Literatura
por Laura Kuschner
por Gloria E. Autino y Juan Carlos Mosca
por Gustavo Malic
por Laura Salino
por Sergio Zabalza
por Dolores Sahagun
En la vida de Mario un nuevo día es sólo un día más, su tosca ausencia de asombro lo sumerge en una rutina que hace ya mucho tiempo le impide sonreír. Cada mañana se afeita sin mirarse demasiado, se viste con cierto descuido y toma su café sin detenerse en el sabor. Limpia el cenicero, tiende la cama y descorre las cortinas sin mirar hacia fuera.
Ya en la puerta, recorre con la mirada el departamento y antes de saber qué revisa ya se encuentra en la calle.
Automáticamente controla su reloj cada cinco minutos y a paso rápido se mezcla con la gente, que para él sólo son obstáculos a su marcha. Así , día tras día.
por Dolores Sahagun
por Daniel Ripesi
por Daniel Ripesi
por Daniel Ripesi
Las citas eran en el bar “Augustus”. Él se las ingeniaba para que los encuentros no fueran en otro sitio más que en “Augustus”. Su luz difusa –en las noches- acentuaba la aspereza de su rostro que se hacía por esta circunstancia –y según él lo presumía- más viril. Si los encuentros, en cambio, eran por las mañanas, una iluminación más cristalina enfatizaba sus expresiones otorgándoles un matiz más ingenuo y menos tendencioso. Así, “Augustus” equilibraba un temple para que ella, o bien, jugara enternecida con el niño, o bien, se estremeciera con el adulto...



















