Introducción al Psicoanálisis
por Verónica Guastella
¿Maduramos o nos desarrollamos a partir del nacimiento? ¿Naturalmente vamos a llegar a ser personas capaces de expresarnos, autónomas y autosuficientes? ¿Vamos a saber lo que queremos ser cuando seamos grandes? ¿Vamos a lograr lo que queremos? ¿Vamos a encontrar nuestro objeto de amor?
por Roberto González
El sujeto neurótico puede utilizar la renegación como mecanismo de defensa y sobre todo cuando tiene rasgos perversos, pero no es su mecanismo estructural. Los rasgos perversos se caracterizan por tener una particular estabilidad en el tiempo a lo largo de la subjetividad de muchos neuróticos. A diferencia del síntoma no generan angustia conciente ni pregunta que los lleve a consultar… En la clínica observamos que algunos adictos son neuróticos, existe en ellos un goce que no está regulado por la ley del padre, pues sabemos que esta ley no opera en forma perfecta, quedan hebras conectadas con la ilusión de completud del Gran Otro, lugar donde se aloja ese goce extraño y que reside en lo que llamo rasgo de perversión en los neuróticos.
por Valeria Cayón
El psicoanalista no trabaja con categorías cerradas como “trastorno cognitivo” o “trastorno socio afectivo”, sino con la relación sujeto–entorno. Al leer una oportunidad en una conducta transgresora o en un intento de afirmación narcisista, co-labora con la comunidad educativa para restituir la dimensión simbólica de las normas y facilitar procesos de subjetivación.
por Marcelo Andrés Nilo Urra
En la clínica contemporánea, muchos pacientes “saben, pero no cambian”. La escisión del yo les permite reconocer su sufrimiento sin implicarse en él, preservando un goce que no quieren ceder. El analista, en este contexto, no debe apresurarse a interpretar ni confrontar el goce directamente. Su tarea es escuchar la forma del discurso, bordear la defensa y sostener una presencia que permita que el sujeto se divida y se pregunte por su deseo.
por Carolina Méndez Alí
El ruido disruptivo de un enojo agudo es un llamado del niño. O, desde el psicoanálisis, la única posibilidad de abordarlo y sintomatizarlo, es transformándolo en llamado. Si hay allí un adulto, que pueda crear un puente, aunque lo interpele de modo inquietante o angustiante, existe una posibilidad de abordaje, y de alivio. Alojar el enojo, dejarlo hablar y jugar, constituye la vía de abordaje de una infancia que, aunque se enoje, nos marca el camino, si nos dejamos guiar. A propósito de este enfoque, valgan algunas apreciaciones acerca del Mindfulness y ciertos usos o aplicaciones del mismo al ámbito escolar.
por Gustavo Szereszewski
¿Cómo pensar un lenguaje sin cuerpo? ¿Transhumanización? ¿Podrá algún día la IA, orientando al demandante desde ese mismo lugar de saber que le otorga la ciencia, “conmutar” hacia un espacio en el que la demanda del que consulta pueda ser reorientada hacia una interrogación fecunda con un psicoanalista? Planteo que no se trata de competir con la IA, de criticarla o denunciarla abroquelándonos en lo que aceptamos, sostenemos y confirmarnos entre nosotros. Se trata una vez más de leer y leer de otro modo. ¿De aquello que retorna y retornará, ‒me pregunto‒ de un lenguaje sin cuerpo?
por Carlos Alexis Cabrera Kahuazango
“La falta es infaltable en la constitución del aparato psíquico. A raíz de esa falta activa nace el deseo, desde nuestra infancia estamos constantemente intentando llenar esa falta, pero es de conocer que el agujero de la castración nunca se tapa, solo se lo bordea desde lo simbólico. En este orden de ideas el deseo nace con la ausencia del otro: en el caso de la madre el niño solicita que sea ella quien satisfaga su demanda de alimentación, lo que primero obedece a una necesidad básica se convierte en demanda y luego en deseo, pero es una demanda de amor para el Otro primordial”. Valgan estas reflexiones del autor para abundar acerca del amor, del deseo y de sus vicisitudes desde el marco del psicoanálisis.
por Rino de Mozzi
Alvin Toffler escribía en su libro El shock del futuro que si el desbalance entre los sectores que generan cambio y los que lo reciben es muy grande, es decir, si la relación entre la velocidad del cambio y la limitada rapidez de la reacción humana para asimilar a este es desproporcionada… “Si se sigue ignorando lastimosamente las reacciones del animal humano, dominar las consecuencias del cambio indiscriminado será cada vez más difícil”. Valgan estas reflexiones para estos nuevos “tiempos modernos” que impactan –también– al análisis.
por Mariano Bolettieri
En la “Proposición del 9 de octubre de 1967” de Lacan se recorta la frase “el deseo del psicoanalista es su enunciación”. Proposición paradójica, en tanto el “concepto” de deseo –a secas– había sido ubicado por Lacan en el lugar de la “hiancia” entre el enunciado y la enunciación. ¿Qué quiere decir Lacan con esto? ¿De qué clase de deseo se trata cuando hablamos del deseo del analista? ¿Cuál sería su enunciación?
por Estefan Rivas Montes
El autor, a partir de su lectura del libro “Juntos en la chimenea” de Gloria Leff, brinda elementos para seguir reflexionando acerca de la contratransferencia en la clínica psicoanalítica. Realiza punteos de citas de interés, de posturas históricas, y de cuestionamientos. Señala el lugar de las psicoanalistas en los aportes teóricos al respecto.



















