Columnas

Desaparecidos en México: el horror cotidiano y sus consecuencias en el lazo social
por Isela Segovia

La desaparición nos confronta con la finitud, con la del semejante, con la propia. Para los que sobreviven al que ya no está, al que ya no volvió, supone un proceso de duelo que no tendrá fin… Ante el horror es difícil hablar, como si las palabras no alcanzaran para poder nombrarlo. El horror como un real que se presentifica en muerte, en cuerpos tratados como desechos, en una Ley transgredida en donde el poder de unos avasalla a otros, en regiones del país donde la vida cotidiana ha sido completamente trastocada, donde ya no se puede transitar libremente. No debemos “normalizar” la violencia y sus consecuencias… y una vez más, el psicoanálisis tiene algo para decir…

Prince y Tom Petty: la punta del iceberg
por Alberto Santiere

Lo desesperante del dolor alienta modalidades de consumo prefijadas por el mercado de fármacos. La ingesta masiva de opiáceos tiene consecuencias en el lazo social. Doscientas mil víctimas fatales en EEUU. Las modalidades adictivas inciden en la subjetividad contemporánea, restan alcance a las palabras y profundizan lo sintomático de un consumidor sin defensa. Vivimos un tiempo que cronifica para garantizar la duración del cliente, mientras genera un imaginario poderoso de que no medicar cuestiona al saber…

La infertilidad como síntoma de la época
por Gabriela Melluso

¿Es posible manipular al deseo de embarazo con la técnica de la ciencia? ¿Se condicen los tiempos del deseo con los tiempos de la ciencia? Y si es así, entonces ¿por qué el avance de la ciencia y la tecnología, con técnicas probadas y eficientes, no llegan a dar respuesta al deseo (¿deseo?) de embarazo en aquellas parejas que no pueden lograrlo?... Propongo pensar a la infertilidad sin causa orgánica demostrable, como un síntoma de la época actual, en el que la medicina y el psicoanálisis deberían aunarse y trabajar en el contexto del clima cultural-político-económico de la actualidad.

Amarretes constipados: avatares del erotismo anal
por Marta Gerez Ambertín

En las fiestas nos topamos invariablemente con ciertos “personajes” que nuevamente dan prueba de un pertinaz amarretismo. Al respecto, la mayoría mantiene un comportamiento dual. Tal doblez remite a “la codicia primitiva del lactante” que procura apoderarse de todos los objetos y que deja una huella indeleble en la subjetividad… Hay una tendencia en el humano a querer apropiarse de todo lo que pueda, o su contra faz: desprenderse defensivamente de todo. Un exceso de retener o un exceso de deponer, Y Freud sin ambagues lo vinculó de una u otra manera con el erotismo anal.

Sadismo en la red: el odio en “modo goce”
por Mónica Cruppi

Los “heaters y trolls” son instrumentos para la proliferación del sadismo en la red. Ocultos detrás del anonimato, pueden ser crueles con una persona, un producto o una empresa. Con su actuar, ejercen una influencia notable en los sujetos, mediante la exacerbación de los contenidos sobre los que trabajan, buscando su viralización y la identificación masiva… En estos sujetos, el odio se encuentra en modo goce y ejercen en una fuerte influencia social… Para estos personajes no existe un semejante sino que existe un otro para ser usado, destruido y abandonado.

Acerca del decreto modificatorio de la Ley Nacional de Salud Mental
por Martín Alomo

La improcedencia que representa la pretensión de modificar por decreto el espíritu de la letra de la Ley Nacional 26657, se asienta -entre otras cuestiones-, en: el desconocimiento de los fundamentos históricos propios de las prácticas en Salud Mental en nuestro medio, el desconocimiento de la procedencia de saberes de distintas fuentes y de distinta índole, y en la pretensión de instaurar un pensamiento único. Pretender instaurar un pensamiento único basado en la evidencia, no sólo transgrede los principios éticos más elementales de la investigación científica al desconocer la producción de otros tipos de conocimientos, sino que transgrede además la ética de una oferta asistencial respetuosa de la subjetividad humana…

Los psicoanalistas, somos un producto
por Sergio Rodríguez

Ser psicoanalista, no consiste solamente en advertir olvidos, lapsus, equívocos, actos fallidos, repeticiones. También exige, reconocer el contexto, el tiempo y las circunstancias por las que está transcurriendo la singularidad, del o los sujetos en cuestión… El Psicoanálisis no reduce el campo de acción, trata de ampliarlo todo lo posible… Valga entonces este recorte del abordaje sostenido desde “Propuesta Tatú” por colegas con inventiva que intervienen más allá de cualquier encuadre convencional.

Muy despacito… la libertad: Jacques Lacan
por Jean Allouch

¡Qué! ¡La libertad! Que se sepa, los psicoanalistas son bastante parcos al respecto. ¿Su oficio sobre todo no es el de valorizar hasta qué punto y de qué manera, inimaginable para ellos, el sujeto sufre miles de necesidades? ¿Su ejercicio no es poner al desnudo esas necesidades? Ellos están en relación con la ananké, no con la libertad… Si bien, determinaciones inconscientes parasitan al sujeto y se presentan ante él mediante diversas vías sintomáticas, tomamos en consideración la presencia, la incidencia y la insistencia en el sujeto de actos que dependen de su libertad…

La salud mental como imperativo del superyó
por John James Gómez Gallego

La idea de un cuerpo vencedor ante la muerte, da cuenta del anhelo de eliminarlo como lugar del acontecimiento, es decir, como lugar de lo imprevisto, lo incontrolable y lo insoportable. Y, para ello, la medicalización de la vida y de la cultura se convierte en un baluarte lleno de promesas amparadas en credos científicos… A ello se van acomodando los diagnósticos, e irrumpen proyectos para encontrar, por medio de la investigación científica, la manera de eliminar la muerte, pues ella es un acontecimiento indeseable, para las ilusiones del yo. Por eso, en este contexto: la salud mental es el imperativo categórico de una práctica moral...

Masacre en Las Vegas: consecuencias del “individualismo de masas”
por Sergio Zabalza

Estos alienados se nutren de la fatal certeza que distingue al acto loco: separarse por completo del Otro. Esto es: el respeto, la política, los códigos, la empatía con el semejante, el cuidado de sí, la piedad, y cualquier otro rastro que articule un cuerpo dentro de los intercambios necesarios para sostener la vida en común. El acto loco siempre interpreta algún conflicto del entorno… No es para extrañar entonces que lo rechazado retorne de la peor manera. Da miedo pensarlo.



Recibí los newsletters de elSigma






Actividades Destacadas

Escuela de Psicoanálisis del Borda

Actividades 2018
Leer más
Realizar consulta