, y de los efectos subjetivos que de allí derivan. Se plantea preguntas como: ¿el metaverso, su comercio y consumo traerá aparejado nuevos modos de goce, adicciones, borramientos entre el mundo interno y mundo externo, por ejemplo?, ¿presenciaremos nuevas configuraciones sintomáticas como correlatos propios de esta época?, ¿qué impacto en los cuerpos-prótesis signarán al ser-hablante? A partir de allí enuncia algunas hipótesis que, orientadas siempre por el interés clínico, brindan algunos indicios valiosos al respecto.

 

 

                  

                               PHOTO: GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / WILDPIXEL

 

 

  Importantes empresas del mundo de las tecnologías, la inteligencia artificial, las redes sociales, hace ya un tiempo que no sólo han comenzado a hablar del metaverso, sino que incluso están invirtiendo, a modo de apuesta, en torno a su desarrollo y puesta en funcionamiento. Sabemos que la compañía Facebook, por ejemplo, junto con las otras empresas del grupo (Instagram y WhatsApp), cuyo CEO es Mark Zukerberg, se encuentran mutando a lo que vemos en nuestros dispositivos como “Meta”, ni bien abrimos estas aplicaciones. Así como ellas, muchas otras avanzan en esta dirección.

 

  Pero ¿qué es el metaverso? Como psicoanalista, el intento de descripción que daré a continuación no pretende abarcar una definición completa, exhaustiva, ni mucho menos técnica, que seguramente un experto del mundo IT podría ilustrarnos con mayor precisión.

 

  No obstante, como alguien a quien el interés sobre la temática ha convocado a explorar, a investigar, podría esbozar que el metaverso es un nuevo mundo virtual, paralelo al real, en el cual el sujeto realiza una experiencia inmersiva, a partir de la utilización de dispositivos como visores VR (y quizás algún otro anexo) que proyectan o transmiten imágenes creadas por computadoras.

 

  En esta realidad, se podrán visitar y recorrer lugares, comprar o vender productos, interactuar y establecer lazos con otros sujetos, llevar a cabo reuniones de trabajo, conferencias, clases, asistir a muestras de arte, recitales, participar de juegos y hasta encuentros sexuales, inclusive. El usuario podrá estar representado por un avatar o figura gráfica que interactuará en este plano, con experiencias muy vívidas, según nos anticipan los desarrolladores y empresas vinculadas al metaverso.

 

  Ante los avances vertiginosos y exponenciales, ya sabidos, que el mundo de las tecnologías prometen (y vienen cumpliendo) y las implicancias y efectos en las subjetividades que de ellos somos testigos; como psicoanalistas se nos vuelve inevitable al menos interpelarnos sobre la coyuntura que aquí les traigo frente al advenimiento del metaverso a nuestra cotidianeidad.

 

  Tomaré algunos conceptos como orientadores en este recorrido que nos servirán como base para poder plantear las preguntas que se originan. Comencemos con desglosar el significante elegido para nominar este nuevo campo: el metaverso. Aislemos el prefijo “meta”: preposición griega que significa “después” o “más allá”.

 

  Si hay un “más allá” que los psicoanalistas conocemos (y debemos seguir estudiando), es el que el mismo Freud nos procura bajo el título “Más allá del principio del placer”[1]. Bibliografía clave y al mismo tiempo bisagra dentro de las formulaciones psicoanalíticas, escrito en 1920. Allí, el autor, plasma una serie de hallazgos vinculados a la repetición inconsciente de procesos anímicos cuyo fin conllevan displacer, sufrimiento, e incluso tienden a la autodestrucción del sujeto, nominadas bajo el significante “Pulsión de muerte”.

 

  Este “metaverso del principio de placer”, si se me permite la expresión, que con Lacan podemos pensar en términos de goce, podría sugerirnos una serie de efectos en las subjetividades y en las presentaciones clínicas que, a priori, podríamos indagar bajo preguntas como:

 

¿el metaverso, su comercio y consumo traerá aparejado nuevos modos de goce, adicciones, borramientos entre el mundo interno y mundo externo, por ejemplo?, ¿presenciaremos nuevas configuraciones sintomáticas como correlatos propios de esta época?, ¿qué impacto en los cuerpos-prótesis signarán al ser-hablante?, ¿proliferarán nuevas categorías diagnósticas (a la manera de un virus) y con ellas, nuevas medicaciones, tratamientos y terapéuticas ad-hoc?

 

  Sólo esgrimo algunas pocas preguntas para comenzar a analizar ése “más allá” que está por advenir.

No todas las inquietudes y pronósticos sobre estas implicancias deberían tener un sesgo pesimista. Infiero también que traerá aparejado nuevas posibilidades para aquellos sujetos que poseen ciertas barreras u obstáculos, ya sea por su modo singular de hacer lazos con los otros, ya sea por impedimentos físicos, sensoriales, o por distancias geográficas, etc. Aquí también, este mundo virtual, podría resultar más “accesible” y con un entorno más cuidado para sus usuarios. 

