Columnas

El acto de “colegir”: Katharina, Freud y las vacaciones
por Julián Ferreyra

En “Estudios sobre la histeria” conocimos sobre Katharina, una joven que Freud escuchó durante un rato mientras vacacionaba en las montañas. ¿Se trató, estricta y estéticamente hablando, de un caso? Más bien, diremos que fue una conversación peculiar, en donde colegir fue el acto crucial: en modo alguno medio o técnica, sino estrictamente el síntoma representante del analista, la analizante y esa Otra escena: las vacaciones. ¿No resulta curiosamente sintomático que los acontecimientos más interesantes de un psicoanálisis se produzcan en el instante en que nos abstenemos de formalizar y reducir en “caso” a la experiencia que hemos decidido hacer advenir?

¡Virilizate!
por Sofía Rutenberg

En Villa Gesell, 10 rugbiers golpearon a un chico de 19 años hasta matarlo. La masculinidad es siempre una posición defendida, que requiere ser afirmada porque puede ser arrebatada en cualquier momento. Nunca se termina de ser varón, siempre es necesario demostrarle a los otros varones que se es verdaderamente varón. ¿Cómo? A través de la fuerza… Desde hace un tiempo a esta parte la masculinidad hegemónica viene siendo interrogada por el feminismo. Lo que a mi entender resulta fundamental indagar es el fondo común de la construcción de la masculinidad hegemónica desde el psicoanálisis.

De la culpa de no ser felices, a la estafa analítica de felicidad
por María Alejandra Porras

El termino Happycracia describe el empuje a ser felices y la culpa si no lo logramos, porque el sistema individualista sostiene que el camino a la felicidad depende de las personas. No es feliz únicamente el que no se lo propone, según esta exigencia devastadora del capitalismo, que se instala en la instancia superyoica… La felicidad para los analistas nunca fue un tema central, ni fundamental, ya que el descubrimiento analítico pone en evidencia que el sujeto no sabe lo que quiere, y denuncia al sujeto en su estado de división entre inconsciente y conciente, entre demanda y deseo... Sin embargo, la felicidad para la época, no en el sentido aristotélico ni psicoanalítico, es una posición de satisfacción boba, de complacencia con el objeto, ligada al placer.

Psicoanálisis, feminismo y disidencia sexual. Tensiones, intersecciones
por Silvia C. Vázquez

Estamos en un momento de grandes cambios, que cuestiona el binarismo heteronormativo, que conmueve al discurso corriente e interpela al psicoanálisis, que irrumpe con fuerza en la escena social, y abre interrogantes, ¿se puede ir más allá del binarismo?... Sexo y género son conceptos performativos, realidades que se producen a través del comportamiento y el discurso. Son palabras que producen, materializan realidades… Se pueden abrir para el psicoanálisis otros caminos, otras direcciones. Podemos pensar, dejar hablar, escuchar, a estas subjetividades, estas diversidades, algunas trans, que se animan a desafiar, a ir más allá, de la norma…

“Gasas no gases”
por Andrea Homene

Quienes hemos transitado esos años de concurrencias y residencias sabemos al menos un par de cosas: como lugar de formación y aprendizaje, el hospital público es inigualable e insustituible. Como espacio laboral, es para todos, un ámbito en el que la falta de respeto por las leyes laborales es una constante… En el día en que se votaba una ley de residencias, la respuesta de la policía de la ciudad al genuino reclamo de los profesionales fue palos y gases. Reivindico la lucha de los compañeros/compañeras, que día a día dejan la piel en cada hospital público, en casa salita, en cada centro de salud, a pesar de todo… Porque más que gases y palos, faltan gasas y vacunas…

“Joker”: de la risa como impedimento, a la felicidad del horror
por Carlos Silva Koppel

El Joker no surge de la nada, sino de una serie de articulaciones significantes. Se puede apuntar a plantear a este hombre nuevo como síntoma del Otro y surgido del mismo discurso del Otro… “Arthur” en cuanto a la risa es sujeto de la enunciación, donde yace el taponamiento de la angustia de existir. Se junta a la incapacidad de poder hablarlo, el que no haya quién le escuche. Su palabra no tiene lugar de escucha y además es silenciada químicamente… El sistema de salud mental y seguridad social, solo quiere sujetos funcionales, adaptados a la sociedad y que cumplan con las demandas que la misma sociedad exige de un individuo…

Adicción a las pantallas. Sus raíces y las brechas en la subjetividad
por Ricardo A. Rubinstein

Se observa una tendencia a identificaciones adhesivas con los modelos propuestos en las pantallas (voz, vestimenta, costumbres). El sujeto queda en orfandad y con déficits identificatorios que se traducen en vivencias de vacío, pobreza interior y soledad por la carencia relativa de objeto… La categoría de sujeto desaparece. Es reemplazada por la de usuario. Son desestabilizados los sistemas referenciales, siendo el virtual un espacio ahistórico y desterritorializado. Es un lenguaje con otros códigos, aquellos del fragmento y de la discontinuidad…

La nave freudiana aún va...
por Marta Gerez Ambertín

La comunidad psicoanalítica integra la vanguardia de la lucha contra los chalecos de fuerza químicos, las curas milagrosas y la alienación mercantilizada. Su apuesta continúa siendo al sujeto, al sostenimiento del lazo social en una sociedad que ha tornado frágil y líquido ese lazo. La noche del 23 de septiembre de 1939 el doctor Sigmund Freud cesa de navegar. La nave de su obra, no… Nos convierte en obreros postfreudianos y confirma la íntima belleza de la travesía de su vida. Después de Freud nada será como antes de él. El avance freudiano está lejos de haber concluido, hay, todavía, mucho mar por delante.

Divanes de Procustes
por Juan Trepiana

Hay maestros procusteadores. Hay, o pareciera haber, analistas siempre dispuestos a llenar de sentido común la falta, a no dividir, a poner en juego asuntos contratransferenciales al estilo Procustes. ¿Inhibidores profesionales? Si enseñar es “poner en signo”, ¿será ese signo el lecho –o los lechos– de Procustes? Si el viejo Procustes, posiblemente hijo del mismo Poseidón, no hubiera sido asesinado por Teseo, el gran celador de la ley, como decíamos, sería imaginable ver su última morada en la Argentina…

Política y Juego
por Germán Spangenberg

Podemos conceptualizar “el jugar” como una práctica social. Dado que está articulado a un espacio marginal a la demanda y respecto de la cual un niño se instituye como sujeto en un orden social determinado… La sociedad capitalista actual, su forma de multiplicar y distribuir los objetos de goce, es decir, la forma en que estructura las relaciones humanas, conlleva individualismo y segregación. Por algún motivo parece obviarse la relación entre la emergencia de una suerte de “autismo de la vida cotidiana” y las estructuras sociales; como si los pequeños actos íntimos como el jugar no estuvieran influenciados por la cultura y viceversa.



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