Cine y Psicoanálisis

Sección coordinada por Laura Kuschner
Sección coordinada por Juan Jorge Michel Fariña
Y, ¿arranca?
por Martín Brignardello

Más allá de la brecha generacional que separa a Hugo, Sandro y Joselo, los tres protagonistas de esta trama, tienen que tomar una decisión respecto a su proyecto vital […] Ninguno de los tres son personas grandilocuentes, de gran investidura […] Sin embargo, cada uno está tratando de salvar el mundo que los rodea. Y aunque parecen cosas simples, en ello se les juega la vida. Esos avatares o atolladeros subjetivos, muchas veces son los más difíciles de sortear y es en parte donde reside la profundidad de la obra.

La puerta de la equivocación. Brevísimo ensayo acerca de la figura del sujeto supuesto saber
por Mario Betteo Barberis

“El sujeto supuesto saber no es todo el mundo ni nadie (personne), no es todo sujeto pero tampoco un sujeto nombrable; es algún sujeto. Es el visitante de la noche o mejor, él es de la naturaleza del signo trazado por la mano de un ángel sobre la puerta, más seguro de existir por no ser ontológico y por venir de no se sabe dónde.” (...) La cita refiere al lugar del sujeto supuesto saber cómo crucial pivote del motor mismo de la práctica del análisis: la transferencia. Cada vez que esta función puede ser encarnada para cada sujeto, en alguien, quienquiera que sea, analista o no, resulta que la transferencia está fundada.

Adolescencia, ¿otra alternativa es posible?
por “El Malentendido”: Hartmann, Dios, Escardo, Kaplan, Perrotta, Salinas, Troller, Ucero

La serie Adolescencia, muestra hechos –crimen, tragedia, conflictos, dolor–, enlazados con la vida adolescente –familia, amigos, escuela–, junto a la vedette de la época: las redes. Sin duda la llegada de internet y las nuevas tecnologías han impactado de manera particular en los adolescentes. ¿El problema es el acoso, el exceso en las redes, el tiempo de pantallas, los “likes” que no hay? ¿O se trata de las redes que no hay? Esas redes que deberían sostener, proteger y acompañar este “viaje” por la vida se desarman y dejan caer a los adolescentes. Las redes que, des-anudadas, des-anudan. Los agujeros se hacen cada vez más grandes y entonces las familias, la escuela, el barrio, los vecinos y, como máxima institución, el Estado, arrojan a los adolescentes a callejones sin salida.

El murmullo tras la histeria
por Marcela E. Kierszenbaum

Pensando en algunas cuestiones que se plantean en la serie “Envidiosa” me pregunté qué nos pasa cuando se mezclan deseo y anhelos… Nos comenta Lacan que lo primero que rescatamos del descubrimiento de Freud es el deseo. “Parece que el deseo está ya vinculado con algo que es su apariencia, y digamos la palabra, su máscara”… La idea de la máscara implica que el deseo se presenta de una forma ambigua, que nos permite orientar la demanda del sujeto con respecto a tal o cual objeto de la situación… El deseo nunca aparece en su totalidad. Siempre a través de sustitutos

Adultos y adolescentes: perdidos en la traducción
por Lorena Culasso

Aunque diferentes en tiempo, espacio y narrativa, Adolescencia y Atrapados hacen serie. Relatan la investigación respecto de un femicidio. Fotografían una época. Desnudan funcionamientos institucionales. Abren pregunta no solo sobre la adolescencia, sino sobre el vínculo intergeneracional con los y las adultas […] A la manera de lo que sucede con los personajes de la película Perdidos en Tokio, inmersos en un entorno no-comprensible para ellos, adulteces y adolescencias tropiezan entre sí […] El baile del mundo es tan otro, tan ajeno, que la inermidad es sensación obligada.

Algunas preguntas y trazos acerca de la serie que inquieta
por Josefina Altschüler

La pregunta que deviene del gran interés suscitado por “Adolescencia” junto a episodios acaecidos en nuestra proximidad: la planificación de un tiroteo por parte de jóvenes de alrededor de 15 años en la escuela y el TEC ocasionado por adolescentes a un compañero; así como la práctica psicoanalítica que sostengo cotidianamente con adolescentes, motivaron la decisión de esbozar algunas ideas que la serie me generó.

De organismo, soma y cuerpo: una lectura psicoanalítica de “Morir de Placer”
por María Agustina Capurro

El dolor, al ser nombrado y compartido, adquiere contorno. La palabra habilita simbolización; el relato colectivo convierte la herida muda en historia singular. ¿Cómo es para Molly habitar su cuerpo enfermo? “Morir de Placer” también aborda el erotismo frente a la muerte inminente. La potencia clínica de la serie reside en mostrar cómo el cuerpo puede transitar de lo vivido como pura cosa a lo subjetivamente habitado… Nos recuerda que no hay cuerpo sin historia, sin palabra, sin otro. Que el cuerpo puede ser campo de dolor y final, pero también lugar de complejidad viva, deseante y de placer.

“Adolescencia”: sobre un amor al que no se le hace lugar (una hipótesis sobre la angustia de la psicóloga al terminar la entrevista)
por Sergio Zabalza

La serie “Adolescencia” ha dado lugar a un número de replanteos e interrogantes en torno a la responsabilidad de los adultos respecto de ese complejo intervalo etario. A tal efecto, hemos tomado un sesgo de la entrevista de la psicóloga con el púber acusado de asesinar a una compañera de escuela. Encuentro cuya particularidad merece por lo menos algún comentario.

"La Quimera". De sueños, visiones y otros umbrales
por Patricia Pozzi

Un hilo rojo del vestido de una joven mujer mantiene unidos a los enamorados. ¿Cómo ceñir la fragilidad de pender de un hilo y a la vez la perdurabilidad de aquello que parece ir como por un riel hacia las entrañas mismas de la tierra, más allá de toda dimensión de finitud? El lirismo de la quimera está tejido con estos materiales imposibles. Si el más allá como exceso de carga que el aparato no puede tramitar deja momentáneamente fuera de juego el más acá, si el exceso de ausencia de la persona amada no se inscribe aún en falta, hará falta que se despliegue la dimensión del tiempo lógico y cronológico. No es sin consecuencias que ese trabajo simbólico no halle carril.

Dark Web, Dark Fem
por Alejandra Veronesi

¿Dejarse morir? Suena lúgubre, cobarde, horroroso. Pero, ¿qué lugar toma esa decisión en la paciente? La pastilla de la eutanasia, la pastilla para la muerte ¿cobardía o implicancia subjetiva?



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