Columnas

El capítulo ausente de Harold Searles
por Carlos Oks

A los “Escritos sobre Esquizofrenia” de Harold Searles les falta un capítulo, presentamos en este artículo una reseña del mismo y por supuesto, aclaramos dónde figura ese artículo que, como no podía ser de otro modo, resultó ser el más célebre del libro.

La falta como amparo
por Albana García Bercellini

El vacío es condición de hospitalidad y amparo: sólo allí donde hay hueco puede alojarse –emerger– un sujeto. Si el espacio está saturado, si no hay lugar para la ausencia, el alojamiento deviene captura. En el jugar digitalizado el niño no encuentra un vacío que pueda llenar con su ficción sino un programa que lo anticipa todo… el juego no es una técnica ni un simple entretenimiento sino el campo donde se funda la subjetividad y se abre la posibilidad de simbolizar la angustia: transformar lo penoso en juego, abrir espacio a la sustitución y a la función elaborativa en términos freudianos.

Acontecimientos oportunos para el trabajo analítico
por Amelia Haydée Imbriano

Cuando los acontecimientos sirven al analista para habilitar otro lugar, se facilita la emergencia del sujeto. Algo del orden de la táctica funciona para intentar mover la relación del sujeto con su exceso de goce. Se trata de una operación que abre el espacio a las preguntas del sujeto que le permitirán separase de la idea del destino como una sentencia impuesta por el Otro. La lógica de un análisis exige que no se trate de la constatación del pasado del sujeto como algo preexistente determinante de un destino, sino de una reconstrucción retrospectiva, para hacerle lugar a la construcción de su por-venir, o sea, su advenimiento.

La hiperdigitalización y el superyó digital
por Marta Gerez Ambertín

La potenciada “digitalización” de la vida está intensificando la indefensión del sujeto. ¿Acaso la hiperdigitalización está instituyendo un nuevo modo de control y producción subjetiva? ¿Se trata de una escalada de lo pulsional y, más precisamente, de la pulsión de muerte que va apagando día a día la palabra del sujeto y, por tanto, el deseo que lo constituye en humano? ¿Estará surgiendo otra y diferente instancia psíquica: la antropo-digital?... La a-dicción a las pantallas puede alienar al sujeto en una identidad de puro simulacro y apariencia demoliendo aquello que lo sostiene, esto es, el entramado de la palabra y los trazos analógicos: formaciones indispensables pues permiten al sujeto sostener sus deseos y sus lazos sociales para aplacar la ferocidad del superyó que siempre impone obediencia irrestricta.

Despedida a Adelqui Del Do
por Martín H. Smud

Psicólogo comprometido, docente y protagonista central en la construcción de formas de atención al rescate de la dignidad y los derechos fundamentales del sujeto. Adelqui, reconocido en su praxis empática y en los avatares de la puja por la transformación del sistema sanitario, deja una huella querible en la universidad, en el ámbito público y de políticas plurales de Salud al rescate de lo singular. Y claro está, el inmenso dolor por su inesperada partida. Valga esta mirada de Martín Smud para la despedida posible.

Reinventar el psicoanálisis: una responsabilidad del analista
por Amelia Haydée Imbriano

Siguiendo la idea de “clinicar”, el oficio del analista es ser garante de la transferencia, ofertando un espacio para que el decir pueda realizar el trayecto desde la repetición como iteración, a la invención, reorganizando la posición del sujeto frente al goce. ¿Cómo lograr este lugar y función en la actualidad? Con la re-edición de un goce que por poder ser hablado se acota, mediante las funciones implícitas en el oficio del analista que constituyen la transferencia. Posiblemente, esa maniobra podrá iniciarse con la implicación del hablante en su demanda, encontrarse en ella, y atisbar que puede haber algo más allá. Esta operación conlleva un desprendimiento de goce, del goce del síntoma.

El sujeto transductor: de dónde viene y para qué sirve pensarlo
por Marcelo Daniel Gurné

El texto presenta de manera accesible el modelo del sujeto transductor que el autor desarrolla en sus últimas obras: parte de un problema clínico concreto −el resto que no cede a la interpretación como resto reprimido−, recupera la “Carta 52” a Fliess como matriz freudiana, y propone una notación mínima para pensar la transducción de la excitación en representación psíquica. Dialoga con Simondon, Panksepp, Friston y Green, se posiciona con precisión frente al estructuralismo lacaniano, y cierra con dos aplicaciones clínicas de plena actualidad: la clínica de la virtualidad y el estatuto del Otro algorítmico…

Inteligencia artificial: algoritmo y pulsión de muerte
por Susana Lentino

Valga el manuscrito de Freud en 1896, para dar cuenta de una estratificación sucesiva de la memoria como escritura de un reordenamiento. Desde la comparación con “la pizarra mágica” de entonces, a los dispositivos digitales de la memoria, de su utilización tecnológica y del “formateo” de la subjetividad… ha corrido mucha agua bajo el puente… Incide un “fármaco comunicacional” que se incorpora a través de las redes. Esta “farmacia política” tiene su laboratorio en el algoritmo, una arquitectura diseñada, no para el encuentro, sino para la segregación. La pantalla no invita a la lectura, exige la ingesta. Los sujetos se han vuelto prescindibles y descartables como los aparatos que han inventado…

El último bondi a Finisterre… del Indio Solari
por Nayla Petel

La muerte siempre nos conmueve. Es propio del ser humano preguntarse sobre ella. También es parte del duelo preguntarse ¿y qué de mi? No obstante, la partida del ídolo acarreó una revolución sentimental en todo un grupo etario. Esto excedió el fenómeno de redes sociales, es decir, dejó de ser una publicación y una manifestación obligadamente social y virtual para pasar a ser parte de una pregunta subjetiva… El Indio y su arte era ese lugar donde se ponía en juego una identidad, una forma de habitar el mundo. El Indio era un lugar de representación del mundo, una idea política más grande que uno. Era un lugar de reunión, de rebeldía, de conexión con lo divino…

“Loco un poco”. Acerca del riesgo de patologizar a los líderes políticos y los procesos sociales
por Joaquín Cardoso

Un recorrido por columnas de opinión de las últimas semanas, denota una vuelta al tópico explotado en 2023 respecto de la candidatura de Javier Milei a la presidencia argentina: su “locura”. Aprovechamos la ocasión para polemizar, impidiendo una conclusión maniquea que coloque la posición despatologizadora en el mismo lugar donde ella presume alejarse: en el campo binario de las organizaciones discursivas propuestas por la agenda mediática. Entonces: ni patologización ni despatologización, sino el intento de pensar en la contemporaneidad, cómo ciertos liderazgos son una emergencia (no mecánica, no determinista) de algunas coordenadas socioculturales que marcan el estadio actual del capital.