Hospitales

Sección coordinada por Gabriel Belucci
La “homosexualidad” histérica
por Luciano Lutereau

Definir la homosexualidad femenina como una posición supone abordarla de un modo diferente a como se lo hacía tradicionalmente en psicoanálisis. La homosexualidad femenina se entendía en términos de elección de objeto. Sin embargo, este planteo, a la luz de la experiencia clínica se demuestra como restrictivo. Partiendo de esta idea, este trabajo apunta a situar la histeria como una posición homosexual, más allá de si se relaciona eróticamente con hombres o mujeres.

Entre la intimidad y lo público: el pudor El rol del equipo de salud en un hospital público
por Patricia Ramos

Una mujer internada en una sala de maternidad, rodeada de custodios morales y penales, en un hospital, al que concurrió con un aborto en curso… ¿Qué debe hacer un psicólogo o psicóloga… o un psicoanalista… convocado a esa situación? ¿Indagar acerca del complejo de Edipo de la paciente? ¿”Contener” a la paciente en su angustia? ¿Convocar a un psiquiatra para que administre algún ansiolítico? Con estas preguntas, y a partir de la lectura de un caso de trascendencia mediática, la autora de este trabajo interroga nuestra posición ética en coordenadas como éstas, haciendo eje en el resguardo de la intimidad, que es decir del sujeto.

El analista y lo público
por Juan Mitre

La posición del psicoanálisis y del psicoanalista en el ámbito público, y en particular en la institución hospitalaria, está en el centro de un debate que lleva tanto tiempo como su presencia allí. Lejos de toda pretensión de zanjarlo, este texto lo enriquece al desglosar algunas de las ideas, las convicciones, los prejuicios y los lugares comunes que lo alimentan, apostando a un rigor lógico que le dé volumen a la discusión, que de otro modo se achata sin remedio.

De palabras y urgencias
por Mariano Acuña

¿Qué mensaje porta un sujeto en el precipitado instante de la urgencia, de su urgencia? ¿Qué verdad subyace en un sujeto cuando la angustia lo envuelve, lo corroe, lo representa? Verdad-angustia-urgencia se enlazan, pero sin respetar una direccionalidad, sino por entrecruzamientos divergentes y dialécticos. Cruces a inventarse, construirse, escribirse. Este texto se propone producir algunas coordenadas para pensar esos cruces.

La formación como experiencia: un camino incierto
por Juan Mitre

Un problema bien contemporáneo es la incapacidad de los sujetos para tener y transmitir experiencias. Según la lectura de Giorgio Agamben, hay en nuestra época un refugio de la experiencia en el psicoanálisis. Por otra parte, un psicoanalista es producto de un psicoanálisis, según señalaba Lacan, poniendo así el eje en la experiencia del análisis personal. Por supuesto eso no es sin el estudio, la supervisión o control y la propia práctica. Este texto aborda cómo este complejo de experiencias se entrecruza con aquello que se suele nombrar “programas de formación”, a los que el ámbito hospitalario no es ajeno.

Imaginario–Simbólico–Real. Efectos en la clínica
por Claudio Di Pinto

En los últimos años, dada la gravedad de los pacientes que consultan, nos hemos encontrado con la dificultad de ubicarlos en las estructuras conocidas: neurosis, psicosis o perversión. Por eso, comenzamos a pensar en las estructuras de borde, con las dificultades que eso conlleva, o bien en las neurosis narcisistas, locuras, etc. Diferentes maneras de nombrar aquello que no podemos situar en las estructuras mencionadas. Es respecto de estas presentaciones clínicas que he comenzado a preguntarme qué puede aportar a nuestra aprehensión de la clínica, lo que plantea Lacan en cuanto a la equivalencia de los registros: imaginario, simbólico y real. ¿Permite esta equivalencia dar cuenta de algunos aspectos de la clínica, que desde una lectura que pone el acento en las estructuras clínicas no es posible?

En el albor de un cambio en salud mental en la Ciudad de Buenos Aires
por Georgina Gagliardi y Fabiana Nodelis

El manicomio es la institución princeps nacida a principios del siglo XIX que se dedicó a la asistencia del alienado, desarrollando estudios, terapéuticas y observaciones de los cuales los psiquiatras de hoy son deudores. Esta situación persistió hasta la Segunda Guerra Mundial, momento en el cual comenzó a cambiar la forma de pensar la salud mental y se introdujeron dispositivos alternativos. Podría pensarse que asistimos actualmente a la caída de un modelo y a la aparición de otro. Las autoras de este trabajo sostienen que, desde el campo del psicoanálisis, este cambio puede ser tomado como una oportunidad, especialmente para quienes desarrollan su práctica en los hospitales de salud mental. Ello supone tanto una crítica al modelo manicomial como una deconstrucción de la idea —por cierto simplista y parcial— que ve en el cierre de estos hospitales el horizonte del cambio.

Interdisciplina: entre el arte, la ley y el goce
por Sergio Zabalza

La nueva Ley de Salud Mental, sancionada con amplio consenso por el parlamento nacional, privilegia el abordaje interdisciplinario a la hora de enfrentar el más enigmático y controvertido de los sufrimientos humanos: la enfermedad psíquica. Para distinguirla de la mera yuxtaposición de conocimientos, se suele considerar que la perspectiva interdisciplinar articula distintos saberes en el hilo conductor que aporta la práctica, es decir: la singularidad de cada paciente. Este texto interroga las condiciones de posibilidad de este abordaje de la práctica, y el lugar que el psicoanálisis y los psicoanalistas tienen allí.

Un acercamiento a la “clínica de la debilidad mental”
por Julieta Schneider

Toda neurosis plantea las dificultades del sujeto en su relación con el Otro. En tanto habitado por el lenguaje, el parlêtre depende del Otro para acceder al deseo y en esa dependencia debe admitir que el Otro, en tanto deseante, también está barrado. Ahora bien, qué sucede en la debilidad —particularmente en la debilidad mental en una estructura neurótica— ante lo intolerable de ese encuentro. ¿Cuál es la estrategia del débil para no saber de la falta del Otro, de su castración? El débil rechaza el saber de la castración del Otro y el saber de la verdad del inconsciente, engañándose al imaginarse un Otro completo. El Otro del débil se presenta entonces incuestionable en su veracidad, no hay dudas de que el Otro sabe. Es así como el sujeto se posiciona como débil para conservar intacto a este Otro, se sacrifica. Este trabajo da cuenta de esta posición, a partir de un testimonio de la clínica.

El fantasma como soporte del deseo
por Facundo Iriarte

En el Seminario 6 Lacan trabajó la función del fantasma como soporte del deseo. Esta función se desprende del fading del sujeto ante la cadena significante, la disolución del sujeto en la metonimia, idea que se basa por su parte en una reformulación de la castración, en tanto falta en el Otro de un significante. ¿Cuáles son las consecuencias que esta falta genera? Por un lado, la falta-en-ser del sujeto en el significante y, por otro, su falta de recursos desde lo simbólico para abordar el deseo. El objeto en el fantasma viene a rescatar al sujeto de su disolución, al suplir aquello de lo que está privado en lo simbólico. Este texto da cuenta de esta operatoria –en sí estrictamente lógica- a partir de un breve testimonio clínico.



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