Lecturas

Sección coordinada por Sergio Zabalza
Presentación del libro de Noemí Cohen Levis y Luis Kowensky Entre la ventana y el muro. Letra Viva
por Abel Fainstein

Para el psicoanálisis y su ética subversiva, el tema es la posición de sujeto en relación con su deseo. No es deseo de reconocimiento sino reconocimiento del deseo. Ningún título, ningún reconocimiento, aun de las instituciones psicoanalíticas, es parámetro válido para asegurar que hubo proceso analítico pues no da cuenta de la posición del sujeto, el que puede seguir brillando alienado en los valores de la institución. La verdad del sujeto es entonces planteada como el fracaso del saber unificado, y este fracaso es a su vez muestra de la división radical del sujeto. Es tarea en el análisis tomar nota reiteradamente de ese fracaso. De esta manera el análisis logra un resultado producto del advenimiento de un sujeto que sabe del fracaso. Un sujeto que encuentre a duras penas su deseo y esto no será sin angustia que sirve de brújula hacia el propio deseo.

Prólogo al libro Escuchar las psicosis, de Juan Carlos Fantín, Darío Galante y Pablo Fridman.
por Osvaldo Delgado

Este es un libro necesario, esperado. Convoca. Produce transferencia. Es un agente provocador.
El mismo título delimita un campo y nombra una ética, es más, es un testimonio ético. Sus autores son psicoanalistas atravesados por la práctica institucional, la clínica de la psicosis, y la subjetividad de la época. A lo largo de los capítulos, se van desglosando la solidez epistémica y los efectos clínicos. Tiene la virtud, no abundante por cierto en nuestro ámbito, de no producir “cierres de sentido”, que en verdad encubren la pobreza teórica y la capitulación de los principios. El estilo coloquial, el formato de curso, da lugar a una variada interlocución, que toma muy vivo el despliegue temático.

Prólogo al libro El oro y el cobre de Carlos Paola
por Eva Lerner

Se trata en este caso de la aleación entre una experiencia singular y privada: el propio análisis y la formación. Una praxis, es decir práctica de la teoría y práctica clínica que requiere de otros, los analizantes, quienes se ofrecen a la experiencia de nuestra inexperiencia. Precisa también del lazo social, de la reunión con otros para el intercambio y el debate y del encuentro solitario con los textos, efecto de la transferencia a los maestros y del trabajo con ellos. Su efecto, a leer en este libro, es la historia de la formación de un analista.

Presentación del libro "Violencia familiar, sistemas jurídicos", de Silvio Lamberti y Juan Pablo M. Viar, con la colaboración de Raúl Mattiozzi
por

La finalidad de este trabajo es brindar a todas las profesiones afines a la especialidad en violencia familiar un compendio de la materia y acercar las propuestas que ofrece a la temática el derecho comparado y los sistemas legales de nuestro país siguiendo diferentes ejes temáticos.

Prólogo al libro Alérgicos célebres, de Patricia Yohai
por Manuel Lozano

Patricia Yohai, que viene de las mareas suntuosas o minimales de la narrativa, hoy nos sorprende con un libro extraño, "raro", para utilizar un epíteto caro a Darío. Pero nos sorprende no ya desde la lucha, las plenitudes y las declinaciones íntimas de una enfermedad, sino de la fuerza progresiva -feroz y feral- en que puede devenir ésta. Y esa fuerza sella una vida: la intensifica y la perfecciona. Es el paradigma psicoanalítico del error que desvía del crimen hacia una epifanía. Sí, epifanía no en su concepto místico, más bien en el de ardua y alta profundidad, tal como la usara un James Joyce por las calles de su Dublin.

Comentario del libro Contar, decir, hablar, de Jorge Rodriguez.
por Héctor Dematine

Escritura que podría ser pintura, escribir el espacio, los cuerpos, escritura en un cuerpo a cuerpo con el lector, escritura en búsqueda de palabras adecuadas para narrar lo que está sucediendo (el being inglés), en una verdadera denuncia del estado de la cosa pública […] cito: “América toda …, de las filas de los que van y de los que vuelven… donde cada mañana atravesamos –conteniendo la respiración- ese olor inconfundible y único , ácido y penetrante… será –conjetura- su manera de ocupar lo único que les queda: el aire….”

Comentario del libro La ética del sujeto, de José Milmaniene
por Martín Esteban Uranga

En El tiempo del sujeto el autor situó las coordenadas simbólicas que habilitan el devenir temporal del sujeto, mientras que en El lugar del sujeto nos habló del topos a partir del cual el existente realiza su aventura desiderativa. Ahora, en el cierre de la trilogía, con La ética del sujeto, Milmaniene aborda el hecho capital. Si el sujeto se realiza y adviene en el tiempo y el espacio, signado por la palabra, es en tanto y en cuanto su estatuto mismo es consustancial al universo discursivo y a la ética que la presencia del significante impone. El sujeto es tal, si y solo si se constituye éticamente.

Comentario al libro ¿A quién mata el asesino?, de Silvia Elena Tendlarz y Carlos Dante García
por Nora Sigal de Eliscovich

Los autores demuestran en este exhaustivo texto que es posible la articulación del psicoanálisis con la criminología, que la pregunta por quién mata el asesino es propia de este encuentro de los discursos, donde distinguirán tres elementos unidos entre sí: crimen, asesino y víctima. Encuentro que no será ni fácil ni armónico, mas del orden de lo posible. Partiendo de la interrogación del sentido común hasta la del psicoanálisis, pasando por el derecho y el discurso psiquiátrico, el texto aborda tanto casos clínicos como historias literarias, historiales psiquiátricos, películas o crímenes de distintas épocas. La relación del sujeto criminal con su acto será el eje conductor que permitirá un acercamiento a la estructura particular de los criminales psicóticos

Comentario del libro Márgenes interiores. Epígrafes de un psicoanalista, de Roberto Harari
por María Rizzi

Refiere el autor en el Prólogo que la idea de este libro había sido sugerida algunos años atrás por “el respetado psicoanalista y amigo –de decenios– Juan David Nasio”. Dice también que se ha tratado cada vez, en cada epígrafe –gesto que se eleva a segunda potencia en Márgenes…– de “una apelación a la sabiduría ajena, preexistente al autor, quien se imbrica, de tal modo, en una genealogía intelectual de la cual se confiesa públicamente, y no sin gratitud, como franco deudor”. Si, en efecto, la “cita” guarda la anfibología que va del citado textual al encuentro amoroso, es posible que este libro deba ser leído bajo esa luz: como expresión amorosa y como respeto y reconocimiento del autor a las letras que en él anidan; escrito de amor y de memoria que recoge y rescribe lo que ha sido recibido.

Prólogo al libro Duelos en juego, de Norma Bruner
por Alfredo Jerusalinsky

... estamos frente a un libro (...) En primer lugar podemos recomendarlo a pesar de sentirnos identificados con la mayor parte de sus conceptos, porque ciertamente él llega [...] lo bastante como para sorprendernos con una agudeza de comprensión de formaciones psíquicas, especialmente en lo que se refiere a la articulación de lo diacrónico y lo sincrónico, que creíamos haber comprendido suficientemente. En segundo lugar, en la medida en que esta obra de Norma Bruner arma de un modo consistente su propia argumentación, su demostración clínica y su filiación a textos que la experiencia ha reputado como válidos, torna innecesaria cualquier puntuación que oriente anticipadamente el recorrido de su lectura.



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