 

  Como antecedente de esto último, gracias a un paciente de 10 años es que conozco el proyecto “Autcraft”. Autcraft es un servidor dentro del popular videojuego Minecraft, diseñado especialmente para niños, niñas y cualquier persona con TEA. De ahí su nombre “Aut…” en referencia al autismo. Dentro de este servidor hay ciertas reglas de convivencia (permisos y prohibiciones) que son monitoreadas por voluntarios para que jugadores con autismo puedan compartir intereses, momento de encuentros con otros pares y una interacción posibilitada por ciertas condiciones.

 

  Si vislumbramos que el metaverso también traerá consigo puntos de acceso más inclusivos o experiencias de intercambio e interacción para aquellos que por diversas razones se encuentran bajo algún tipo de limitación, sensorial o motriz por ejemplo; es lícito suponer que el porvenir de esta ilusión impactará de muy diversas formas a nivel cuantitativo y cualitativo en los cuerpos y subjetividades.

 

  Plantearé otra línea de análisis a tener en cuenta si tomamos lo que Freud señala en “El malestar en la cultura”[2]. En el texto de 1929 refiere que el hombre puede encontrar tres fuentes de sufrimiento: la naturaleza hiperpotente que lo somete, el propio cuerpo como fuente de sufrimiento y las relaciones mantenidas con los otros. Ocupémonos de ésta última.

 

  Recién veíamos cómo algunos universos virtuales estaban configurados y regidos bajo ciertas normas que regulan las interacciones con los otros. Así mismo, en el metaverso se accederá a espacios de encuentro e interacción regulados por ciertos términos y condiciones a la manera de una legalidad. Pero ¿quiénes establecen y regulan lo que es posible y lo que no?

 

  Muchas veces serán los mismos CEOs de tales proyectos, es decir, las cabezas de las compañías que desarrollen estos mundos virtuales quienes establezcan las normativas. En otros casos podrán ser los mismos participantes (cualquier persona/usuario), bajo la posesión de tokens de gobernanza, por ejemplo (análogos a los que son poseedores de las acciones de una empresa, que les posibilita tomar ciertas decisiones sobre el devenir de la misma), los que puedan discernir sobre las legislaciones, de manera descentralizada. O bien, quizás, inteligencia artificial (no estoy del todo seguro de ello), conocida como “bots” programados dentro de algoritmos que les permitan actuar regulando los intercambios entre participantes.

 

  Continuemos en nuestra aproximación al tema. Tomemos el análisis que realiza Lacan respecto al modelo óptico y la experiencia del ramillete de flores invertido en el interjuego de espejos planos y cóncavos[3]. De aquí recortemos lo que Lacan diferencia por un lado como imagen virtual y por otro lado como imagen real. Este universo digital inmersivo podría entenderse como una imagen virtual propiamente dicha, proyectada por computadoras; sin embargo, no se resume a ella. Implica, también, fenómenos que podríamos interpretar basados en una imagen real.

 

  Es decir, nuestro aparato perceptivo puede asumir la ilusión óptica de que los objetos y la realidad del metaverso pertenecen al campo del mundo real. ¿Qué maniobras acaecerán ahí entre el $... a… a´?, ¿Cómo se tras-tocará el propio registro y el registro del otro, no sólo en términos imaginarios?

 

  No pretendo extraviarnos entre tantas elucubraciones. Si bien podemos anticiparnos con interrogantes sobre algunas cuestiones concernientes a estos nuevos universos virtuales, incluso tomando como antecedentes los efectos visibles de las nuevas tecnologías en el mundo de hoy; es preciso saber que muchos conocimientos e intelecciones las podremos precisar, en la medida en que la realidad (real y/o virtual) nos vaya mostrando sus efectos en los sujetos y sus arreglos particulares para vérselas con estas experiencias. Por tanto, tendremos que estar atentos para su estudio e investigación.

 

  Cierro con una frase que solemos repetir del mismísimo Lacan del texto “Función y campo de la palabra”,[4] pero que vale como advertencia hoy, para continuar explorando:

 

“Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su época. Pues ¿cómo podría hacer de su ser el eje de tantas vidas aquel que no supiese nada de la dialéctica que lo lanza con esas vidas en un movimiento simbólico?”



Referencias bibliográficas:

 



[1] Freud, S. (1920) “Más allá del principio del placer”. Obras Completas. Buenos Aires: Amorrortu.

 

[2] Freud, S. (1930) “El malestar en la cultura”. Obras Completas. Buenos Aires: Amorrortu.

 

[3] Lacan, J. (2013). Observación sobre el informe de Daniel Lagache: “Psicoanálisis y estructura de la personalidad”. Escritos 2. Buenos Aires: Siglo XXI editores.

 

[4] Lacan, J. (2015). “Función y campo de la palabra”. Escritos 1. Buenos Aires: Siglo XXI editores.

 

 


© elSigma.com - Todos los derechos reservados


Recibí los newsletters de elSigma

Completá este formulario

Actividades Destacadas

La Tercera: Asistencia y Docencia en Psicoanálisis

SEMINARIOS

Modalidad online. Sábados de 11 hs.

Leer más
Realizar consulta

Del mismo autor

No hay más artículos de este autor

Búsquedas relacionadas

» Metaverso
» modos de goce
» arreglos subjetivos
» nuevas configuraciones sintomáticas