Fenómenos Psicosomáticos

Sección coordinada por Leonardo Leibson
Nietzsche, heroicamente padeciente
por Ligeia Beker

El presente trabajo aborda, a partir de la obra literaria “El día que Nietzsche lloró”, la problemática crónica del filósofo Friedrich Nietzsche diagnosticada por el prestigioso Dr. Josef Breuer como “hemicránea”. Esta obra literaria mezcla ficción y realidad. Describe la patología sufrida por el filósofo y retomando la perspectiva de la Escuela Francesa, propone la hipótesis de que la enfermedad padecida se corresponde con un fenómeno psicosomático. Realiza así, una distinción entre el síntoma histérico y el fenómeno psicosomático.

Fenómeno Psicosomático: elisión de lo inconsciente
por Oscar Lamorgia

El cuerpo, justo es recordarlo, suele convertirse en campo de batalla de posiciones teóricas divergentes. Esto ocurre, toda vez que, la clínica actual pone de relieve algo que podríamos denominar “goces en bruto”. El FPS no es un síntoma en virtud de que su goce predominante no es el goce fálico y, por lo tanto, no está vehiculizado por la lógica del significante que subrayaría su tinte metafórico. Su goce inmanente es, en tanto beneficio primario, un núcleo carente de envoltura formal. Ello lo torna impermeable a la interpretación pensada en términos de transliteración, es decir, de ajustar lo escrito a la letra.

Lo insondable del cuerpo: la falla epistemo-somática
por Adriana Bauab

Freud descubrió que el cuerpo humano es insondable. Revolucionó la noción de cuerpo que tenía la medicina. Lacan, por su lado, puso énfasis en esa satisfacción a veces demasiado ignorada para el sujeto y como tal absolutamente inmanejable que se llama goce. Es decir, entre la demanda y el deseo se abre un campo inconmensurable, que es el del goce… La demanda del Otro –cuando no admite la intervención de un orden simbólico regulado por el nombre del padre– experimentada por el sujeto como un goce polar del Otro, enloquece la funcionalidad del sistema comprometido y opera acelerando, inhibiendo, activando o deteniendo procesos a nivel celular que provocan en su repetición el efecto FPS.

Psicosomática: La imaginación protege contra la enfermedad
por Juan Eduardo Tesone

Barthes decía que interpretar un síntoma somático no es darle un sentido, es por el contrario, apreciar de qué plural está hecho. ¿Qué es lo que caracteriza el funcionamiento psíquico de las personas con riesgo aumentado de somatización? Interrogante que ubica aquí Juan Eduardo Tesone, y que a su vez, nos muestra el valor esencial de una vida imaginaria rica, productiva, que nos protege de la enfermedad somática. Asimismo, el analista plantea cómo las neurosis bien mentalizadas darían lugar a un enfermar reversible, mientras que la dificultad en mentalizar los conflictos darían lugar a procesos evolutivos en el cuerpo; en el sentido de que, a una desorganización más o menos profunda del funcionamiento psíquico, seguiría una somatización.

Cuando el cuerpo no aguanta todo (Prosiguiendo la discusión acerca del “fenómeno psicosomático”)
por Leonardo Leibson

Hablar de “psicosomática” hace a un campo complejo y heterogéneo, con más sombras que luces. Resulta de gran interés clínico, a condición de no quedarnos demasiado aferrados a la medicalización del término, ni tampoco a su psicologización. Este texto propone considerar a la psicosomática como un modo de decir que bordea un cuerpo afectado de manera particular, aún cuando tome la apariencia de que ese decir queda eclipsado por la afectación del cuerpo. Poder considerar los modos de la transferencia, la resistencia y la interpretación serán, cuando no, la clave para su abordaje.

Migrañas: construcción de un problema freudiano (primera parte)
por Sofía Rutenberg y Julián Ferreyra

Freud padecía de migrañas. Pero esto no concluye en un mero dato biográfico, ya que la migraña fue un fenómeno clínico que abordó en reiteradas ocasiones casi exclusivamente en los comienzos de su producción pero que, sin embargo, fue retomado lateralmente también en momentos ulteriores. Por ello, nos proponemos explorar su obra a los fines de discutir no solamente cómo conceptualizó dicho fenómeno sino, sobre todo, las condiciones de posibilidad para pensarlo como un problema clínico con pleno derecho en el campo del psicoanálisis. Como supuesto de trabajo se lo ubicará en relación de contigüidad con el síntoma conversivo. Así, se presenta una hoja de ruta que permita discutir teórica y clínicamente una forma del malestar y del dolor más que presente pero no necesariamente abordada en un psicoanálisis, tal como si se tratase de una cuestión meramente biomédica, crónica o sin cura.

Lo indecible, el cuerpo, lo psicosomático
por Alejandra Madormo

El término psicosomático, según lo define la medicina: “las repercusiones en lo somático, en el cuerpo, de ciertos procesos psíquicos”, tiene muy escasa precisión. Hoy, podemos afirmar, que no hay enfermedades fuera de la articulación con el sujeto que las padece, y la salud no es un don, sino una construcción. El desorden psicosomático consiste en una marca muda en el cuerpo imaginario, donde el sujeto no representa al significante para otro significante, y esta incapacidad de desdoblamiento y desplazamiento, esta solidificación, va a producir una incidencia imaginaria.

Fibromialgia: el dolor, el cuerpo erógeno
por Alejandra Madormo

Hay formas del dolor que a veces no podemos reconocer si son nuevas, novísimas o retornos, con nombres nuevos, de padecimientos clásicos. Las llamadas fibromialgias son una de estas nuevas/viejas formas del padecimiento localizado en el cuerpo y abordado primeramente, muchas veces con escaso éxito, por las ciencias médicas. En este texto la pregunta por el dolor se desplaza al interrogar al dolor en tanto fenómeno del cuerpo erógeno. El recorrido se nutre de referencias freudianas y de ejemplos de la práctica, que habilitan a internarse en este enigmático modo del cuerpo.

¿Efecto psicosomático?
por Héctor Yankelevich

Hoy en día se sabe que numerosas enfermedades, como el lupus eritematoso, la artritis reumatoidea, y otras enfermedades autoinmunes, desencadenan una respuesta en el cuerpo donde el sistema autoinmune ataca un órgano o un tipo de tejido… En Ginebra, respondiendo a la pregunta de un asistente ginebrino, Lacan dice que pacientes de enfermedades psicosomáticas, no aclara cuáles, consideraban “su cuerpo como un cartucho escrito en jeroglíficos” y evoca la “signatura rerum” de los primeros estoicos. La firma de las cosas. No podemos hablar de una estructura psicosomática, como si ese síntoma tuviera una naturaleza y una causalidad totalmente psíquica trasladada al organismo. Sí del resorte de lo psíquico ‒la angustia y el daño narcisista‒ es la incidencia de la angustia a través de sus efectos orgánicos.

La menstruación en análisis
por Sofía Rutenberg y Julián Ferreyra

La menstruación no es un síntoma en sí mismo, afirman los autores, pero suele verse envuelta en formulaciones sintomáticas. De eso se ocupa este texto, apelando a un recorrido que considera desde algunos tabúes freudianos (de la virginidad, de contacto, de la sangre) hasta referencias en Lacan y otros autores. La propuesta de extraer a la menstruación tanto de sus determinaciones puramente biomédicas como de los prejuicios habituales (populares o psicoanalíticos) invita a debatir y reflexionar.



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