Hospitales

Sección coordinada por Gabriel Belucci
Residir o concurrir en los inicios de la práctica
por Natalia Zito

Una dicotomía tan presente como controvertida, aunque no tantas veces discutida. Para delimitar el campo podríamos enunciar que no es lo mismo comenzar con una carta de ciudadanía que ganársela concurriendo. Los significantes trazan huellas y quienes deciden transitar por residencias y concurrencias no están exentos de ellas. La pertenencia que da la concurrencia es tan precaria como prometedora, aunque resulte muy complejo sostener la gratuidad. La residencia, en cambio, sostiene. Hasta un punto. La autora desarrolla aquí estas cuestiones que contribuyen a un debate necesario sobre las condiciones de nuestra inserción hospitalaria.

Entre la escritura y la ficción: un lugar posible
por Lucila López y Mónica Soba

¿Qué tiene que pasar en un taller de escritura dentro del dispositivo de Hospital de Día? ¿Tiene que pasar algo? Y cuando pasan cosas, ¿qué significan? Estas simples preguntas orientan la reflexión de las autoras de este trabajo, a partir de su experiencia como coordinadoras de este espacio hospitalario. El movimiento que va de la inercia a la producción de una incomodidad y su puesta en forma de cara al trabajo constituye el eje de estas reflexiones.

El punto ciego. Comienzo de una práctica. ¿Localización de un deseo?
por Verónica Buchanan

Este trabajo intenta abordar el momento del comienzo de una práctica en psicoanálisis, entendido como un encuentro, que denota la presencia, en el mismo, del cuerpo. El comienzo de una práctica en psicoanálisis entraña, de este modo, un encuentro que toca el cuerpo. ¿Qué marcas deja ese encuentro? ¿Cuál es su efecto en la práctica posterior? ¿Qué anudamientos supone? ¿Cuál es su temporalidad? El recorrido de este texto bordea estas preguntas que nos conciernen, no sólo en los inicios.

El registro de los sueños como suplencia al trabajo del sueño ausente
por María Paula Ravone

Freud nos enseño que lo que del sueño tenemos es su relato, un cúmulo de significaciones producidas por las operaciones significantes. Analizar el sueño requiere recorrer el camino inverso al de su trabajo. La tarea consiste en desentrañar —asociación libre mediante— la manera en que los significantes se sustituyen, se encadenan, se condensan, se desplazan. ¿Qué lugar podría ocupar el trabajo con los sueños en el tratamiento de las psicosis? Lejos de dar una respuesta universal —por otra parte imposible— este trabajo intenta cernir esta pregunta a partir de un recorrido clínico.

La familia ¡Aaahhh! Un caso de difícil diagnóstico
por María Eugenia Serrano

En su texto “Lo siniestro”, Freud realiza un análisis etimológico minucioso de la palabra alemana heimlich y su antónimo unheimlich, hasta llegar a la conclusión de que en dicha lengua el término heimlich se acerca en su uso a su opuesto: “Heimlich no posee un sentido único, sino que pertenece a dos grupos de representaciones que, sin ser precisamente antagónicas, están sin embargo bastante alejadas entre sí: se trata de lo que es familiar, confortable, por un lado; y de lo oculto, disimulado por el otro”. Explicará esta polisemia situando a lo siniestro como íntimamente relacionado con la transformación de algo hasta entonces ligado a lo familiar, transformación originada por un proceso represivo. Esta lectura, acompasada por los desarrollos del último Lacan sobre el inconsciente no ya como simbólico sino como real, traza las coordenadas de lectura del tratamiento de una niña de ocho años, en el que la cuestión diagnóstica es sólo uno de los aspectos a interrogar.

Disciplinas y disciplinas
por Luis César Sanfelippo

El presente texto se propone interrogar la formación que aportarían las prácticas “psi” durante la Residencia. Para ello, el autor considera necesario recortar algunos trazados genealógicos mínimos que permitan visualizar los núcleos ordenadores de las prácticas, más allá de las certezas identitarias y profesionales, partiendo de la idea de que la Residencia aporta muchas horas de “servicio”, algunas nociones técnicas, pero muy pocas herramientas para pensar críticamente los fundamentos epistemológicos, los problemas éticos y las utilizaciones (y orígenes) políticos de nuestras prácticas. Este trabajo intenta ser un aporte a ese debate pendiente.

Nueve lunas: un caso de histeria masculina
por Laura Rivera

La histeria masculina es un tema que ha sido poco abordado. En términos generales, la histeria está ligada a la pregunta por la feminidad. La solución neurótica más clásica a esta pregunta es no existir más que como madre. Un elemento que también es propio de la definición misma de la histeria es el que enuncia Freud al hablar del caso Dora, en tanto, independientemente de los síntomas somáticos, “una ocasión sexual provoca […] sentimientos de displacer”. Ahora bien, en el hombre la estructura no es simétrica a la mujer. ¿Qué especificidad podríamos encontrar en la histeria masculina? La autora se acerca a esta cuestión a partir del trabajo con un recorte clínico que hace oportunas estas consideraciones.

¡Guardia! La batuta o la palabra
por Julia Vallejo

¿Qué tipo de intervenciones son posibles desde la guardia? ¿Cuáles son sus efectos? El trabajo de guardia en un hospital psiquiátrico infantojuvenil está signado por una gran limitación de tiempo, un acuciante espacio físico que no da tregua, eventuales espectadores que prestan oído. Algo de la palabra “breve” (casi una mala palabra), se trasluce en lo que son este tipo de intervenciones. Pienso que éstas tienen que dirigirse a relanzar algo de lo sucedido, de lo disruptivo, hacia el tratamiento que ya está en curso. Resituarlo como algo a ser puesto a jugar en la transferencia con el equipo tratante. Este trabajo intenta examinar, soportándose en viñetas clínicas, la posición de un analista en estas coordenadas particulares del trabajo en la urgencia.

Telarañas
por María Lucrecia Conti Gómez

El encuentro con un paciente puede despertar interrogantes, y al hacerlo, organiza lecturas, modifica la clínica. La autora de este artículo se propone trasmitir qué preguntas orientaron el tratamiento de un niño de 8 años, en torno de la fobia y del momento en que se produce, situando su valor constitutivo. En primer lugar, se plantea la pregunta por los síntomas en un niño, por despejar a qué responden cada vez, para pensar direcciones de trabajo. En segundo lugar, si la función del objeto fóbico nos pone en el camino de la función del Padre, cabe interrogar por los artificios que se hacen necesarios en el humano para que esa instancia opere, se encarne. Y, por último, si la fobia viene a cumplir esa función, si tiene valor estructurante, ¿qué justifica la intervención de un analista.

Acerca de la gravedad
por Claudio Di Pinto

Desde hace varios años se ha producido una modificación en el tipo de pacientes que concurren tanto al hospital como al consultorio. El comentario que solemos hacer entre los colegas y que predomina en los ateneos es que esta modificación implica mayor gravedad en los pacientes. Ahora bien, ¿mayor gravedad respecto de qué? ¿Cómo definir la gravedad? Partamos de las neurosis de transferencia. Éstas, como sabemos, son una pregunta, y los síntomas funcionan como una respuesta que el sujeto se da a esa pregunta. Los síntomas tienen, en estas neurosis, un carácter metafórico, lo que implica una sustitución donde se pone en juego una “significación inaccesible para el sujeto”. Es en relación a estas neurosis donde está en juego la sustitución que puede abrir una puerta al psicoanálisis. ¿Se han modificado las preguntas que generan padecimiento en los pacientes que concurren tanto al hospital como al consultorio?



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