Lecturas
por Natalia Maldonado
Y quizás termino comprobando, en mi propia lectura, entonces, que un libro puede empezar mucho antes de que lo abramos y continuar mucho después de que lo cerremos. Este es uno esos libros… Y que una cita, una anotación, un subrayado pueden quedar esperando. Y, en un destiempo asombrado, se escribirán con los pies.
por Sergio Zabalza
“La lengua no antecede a lalengua, cae de ella. Es el elemento sedimentario de su uso”. Allí donde una ocurrencia perdura, se generaliza y encuentra una comunidad que la reconoce, la lengua deja de ser acontecimiento para convertirse en sedimento. Quizás eso sea lo que Carlos Trujillo nos invita a escuchar: no la lengua correcta, instituida, autorizada desde arriba, sino esa lengua equivocada que insiste abajo, en los cuerpos, en los territorios y en la memoria.
por Alberto Trimboli
En un pasaje hermoso del libro aparece la diferencia entre calcular el desconocimiento y habitar el no saber. La máquina puede procesar aquello que desconoce; un ser humano, en cambio, puede vivir la incertidumbre, la finitud, el deseo, la contradicción. Ahí reside una diferencia fundamental. (…) Porque quizás frente a las Fuerzas del Celu tengamos que volver a poner en movimiento otras fuerzas. Las fuerzas del encuentro. Las fuerzas del deseo. Las fuerzas de la comunidad. Y las fuerzas de una salud mental que recuerde que ningún algoritmo, por sofisticado que sea, puede sustituir la experiencia irrepetible de un cuerpo hablando con otro cuerpo.
por Santiago Rebasa
En este hermoso y contundente libro de Patricio Vargas, las cosas van y vienen, las voces van y vienen, y también el tiempo y la realidad misma. Y las apariencias. A pesar de ese movimiento que da complejidad a la trama, el libro atrapa al lector (a este lector al menos) de modo instantáneo, y persistente.
por Pablo Peusner
Zafiropoulos despliega con maestría lo que denomina “las mitológicas de Lacan”: un ejercicio de hermenéutica donde la tragedia griega y la estructura del lenguaje convergen para revelar que el Edipo no es una reliquia del pasado, sino el eje ordenador de la falta y la ley. Al criticar con elegancia la supuesta obsolescencia del mito defendida por ciertos sectores del psicoanálisis actual, esta obra propone herramientas clínicas y teóricas indispensables para el psicoanálisis contemporáneo.
por Alicia Elizabeth Dalterio
Esta joya entre los libros del psiquiatra argentino referente mundial en psicoanálisis, distinguido en Francia como Caballero y Oficial de la Orden Nacional de la Legión de Honor, condecorado por su producción literaria como Oficial de Artes y Letras 2026 en París, posiciona una vez más como autor clave con una escuela de pensamiento propia a quien fue discípulo de los Dres. Goldenberg, Pichon-Rivière, Lacan y Dolto. Con seis décadas de clínica y esta obra récord internacional con centenares de miles de lectores, Nasio inspiró al grupo de estudio gratuito de Facultad Lalangue que profundizó en siete encuentros los conceptos de castración, falo, narcisismo, sublimación, identificación, superyó y forclusión.
por Gabriela García Capisano
A la vez de encontrar una guía de lectura clínica −retomo palabras del autor− se hace evidente, urgente y necesaria, sino lo suficientemente compleja como para no evitarla más −digo yo− una política. Un libro. La falta de disposición para el trabajo con un editor y los textos que merecen edición, lo afirma el autor, “no es grave, es muy grave, perjudicial para el psicoanálisis. Podría, exagerando, decir que es una catástrofe”.
por Sabatino Cacho Palma
Hay relatos que tiene la bondad de sumergirnos en una cultura e implicarnos como lectores, encuentro aquí una clave: Débora se nos presenta desde un comienzo (su comienzo) en el lugar de un sujeto deseante, la que no tiene, la que no sabe, y no quiere quedar “detenida”, por eso si algo la paraliza, debe ser momentáneo, debe ser tramitado en su análisis.
por Marta Fernández Boccardo
Este libro nos ilumina en tiempos de oscuridad, ya que nos habla de la ética, la ética del semejante, indispensable para la construcción de lazos, y sobre todo para quienes trabajamos con la salud mental. Si perdemos la noción del semejante no hay ética ni análisis posible.
por Ana María del Cueto
Encontrarán en el texto su enorme talento para pensar la infancia y la pubertad en sus bordes, al rescate de la singularidad subjetiva, con un estilo y posición ética ajena a toda clase de esquemas preestablecidos. Desarrolla el trazado de una clínica psicoanalítica borromea con 3 o cuatro cuerdas y nos introduce en el mundo de la topología al servicio de abordajes novedosos. Despliega un psicoanálisis subversivo histórico y político que recorre los tiempos en donde los avances en la teoría hacen re-pensar la clínica y viceversa.



















