Hospitales
por Cynthia Eva Szewach
“Caminar” propone una reflexión sobre la práctica del psicoanálisis en la institución hospitalaria, entendida no como un conjunto de procedimientos sino como una experiencia de recorrido, escucha e invención. A partir de referencias a Walter Benjamin, Foucault, Freud y Lacan, Cynthia Szewach interroga cómo sostener un lugar para la palabra y el deseo en escenarios atravesados por la urgencia, la burocracia y el sufrimiento. Explora la función del psicoanalista en la interconsulta, la construcción de la transferencia en espacios no convencionales y la necesidad de resistir las lógicas homogeneizantes. En ese caminar, el hospital se revela como un territorio donde la escucha del inconsciente permite abrir otros recorridos ante lo establecido y producir nuevas formas de encuentro con la singularidad de cada sujeto. Una invitación a pensar el hospital como un espacio clínico, ético y político, donde la práctica analítica encuentra su vigencia precisamente allí donde las condiciones parecen volverla más difícil que nunca.
por Macarena Aldana Burgos
A partir de un recorte clínico, este trabajo interroga los efectos subjetivos del abuso sexual infantil cuando la experiencia traumática no encuentra un Otro que pueda alojarla simbólicamente. La autora explora cómo, en la transferencia, aquello que permaneció sin destinatario durante décadas puede comenzar un proceso de historización, abriendo la posibilidad de transformar la repetición persecutoria en una pregunta por la propia historia. El artículo propone una reflexión sobre la función ética del analista frente a los padecimientos traumáticos, privilegiando una escucha que no precipite sentidos ni clausure la singularidad del sujeto.
por Agustina Milano
A partir de un caso clínico de psicosis con predominio de ideas delirantes de envenenamiento y persecución, el trabajo interroga los alcances del delirio como intento de defensa y estabilización. Tomando los desarrollos de Jean-Claude Maleval sobre la lógica del delirio, se analiza la singularidad del caso y se destaca la importancia de una posición clínica orientada a acompañar las soluciones que el sujeto construye para regular el padecimiento, más que a confrontar su realidad delirante.
por María Cecilia Piscitelli
El escrito gira en torno a la especificidad del psicoanálisis respecto de la función del analista en los diferentes ámbitos en los cuales ejerce su práctica. Apelando a la creación de algunas producciones literarias y musicales como apoyatura, una arista del cuento “La carta robada” de E.A. Poe y un fragmento de la “Canción de tomar el té” de M.E. Walsh, aborda la cuestión de la mirada y de la ética que orienta frente a lo des-alojado, amplificado en el espacio hospitalario inmerso en un contexto social tendiente a invisibilizar la vulnerabilidad y el desamparo.
por Ariel Ruben Sorrentino
El artículo aborda la paradoja de Russell en relación con el Seminario 14 de Lacan para pensar la imposibilidad de un saber totalizable en psicoanálisis. A partir de la noción de resto y del objeto “a”, se interroga la tensión entre la necesidad de ordenar los conceptos ‒como en el trabajo de Miller‒ y la dimensión irreductible del equívoco. Se propone que la práctica analítica no apunta a la clasificación del sujeto, sino a su encuentro con aquello que no se deja inscribir en ningún catálogo.
por Antonella Buffone y Paola Schmit
Existen tensiones entre los tiempos subjetivos de los pacientes y los tiempos institucionales en una sala de internación de un hospital general. Mientras la institución apunta a la estabilización rápida y el alta, la subjetividad de cada paciente requiere tiempos singulares que muchas veces no coinciden con esa lógica. El sistema de salud, atravesado por demandas de eficiencia y protocolos, tiende a objetivar al paciente, reduciendo la escucha clínica y afectando la práctica del analista. Esto genera el riesgo de que el sujeto quede subsumido a indicadores y normativas, perdiéndose su singularidad. En este contexto, la función del deseo del analista aparece como una posición ética fundamental, que permite sostener un espacio de escucha y apertura frente a la urgencia institucional.
por Luciano Rodríguez Costa
Cuando la problemática a la que nos enfrentamos es la no-filiación producto del desamparo, lo ambulatorio puede perder sentido porque no hay un adentro desde dónde relacionarse con el adentro del otro. Si no hay esa interioridad, no hay donde transferir algo de la propia vivencia… La internación, en este punto, se trata del trabajo psíquico de volver a pasar al cuerpo vivencias que aquel se esforzaba en tapar no pensando en ellas o bien desmintiendo, disociando o escindiéndolas. En este punto sucede algo que modifica nuestra técnica: no se trata ya solamente de poder poner en palabras sino de poder contener en actos la crisis que se desencadena en forma de un sufrimiento que deviene insoportable para la persona…
por Franco Casanova
En el presente escrito abordaré una pequeña escena que se desprende de mi experiencia, en tanto residente, en la guardia interna de una Sala de Internación de Agudos de un Hospital General. A partir del encuentro con la clínica de los consumos problemáticos se propondrá un reflexión acerca de la práctica en salud mental poniendo tensión la lógica de la tolerancia ‒que implica simplemente soportar la diferencia‒ en pos de una ética de la hospitalidad, entendida como una apertura activa al otro, dispuesta a transformar las propias reglas para alojarlo. Desde esta perspectiva, la clínica deja de ser un espacio de aplicación de saberes y pasa a concebirse como un terreno ético en construcción, donde el encuentro con el otro no solo desafía las certezas del profesional, sino que posibilita nuevas formas de vínculo y de práctica transformadora.
por Sol Acosta Córdoba
En las internaciones de salud mental infanto-juveniles, la externación abre siempre la pregunta por el lugar de la familia. El psicoanálisis permite leer a la familia no solo como un sostén, sino también como una trama de ficciones, secretos y modos de goce que marcan al sujeto. A través del caso de Valentín, un adolescente internado por episodios de heteroagresividad, se muestra cómo el trabajo clínico con él y con su madre posibilita reconfigurar posiciones subjetivas, transformar el golpe en palabra y abrir un espacio para otro relato familiar. La externación se vuelve entonces un tiempo de invención, donde lo ominoso de lo familiar puede encontrar nuevas formas de inscripción.
por Lucio Lautaro Leguizamón
En el siguiente escrito me propongo realizar puntualizaciones sobre las categorías conceptuales “proceso del enunciado” y “proceso de la enunciación” en la primera enseñanza de Lacan, se abordarán algunos textos del seminario 6 que considero relevantes para la confección de este artículo. Considero a estas categorías teóricas, extraídas de la lingüística y apropiadas por Lacan, de riqueza clínica para pensar la división subjetiva del ser hablante, y la puntuación en la escucha analítica. Además, se agrega a estas puntualizaciones el recorte de una viñeta clínica en el contexto de un tratamiento por consultorios externos llevado a cabo en el “hospital de clínicas” para ilustrar, y poder operar, el breve recorrido conceptual.




















